jueves, 22 de julio de 2010

LA VENTANA DE LOS LAGARTOS NOVELA DEL PROF. VICTOR ARIAS

FALTAN UNAS PAGINAS.
TITULO


La Ventana de los Lagartos.


NOVELA DE

PROF. VICTOR ARIAS


DICIEMBRE 14 DE 2004.


EDICIONES BAJABONICO

DIAGRAMATIZACION CONTANTINO CRUZ ARIAS.

IMPRESIÓN BAJABONICO DE LAS GARZAS.


D E D I C A T O R I A


I N T R O D U C I O N


A G R A D E C I M I E N T O

P R E F A C I O
















LA VENTANA DE LOS LAGARTOS NOVELA DEL PROF VICTOR ARIAS.

-- 1963.hogar de los Cruz Medina… Arias.
Guanabanilda de los Anones. --

Las sosegadas aguas del Bajabonico bañan las blancas piernas de Kaseny Trejo y Trejo, besan el talle y de pasos humedecen los carnosos labios purpurinos en las sombras de los seculares anones, decenas de garzas reales anidan en parejas. El sol ebrio de calor, vomitaba energías demoníacas en las espaldas de los cortadores de caña en las fincas de los colonos de Bajabonico Arriba. En un pino de madera blanca, dos viejos cuervos negros espiaban los senos erectos de Kaseny, que se abrochaba la enagua color amarilla, asustada con el vuelo por el vuelo de las aves, creyendo que eran humano miraba para los lados llevando una toalla de mampara para cubrir su adorable cuerpo. Dos púberas palomas la miraban confundiendo el parecido de sus plumas, se posaron encima de la batea que luego encima, de la circular cabeza llevaba hacia la casa de sus padres. Las palomas parecían envidiar la lozanía y frescura de la piel de la paloma humana.
Eran las 11 de la mañana del 24 de septiembre, tenía que asistir a misa del dia de las Mercedes. El peso del lebrillo por las ropas mojadas, mordía los tendones del cuello, subió a la empalizada sombría del cañaveral del señor Luis Trejo mientras unas cuantas vacas que arriaban Constantino Victor y Marcelino Silverio, pasaban hacia el río a saciar la sed de los soles de Septiembre. Los arreadores de las reses miraron las axilas eróticas, ambos sintieron el deseo de amarla.
La zafra terminaba, se enteraba por los quejidos de la sirena conocida como el pito de Pérez. Eran quejidos de dolor y de lamentos, simbolizando la pérdida sustento para la familia cañera. Los estudiantes se orientaban para ir a la escuela por medio de la sirena que anunciaba el cambio de guardia de entrada y de salida de los trabajadores.

Marcelino como Constantino Victor, miraba a la adolescente, un nuevo camino tuvo que emprender y se incorporaron a la escuela secundaria. Ora atendían a los animales ora estudiaban, recogían las frutas y buscaban las leñas.
La silueta de Kaseny no se le borraba de la mente de Constantino Victor. Cruzo la carretera pensando en ella, entro al aula sin poder disipar esa imagen, la imagen del río. Ocupo su asiento al lado de Nelson Kinsley Mena quien hablaba de la clase media. La profesora invitó a proseguir con las guerras punicas. Arias vio la palidez de la cara de su amigo, pero habia seguridad en sus palabras ---“fueron luchas entre Romanos y Cartagineses por obtener el control de la Galia”, no de Cilicia. Nelson miró con aprecio el rostro juvenil de la estudiante Nancy Silverio. Arias continuó enumerando los hechos de la guerra en cuestión. Habló de Ercipión el africano y de Aníbal el Cartaginés. La segunda-- dijo Arias--ocurre en el año 218 hasta el 201. Aníbal fue derrotado en Sama.
En el receso Constantino Victor se reunía con Ramón Sandoval, con Santo Ventura, con Frank Sosa, con Teléforo Reyes, con Nelson, Edgard Erickson, Alberto Peña, Heriberto de la Cruz Díaz, con los hermanos Cecilia y Rafael Tamayo pariente del vicepresidente de la republica.
-- Era la cosecha humana, postiranía y pre guerra de abril la que se movía en los pasillos de un edificio viejo donde la alegría y el deseo de aprender se juntaban en el liceo que dirigía el profesor Andrés Brito Bruno. Dentro la totalidad de fruto de esa vendimia como cosecha de uva estaban Constantino Victor, Alberto Peña, Chile, Damny, Cristina, Charro, Nancy y su hermana, Cecilia y su hermana, Fufo, Chito, casi todos hijos de las manos culturales de los maestros Rafael Fello Fernández, Ana Pichardo, luego las del señor Don Tico y don Andrés Brito Bruno, Doña Elsa Cabrera, de Alfonso Martínez. La cosecha cada dia crecía mas por que en el entorno rural habia una cantera inagotable que como viandas crecían detrás de la luz del saber que estaba en las paredes de ese caserón que como una masia guardaba en sus entrañas las herramientas que para pulir y domar se necesitaba. Cada vez mas se levantaban como levadura el profesor Javier Cruz y Cruz, Antonio Severino Sergio Rafael Pichardo, Doña Nanón de Oliver, el profesor Martínez de apodo Momón, Remigio Minaya y Teresa Arias.
--De la comunidad de Altamira donde aun no habia estudios secundarios asistían a las mismas aulas secundarias Pedro Mendoza joven de esmerados elementos conductuales y de brillantes querido en las aceras docentes, Sergio y sus hermanos Sarita Valdez con dotes extraordinarios, Aníbal Alvarez individuo de avanzada edad que asistía solo a los exámenes por estar fuera de la edad, Filgia Amparo Cabrera Arias, Lina y otros que ahora he dejado escapar, Arias los veía con orgullo y con sumo respeto no se consideró amigos suyos pero lo sentía compañeros. Hoy Sergio Sarita, Pedro Mendoza, Ramón Sandoval son prestigiosos médicos en el ámbito nacional y en el internacional. Rafael Tamayo hijo de nuestro municipio Chito Sufron Guzmán, Freddy Sandoval, Santo Ventura, Juan Tomás Diaz Leonardo Mercado, Socorro y Aura Reyes como otros han descollado rompiendo la verja común, saliéndose de lo natural y cotidiano. Arias fue interrumpido con referencia de los personajes de la cosecha humana más hermosa… el sol estaba como una brasa de cambrón, eran los calores de finales de septiembre. Teléforo Reyes se marcho cuanto se entera que eran las cinco de la tarde.
- Fueron demasiado cosas las que pasaron esta mañana, luego te explicaré. Constantino Victor continuó en su pensamiento, pensaba en los compañeros en los que se habían ido a Santo Domingo, buscando un universo donde se viviera mejor. A la mente suya llegó la imagen de Santo Ventura, la de Frank Sosa, hijo de una pariente de su padre. Tanto a Santo como a Frank fueron aceptados en la academia, el primero como cadete y a Sosa como K-J, en la Marina de Guerra. Cuando revisaba las imágenes de sus recuerdos le arropó la sombra de la noche... y, con los cantos de los carbalíes y los ladridos de perro Taly llegaba al río donde permaneció una hora bañandose.
Horas mas tarde leía su clase con una vela de cera de abeja colocada en la boca de una botella de cuello largo, colocada en el espaldar de la cama columbina donde dormía junto a su hermano Robertino. En la segunda tanda repasaba Trigonometría, que era su tendón de Aquiles, los logaritmos fueron su cuco, el susto. Sonreía cuando recordaba a Bernardo Hernández, estudiante natural del Jamo de Altamira, que llegó a
Repetir 45 números con sus mantisas y sus características logarítmicas, haciendo uso de una memoria privilegiada. Pero cuando se trataba de verso Arias lo hacia como un mantrás con la sonatina de Darío y el Nocturno de José Asunción. Tampoco era difícil para Arias bregar con los animales y con los compromisos escolares porque siestaza buscando leña, al palo encorvado lo trasladaba a la figura de Juan Ruiz de Alarcón o en cualquier personaje que tuviera que ver por su semejanza o por su nombre. Mientras ordeñaba las vacas pensaba en Brunelleschi 1417 - 1420. Brunelleschi sistematiza la perspectiva
El arquitecto florentino Filippo Brunelleschi, autor de la cúpula de la catedral de Florencia, fue el primer maestro renacentista que recopiló las leyes de la perspectiva y las trasladó a sus obras. Bregar con estudio siendo muy pobre como éramos los que íbamos al liceo Enrique Emmanuel Asthon, no era cosa fácil, o tener que ir al corte de la caña para procurarse algunos recursos para la adquisición de uno o dos cuadernos porque libro no lo podíamos conseguir, por ser este un articulo de primera necesidad, que estaba prohibido para los de la clase de abajo. Arias sabia, que habia que continuar, el camino era largo y, estaba ahí… recio y tortuoso. Sabia que múltiples cosas maravillosas estaban ahí, acá allá, el play, la charquetica, la cañada, las flores, y su perfume, la hija de Silvestre y de Silvestrita. El profesor, la maestra, los árboles, reliquias ecológicas, los animales de corral, el aire, en fin la naturaleza y el hombre y la mujer humilde.
Habia ido a la capital buscando las razones de la inseguridad económica en que vivian sus padres y los vecinos del entorno azucarero. Pensaba en la trigonometría de tercero que dejaba se preguntaba las razones que motivaran la salida de la sombra del palo familiar. ¿Sería esa la razón? pero el conocía que era una cadena con eslabones de razones que lo empujaban a querer viajar para conocer los puentes de los caminos. Recordaba las picaduras de mosquitos, de abejas y las de avispa. La picada en la boca del estudiante, impidió que recibiera el examen completivo. Tampoco pudo estar en el cumpleaños de Kaseny celebrado en la residencia de Ifigenia Ramírez en Trejo de los Vientos.
Era miércoles, fue al río, puso su cuerpo, en la tibia arena, y la nuca sobre una piedra que le servia de almohada pensaba en Kaseny la hallaba fina y exquisita con atributos escasos le pareció sentir la aroma de su cuerpo, aquella que se impregnó en su pellejo cuando bailaron en fiesta de navidad en el cumpleaños de su hermana.-tiene donaire de princesa- pensó. Continuaba elaborando sueños, se lavó las manos y luego la cara. Escuchó el bramido de la vaca Altagracia del ganado de Benito García despues el rebuzno del burro cojo de Enemencia. “por las huellas lo conoceréis” también por la “canción que cante” la hinchazón habia bajado poco a poco, con el agua del río, y con la cataplasma hecha con tierra y orina del lugar don fue atacado por el o los insectos. Arias siguió en la sombra de la jabilla vio antes de dormirse la silueta de los hijos de Juana y de Sebastian, jugaban semillas de cajuil. Se saludaron y se burlaron de la trompa de hipopótamos de Arias. Según Eladio uno de los hermanos Silverio, el humor sano servia para quitar la hinchazón.
El cajuil es un árbol leñoso conocido como marañón. (Árbol de las Antillas, Venezuela y América Central, de la familia de las Anacardiáceas, de cuatro a cinco metros de altura, de tronco torcido y madera blanca, hojas ovaladas, de color amarillo rojizo, lisas y coriáceas, flores en panojas terminales, y cuyo fruto, sostenido por un pedúnculo grueso en forma de pera, es una nuez de cubierta cáustica y almendra comestible. Constantino no jugaba en hora trabajo temía a ser castigados por mayores molestos por la situación económica por la que pasaban. En las semanas santas preparaban juegos como abejones, trompos, bolas, según fueron creciendo lo cambiaron por el juego de pelota y por bañarse en charcos de los que abundaban en el río Bajabonico y en los otros de los alrededores, como Obispo Pérez y Cabía.
Llegó apartó los becerros y su madre estuvo muy alegre al ver que la hinchazón se habia marchado. No comió se puso a estudiar. Sentía hambre y pasó a preguntarse dónde está la democracia económica que hablan los capitalistas. ¿Y no dicen que es para el pueblo y que viene del pueblo…? parece que los pobre no somos pueblos. ¡Volvió a bostezar! Llegó al colegio colmado de buenas voluntades de la hinchazón estaban los reflejos. Aprovechó el receso y visitó la tía Braulia en la calle san Isidro. Estaba sola los niños estaban en la escuela, y el señor Bruno en el ingenio Amistad. Cuando vio al sobrino Braulia se puso muy contenta.
-¡La bendición tía!
-¡Dios te favorezca! Respondió entonces dijo
-¿qué es de tu madre que ni viene, ni manda a saber de su hermana? Hace tres meses que no nos vemos. Movía la paila y seguía hablando de su hermana.
-El que se enfermó fui yo, tía dijo él mientras se sentaba a la mesa para comerse un pedazo de casabe con salsa de carne y de habichuelas blancas. Le explicó lo sucedido y se marchó terminaba la hora de receso.
Braulia Torres Arias, esposa de Bruno Ventura, es madre de Milagros, Negra, Tatiy y Fausto. En la casa de esta familia nunca faltó un elemento en la alimentación orgánica de los miembros la sociedad lo vio como padres ejemplares, como esposo, padre y vecino ejemplar cariñoso muy responsable. Bruno aprendió amar a los animales, lloraba cuando se enteraba que un potrillo suyo se rompía una pierna o no habia podido comer…, la preocupación suya corría como las lagrimas, era impresionante observar el comportamiento del esposo de la señora Braulia Torres Arias, ese cariño por los cuadrúpedos, según algunos aminoró el que le tuvo a su esposa. Pero en su hogar no faltó elemental siendo un caballerizo del central amistad. Pero sembró en verano y cosechó en invierno.
Era 23 de septiembre de 1965 tres semanas habían pasado luego de las picadas de avispa en los labios y que la señorita Kaseny se habia casado con Jesusino Sánchez. El entusiasmo era sólo uno el ultimo dia de patronales la alegría envuelta en risotadas, en brincos, corridas en sacos, con la caras tapadas, o con los pies maneados, hacia del parque una tarde y prima noche de jolgorios y payasadas alegría familiar en Bajabonico de los Cañafístoles. Sólo las cayenas estaban inconformes, al ver que pisaban destruían su habitad como intrusos invasores. La capital del municipio compartía la alegría entre los visitantes según las costumbres y las tradiciones. Bruno bebía en un vaso de cristal junto a sus penas un poco de vino blanco mientras las campanas de las patronales daba el ultimo campanazo.
Hacia una semana que el central iniciaba la molienda de fin de año. Las parcelas cosechadas eran las más cercanas al río por táctica y por estrategias de la época. Constantino Victor picaba caña en la parcela “Los Muertos” en el borde geométrico frente al parque y al mercado. Los murmullos del mercado llegaban a los cortes de caña cuando hacia brisa de norte a sur o a oeste produciéndose una autopista nuclear.
Juanito Collado, dueño del bar más popular de la región, mantenía encendido un alta voz poniendo música sentimentales y románticas que convertía las horas de trabajo de la cotidianía en mas llevaderas. El señor Collado, era un informador informal aun pareciera metódico, los recibían en el calor familiar como un medio que lo enteraba de los últimos sucesos del país y del entorno caribeño.
El obrero como ente de producción mantenía las mismas relaciones, con el patrón. El olor a dulce, no le impedía recordar que la riqueza que sus brazos producían aumentaba el arca del dueño de la producción mientras los hijos andaban descalzos, y más que hambrientos enfermos.
El hermano de Arias y este abrían las puertas del río en la madrugada para bañar los caballos de su padre, con cepillo y jabón palmolive. Esos animales olian mejor que su jinete. Don Evaristo Cruz uno de los capataces del corte de la caña, vivía gozoso con el gobierno, que habia hecho el profesor Juan Bosch, aumento en más de 200% un en los salarios de los empleados de los trabajadores, mejorando de esa manera la forma de vida la situación de baja pobreza, emergiendo como menos pobres. En las pulperías, colmados y mercaderías las mercancías de uso cotidiano ahora las hallaban arroz a 4 cheles, azúcar a 2 cheles, sal a 1chele la libras. La vida del trabajador y de las trabajadoras dominicanas tenía un nuevo alcance, tenía un contenido diferente muy humano y humanizante. El presidente cancelaba un funcionario cuando este o esta no funcionaban, respondiendo a las estrategias del gobierno cuando usaba el poder para engañar, para ultrajar o para avasallar a la población civil cuando empleaban el uniforme en actos reñidos venales. Habia que honrar la dignidad del género en el estado que fuera, muy especial a la niñez y a la ancianidad. “-cortaría las manos al que la metiera en los fardos del erario. Palabras del presidente.
Las bocinas del bar del señor Collado, deleitaban a la población con danzones, canciones que se extendían a los cortes de la caña, los obreros, de Varaguana, de los Muertos y de la parcela maque cuando el señor Collado quitó la canción Novia mía para decir con voz de hondo pesar y de tristeza afligida “¡Atención, atención”! lo dijo tres veces más ¡Atención! Atención, Constantino que habia cambiado por unos dias los libros y los lapiceros por las mochas y otros útiles cañeros. Escuchó la voz triste del padre de Tony y de Juan José Collado, creadores del grupo musical los “Dinámicos de Imbert” Arias permaneció atento a lo que decía el señor Collado quien con voz ronca manifestó -“Atención, atención”, la voz llegaba a los escuchas con un dejo de pena y un fondo musical luctuoso… -hijo de la patria, hijos de la patria adolorida. Las botas malditas y ensangrentadas de grupos, de miembros, de las fuerzas armadas y de la policía acaban de morder el vientre de la patria encinta, dándole una estocada mortal y dolorosa al más hermoso engendro de un pueblo honrado. Acaban de sacar del palacio Nacional al profesor Juan Bosch, presidente constitucional de todos los dominicanos, el más digno espécimen de nuestra entelequia quisqueyana. En un parto doloroso, al más humano, al más humilde, honrado y bueno, de todos los presidentes que una nación se haya dado.

La noticia creció como llama en el bosque, en la montaña en tarde de verano, llego a los predios del corte y tiro y hasta donde tenia que llegar como un petardo envenenado, ardiente y demoníaco quemándole cuerpo del pueblo trabajador, dejándole minusválido infeliz y oprimido pero ese cuerpo de obreras y de la quisqueyanía territorial.
Las bocinas seguían emitiendo emociones enlutadas, nubes blancas agobiadas que dejaban caer gotas afectivas. Los del corte y tiro abandonaron las faenas y marcharon llevaban energías negativas como un solo individuo lo habían vaciado con sus sueños y sus esperanzas. Habían perdido sus extremidades que pájaros voraces lo habían descuartizados, convirtiéndoles en despojos como los bagazos inservibles. Hasta al buey de la carreta le pesaba más el yugo, las cadenas apretaban más que siempre. Y los azucares estaba amarga. Era ingrato. La ingratitud elevó su bandera, el deshonor, el abuso visitó con arrogancias las puertas de los gorilistas que en gobierno impostor libaban las sangre social protegidos por las manos imperialistas. Esa fue la tarde del 25 de septiembre, en el central amistad, en Bajabonico de los Cañafístoles. Don Juanito Collado continuaba bombardeando con misiles de palabras a una población ciclista ruralitas y pacifica amantes del bien, de la justicia, de la libertad. Las venas de las norias por los nubarrones fascistas llegaron los bozales ancestrales.
En el central amistad el mas pequeño de los del concejo estatal azucarero, el vuelos de aves era abundante, el batey veía volar a cientos de sombras blancas en los techos. Ya anochecía cuando tres parejas de guajiros como los cuervos, volaban en los entornos de la Damajagua, se posaron en el tanque de la melaza, parecían que como al pueblo le habían robado la fe y la esperanza, revoloteaban media hora más, luego se marcharon pareciendo embarcaciones voladoras arrojando un polvo anaranjado por el curso anal, que hedía a mortaja, hedía a muerte a agonía, a descomposición a putrefacción. Se fueron quien sabe para donde- manifestó Chapincito Silverio- al sentir la presencia de las energías de la muerte de los cuervos del nuevo poder llegaron decenas cantándole a Nero llamaban la lluvia de borrasca. En las casas del batey los niños se morían de hambre, de frío, de miedo. Los menos grandes morían por el ruido onomatopéyico que emitían los cuervos --¡ay papá!, ¡ay mami! ¡Oye mami!… se escuchaban las quejas de los pequeñines que ya conocían el temor, conocían la muerte, por eso no soportaban- ese currú. Currú! Y continuó la nota de angustia y de clamores en la población infantil hasta que la lluvia lo suplantó, para colmar con lúgubres notas sombrías, en cada ventana donde habitaban menores de cinco años, al marcharse los cuervos y su canto de agonía, llegó uno o más perros que les huían a los ruidos de agonía y aullaban haciendo que los párvulos terminaran de morir en su pena y miedo en apariencia enviado por telepatía. En menos de cinco minutos de haberse marchados los cuervos estalló como la bomba de Nagashaki desde la garganta del cielo un hediondo trueno, rompiendo en tres pedazos las tres viejas grúas, de madera, y así los tres pedazos se partían en tres hasta las virutillas confundibles con la harina de maíz. Los carreteros y los cortadores de caña vomitaron lo poco que habían comido pensaron que estaban bajo la sombra de una guerra. La caída de esa grúa - dijo Chapincito- que lo sepa todo el mundo es la caída de los tres poderes del Estado Democrático, los que lo escuchaban movían la cabeza para estar de acuerdo.
Constantino que es un mozalbete escuchó lo que decía el señor carretero y se acercó para donde su padre que lo llamaba.
--¿De dónde salieron esos pájaros que llaman Guajiros?-preguntó Matilde Cruz, esposa de Valdemiro Trejo, quien era dueño de un ventorro de vender bombones y jugos a los trabajadores del tiro y corte de la caña. Pero esta Matilde era prima del joven Arias, ella es prima hermana de Evaristo el padre de este. Guayaba hielo para un desconocido que al recibir el refresco le respondió--“oiga, señora Cruz, salen de cualquier parte., cuando menos uno lo espera.
-¿Usted cómo lo sabe señor?
-¡Claro son Guajiros! Abundan en los bosques altos con abundante agua, los abuelos creían, que cuando los dos machos, de esos pájaros, fíjese… muy parecido al cuervo, conducen una manada de hembras, a algunas comunidad humana, era señal de alguna catástrofe pública. Como éste caso de aquí. Nuestras lomas estan repletas de esas aves… sólo vienen a las ciudades cuando se acerca alguna desgracias… porque quiero que sepan, que son semi carnívoros… comen carroñas frescas. Mis abuelos contaron que para la invasión del 1905, volaron trullas en misión de aguinaldos.- aseguró el desconocido quien dijo - hace 47 años bandadas de cuervos entraron alas ciudades, posándose en las torres de las iglesia y en los techos de las casas y edificios mas altos en los ramos y pencas de las palmas africanas y desde ahí proclamaban los lamentos, que eran interpretados como advertencias, en grandes gritos de enojos. Mis abuelos le decían Iribú, otros lo llamaban Cao piñero o pinatero pero mi abuelo lo conocía como Cao montero que a pesar de ser mas pequeño que el cuervo común se alimenta de desperdicios de las basuras. Pero los iribúes son fieras marinas que pueden volar en tierra. HABLABA de los cormoranes de la costa de Perú son también importantes porque sus excrementos producen el fertilizante más rico del mundo, el guano, que es muy rico en nitrógeno, potasio y Cormorán que era capas de pescar cien peces en una hora --“el fósforo y se ha convertido en un importante producto de exportación”
Cuando mataron al presidente Cáceres la playa del Bajabonico se llenaron de megos de plumajes blancos. Cuando llegaron los barbudos en 1959 los árboles estaban llenos iribúes y caos monteros, dígalo mas claro para poder entenderlo. Estas son aves traviesas que cruzan el mar. Matilde lo vio partir sin comprender lo que le dijo el forastero. Se preguntaba mientras limpiaba el mostrador-- ¿qué sería lo me quiso decir el desconocido?
Después de la caída de los Trujillo lo mas valioso que el pueblo se habia servido en la mesa nacional, se lo quitaron como lobos y perros y lechones y gatos hambrientos… en un asalto al pudor público... El gorilismo imponía sus reglas cantaba con voz de gorila en fiestas de sangre en galería troglodita y bestial. Matilde admiraba al profesor Bosch los que compraban en el ventorro de Matilde lo hacían ahora al lado que eran amigo del fiscalizador del municipio y del jefe de policía del batey en la entrada de cada pueblo podia medirse el problema la pobreza con la presencia de niñas y de niños desnudos con la de un perro buscando un hueso en el basurero. Quizá durmiendo la siesta de su hambre eterna, o una niña con barriga llena de lombrices, con parásitos, y labios con esmaltes de ceniza.
Doña Matilde no se sorprendió con el desembarco de los 46 mil marides yanquis enviados por los dueños de las fábrica de la muerte, por el imperialismo para contra restar el avance de las fuerzas de los dominicanos en rebeldía nacional, entregaban su sangre a favor de la vuelta a la constitucionalidad recordó al desconocido cuando le habló del iribú y del pájaro mergo llevó a su aparato psicológico, los pedazos de la grúa.
Meses mas tarde Bruno y Braulia que vivian cerca de la Grúa mostraban sus diferencias respiraran los aires de la desconfianza llevándoles a la separación. El continuó al lado de sus cuatro hijos mientras ella busca caminos conducentes a la capital de la república. Llega a la residencia de una amiga suya en la calle Baltazar de los Reyes, el barrio Consuelo. En la noche pensó en su marido y especialmente en sus hijos controló unas cuantas lagrimas reconoció el grado de responsabilidad como padre. La imagen de si hija Hilda le llegó a su mente como puerta movida por la del recuerdo comenzó a llorar gotas de sudor o de rocíos primaverales eran ardorosas brazas quemaban por dentro y por fuera. No tuvo preferencia por particulares, sin embargo comenzó a llorar por la pequeña Taty. Comprobó que estas eran frías, ¿de dónde vendrían?- se llegó preguntar. ¿De donde estas salieron?
La señora Pelúa no se sorprendió viéndola llorar. Lo habia sufrido en su carne por muchos tiempos antes de la muerte del tirano de eso comportamiento era ducha experta, no dijo nada prefirió callarlo para que las mecedoras dejaran de mecerse. Esta Pelúa era morena de cabello recio de estatura normal, oriunda como su marido Papito, de San Fco. De Macorís. Pero desde pequeño creció en las playas Petromacorisanas obrero de Poasi. Sindicato que agrupaba las centrales obreras de puertos y aeropuerto del país, Papito era poeta, tranquilo, pero era un volcán de energías positivas que imantaba las fuerzas afines hasta de sus contrarios. Sabia que no tenía quien le escribiera… pero como el coronel de García Márquez, esperaba su pensión. Debajo de la mata de naranjo que habia en el patio de la casa.
Tres meses más tarde Braulia permanecía como en duelo, no habia visitado a ningunos de sus hermanos que vivian en los ensanches del entorno a villa consuelo, Luperón y villa Juana, ese dia se decidió ir a villa Francisca a ver a su hermana por línea de padre Buenaventura Torres. Constantino Victor una mañana de julio la busca, y preguntaba por ella, como si hubiese sido a su vivienda aunque lleno de vergüenza y de serones de timidez. Le dijeron que podia pasar.
Pero para Arias las calles olian a petróleo pero sentía el olor a pólvora, sentía el olor a sangre secas, que salía de los letreros rotos, de las paredes derribadas por el mortero que lanzaran en la “Operación Limpieza” que dirigieron los coroneles La “Bestia” y el Cormorán ” la falta del pedazo de vidrio las paredes tenían bocas o túneles que parecían pailas o bocas que eran vientres por donde entraron o sacaron los cadáveres del guerrillero sin tumba y sin dolientes y la guerrera que entregó su cuerpo al enemigo invasor para evitar la captura del hermano que peleaba por la Quisqueyanía. El retrato de la muerte estaba ahí no lo veían los afines, seguidores del crimen, en cualquier esquina cerca de la escuela España la imagen de Eladio Peña De la Rosa en las aceras y contenes de la Ernesto Gómez y María Montés. Las tropas invasoras orinaban los patios como dueño del ecosistema bailaban en los centros públicos y sacaban a los jóvenes nativos cuando estos hacían gestos o señas a favor de la bandera nacional.

En la casa del joven Constantino Victor en Bajabonico de los Guanabanos, su madre Daniela y su hermana Teresa, recibieron la visita del que fuera maestro de arias en la escuela de los Llanos de Pérez, -pero ¿Han tenido noticia de Arias? No respondieron la madre y la hija. Muchas personas acudían a casa de los Cruz Arias, para saber de la suerte que Arias habia escogido.--Doña Daniela dijo el prof. Sergio Pichardo, busquen dentro de sus cosas, estoy seguro, recuerden que fui su profesor, que dejó algunas letras y la dejó donde la hallaran con facilidad. Teresa anduvo y anduvo entre las revistas y periódicos y al fin halló lo que parece el maestro, sabia que habia dejado. -- ¡aquí está!- dijo Teresa- mostrando, al profesor Pichardo, lo que tanto desearon, sin la ayuda de ningún extraño. La principal idea decía-“estoy para la capital, para donde tía Braulia, o donde Tía Buena, perdónenme. ! Adios!
--¡No me busquen! El prof. Sergio rió de alegría por haber ayudado a sus amistades, en un hecho de mucha intimidad. Sonrió y abrió los ojos cuando recibía, de manos de la madre de Arias un posuelo con atoles y batata asada.
Papito era dueño de la casa donde Braulia la tía de Arias se hospedaba, hacia poesía sobre la guerra del 65, pasaba horas muertas en la sombra del naranjo del patio, sus estrofas sin medida con acento místico y patriótico, entorno al pobre y a la pobreza, se sentía la negación de lo divino pero por momento acudía a la presencia deidad. Hablaba del profesor Juan Bosch como esa deidad que se le presenta por ocasión. Juan Bosch era para Papito como para muchos hombres - pueblo, un caminito, un medio, algunas veces es un fin. Arias y el compartieron trabajos compuestos en la intimidad de sus soledades.
C. Victor tenía 6 dias en una ciudad que una vez se llamó Trujillo, iba aprestándose a los nuevos colores, y a los nuevos ruidos y a los nuevos olores. A los anocheceres sin grillos ni chicharras a las madrugadas sin cantos de gallos a las madrugadas de guineeros y de carretilleros y venduteros… en fin a los olores de Palmolive y a aceite de la manicera.
Era las 4 de la tarde y fue el mismo dia que Teresa encontró la cartita que Arias dejo en la mesa del santuario donde dormía, en la casa de Pelúa Papito estaba en la sombra de su mata de naranja, en el extremo sur del banquito de madera las flores del naranjo atraían a las abejas y habia un murmullo de ese insecto que libaban los néctares como obreros ebrios en la fabrica del alcohol de sus sueños. En el extremo norte estaba C. Victor, que respiraba fuera de lo normal y sus axilas que transpiraban mojaban las mangas de la camisa.
--¿Qué le sucede? Preguntó el señor Papito
Arias sólo le sonrió. Exhibía una excitación anormal que el dueño de la casa habia notado. Además las fuerzas de su energía positiva rechazaban las endiabladas que salían como un volcán en erupción del mundo espiritual del convidado. Con mucho cuidado, sin mas intención que no fuera la de ayudar como el que corta una rosa le preguntó. ¿Cuál es su verdadera situación? Papito habia comprendido que esa excitación era “normal”, dentro de lo que era ahora su vida. Desde que comenzaron a conversar la respiración de Arias buscaba la estabilidad. -primero señor Papito le diré que soy estudiante, con el tercer teórico que viene a la capital para enganche en una de las filas armadas del país. No me hubiese gustado que dar este paso pero la situación económica está para fabricar camino no está para escoger. Papito se dio cuenta que no sudaba y que ya la respiración era estable. Tengo 20 años. En mi pueblo los varones nos hacemos jugadores de cartas, o de bironay, riferos de dados o de cualquier otro juego de azar. A las muchachas las espera una plancha en la casa del que se cree burgués poderoso y con “cuartos” se propasa con ésta y estando embarazada la tiran a las calles señalándola como una prostituta insolente pervertida, en fin la prostituyen y despues la lanzan al camino de la perdición. ¿Cuál sería el camino de esta hermana desdichada? Se llegó a preguntar. “¿Por qué quieren que obren bien si las insistáis al mal? Luego dijo de recordar a Sor Juana Inés de la Cruz, -¡esa es mi situación, señor! El poeta lo escuchó condolido, Arias tocaba sus lastimaduras, pero sin padecer de esa cosecha lo agarró de las manos y se las sostuvo por un rato entre las suyas, en un gesto de amor solidario. Soy como usted hijo de la hierba y del bosque. Me alimenté encima de una yegua o en la corcova de la burra, detrás del rabo de las vacas del vecino, para ganarme la leche con la que alimentábamos a mis dos pequeñas hermanas. Mi mamá se volvió viuda, eramos cinco sin padres. Braulia Pelúa llegaron de la loteria donde envolvía las quinielas peladas y billetes por vender. Se pusieron a colar café que en minutos llevaron a los dos, que en esos momentos conversaban de la guerra, entraban a las del puente Duarte, levantaban la bandera de la quisqueyanía, con la valentía de Arache, y de Lachapelle Díaz -esos fueron al principios mis líderes. Luego el grupo de sargentos…y los cadetes que dejaron el confort de la Academia y se incorporan a la lucha del pueblo... ¡si desean agua fría..! Ya a Papito le agradaba la presencia de Arias… no sentía su presencia como una carga que los vientos de las circunstancias sociales les habían enviado, sino como una capsula terapéutica para tranquilidad en lo que según su apreciación, la pensión le salía.
Dias después dejaba la casa de Papito y de Pelúa llegaba a la casa de Buenaventura Torres hermana de Braulia y de Daniela la madre de C. Victor. Buena era una mujer enferma, madre soltera de cinco hembras y de tres varones ocho bocas y ahora le llegaba la del sobrino nunca deseado. Los tres varones eran ventanas abiertas por donde Arias entró y por ellos podia quedarse… también por la tía. De esas cinco hijas de Buena, faltaba Alejandra… Arias no recuerda si se habia casado o qué. El hecho es que de todas Alejandra no odiaba a Negro, como llamaban los primos a Constantino Victor, pero Aleja no vivía en la Maria Montes. La casa era menos que pequeña, eran dos habitaciones, la llamaban dos cajas de fósforos, en la misma cama dormían los tres, Juanito era el mayor y como era policía se quedaba a dormir en el cuartel. El cambio de la Baltazar de los Reyes, para la María Montés, donde respiraba sin cortapisas ahora compartía con 10 personas para respirar menos de seis metros. Grecia de las muchachas era la mayor, sin mucho hablar parecía que odiaba al primo a quien veía como un intruso invasor, era de baja estatura color blanco, muy atractiva según lo que decía, Alejandra era mas hermosa a pesar de su piel de canela. La situación de Arias no se resolvía evaluando la personalidad y la belleza de sus familiares, sino aceptando su presencia como Buenaventura Salomón y Juanito se lo habían pedido en la víspera. Martín era otro primo de Arias, vivía con su padre Francisco, hermano de Buena y de Daniela, en la calle 38 de la misma villa Francisca, labora en la calle Tunty Cáceres en la cercanía de la gasolinera donde lo hacia Salomón. Arias lo llegó a acompañar en muchas ocasiones. Cuando Martín dejó el trabajo acompañó a Negro a casa del señor Papito permaneciendo allí por más de una hora. -he venido para agradecer los favores que me hicieron en múltiples ocasiones, las palabras son pocas cosas para expresarles mi honda satisfacción la que llevo por haberlos conocido en las horas, que el destino social nos lo ha permitido. Cuando Arias volvía donde su tía, hacia siesta en el cementerio de la Máximo Gómez por la puerta de oriente, en el lado de la calle Marcos Ruiz y la Ernesto Gómez. Dormía entre las bóvedas próximas aunque las gramas les picaban se dormía, los calores en la casa donde vivía eran tan rudos que ni un loco enamorado, aficionado a la lucha libre lo soportaba,.
Pablo Canela después de leer sus versos leyó de los de Arias que le habia dejado el dia que anduvo con Martin Torres, abrió la carpeta donde los guardaba y en voz alta decía- Compadre Pedro, soñé un manantial de cristalinas sonrisas, bañaban las piernas desnudas de las fabricantes de esperanzas, pero humedecían con sus gotas frescas, de los niños, sus tiernos labios purpurados, esos labios huérfanos de padre y de biberones lloraban, hallaban luego las manos de un negro que les entregaba granos de maíz luego con el dedo grande del pie izquierdo enterraban en la jardinera allá en la escuela… papito dejó de leer, y entendió que era un cuento parecía mas realidad de barro y de batey. Guardó el papel y fue para donde Pelúa, que lo requería allá en la cocina.
En el cementerio Arias se quedó dormido al lado de la Tumba de Yolanda, le tomaban de las piernas lo tamizaron como a un saco de arena. Líneas de colores lo emparedaban dejando en el colchón de una cama de espinas hiriendo su carne cuando las gotas de sangre al juntarse con el polvo se convertían en arbustos sensibles parleros afectuosos y virtuosos.
Papito recordó los versos de su amigo Viau Renaud y se puso a declamarlos quedando grabados con los de Constantino Victor.
-- “En que preciso momento se separó la vida de nosotros… en qué lugar… en qué recodo del camino…
Nada ha sido tan duro…como permanecer de rodillas… caminar, hacia dónde… con qué motivo… andar con el corazón atado… llagadas las espaldas donde la noche se acumula… continuó leyendo donde Arias despertaba asustado con el corazón en la boca y la respiración en los pies, pero repetía nos mutilamos al recogernos en nosotros, nos hicimos menos humanidad… finalmente Arias decía- ya no es necesario “atar a un hombre para matarlo” ¡La Noche! En la tarde Braulia estuvo buscándole venia del cementerio. -¿Cómo te vas hijo? ¿Que hacia en ese lugar?
-¡dormía tía, dormía solo eso!
-vine a decirte que debe prepararte que José Agustín viene a buscarte para llevarte a enganchar. A recibir los exámenes de la policía… al otro dia Arias estuvo como el mismo lo esperaba, lo que le pusieron de exámenes era una papita. Eran según él preguntas tontas algunas parecían disparate lo que preguntaban. El hecho es que le fue muy bien. Tenía 123 libras y en cultura sobrepasó los límites.
- Alexander Alekhine, José Raúl Capablanca, Enmanuel Laker, y Anatole Karpov.-expresó cuando le preguntaron por truinfadores del ajedrez. El oficial que lo evaluaba dijo en silencio “es el tercero en mil, y lo comparte con uno de la misma población y del mismo liceo, este tampoco será aceptado, su grado cultural es superior, no es eso lo que buscamos” eso ocurrió en 1954, creo que con un hijo de Ludovino Fernández. Cuál era el apellido del que con Arias comparte el tercer lugar… se llama Daniel Henríquez, ambos son de Guanabanía. Arias quería ser aunque fuera, aguatero, como dicen en su campo. Pero los jefes no aceptaban a los sobrepasan los límites los jefes no le agrada tener cerca de su despacho a los que cruzan las rayas, sino a los que se aproximan. Visitó en la bahía de Hatillo en el astillero a su tío Abelardo Torres quien era oficial de aquella base subió al remolcador donde su primo lo invitó almorzar. Cerca del timón y se creyó Capitán de Alzada, el gran capitán. Pero don Abelardo le manifestó- los superiores no soportan a los que tumban cocos con sus propias manos. La brisa caribeña le enrojecía la cara. En la noche en la calle “La Guardia” saludó a Papito a quien enteró de lo que el creía su triunfo. Papito prometió llevarle la noticia a Pelúa su mujer. Se dijeron ¡Adios! ¡Me alegro de todo! Dijo Papito.
Cuando Arias comía donde su tía un lienzo de tristeza oprimía su garganta, como una álgida árgana de pesada carga que se le introducía en los túneles de los huesos. Estaba muy entusiasmado el jefe de policía se llamaba Guzmán Acosta amigo de su tío José Agustín quien por su honradez no tuvo que limpiarle el cuello ni arreglar la corbata a nadie… Así son los familiares del jovencito Arias, honrados, limpios y transparentes en sus acciones. Por eso lo rechazaron. Venia de la casa de su tio Francisco Torres medio hermano de su madre Daniela, al llegar a la puerta de Buena, donde vivía, sorpresa para él fue ver el rostro de su hermana Teresa, enviada plenipotenciaria… para retornarlo a su casa paterna. Se sintió frustrado, humillado, torturado, derrotado… comparándolo con el pequeño triunfo que la vida el dia anterior le habia regalado en el cuartel general de policía. Pero para Arias la hermana Teresa estaba avergonzada en la casa de su tía. Arias no recuerda como durmieron ese último dia de partir a la casa de la campiña puertoplateña.
Quince dias después ya Arias habia descargado las energías que con el llegaron de la ciudad capital. A el no le importaban si eran positivas o espirituales negativas, estaba pensando en pasar la trigonometría, porque su deseo de aprender estaba despierto, estaba como una semilla activada. No le importaba enfrentarse de nuevo con las abejas y las avispas, con los jejenes y los comejenes, ni con las chinches y las cucarachas. Tampoco con las hojas de guao o chicharrones, con el gratey y la pringamoza. Se habia desintoxicado de la culpa. El encuentro con su padre, con sus amigos, con doña Niña y sus hijos todo fue bueno...Pero un dia cuando terminó el santo Rosario, su padre le dijo-“Díganos hijo- ¡no se halla a gusto en la cama donde duerme, no le agrada la comida que su madre le prepara, no soporta a sus hermanos, y a los demás que con usted compartimos, díganoslo! La cabeza de Arias estaba ahí, escuchando la arenga interrogativa de su padre, ni siquiera cuando un perro que huía detrás de una gatita lo hizo cambiar de actitud, el perro ladró con la fuerza de un perro alimentado para asustar a los intruso… la movió cuando don Evaristo después que Puro sacó al perro de la ermita, dijo-“ me da mucho gusto que esté de nuevo con nosotros en su casa de piso de tierra, pero ahí usted puede tirar lo que desee sin molestar a nadie porque es suya y en lo suyo uno no molesta. ¡Qué bueno que además esta bien dijo para finalizar el padre, quien se marchó a la antesala de su sueño. Las cosas que habia dejado las halló en el mismo lugar donde la habia dejado. Los periódicos del 1j4, y de M.P.D el pequeño radio donde sintonizaba a radio Habana, y a radio Rebelde, también a tribuna democrática. Era un aficionado a los discursos del comandante Castro y de los del doctor José Francisco Peña Gómez.
Pasaron unos dias y el no terminaba de contestar preguntas que sus amigos y cómplices de su fugas les hacían-- ¿de qué tamaño son las noches en la capital? ¿Cuáles son las limitaciones? ¿Qué color tienen los domingos y cual es el tamaño de sus bocas? Las puertas de las casas estan cerradas, no existe confianza, la manera de vivir es diferente. La noche tiene multiplicidad de tamaño y así la boca. Son multifacéticas y la boca de cada una de la cabeza negra. No puedo decir mucho más porque nunca pude despertar en las calles después de la media noche. Arias se detuvo y no continuó respondiendo preguntas porque regurgitaban en su mente, las más hermosas palabras que de su padre habia escuchado y procedió a escribirla al lado de los versos de Viau. Arias tenia la cabeza gacha cuando su padre viéndole llorar manifestó “llore si eso le hace bien, déjela que salgan no le ponga barreras no es malo llorar, cuando las lágrimas es del alma la que la manda salir. Cuando se llora como lo está haciendo, se desprenden gotas venenosas capaces de intoxicar a un hipopótamo. ¡Dios te bendiga! Pero recuerde que la familia es lo más hermoso en la sociedad cuando ésta está unida. Recordó las tiernas palabras de su madre las que a él le parecieron que lo hizo con ardor moral y fraternalismo.


CAPITULO -2-

Inmediatamente se enteraron de la llegada de Constantino Victor al campo, los amigos los visitaron, lo interpretaron como un triunfo a la independencia de la juventud. Era visto como un individuo que habia roto las cadenas de la esclavitud familiar, que en esos días habia en muchos hogares, como reflujo de la tirania que nos gobernaba. Antonio Mora fue el primero en llegar, le llevó una funda de mangos y de guineos maduros, La alegría era notoria entre los concurrentes, como hacia mucho calor fueron al patio, que era enorme, con gramas verdes y donde pastaban unas vacas y algunos burros y caballos. A Antonio Mora le agradaba ayudar al compás de que se le reconozca su servicio como un mérito heroico. Después de un rato de hacer varias preguntas sobre el viaje de Constantino dijo: Compa, quiero que no le diga a Varo, que yo le ayudé con dinero para el pasaje, ¿sabe Compa? Ponía ambas manos en las rodillas de las piernas de Constantino. Constantino se levantó de la silla de madera y de guano, fue al dormitorio y de regreso le dijo- Como voy a revelar un secreto suyo a mi padre Evaristo, no tenga… se los devuelvo porque siempre pensé devolvérselos.
-¡Pero Compa, usted es especial! Expresó sin retirar los brillosos ojos, de la moneda de cincuenta centavos en la mano derecha, que Constantino extendía como un látigo. Al sentir que se acercaban, los hermanos Mella, Chanito y Toño, quienes ayudaron en el viaje clandestino de Arias, los agarró con avidez y los guardó en la faldiquera del pantalón. Antonio fue a la cocina de doña Daniela, madre de Constantino Victor Arias, para traerles sillas a los visitantes.
Esa misma tarde visito la casa de Juana Chan y se juntó con Mella, con Eladio, y con Toño, en el marco de la semana estuvo donde Niña Sandoval a quien le agradeció por el papel en la fuga aquella noche inmemorial.
-¡Buenos dias doña Niña!
-¡Buenos dias Victor!, - respondió la madre de sus amigos.
-He venido doña Niña… para requerir de usted, sus excusas, por la molestia que pude haberle causado a usted y a los muchachos de quien estamos muy agradecidos. A nombre de mis padres y del propio les pedimos las excusas más gentiles y humildes posibles.
-Escucha Victor lo que hicimos por ti no es nada, poe ti lo hicimos. Estoy segura que todo en tu casa lo hubiesen hecho por igual… eso lo puedo asegurar dijo doña Hilaria mientras se rascaba el oído izquierdo con una pluma de pato. Habia dejado la frase sin terminar para acudir al colmado para atender a la señora Altagracia García que solicitaba un centavo de sazonador. De regreso continuó- ustedes me proporcionaron cariño… nueva vez abandonó la perorata la solicitaron para el colmado. … y para mí eso es mucho, es como un hijo que le abre la puerta del corazón. Aquí donde nosotros vivimos habrá una habitación hasta que exista el sol. La señora siguió para la cocina a mover las habichuelas blancas que se estaban secando. Arias se unió con Freddy y Ramón, que en el colmado les aguardaban.
-Explíquenos Victor, ¿cómo le fue en sentido general? Nos detalla luego,-dijo Ramón, que envolvía una libra de azúcar, a un cliente del vecindario.
-Me da mucho gusto estar de nuevo entre lo nuestro, unido a mis amigos como doña niña y ustedes y a mis familiares. Pienso que me fue bien ya que conocí, cosas que ni por imaginación concebía. Las emociones que experimenté, no fueron pocas, las enormes experiencias. Creo que para cualquier joven de mi edad hacer lo que hice fue un atrevimiento… en mi vida es una lección satisfactoria. El haber pasado los exámenes al que me enfrenté, aprendí que la familia tiene una cadena invisible que enlaza, solidifica y fortalece en las medidas que conocemos la autoridad y el respeto que esta debe ejecutar en sus miembros sin violentar la naturaleza de la misma. Es cohesionarte como una correa de transmisión. Hallé en el manto de la solidaridad con el que me arroparon desde esta, la suya…, encontrando comprensión y amparo porque existía la cohesión y amistad conocí los grupos de la sociedad cerrada y en la abierta. Muchos viven como piensan y otros piensan como viven. Tienen buenos muebles, en habitaciones que se caen, pero le falta el pedazo de pan o se beben un refresco de botella, tienen hermosos vehículos, ahora hablo de la clase media, sin estar a las alturas de poder sostener el consumo de esos vehículos. Esa cosa fue de las que en mi fuga pude ver. Conocí además la nobleza, la amistad y sinceridad de la familia. Las cosas como la hipocresía no les diré nada porque las cosas malas a ustedes no les interesan como tampoco a mí… es cierto aclaró Mon tienen para los sueños y para el bingo pero no para comprar la azúcar y el gas, y esas son las cosas que debemos combatir agregaba Freddy. En las noches a obscura envian a la hija de menor edad, a pedir donde la comadre, un chin de ajo o de cebolla para hacer un aguaji.
--Y qué es eso de aguaji
--Es una salsa picante hecha a base de ají con cebolla, zumo de limón, ajo y agua, las madres solteras, las mujeres hacen con un plátano asado según ellas servia para sacar los gases desde el padrejón de los hombres y de la matriz de las mujeres. Mandan a pedir hasta una pimienta pero los de jugar no lo dejan ver-- Señalaba Freddy --riéndose de buenas ganas como sólo él y su tío Carlixto sabían hacerlo. Háblenos de los detalles que son muy interesantes y muchas veces son los que educan -¿qué le parece? -- uno que no puedo olvidar dijo Arias- Ramón y Freddy, ocurrió que Papito, dueño de la casa donde vivía antes de ir donde tía Buena, me halló llorando pero negué, y dije que era una paja que tenia en el ojo derecho, me llevó al santuario de los ensueños” cuando cerró la puerta sentí que el aroma que emanaba de la mesa de poetizar, entraba en mí como el aire que llega del Isabel de Torres y de la Damajagua, era un cuarto muy grande. Las paredes servían de galería para las fotos de hombres que para Papito habían influido en los cambios del universo. Cuando veía las fotos el preparaba dos tragos de jugos de toronjas con Ginebra en primera fila estaban Marx y Cristo, le seguían JOC y Mao Gandhi Sócrates, platón Fidel Bolívar, María Magdalena, Gómez y Martí. Con el primer traguito se jamaqueó mi cuerpo pro con el segundo la excitación espiritual fue total con fuerza plena y enérgica sentí que sus manos eran una plancha en mi espalda y en mi cuello. El alivio creció el que me hacia falta. Eso no lo olvidaré Ramón y Freddy, porque fue bueno. En el santuario de los ensueños leí parte de sus versos que eran muchos recuerdo una estrofa llamada mujer, flor y llantos “se funden en hijos en aromas, musgos en flores… el universo terrenal inunda con la savia vital de los amores… pero Arias-- manifestó Freddy-- esos versos son de José Martí.
-¡Sí¡ respondió de inmediato Arias. Siguiendo con los detalles Freddy estuve en el río Madrigal, andaba con mi tía Braulia y un amigo suyo de nombre Guillermo de quien supe, 13 años mas tarde supe que era Constitucionalista. Me sentía bien porque ese policía era muy gentil conmigo pero esa alegría se diluyó con la presencia de los invasores yanquis que también se bañaban. Esos violadores de nuestros espacios se creían dueños de nuestro territorio, del aire y de las aguas. Por eso nos quitaban la vida… porque “ellos nos las habían dados”. Salí con disentería y con gripe gringa. Los ojos de Freddy eran farolas que brillaban, Arias no pudo darse cuenta que era el brillo de los sueños, de la fama, el de la gloria. Ramón dibujaba pequeños cuadros en el papel de envolver, que en el mostrador de la pulpería había. Parecían a los escaques cuadros blancos y negros del tablero de jugar ajedrez.
La señora Niña llamó para ir al comedor esta vez Arias se excusó y se marchó lo más rápido que pudo, para la casa de sus padres en varias ocasiones habia comido con ellos y hasta siesta compartido juntos. En casa de su tío Bruno, Arias habia estado en la mañana y dado algunas explicaciones de la salud de su madre Braulia Torres a la que habia dejado en buen estado de salud. Pero lo más importante para él era entregar la carta que con tanto amor ella habia escrito para todos, según era escrita con cariño y muchas lágrimas salidas del mismo núcleo del corazón de una madre infeliz el señor Bruno se interesó por el contenido de la carta aunque entregó a Arias una sonrisa de Morón. Al marcharse lo hizo por las aceras de la casa de Santo Ventura quien ya era Cadete de las Fuerzas Aéreas Dominicana, saludó a Rojo que espantaba las moscas que lamían las llagas de sus pies.
En la vivienda de doña Daniela, el humo era centinela, lucido transparente, los vecinos lo veían de lejos. La cobija de la cocina tenía un cielo jorobado pardinegro, salía en hilillos, confundiéndose en visiones fantasmagóricas con rostros sentimentales, con corcovas de una yegua anciana, pero mañosa. Las lenguas amarillas del sol adolescente, se reburujaban en intenso coito primaveral bailando al compás de la melodía de boca del fogón alegre, jaranero mientras acariciaba los leños de guayabos resinosos quinceañeros. Generando hermosas emociones en la madre de Constantino que parecía entrar a un nuevo escenario teatral para señalar con expresiones de seguridad- Sálalo San Francisco patrono de la esperanza culinaria, era como si hubiese sido una bendición. Los muchachos del colectivo se reían. Luego ella explicaba-“ cada individuo tiene, como si fuera una centra telefónica, alojada quizá cerca del cerebro, donde se procesan encuentros de estados nerviosos que lo hace presumir cosas del mundo exterior que algunas no comprendemos. La mamá de mi esposo, cuando su fogón tenia ese comportamiento, “en menos de minutos caerá un aguacero, y sin estar nublado, como si hubiese sido magia, llovía sin estar siquiera asomo de nubarrones. Ella me lo decía-“ponga la paila que en lo que cante el gallo de Julito, alguien entrará por esa puerta con una bandita de carne esas cosas las manifestaba doña Gelo luego que el fogón manifestara esa música misteriosa. Yo no puedo mentirles a ustedes y mucho menos a mis hijos no recuerdo que la vieja alguna vez fallara en sus premoniciones. Eso era lo de menos. La madre suya, supo el dia de su muerte. Daniela echó ceniza al fogón que era la forma de que se concretizara la intención de San francisco. De regreso abrazada de su últimas criaturas, porque mellizas eran, llamó -“Oye Gelo-, que todavía era puberita,- yo me voy a morir cuando de a luz, estoy segura que son dos niñas, vivirán, te pido que cuides de tus hermanas, las que te querrán como a mí, su madre, no te podrás casar primero que la última. Sucedió como lo habia dicho la abuela de don Evaristo. Dos niñas muy saludables nacieron, se cree que la madre murió por un ataque al miocardio. Lo interesante es que esta campesina supo el dia y la circunstancia por la que moriría. Ahora las cosas no son como ayer, no tiene que ser carne lo que llegue, de seguro que algo se cumplirá, que es el deseo de San Francisco.
Constantino, Puro y Luis… salieron para la loma en busca de leña resinosa de esa que a San Francisco le agradaba, cuando ponían la gurrupéela a los burros se rieron por largo ratos, era la manera de los nietos de doña gelo celebrar el cumplimiento de uno de los presagios. Al ver a Jaime, el hijo de Cabo Suero, que en un macuto llevaba una banda de carne de chivo, para entregarse a doña Daniela que desgranaba habas de uñas. ¡Se cumplió el presagio! dijo, Luis en silencio, Luis era el hijo mayor de los Tío Julio, hermano de don Evaristo, y Tía Libertad, hermana de Braulia y de Doña Daniela. La gente aseguraba que Bruno, esposo de Braulia, era hijo de señora de los presagios. Para decir luego tres hermanos casados con tres hermanas. En términos reales lo eran aunque en lo Biológico no…, eran hermanos biológicos y de leche, por crianza. Pero en mucho favorecía y en nada a nadie perjudicaba.
Las vacaciones terminaron en el aula estaban casi todos los amigos de Constantino Victor, hacían falta Carlos Tamayo, Danny Henríquez, Frank Sosa Toribio, Santo Ventura. Estaba en el mismo asiento de siempre al lado de su amigo Ramón Sandoval. En silencio le dijo que recordaba la belleza particular de Kaseny que sus grandes ojos no lo podia olvidar, le dijo que sabia que pasaría mas temprano que tarde porque no existió ninguna acción pastosa que los uniera, era simples emociones que ni a sensaciones mutuas se convirtieron. Esos ojos con sus plácidas miradas me servían un manjar de chocolate. Pero las imágenes entraban en conflictos con las imágenes de Rosario con el andar de cisne en un lago espiritual. Pedro Mendoza era admirado por alumnas y por profesoras, a él le agradaba hablar con Nancy Silverio, una de las jóvenes que más expresivos tenían sus ojos de charcos sosegados… una también de las que demostraba poseer luces propias… Pedro ni Ramón necesitaban las misas celestes o moradas que entonaban esas hermosas falenas en el marco de unas ventanas de violines enamorados. No tenia que deslumbrar sus recuerdos lo tenían ahí en los jardines de sus entornos, como un ebrio jardinero hedonístico y retórico dormilón entre dalias y margaritas despiertas en éxtasis libando el néctar de las lises.
¿Desde cuando supo que el amor era más que la pasión más que el capricho muchas veces fanfarrón vulgar y necio? Podría diferenciar el deseo físico, del placer espiritual. Habia construido el árbol de las tres ramas: el de la inteligencia, el del carácter y el del temperamento. El genuino árbol de la personalidad la voluntad, el corazón era el colchón, la zapata donde podía descansar el edificio de su vida diferente sin dar en el hocico de las arenas del destierro y morir de sed desconociendo la verdad de los anejos y recodos de amor.
Constantino habia cruzado los primeros travesaños del ferrocarril, le faltaba mucho por recorrer, aprendía a no confundirse con la primera impresión. Se iba metodizando empleaba la observación limpiaba los pensamientos como si fueran semillas o judías blancas era su camino lucido, frugal y limpio.
-¡Las materias de 4to. Teórico, me las llevo- dijo Bernardo Hernández- estudiante residente en el Jamo, inscrito en el Liceo Enrique Enmanuel Asthon de Imbert, me convertiré en un caballo, pero me las llevo Arias, que lo oía, no le dio importancia, porque los giros e imágenes usados eran anti estéticos. La profesora de Algebra me quiere asfixiar pero será imposible, no podrá conmigo--continuó Hernández --me aprenderé esa clase y las de los demás-- hermano Arias- tu lo verás. Lo sorprenderé a todos- dijo- mientras recogía una pequeña rama que cayó de la mata de limoncillos en el patio del Liceo la usó para rascarse la espalda. ------Me gustan los métodos de Alfonso Martínez y los de doña Elsa Cabrera. Los demás lo comprendo-- dijo-- Arias, me gusta la filosofía. Pasaré todas las materias es un compromiso con mi propia realidad, con la comunidad imbertolina y con mis familiares.
--Sorprenderé a los que piensan que los campesinos no pueden volar, es cierto que la educación mas cara del mundo es la de los campesinos que tienen que viajar para llegar a los centros muchas veces, a pies algunos a caballos otros en burros o en el anca de esos fieles animales con la nobleza que a muchos educadores nos hace falta para entender las necesidades de alumnos pobres carente muchas veces hasta de la tutoría.
Constantino Victor se sintió muy mal cuando escuchó a un maestro decir--“los que lleguen oliendo a sogas, a sacos, a gurrupéela, y a esterilla suben mi adrenalina y me llevan al borde de los vómitos. Arias pensó en su origen, venia de un hogar de piso de tierra, de techo de yagua, hijo de un padre con olor a Jáquimas, a barbiquejos. Manejador de Hachas y Mochas, azadas y machetes, de palas y picos… era un hombre nacido y criado en los olores de las pocilgas llevando en su cinturas los martillos y los machetes… su padre lo habia enseñado a querer las cosas de su entorno incluyendo las cosas muertas… o que parecían estaban muertas, las piedras, las arenas, las hojarascas, los excrementos de cerdos y de ganados y con manos honradas, cosechadoras y desgranadoras de maíz y de guandules y frijoles... manos limpias de corruptelas y de sangre, de usura. Sintió escalofrío de orgullo por sus manos castas e inmaculadas, nunca habia violado la cerradura del capitalismo fascista. A pesar de ser hijo de ese hombre iletrado, i de haber gateado sobre las boñigas frías y de haber corrido con los pies desnudos en el polvo caliente entre microbios, en las orines de cabras y de cerdas y berracos. A pesar de ver a sus padres morir entre los quehaceres, de su habitad, siente que de felicidad han reído. Se preguntan del génesis social… por qué los de tierra y por qué los de oro. ¿Habrá un Dios para cada clase social, un Dios burgués y un Dios proletario? Así como hay templos ricos para los ricos así como hay templos para los pobres, así hay comedores con sillas de lujos sentando las mismas sentaderas de carne y de hueso. Habrá un Dios para los intereses de sus creadores, para cada cadena de oro como si fuera un lugar… ¿No se putrefacta al morir la carne del que nace en cuna de perla y de topacio? ¿Y los que nacen en las hojarascas, en los pajales de yaguas y de los maizales?
Visitó los parientes y anduvo con Aquino Henríquez, hijo del señor Don Félix Henríquez, estuvieron en la ferretería de la calle, Duarte, donde se encontró con Eric de la Cruz y con Edgard Erickson, quienes como el estaban de vacaciones. En el Fíat negro, llegaron donde Carlos Sosa, padre de Grecia, Mon y Freddy los hijos de doña Hilaria Sandoval. De regreso en la cocina estaban Lebro, Chicho Pancha, y Liborio, individuos acostumbrados a visitar la residencia del señor Evaristo cruz, quien a la vez era el que le proporcionaba corte de caña cuando en el ingenio habia zafra. O en tiempo muerto algún deshierbo. Escuchaban a julio que hacia el cuento llamado “don galipote” después de las 10 se marchaban. Comentaban la situación política, social, económica del lugar y de los contornos. Cuando Arias se disponía irse para el dormitorio fue interpelado por su padre para que le fuera a rascar la espalda. No pudo escuchar el cuento que Lebro hacia sobre la maldad y la avaricia. Se acotejó en la barra de la camita columbina para hojear algunos libros que tenia en la mesa de trabajo. La moral social que habia terminado en las gramas del cementerio de la Máximo Gómez, según el parecer suyo no entendió, ni un 15 % del contenido de esa obra. Cuando Justo Lebro García terminaba el cuento de don Mirabel, hojeaba la “Divina Comedia” y la “República”. Pensó en el centro de enseñanza donde habia realizado sus primeros cursos de secundaria. Los resultados de los exámenes en la policía eran muestra de la calidad del producto del Enmanuel Asthon, sonrió lo hizo con orgullo… a pesar de comer de las carnes de los bueyes que se rompen el cuello en las labores del ingenio, de haber comido locrios de auyamas con calanche del “Cabo de Vela” ha aprendido a diferenciar las pisadas de la honradez, de la hipocresía en serenatas fantasmales.
15 días después Arias era convidado a un convivio a la dirección del Liceo. Era mucho lo que Arias tenia que agradecer, a la familia Sandoval y mucho lo que Tania que contar. Sin embargo en la silla de la dirección esperaba tranquilo para enterarse de su selección para asistir a la escuela Luis Napoleón Núñez Molina, en la comunidad de Licey, Santiago de los 30 caballeros. Pero esa noticia no lo desestabilizó al contrario lo afirmó en sus notas de esperanzas. Cogió un lapicero y en una carpeta que siempre con el andaba, anotó la frase que el profesor Alfonso Martínez repetía-“Nuestras dolencias se curan de manera inesperada”. William James. Pensó también- todos los presagios de su madre, se van cumpliendo. Cuando su padre en el ingenio lo esperaba para que llevara 25 libras de carne a su madre… “vete por la playa, llegara primero que tus compañeros” le contó a su padre y todos estaban muy contentos hasta con las premoniciones de la abuela. Cuando contó a Ramón lo ocurrido este se mostró más que contento comprometido con el paso que como individuo Arias daría… este es uno de los resultados que veremos del atrevimiento que tuvo aquella noche de abandonar su hogar. No es que le felicite por el paso del primer dia no eso no lo que le estoy queriendo desear a usted y a nosotros mismos es que la cosecha sea grande, noble, pura. -¡Qué el todopoderoso deplore en flores derroche de bondad, y de sabiduría en esa cabecita y ese corazoncito… compadre Victor!
Era 21 de octubre de 1966 Arias entraba a la ciudad de los 30 caballeros… regresó el domingo por la tarde, alegre, contento. Arias cree que en esos tres días aprendió más que en los 68 que permaneció en la Capital de la República. Conocía del Bien, desde su casa. Conocía que habia canteros con espinas, pero desconocía la existencia de la flor del engaño y de la bajeza. Ese domingo jugó béisbol en el pley de la comunidad. Aquino hijo de Don Félix Henríquez, primo del padre de Arias, regaló de paso un par de zapato a Constantino Victor como premio por la beca ganada.
El dia anterior a la partida para la Núñez Molina la alegría era un farol que irradiaba a los miembros de la familia Aras Cruz en Bajabonico de las Aromas. Arias regresó a las cuatro de informar a José Polanco que vivía en Luperon el caballo “melado” que su padre le habia prestado se movía con las energía como las que en las primeras horas del viaje… estaba satisfecho porque Arias le llevó a comer hojas de maíz que le habían cogido al medio día.




CAPITULO 3.-


En la mañana del miércoles, 28 de octubre de 1966 Constantino se despedía de su familia. Lo acompañaba San Miguel y San Rafael el Arcángel. En medio de ellos, iba bien protegido con la legión y el ejército… los ejércitos celestiales. Conducía un caballo blanco con pasos belicosos con la bandera de la real y efectiva esperanza de la fe y de la venturosidad. Mientras que don Rafael el Arcángel con las alas batía los aires de energías endemoniadas alejándolas de los aleros del hijo suyo.
José Polanco, tenía media hora esperando en la pulpería de los Gómez en Los Llanos de Pérez, subieron a la guagua y en poco tiempo estaban en las habitaciones colocando el ajuar en los casilleros correspondientes. Eran las 8 de la mañana, cada estudiante habia arreglado su cama todas con sábanas blancas. Menos la de Cristino Matos, que era color negro. Según el propio Cristino sus padres eran devotos de San Elías patrón de la buenas suertes y autor y dueño de color negro.
José Polanco ocupaba la cama que en los tres dias de convivencia, pero la cambió por haberla hallado que se movia demasiado, escogió la que usara Silvio Povada Paulino, a quien el colegio le negara, la solicitud de becado. A las once los dormitorios estaban de bote en bote. Algunos eran desconocidos el colegio recibía los alumnos del segundo curso y del tercero que venían de otras escuelas hermanas acreditadas en el territorio nacional.
Cuando Arias hizo su cama y haber guardado el ajuar salio para el patio, llego a la hortaliza, estuvo en los lavaderos, desde ahí comprobó que el play estaba en estado de barbecho, la hierba estaba que daba en los hombros. Respiró del aire que llegaba de la sierra y se dejo abstraer por el frescor de las gramas en la sombra del almacigo. Más tarde estuvo contando las nervaduras del frondosísimo laurel. ¡Cuántas belleza! las ramas tienen la inspiración divina, terapias para las angustias manifestadas en quejas beldades manifiestas en expresión humana para las almas en duelo. Las lagrimas llegaron y bañaron su soledad bautismal. Inauguración de inicio de tres caminos de trescientos sesenta y cinco dias por jornadas pescando técnicas practicidad y teoriza y poder cruzar el canal. Esas mismas beldades lo agobiaban lo envolvían en un lienzo triste. Le dolía haber dejado el hogar. Pensaba-“ahora que poseo el consentimiento de mis padres esta pena me mortificaba en lo interior. Habitaba en sus aposentos humanos un serón de penas y de agobio se me sentía acomplejado. Estaba diferente en su cosmo existencial.
El colegio emergía desde el mismo seno del valle entre las piernas y faldas de las montañas levantando la cabeza como una núbil virgen sana deseosa de estar encinta. Entre las cordilleras central y septentrional al este de la ciudad de Santiago de los caballeros al oeste de provincia Moca. Tierra como el carbón y el petróleo, fértil como un vergelio tropical, es una estancia sosegada donde duerme la tranquilidad como en una cama de esperanza sobre la meditación acariciando el vientre del libro y duerme cuando es acariciado por el viento cuando llega de cualquiera de las lomas con una deliciosa sinfonía en cintas de fragmentos, regalos deidables paridos de la fecundidad. Puente para limar arrugas los primeros internistas. Las plantas crecían en surcos en pisos de esmeraldas elevando la vistosidad en un encanto paradisíaco pero le faltaba el manantial, la noria vital, la chorrera cristalina y transparente de esa manera no pudo ser el cielo de la diosa poesía que emanara de la peña. Paraíso natural milagroso y sublimizar.
En esas viejas y rústicas construcciones de madera se alojaba la fécula sacrosanta de los virginales secretos juveniles de varias generaciones. Cada pedacito de de madera guardaba el éxito, como huevo incubado y vigilado por guardianes naturales estaban el Laurel y los cocoteros de seculares años de singular encanto y sin par belleza orgullosa de señalar el alba y de abrir las puertas de las tardes Pero Arias veía más allá dos palmas una más pequeña y haló a su mente con la caña de sus recuerdos el primer verso del poema “Las dos Palmas” del poeta y maestro Manuel Peña y Reynoso, que anotó en una libreta “de este trío acabóse tu privanza…” lo repitió sin meditar. Más allá de las palmeras estaba el perímetro parecido, para él los cocoteros dejaban de crecer pero anunciaban al viajero que a partir suyos comenzaba un mundo nuevo, que el aire era besado por otra bandera, con labios de criterios espirituales, como si tuvieran otras lenguas y otras gargantas… otros cerebros…con otros pareceres. Al norte, como si dejara el suelo, yergue la espalda de piedras el seminario el menor, San Pío X, y al sur abre los brazos la comunidad de la Paloma, honrada y laboriosa, con su 123 viviendas construidas en guardia custodiando las sendas, pintadas de azul, blanco y rojo en los listones de las puertas y ventanas en los patios crece la batata la auyama y el fríjol como la guazábara en el noroeste camino a Dajabón y a Montecristi, eran huertos risueños mostrando racimos en plátanos y los guineos y en el suelo como calzadas las sandías y las auyamas pintas y barreteadas. En las matas de maíz, enroscadas como verdes serpientes los bejucos de granadillos y cogombros y algunas tayotas hacen travesuras en las horquetas de los manzanos como piruetas los mosquitos en los naranjos. Las batatas coco de palomas en aquellos pequeños huertos, una gota de frescura y como rocío en abundancia se recogían y así las rojas polinas. Para el joven Constantino Arias, eran el pecho y las ubres de la santa madre tierra. Escondían la tercera parte de las entrañas de las enredaderas. Algunas veces eran desayunos de las gallinas y de otras aves que dejaban sus huevos en los troncos de rulos cuatros filos. Al este, estaba el enorme territorio de la extensión agrícola de la hacienda experimental de la secretaria de agricultura. El viajero observador estaba en una ciudad vegetal de calles de maíz y rotondas de enredaderas, autorías de naranjos y de ciruelos. Las edificaciones eran las plantaciones de plátanos mejorados y toronjas y ejemplares injertos, algunas crecieron delgadas bien trazadas esas eran circunvalaciones de limones y mandarinas, habia espigas pariendo racimos de oro con luces amarillas. Los estudiantes de primer año, conocían los dormitorios las maletas estaban colocadas en los clóset, en los pabellones correspondientes. En el comedor las reglas estaban en cada silla… eras guardas espaldas fieles que habia que atender, que habia que cumplir. No se le guardaba comida a nadie, comer en equipo era obligatorio el individualismo era castigado, compartir actuar en equipo era la obligación entre los miembros como en una cofradía para la familia escolar, los puestos era asignados por los apellidos en cada mesa iba un mentor, académico o de un alumno del último curso con marca registra. Arias deseaba estar en la misma, esa que Margarita Almánzar… se lo creía por los apellidos.
Cuando el timbre envió la señal para ir al comedor el corazón no le palpitó como en otras ocasiones, por tercera vez se miró en el espejo, que estaba empañado, buscó una servilleta color azul esperó a José Enrique García. La señorita Almánzar no se habia presentado en la mesa suya aun no habia profesores, la encabezaba un estudiante de hábitos diferentes, se llamaba Alejandro Solano, de mediana estatura, cabeza grande, labios inferior tirando hacia abajo, hablaba despacio comía con moderación y mesura miraba con lentitud a los ojos, los suyos eran grandes, tomaban brillos en los enfoques literarios o filosóficos dejaba de comer cuando conversaba, ponía los codos en la mesa el antemano en las barbillas, algunas veces restregaba una mano contra la otra. De el se comentaba ser el mas adelantado y el mas preparado, era honrado. Aunque fuera de raíces humildes poseía aire de nobleza y de una educación clasista aristocrática. Era original de Cambita San cristobal parecía ser de 27 años cuando hablaba lo hacia con armonía y precisión.
Quince dias después Constantino Victor vio para su agrado la llegada de Margarita Almánzar que se incorporaba a las acciones escolares. En el receso de la tarde, hacia una semana que habia llegado, en la fila, buscando la merienda. Arias le manifestó con voz de gato enamorado --¡Qué bueno que has llegado! Entretanto ella le regaló una sonrisa blanca. -Tenia deseo de verte, tuve muchas suerte… pensé que no volverías. Margarita observó el rostro de Constantino, y después de corto tiempo dijo --estuve enferma mi salud se resquebrajó observa mi rostro ahí verás las motivaciones de mi ausencia. Un mosquito envenenó mi piel. Arias descubrió que el mosquito pintó una flor, parecía un tatuaje en la delicada piel rosada. Ella lo escuchaba muy atenta. Le agradaba oírlo hablar de sus problema, lo hacia con entusiasmo y sobretodo ponía entusiasmo y entereza. Eso a Margot la ponía en órbita y en frecuencia modulaba. La habia conquistado en pocos minutos, aunque sorprendida nunca pensó que hallaría a alguien, que se interesara por su persona y por su integridad como Arias lo habia hecho. Pero era virgen, pura, casta como C. Arias la habia imaginado.
C. Victor recibía esas energías embrujándolo. Fueron muchos los dias que estuve en cama- manifestó mientra parpadeaba con mayor frecuencia al sentirse mirada por el lente de Arias que en apariencia la mimaba. Los ojos de bosques los movían, parecía que siendo una muñeca se convertía en una mujercita de percal… pero era lo contrario. Con sus cabellos de maíz… me gustaría describirla, pero C. V. Arias. La concibe como una muñeca percalina, de rubios cabellos, uñas pequeñas y manos largas. Para Arias los ojos son dos pedacitos de cristal, dos de cielo… en esmeraldas con sacarinas, como frugales cristales. Muy pequeña pero gigante su mundo adorable e inagotable. Recibieron dos naranjas de meriendas volvieron al estudio eran del mismo grupo. En lo particular cada cual se sintió atraído y respetado. El temía herirla como el vil mosquito infiel. Se mantenían como el que entra al aposento de la abuela que duerme, despertarla sería una equivocación, como el jardinero que teme hincar con las espinas al que reciba flores de sus manos. Las rosas que aun mustias estan erectas era tierna como la concebía, sensible y cándida. Arias seguía siendo el jardinero. En el grupo suyos estaban Ciro Lapaix, Griselda Pérez, Angelita Tiburcio, José Polanco, Kleber Soriano, Ramón Encarnación. Era un ambiente de hermandad la ocasión era precisa para el nacimiento de un comité de resistencia a los horrores ocurridos en esos dias en el ambiente nacional. Así quedó formada la cofradía de la ventana de los Lagartos, de la peña de los lectores, los Lagartos… seguidores de las escuelas mundonovistas, que según Arias era una aspiración de los maestros Candelier y de Pérez Genao.
El centro escolar era dirigido por el señor Héctor Tejada residente en un ensanche de Santiago de los Caballeros, cuentan que era seguidor y amigo del doctor Balaguer, los estudiantes lo creían, los del primer años que leían obra de asuntos sociales, como las revoluciones, la guerra que se libraba en Vietnán, de la revolución cubana, siendo los cabecillas Ciro, Arias, kleber José Enrique García y Ulerio Otilio y Pedro Núñez “ Somos los mismos, pero no nos conocemos” era la contra señas de los de la cofradía.
-¿Cuándo nos podemos reunir? Preguntó Arias a Lapaix Buteen.
-Cuando regrese del colmado- de comprarle cigarrillos al profesor Contreras… respondió en la mata de Almácigo, te hallo.
-No. Ahí no me hallarás. Búscame en el dormitorio.
En el dormitorio de las muchachas Ada D´rullard y Eneroliza Guzmán montaron una discusión sin ponderar el tiempo que tenían conociéndose tampoco que la profesora Pérez Genao la escuchaba con claridad.
-Se han vuelto locas- no hace más de dos años que terminó la guerra y en este y otros lugares las paredes tienen oídos… Eneroliza le buscaba una toalla blanca que estaba en la silla plegadiza, Ada observó que la profesora Amarilis tenia un verde verbena muy húmedo en los ojos que se movían bastantes al hablar. Dejaron el cubículo de la señorita Pérez sin tragar siquiera un poco de sentimiento. Ambas estudiante eran hijas de dirigentes antiimperialistas la primera en Montecristi y la segunda en provincia Samaná. En los almácigos del lavadero, estaban Arias y Lapaix, trazaron las líneas de cuidado que debían tener. -debemos actuar- dijo Arias- como el que anda con una molotov en la manos izquierda y en la derecha a un niño acabadito de nacer. Andamos sobre un montón de minas. Pienso- enmendaba Lapaix - que hay chivos y chivas en el colegio- para mí el primer chivo en Matos. Hay que pisar fino con los profesores. Te propongo expresó Ciro- que lo tengamos como plan que iremos desarrollando paulatinamente. Es muy corto el tiempo que llevamos aquí… pienso que no hay que correr, largo es el camino y aunque la cruz no es tan pesada si es muy delicada. Los de la cofradía debemos ser excelentes en todo lo que hagamos. Habituados a la puntualidad, respeto por lo ajeno y por el tiempo propio, desarrollando la autogestión tener disciplina positiva hasta para despertar de un largo sueño. Ciro echaba el último copo de humo del marlboro, entonces señaló las últimas precisiones -- eran tácticas que debemos sentir, si hay que esperar esperaremos. El que sea opositor eso estará haciendo, los imperialistas nos acechan, y lo hacen atentos. Por mi lado confío en Amarilis Pérez Genao y el Candelier. Expresó C. Arias También en el Prof. Contreras. --Pienso que sí, en el podemos confiar-- agregó Lapaix Buteen. Por el apellido lo conoceréis.
-¡Ah, te refieres al prócer José Contreras? ¿Al general de la segunda independencia? El profesor homónimo al general honra el nombre con que lo bautizaron sus padres. En el dormitorio Jorge Ulerio hacia las mismas aseveraciones y con Marte las compartía. - entiendo dijo- encogiendo los pies, que de la camita se les salían, por ser el más alto y el más fuerte, que la maestra Pérez Genao, que además de ser linda es de roscas izquierdas. Otilio aseguraba que el señor Contreras era el más amigo de los estudiantes, especialmente de los responsables de sus obligaciones. Hacia un mes que habían llegado a la T. H. como llamaban ahora al colegio Núñez Molina. Era muy corto el tiempo para conocer el gusto y las inclinaciones políticas e ideológicas de unos y de otros… algunos en la convivencia se identificaron. En el salón de acto la dirección designaba a manera de gabinetes las secretarias para la administración de centro escolar como la del Estado. Esas asignaciones de tareas contribuían al desarrollo integral de cada estudiante. Cirilo chofer de la cocina dio al viejo Juaco varias cajas conteniendo materiales de labranza, ese cirilo que fungía como encargado de hacienda era un pavo real en sus andar, y sin ofender al director se creía el gerente administrador del colegio. Cuando abrieron las cajas y el señor director autorizó a cirilo poner las carretillas y los machetes a la vista de todos… los jóvenes estudiantes se preguntaban -¿Para qué son esas herramientas? ¿Habrán cambiados los fines teleológicos del colegio? ¿Será ahora una extensión de agricultura? El director armó la reunión la a las 11 y media, era viernes cada grupo recibió machetes, rastrillos, escoba, carretillas hasta picos. La preferencia eran las basuras y las hortalizas. Para la podas en la jardinería. Aunque sin prestar juramento Constantino Victor quedo encargado de Hortaliza, a Otilio Marte la Jardinería con todas los requerimientos que exige esta, a Ciro la Jardinería de la zona norte, es decir las de las muchachas, era cómico y hasta curioso ver a Ciro con un machete en las manos o con una tijeras haciendo cortes como los que en los Jardines de Versalles, construidos en 1661 y 1687, por el paisajista Andre le Notre, decorado por Charles Lebrun. Ciro era delgado de seis pies pero por ser deportista en su cuerpo no habia agua ni grasa era solo hueso con fuertes tendones y fibras. Sin embargo la mayor parte de vida de adolescente la pasó detrás del mostrador del colmado del señor Daniel Lapaix, su padre, en San Juan de la Maguana. Kleber, natural de Azua, pequeño de cabeza grande con abundante cabello era sin hacer juramento supervisor general de la limpieza y salud en los predios masculinos. A Eleazar Flores, de apodo Leo, oriundo de Nagua fue nombrado ministro de salud y limpieza en los pabellones masculinos. Polibio Pérez Volquez nativo de la Descubierta, alumno del segundo año era encargado de la legión de los chapeadores. Con Arias y con Pérez Vólquez participaban muchachas. A cada encargado lo removía la dirección cuando lo considerase… o cada tres semanas con este trabajo el director podía medir el desenvolvimiento de cada alumno, en el orden conductual.
A Nurys Santos Cabrera, natural de Villa Bisonó, del segundo año, sin ser jurada acepto en cargo de higiene interior en los dormitorios de las muchachas. Era alta, delgada, afecta al juego de voleibol, lo hacia con sumo entusiasmo. El ambiente escolar del colegio no era para juego, pero se jugaba. Se lloraba y se reía, algunas lágrimas eran terapias en horas del ocaso cuando el sol se recostaba en la espalda de las montañas y el sol teñía de rojizo carmesí las cosas del entorno. Algunas se lloraban a escondida casi siempre cuando los aires de 1375 metros de altura, bajaban desde el pico Duarte, para besar las nervaduras de las pencas de los palmares, y de los cocos y de las palmas canas, y de las amapolas… dejando al resbalar el encanto y el cansancio, al mitigar el frío de las alturas traduciendo las lagrimas en penalidad en los corazones de Hisidora y de Dunia María. Hisi era morena de cabeza redonda con cabello congoleño, fuerte alta, natural de Sánchez, su risa era espontánea amiga desde el primer momento de Dunia María, natural de Gaspar Hernández, pequeña, piel amarilla, de rubio cabello tratado con alquimias animales y vegetales. A Hisidora le parecía que a su amiga algo le atormentaba… y prefirió esperar, pero Maria no hallaba como tirar esa carga que le pesaba como una viga de acero entre el cuello y de la espalda. No podia tirar la imagen del que fuera su prometido, que un dia antes que ella partiera para el colegio decidiera colgarse de la viga mas alta de la cocina comedor. Hallándoles con los pies desnudos metidos en las ensaladas y en las habichuelas. Donde a la una de la tarde habrían de almorzar para de esa forma despedirse en celebración esa escena dijo ya que no la borraba y le llegaba sin proponérsela.
-para dónde vas Dunia- preguntaba su madre doña Isanel,
--¡Voy a casa de Bernardito, comeré con el mamá Isanel! Pienso que para la una y media regreso. No me espere antes.
--¡Está bien! ¡Está bien!- señaló la señora Isanel.
Las campanas de las iglesias habían anunciado las 12 y 35 minutos, las garzas reales y congolera revoloteaban en los aleros de los nidales o volvían al río. Dunia entraba a la casa de su enamorado. Miró el rostro en el estanque que lleno de agua estaba en el alero encontró raro que las puertas y ventanas estuvieran cerradas, hizo varios toques. A la segunda intención la puerta se abrió. Tun, tun, tun. La puerta se abrió, esperaba extrañada…un escalofrío cubrió su cuerpo. ¡Crasss!, la brisa movió el empalme de la bisagra. Se repuso del fluido que colaba su limpio espíritu y la conciencia pura. No presintió la fatalidad la tragedia… en su mente agradarlo para que le sirviera de recuerdos ya que en el encuentro anterior lo habia dejado muy confundido. Cuando entro al comedor Dunia, cayó de rodillas en medio de varias sillas y sus labios rozaron la piel gélida de la pierna izquierda del difunto cuando se recupera del trágico susto huyó dejando una de sus zapatillas emulando a la Cenicienta no agrego nada luego su hermano busco lo que ella habia dejado en el escenario de dolor para que lo acusaran de homicida y así evitar las averiguaciones.- --toma hermana- dejaste también el pintalabios.
El estado emocional de Dunia, en el colegio, se fortalece con la vista de los familiares. A veces en la oscuridad, en su cama, cerraba los ojos y veía la punta de los pies del difunto entre las lechugas y las cebollas. Bernardo Silverio, residente en Bajabonico de las Aromas, de regreso de norte América para casarse con Dunia Maria cuando se entera que esta iría a estudiar al colegio Teodoro Henekén de Licey municipio de la provincia Santiago de los caballeros, optó por ahorcarse de una de las vigas del comedor.

La tres de la madrugada del domingo, el canto del gallo se colaba como un súcubo por las persianas todavía no habia dormido y su cuerpo desmejoraba sufría mareos e incomodidades estomacales. -¿Qué te ocurres que no duermes?, se supone que los que hemos sido seleccionado a esta escuela, no poseemos disturbios de ninguna índole.
--¡Estoy muy mal! sin embargo no puedo decírtelo. Pediré tu colaboración, la que recibiré en horabuena. En la siesta de ese domingo, Arias pasó canturriando la canción Lamento esclavo cuando fue a llevar una lata de agua para baño, a doña Mamina, perturbando la tranquilidad de Dunia y de Dalia Margarita Almánzar.
--¿Quién cantaba esa canción? ha pasado en tres ocasiones silbándola.
--No estoy segura- dijo Maria Dionisia- empero me pareció a las energías melódicas de C. Arias. El lleva agua a la maestra de Orientación, antes de ir a descansar.
--¿Tu crees que sea él?
--¡Sí! ¿Por qué?
-¡No! ¡Por nada! Hallo que lo hace bien.
Cinco dias más tarde destacada en el municipio volvió al colegio, vestida de paisano. Maria llegó a la dirección, ahora estuvieron en cuarto diferente para conversar con Dunia Maria.
-Señorita soy, Melquíades Polanco, usted lo sabe ya, sargento de la policía judicial. Estoy encargado del caso de Bernardito López Silverio, el es Mosquea, Patricio Mosquea mi ayudante. No tenemos interés en perjudicarla, no señorita al contrario buscamos el rápido aclaración para así pueda, integrarse de lleno a sus estudios sin ningún complejo de culpas. A usted fue a quien vieron salir de la casa del difunto. Además ese dia salio para acá sin miramientos, sin más ni menos… ¿qué le parece? El director Tejada observó el rostro de la alumna vió que se habia puesto un lápiz número 2 en los labios, como si formara una cruz pareciéndole un mecanismo de reforzamiento. Bríndenos su colaboración señorita- espetó el agente Polanco. Es sabido que el señor difunto no tenía enemigos…
-¡Pero sargento, dijo Dunia- tampoco quizá ni Amigos!
-¿Por qué dice usted, eso señorita?
-Cuando se investiga, señor oficial, ninguna puerta está cerrada. El señor Héctor Tejada, sonrió con satisfacción se rascó la cabeza miró para el laurel como si quisiera saber cuántas nervaduras habia en ese monstro de la naturaleza. Parpadeo y continuó escuchando la actitud de la estudiante a quien calificó de inocente, partiendo de su estado sico emocional. Además disfrutaba el manejo de la ironía y de la lucidez mental con que lo hacia.
Los caminos de la verdad son muchos, pero esta siempre será una. Debemos mojarnos varias veces las rodillas para hallarla, porque la colocan bajo hojarascas húmedas y secas. La esconden en los hierbajos y tocones podridos entre peñas resbaladizas y en turbios charcos. La llevan a las covachas de intrigas protegidas por sierpes con labios de hermosas diablas de encantadoras manos listas para adormecer en las caricias…!
-Ahora menos la comprendo! Mientras dejaba la silla.
-¡Pero señor oficial, señor policía- para qué es que busca…?
- Se lo dije- quería que supiera que estoy a cargo del caso del hombre que fuera su novio.
--Si los casos se trataran por simple apreciación mercantil, yo le diría, que los motivos que tuvo el finado fueron la pérdida de la confianza en sí mismo, las cargas síquicas, pereza, abulia infantil. El señor Tejada miró que era la hora del almuerzo, autorizó a continuar. No era un tribunal pero Dunia daba muestra de inocencia.
-¡Hasta luego, nos volveremos a ver!
Las amigas la esperaron en el umbral del edificio. Estaba serena, callada. Simplemente sonrió.
-¿Qué querían contigo en el purgatorio? Preguntó Hisidora. Dunia no respondió, y se dirigió al lavado y cepilló sus dientes. Hisi recordó que le habia dicho- algún dia necesitaré de tu colaboración. Constantino Victor degustaba el sabroso pollo horneado miró de soslayo la figura de Dunia, de Hisi, de Rafaela Jiménez.

El profesor José Contreras encargado de artes industriales encabezaba la mesa número 4. Doña Herminia que era la mayor de edad, permanecía desde la llegada de los estudiantes observando desde la puerta el comportamiento colectivo menos que particular, con especialidad a los nuevos. La señora Mamina almorzaba en el dormitorio. Era la encargada de la disciplina universal, hasta la de los trabajadores y empleadas y empleados de apoyo. Era hostosiana, el perfil a emular. Alumna del instituto de señorita de Salomé Ureña de Henríquez. Y es cofundadora del colegio Núñez Molina donde nos hallamos. Es la viuda Pimentel respetada en los predios sociales de mayor vatajes santiaguera. Es finalmente encargada de la orientación profesional.
En el dormitorio unos descansaban otros dormían de cuerpo entero. Otilio Marte, descompone los cuernos de las reses y de los toros, con los que realiza bellas obras, que a decir de muchos, son de artesanía. Por no hacer siesta corría ese riesgo de ser llamado a colación por violar las reglas de siestas. Sin embargo se ha ganado el cariño y el aprecio del señor Contreras. Hasta ha conseguido que le entregue las llaves del taller.
Habia 4 pabellones para dormitorios dos para varones y dos para… el del aljibe tenia 23 estudiantes en ese se alojaba un profesor, en el pequeño cubículo que parecía una garita… pero en ese pequeño cuarto habia sanitario y baño. Todos los de segundo y de tercero que eran sólo Alejandro Solano y Emiliano de la Rosa, naturales de provincia San Cristóbal. En el solar vecino al Seminario San Pío X estaba el otro con 19 huéspedes, a pesar de que eran propietarios, por tres años, y 20 camas estaba vacía la del estudiante Damián… quien estaba enfermo en casa de sus padres en Santo Domingo. Todos eran del primer año, cada uno tenía su afine o pareja. El hombre busca por millares de motivos al hombre… recordaré algunas de la que aprendí cuando leía la “moral social” de Hostos: por utilidad, por necesidad, por derecho, por conocimiento, por gusto, utilidad, por inteligencia, entre varias más. C. Victor coincidía con todos pero sus amigos básicos eran Kleber Soriano, Luis Ernesto Mejia, Leo Flores, Ciro Lapaix. En el ámbito femenino tenia excelente amistad con todos y con todas… se sentía atraído por Rosa Polanco alumna del segundo año, por Yokasta de San Francisco de Macorís, Antonia de Pimentel. Las relaciones con las alumnas del primer curso eran buenas en sentido particular y en sentido general también.
Luis Ernesto y Griselda Pérez, en los asuntos literarios, en lo deportivo con Kleber, Nicanor y Ulerio. Así en la política con Ciro y Ulerio. Con Pedro Núñez en lo musical. Debo aclarar que las relaciones de Arias y Kleber eran para todo.
Ramón Encarnación era amante de las matemáticas, quizás el más del grupo, con todos compartía pero para estudiar lo hacia apartado… se le escuchó acusar a los grupos de estafadores, principalmente de los tiempos ajenos, - solo controlo mis emociones y saco mayor provecho. Para Arias y los que no creíamos en el individualismo capitalista lo hallaba como una actitud egoísta propia de los imperialistas.
Griselda Pérez era de muy baja estatura, era la más delgada y tal vez la mas romántica. Pero a pesar de sus cualidades a ojos de mediocres, débiles e infelices, era sobre todo mujer muy astuta, muy hábil, en pocas palabras Griselda era de la de mayores luces y afección por la búsqueda del saber humanístico. De piel amarilla, cabello europeo, nariz perfilada con labios geométricos pero con un freno en el superior. Las rosadas mejillas eran un espejo de la más infantil de la belleza. A decir de esta muchacha la verdad, actuaba como el moriviví, poseía la sensibilidad excitada. Era poeta, lloraba con la misma facilidad que sintetizaba. Hacia versos, trovaba en todos los momentos, los que entregaba a Arias, que en ese tenor era su confidente. Todo el mundo sabía, que veía a C. Victor, como puente enlace con Kleber Soriano, a quien amó con los pulsos de muchacha modernista, que amaba los versos y la poesía, como una pintura de Rafael o de Da Vince. Cuando Arias ayudaba a Griselda en la hortaliza hacer los canteros, no se callaba con los versos de las prosas profanas de Darío -“yo soy aquel que ayer no más decía… el verso azul y la canción profana…en cuya noche un ruiseñor había… que era alondra de luz por la mañana. Mojaba las lechugas y los tomates, continuaba -… yo supe de dolor desde mi infancia… mi juventud… se detenía como si estuviera en un teatro, para en el mismo momento preguntarse. -… ¿fue juventud la mia? Un dia, mientras hablaba con Luis Ernesto, manifestó- Darío abre en mí el apetito más que cualquiera suculento mantel. Cuando estaba triste se alojaba el C. Victor como a la sombra del laurel, para que este le declamara un estrofa de Manrique, Arias la complacía con…-- nuestras vidas son los ríos que van a dar al mar, allí van los señoríos, derechos a descansar e consumir…allí los ríos caudales… allí los otros medianos e mas chicos… allegados, son iguales… e ricos… los versos de Lugones se los tragaba en su propia sopera de frágil cristal.
En la cancha José Polanco, natural de Luperón, se exasperaba demasiado con Luisito Méndez, natural del santo cerro, por su actitud altanera considerada por Polanco… fanfarrona y vanidosa que exhibía ante los compañeros. Compartía con las muchachas que con los muchachos, se hacía llamar edecán, de la profesora. Socorro Collado, delgado y de estatura sobre los cinco siete, pero el se creía tener seis, seis, en lo general vestía con camisa a rayitas a veces la combinaba con pequeños cuadros de medio luto. Se consideraba conocedor del abecedario, no era del montón con certeza no se le conoció alguna afección especifica.
José Polanco lo dijimos ya que era de Luperon, de piel morena Mongolia, baja estatura… individuo de andar mesurado, en la cancha de voleibol es una gacela. En la barba José exhibe una extraña mancha muy parecida a la piel de un cerdo. Los de su vecindario lo bautizaron como José manchita, mientras que la profesora Amarilis que degusta ese deporte en la cancha con el como en una mesa de un buen restaurante vietnamita lo llama Jochimín por el parecido con el fundador del partido comunista vietnamita y alma viva de la revolución. JOC, era un enamorado de las artes industriales y su inclinación por la pintura era como la lectura en Arias en Luis Ernesto, y en otros duerme en medio de Ulerio y de Pedro Núñez. Jorge Ulerio natural de la gorda en Maria Trinidad Sánchez. Afecto a los deportes juega la receptoría pero lo hace en cualquiera otra. Posee inquietudes revolucionarias comparte con Arias y Ciro la Peña de los Lagartos, hace alarde de parecerse al legendario coronel de Abril, por su fortaleza física y por la calvicie que exhibe. Controla la energía diabólica que posee, es hombre de piel amarilla, por el tamaño los amigos lo llaman Jorjón de las costas de su pueblo decía- son las mas hermosas y las mas aptas para presentarles a los turistas. También Jorge se arriesgaba imaginando la primera universidad del nordeste-- esa habrá de estar en La Gorda con el Nombre de Rafael Chaljub Mejía en honor al compueblano suyo combatiente antiimperialista y recluido por su militancia revolucionaria, por varios años en el penal de la Victoria durante los doce largos años del gobierno colorao de Balaguer y las bandas coloradas de los incontrolables. En defensa de los excluidos y sin apellidos huérfanos de todas y de todos. C. Victor y Ulerio llegaron a compartir afecto como dos buenos militantes del gran partido de los Excluidos. A pesar del disgusto que aquella mañana escenificaron y que paso a contar. Todos se preparaban para ir a desayunar. Arias se afeitaba por primera vez, se cortaba dos largos cabellos que afloraban en los túneles nasales. Jorge que era dos años mayor que el le grita - ¡Oiga, Arias! Los ratones no necesitan afeitarse para vivir, y si lo hacen ratones siguen siéndolo. El agredido sonrió lo habia tomado como chiste de compañero. Como arias no le hizo el menor de los casos, Jorge Ulerio, convocó a un pequeño grupo que le era afín para que celebraran su atrevimiento. ¡Arias los ratones no se afeitan y si lo hacen… C. Victor miró que el machete, que tenía debajo de la cama, se mostraba fácil para agarrar. Con voz potente Arias dijo--escuche señor Jorge… yo no estoy acostumbrado a perder mi tiempo en basurero, usted lleva nueve minutos requemando energías que emplear debiera en la lectura del “hombre mediocre.” El grupo opuesto a la actitud molestosa de Jorge aplaudieron lo que dijo el camarada imbertolino, de manera que deje usted amigo, de jugar con quien no lo desea. Arias dio la espalda y como no había habido agresión física continuó con la limpieza de la cara. Ulerio no hizo caso. Los muchachos hacían muchas bullas. Cristino Matos brincaba en la cama como lo hacia cuando fuera niño malcriado. -¡Habráse visto que los ratones se aceitan la cara! Ahora lo dijo con sarnas y odio. En apariencia el señor Jorge Ulerio dejaba las irónicas acciones que iba desarrollando…pero con las de Dante Castellanos energizó las suyas. El espejo era un aliado de C. Victor a través del cristal aunque empañoso le mostró el machete de Luis Ernesto que tomó con la izquierda y con la derecha el suyo y sin que nadie se imaginara como, Arias cayó en la cama de JOC y, con el de la mano izquierda, dio un planazo en la almohada que las plumas y virutas volaron, llenando la boca de Ulerio que se ahogaba en tos seca. Con el machete de la derecha no descargó el golpe Mambi, como en el monte turquino porque los poderosos dedos del profesor Candelier, a quien Arias quería y respetaba hasta el paroxismo, sostuvieron el ei antebrazo. Ulerio delante de todos los muchachos, luego que el señor Bruno se marchara, entregó un fuerte abrazo a Victor quien aceptó las excusas con el mismo vuelo de honor que el agresor se la brindaba. Otro problema que contaré y que también pudo desembocar en odioso malestar fue el caso de Enrique Aquino con Pedro Núñez. Aquino era bromista como nadie, más a son de juego, usaba las toallas y jabones de los vecinos y compañeros del dormitorio para no gastar las suyas. Con esas malicias se mantuvo hasta que un dia Pedro descubrió que sus Jabones nunca estaban como el lo dejaba y se puso a vigilar. Aquino, embustero, malicioso, sacaliñoso proxeneta y zancadillita, su piel es de color moreno, cabeza enorme, oreja mediana y cabello parecido a un gorro de gamuza.
Pedro Núñez, era alto, piel anaranjada, manos grandes, cabellos lacios, nariz… jugaba como todos los individuos normales. Amigo, sincero, servicial. A pesar de sus cualidades angloamericanas era por las apariencias un apache latino. Compartía con Otilio el oficio de barbería entre los alumnos de la T. H. le agradaba tocar tambora, jugaba pelota y voleibol. Siguiendo las argucias de Aquino lo hizo con la cautela que el asunto exigía y desde un ángulo de la puerta donde se escondía vio que se llevaba la toalla de Dileccio Taváres luego de bañarse secarse los pies con esa, Pedro salió del escondite buscó a Dileccio y se lo contó. Quince dias luego Luis Ernesto y Dileccio que habían secado flor de gratey se lo aplicaron a una toalla que colocaron en los lugares que Enrique Aquino acostumbraba llevarse. Los gritos que daba Aquino traspasaban los muros de San Pío X, el menor. Los muchachos del pabellón del aljibe buscaban las razones de los gritos. Otilio Marte, que se condolía de todos, aplicó en la espalda de Aquino una loción que inundó el teatro escolar provocando inestabilidad emocional y sensorial, a partir de lo sucedido Aquino se convirtió, en un sujeto de burla en el universo escolar, por su actitud baja y malvada.
Otilio era oriundo de Guayubín, era el mayor en edad andaba entre los 30 años no se por que con esa edad lo habían becado. En su closet tenia una biblioteca en cajas de cartón y un baúl, era un individuo que poseía el don de la solidaridad, lo habíamos dicho, capaz de dar la vida por lo que fuera su verdad. Cumplidor en las asignaciones, muchas veces actuaba como tutor de los de su pabellón. En los pasillos cuando los demás hacen fiestas el se pasea con una toalla morada amarrada en la cabeza, y con hasta tres pantaloncillos y con otra toalla blanca que lava el mismo en la cintura. Es bachiller en ciencias filosóficas matriculado en la universidad más vieja del continente. Alardea de dominar varios idiomas entre otros: italiano japonés, francés, ruso, griego, ingles y alemán. La cualidad que los estudiantes más aceptan de este compañero es la responsabilidad. Era un poco abotagado no practicaba deportes pero con una herramienta en sus manos no habia hombre en su entorno que le echara en la boca aguaje o vinagre frío. Amaba las artes manuales e industriales, cantaba y bailaba tangos, fabricaba rones, cidras y cervezas que regalaba tragos a los estudiantes por él seleccionados. Compartía con Núñez el arte de peluquería. La dirección daba 10 centavos por cada recorte de pelo cada mes. El día que dio masaje al señor Enrique Aquino por entre las orejas del colegio corrió, que sus manos eran requeridas por otros por la capacidad que en encanto ponía en sus manos que para muchos eran dos mejillas más que tediosas enamoradas o por lo que parecían caricias.


Capitulo 4.-
José Enrique García hijo del entorno de la escuela creció escuchando el himno de subir la bandera, conoció a todos los directores y a los maestros y empleados que han desfilados por las arenas del referido centro pedagógico. Fue alfabetizado en la escuelita de experimentación. Ahora asistía sin beca ni compromiso por orden del director, en lo que se presentare el cupo. Era sábado del mes de marzo del 1966, comenzaba la cuaresma. Las muchachas del equipo de voleibol (que dirigía la alumna del segundo, Nurys santos Cabrera) muchacha alta, delgada como una mata de maíz, se doblaba a partir de las mazorcas. Miraba con dos lagos de aguas transparentes y en sosiegos. Recibía al equipo de la escuela femenina Emilio Prud´homme, de la ciudad de Santiago…, mientras los varones hacían prácticas de béisbol con los seminaristas, que ese mismo día dejaban inaugurado dos novenas auspiciada el profesor Contreras. Quedando como capataces Kleber soriano y Victor Arias. Alejandro Solano estudiante del tercer año, escribió algunas reglas para el campeonato de un once seis, las reglas entre otras decían:- todo deportista debe guardar respeto y nobleza para con el contrincante, máxime cuando ha sido derrotado. Mostrándose generoso y humilde; mostrar caballerosidad en el escenario de la batalla. Entregó a ambos capataces una hoja tipiada para aprendérsela de memoria. También recibieron un juego de uniforme y los útiles para el inicio, del campeonato el domingo. Las madrinas de los equipos, fueron Melba Pérez y Lidia Almánzar, elegidas ambas del primer grado. El primer juego lo lanzarían los estelares Hérbido Durán del segundo y Nicanor Gómez del primero, mientras que Jorge Ulerio y Pedro Núñez estarían en la receptoría. Los capataces eran utilites, jugaban en cualquier puesto. Con la formación de ambos equipos de béisbol la vida escolar comenzaba con ligera comodidad, y se podían controlar las energías negativas convirtiéndolas en energías fructuosas armoniosas y prudenciales. Beneficiosas para el desenvolvimiento creciente en término sicológico y social de la población en general. Mentes activas en cuerpos energizados decía Arias emulando o parodiando a los clásicos.

Constantino Victor, a pesar de los mecanismos de reforzamientos, las lecciones, las acciones, los mantras, que empleaba como terapia para sentirse feliz, a pesar de los esfuerzos de los profesores, se la pasaba cantando el canto de la tristeza en la sombra de su soledad, lloraba en silencio por la ausencia de Margarita deseaba verla, ver la silueta de la imagen que podia llevar al espejo de sus recuerdos. Los que tenía de ella llegaban en brumas de neblinas espesas como nubarrones en humos de una fabrica vieja que lo intoxicaba… y quiso ir al hospital pero no tuvo dinero. Llevo cinco dias sin ver tu rostro sagrado-decía a las matas… en las hortalizas… cinco días soñando…cinco días durmiendo y no despierto. Un momento le pareció que Irma Gómez lo habia escuchado cuando meditaba con las lechugas. Esos dos a partir de mañana entran al mundo de la producción. En las hojitas de lechugas, de ajíes y de culantros… veía en el verde los ojos de su Margarita Almánzar. Les ponía los dos dedos acariciándoles y le parecía que le llegaba el éxtasis.
En el quehacer vespertino o en el matinal llenaba de placer, como a los túneles de su memoria, los purpurinos labios granadinos, aprendiendo con los contrarios, con la adversidad, empleaba el entorno en su realidad. Cuando el pajarillo se extasiaba en la rama de la mata de caoba entraba el trino melodioso, esos cánticos habitaban la terraza de la cantería, entonces él recordaba las palabras emanadas de una caja celestial, grabada por cantores de fragancias, en encantos de cuerdas pasionales afines en sus sentimientos forrándolo con delicias el manjar de su inagotable imaginación. En sábanas níveas en alcobas de colores y la veía bailar en las paginas imaginarias para libar los néctares de los rojizos bordes del norial de su existencia, dejando ir las siluetas de cabelleras de maíz, en mazorcas juveniles, saliendo como lágrimas de un manantial en sed pasional y amorosa, parición de gemelas mariposas en el triste lecho de una sola rosa mustia en franela de locas flores escabeche de rosas adormecidas. Viendo el dolor de un parto en poesía proliferaria mezcla de caricia en auras crepuscularias. Al entrar el vértices de rubias luces en deflexiones horizontales en flechas en orgasmo por los túneles de un corazón atormentado por el recuerdo lacerado. C. Victor deseó fumar, esa ansiedad se volvió espuma, al recordar los versos escritos en la umbría del rosedal. Fue al lugar para recoger la aroma del primer día, se le confundía con el infantil perfume… se dejó caer y en el suelo cerró los ojos entonces creyó que freía una teoría con toda claridad pudo ver el cuerpo de su deidad como una hoja de escribir con líneas de pureza detrás de un mantel. Libó de nuevo pero ahora solo en los núbiles senos blancos de la niebla de la inocencia, en la cabellera que le pareció habia visto. Deseaba barrer las lágrimas tormentosas, perturbantes en desequilibrio voluptuo.
En el dormitorio halló mayor sosiego en los versos del Cantar de los Cantares de Salomón. Leyó a algunos en voz baja, “recitaba un ósculo santo de tu boca… tus amores son mejores… que el más valioso vino…fragante como el más oloroso perfume.” Cerró los ojos se quedó dormido. Era sábado la mayoría se marchó a la casa de vacaciones. Otilio, Kleber y él estaban cansados de barrer, consideraron que el barrer es un ejercicio muy interesante, fortalecedor de los nervios y de los tendones y diafragmas del organismo humano. Los músculos de la espalda y del abdomen le dolían por eso la mayoría de los barrenderos son delgados. Estuvo en la hortaliza, se halló a kleber que leía. El terreno de la hortaliza era negrísimo pero era suave… conversó un poco con los 26 canteros habitados de rábanos, repollos, lechugas, ajíes, tomates, berenjenas, cogombros cebollas, molondrones sandías y auyamas. El lugar donde crecen las viandas y alimento refresca y conforta los espíritus positivos disipa algunas quejas del corazón. Esperando la llegada de Margarita repetía los versos del
“cantar de los cantares”
Qué bella eres, amada mía
qué bella eres!
Paloma son tus ojos
a través de tu velo;
tu melena, cual rebaño de cabras,
que ondulan por el monte Galaad
Miró el verde del laurel que para él era un bálsamo conspicuo, entonces dijo- son trillones las nervaduras que como codo endurecen tus hojas. Son dendritas como las que me recuerdan mis cosas pendientes para entrar al escenario en los axones mojados del sudor del trabajo acodados en las viejas empalizadas de la alambrada añejas. La señora Niña lo sacó del embrujo cuando le preguntó -¿cuantos mijos son los que se quedaron?
-Somos cuatro doña Niña- respondió mirándole a los ojos azules y cándidos con aparente cansancio por el calor de la cocina del colegio. Doña Niña padecía de mimetismo ocular. No se sabia cuando era leal sincera, ni cuando era amable, buena limpia lo que sí Arias sabía que habia una de los ojos vedes esmeraldas y una verdes mar y cielo mativa del entorno escolar los llegó a comparar con los de Margarita, la diferencia hallada la estableció en la edad. Volvió a beber de Salomón y casi gritó-- date prisa amor mío, tus ojos son palomos -- dígame los nombres de los que se quedaron que debo hacerlos llegar a la dirección. El joven enamorado con el mismo placer que sentía cuando hablaba con ella: -- son Kleber, Otilio, Ramón Encarnación y Constantino Victor que es el que le cuenta, su segurísimo sirviente- dijo inclinándose como un anciano japonés. Cuando ya iba para el dormitorio, con pasos sosegados lo llamó la profesora Pérez para entregarle un paquete que con cariño recibió. --Tenga Arias llévele ese libro a Kleber y este es para usted deben leerlos en seis dias.
-¡Está bien!
--¡Seis días para leerlos!
--Esta correcto, profesora… la miró con ternura y marchó con deseo de conocer los autores, más que los títulos, de las obras. La profesora Pérez estudiaba aun aún una maestría en la Madre y Maestra de la ciudad de treinta caballeros. Escogía libros en la biblioteca para los estudiantes que entendía eran de la corriente de su pensamiento liberal. Además les llevaba a Ciro y a Leo. Empero con los primeros era más exigentes. Arias creía que la maestra de labios delgados y glaucos ojos celestiales en verdad, si sentía simpatía alguna era, por Pelu como le decían al azuano. La maestra de andar serpentino, ágil como una gacela, de lánguidas manos y uñas largas, era por el tira piedras de las clavelinas de azua. Pero no podría negar que la dulzura de su teatro afable respetuoso y sincero era para todas y todos. Tenía la nariz, el color de su piel podría confundirse con el mesocarpio de una sana y hermosa lechosa y sus cabellos sueltos en todas las estaciones del año, parecían a los de la muñeca plástica pero el perfume era de un rosal. La profesora nativa de Baitoa, santiago, amaba lo bueno y lo bello, lo delicado como ella… apegada a lo noble, lo generoso. A los corazones grandes y dignos amaba la lectura como las escogidas para sus pupilos: la Madre y el hombre de Maíz, de Maximonovich Alexis y del Nóbel Miguel Asturias.

-¿Quién puso ese libro sobre mi cama? Preguntó Kleber cuando desenvolvió el papel que lo protegía.
- Fui yo- respondió Arias- con voz cambiada, para confundirlo - te lo envía su enamorada. Se lo envía su admiradora. Kleber no dijo nada esperó que hablara buscando identificarlo, por el tono de la voz además en una en una lo tutea y en otra no. Se fue acercando como cuando jugaba a las escondidas y se aseguró que era C. Victor o era Otilio Marte.
¡Ah caray! estaba muy seguro, que si no era Juan era juanita.
---Tenemos seis dias para leerlo pero propongo que para que los leamos los dos debemos leerlo en tres.
-¡Está bien! ¿Dónde estará la vieja Ota?
-Pienso que ha de estar en el Sol de la ciudad de Santiago, poniendo nasas para coger pendejos.
- Tiene su madre enferma y necesita dinero para comprar los alimentos y inyecciones para mantenerla viva. ¡Está hecho un vegetal! Pero a el no le agrada conversar de ese asunto porque es sólo suyo.

A la una de ese dia sábado las muchachas que se habían quedado en el colegio, comieron en el dormitorio y en la cocina los cuatro varones en el comedor.
Dunia María era la novia de Bernardito López Silverio, lo estamos repitiendo, desde que abandonara el territorio americano y arrojara en la cara del cónsul, la visa y la residencia, ella lo amaba a pesar de ser muy enigmático, pero muy transparente en otras, tenia recias cualidades que a ella le agradaba. Según Dunia se adornaba con acciones nobles, dignas, cariñosa, solidaria. Amaba a la ancianidad, a la niñez, amaba el libre pensamiento. Para ella era un individuo humanista despertaba amor en Dunia que como mujer dormía. En la cama del colegio también dormía, fue al baño pero al no hallar agua, se dirigió para el aljibe, al constatar que en ese se encontraba Arias mojando las flores continuó para conversar aunque breve un poco de ambos.
--¿Cómo estas?
-¿Cómo estás Dunia? Respondió él. Ella recordaba a López Silverio mientras llenaba la cubeta, miró las rosas rojas que mojaba Arias con una regadera negra ver que se iba ella lo llamó para decirle que deseaba hablar con él. Al cerrar el grifo se encontraron las manos, al subir los ojos chocaron como dos vehículos de energías, rompiendo la membrana de la quietud, el placer fue ardiente y como un volcán brutal que a larga distancia lanzaba un orgasmo de lava ácida. La sonrisa de Dunia hería la estabilidad emocional de Constantino Victor penetraba con hondura a la zapata de su edificación sensual estimulándole a caerse como una tórtola de fresca llanura. Arias le llevaba la cubeta sin embargo de la silueta del laurel ambos intercambiaron mirada de repente le refirió lo ocurrido en la dirección con la visita del sargento Melquíades. Le dijo su parecer y de las apreciaciones del director por la participación. Deseó abrazar al compañero y lo agarró de las manos. Como nadie la veía se llevó las manos a los labios y después a las mejillas rosadas, marcadas de espinillas de la primera pubertad.
-¿Cómo conociste a Bernardito?
-¿Qué dijeron los familiares?
-Dijeron que se había ahorcado porque tu te habías ido a un internado dejándole abandonado solo.
-¡Ah, bueno! Eso dijeron ¿Y tú que crees?
-También dijeron que el te invitó a un almuerzo para de esa forma hacer una despedida armoniosa. Que tú lo hallaste colgando de la viga principal del rústico comedor con los pies desnudos entre las hojas de las ensaladas y de las habichuelas. Dicen no fuiste a la cita, otros dicen que al llegar al verlo colgado saliste huyendo.
--¿Eso dicen?
--Pienso que ese viejo amigo mío- se quitó la vida por haber perdido la conciencia de la realidad, desvalorizaba las cosas de su entorno. Pudo estar padeciendo algún dolor físico que a nadie confió. Dunia escuchaba las aseveraciones de Arias con dolor, pero resignada. Entonces su corazón se rebozó de ternura que en una tímida mirada le envió. Miró la inmensidad y majestuosidad del Laurel deseando quedarse en las piernas del compañero que parecía comprender y conocer la terrible carga que la aniquilaba. Pensó en su fenecido novio y se marchó en silencio al dormitorio. Recordaba que él bebía sin control, hasta perder la estabilidad social, porque se aislaba de la gente quizás, avergonzado. Los ojos cholatinios de Dunia brillaban al oír que Arias hablaba de su inocencia y antes de marcharse se inclinó para besarle. El organismo de C. Victor se tambaleó y en su mente recordó los versos del “cantar de los cantares”
“Miel virgen destilan
tus labios, novia mía.
Hay miel y leche
debajo de tu lengua;
y la fragancia de tus vestidos,
como la fragancia del Líbano. “
Arias la miraba sin retirar la mano zurda del lado derecho de su boca y creyó con rara visión que eran los labios de Margarita Almánzar los que veía. Dunia entró cantando esta vez al dormitorio, fue blanco de la mirada de Hisidora a quien comparó con su hermana
-¡Qué agradable oírte cantar, los motivos son tuyos, no te los preguntaré, pero alegre si me siento al ver que tu lo estas!
Al escuchar esas palabras se detuvo y regresó para abrazar a la gigante morena. En la tarde Hisidora se enteró de lo ocurrido en el aljibe y en la banqueta del laurel. El lavadero era el mejor lugar para las confidencias femeninas. Sin ser torpe ni chuparse el dedo pulgar sabía que la verdad grande no tenía nada que ver con Arias. -estoy segura-dijo para consumo propio-- que lo más importante me lo oculta.
Acostado Kleber y Arias leían las obras que la prof. Pérez les habia traído de la “Madre y Maestra” escribió Arias, los nombres de Yumidla y de Pavel recordó las sandías y las llevó al señor Tejada que estaba en la dirección. Pasaron las semanas de vacaciones, el último perdaño para los exámenes se acercaba C. V. hizo alto a la lectura para poner todo el empeño a las materias de los planes y programas de cada maestro. Hacia una semana de la llegada de los profesores Holguín y Polanco el primero impartía Sociología y el segundo las naturales. El uno como el otro habían sido alumnos de la escuela, en promociones diferentes. El prof. Rafael Holguín era de Cayetano Germosen o lo se conoce como Vacuí comunidad de provincia Espaillat este profesor era deportista y fusionó los dos equipo de beibol para ir a su pueblo a competir y compartir… de donde el de la T. H. se quedó con la gloria de haber ganado en la dos partidas matutina t vespertina. Arias dio dos vuela cerca, también Ulerio, que conectó un cuadrangular. José Ovalle y Nicanor Gómez fueron los lanzadores ganadores.
El referido maestro, licenciado en sociología, hablaba pausado y con mucho cuidado, no subía la voz si no se requería. Pestañaba con suma frecuencia cualquiera diría que no abría los párpados. Sabia que era incorrecto estar sobre los bordes de la mesa cuando impartía clase, sin embargo decía somos adultos y lo sabemos. Creo que dar paseitos por el aula es desestabilizador y quita concentración al dicente. La primera Jornada en termino escolar fue al encerado y en letras de cajón escribió Busquen investiguen la biografía de Augusto Conte. Y las características del positivismo. Era una materia nueva la atención era absoluta y espontánea.
En horas de la tarde Constantino Victor, vio llegar la cara linda de su hermosa Margarita que retornaba al aula carita fresca de amor cual estrella radiante de luz de un cielo de estrellas fascinantes, maravillosas. El alma se le llenaba de alegría respiraba con mayor fuerza esa tarde. Hablaron como gorriones, gorjeaban palabras emanadas del paraíso de sus almas.
-¿Hola como te sientes Margarita? Preguntó con voz melada y la miraba en la profundidad de su océano verdoso de sus ojos
--¡Estoy muy bien ¡ respondió, mi piel ha curado, ¡mírala! Estaban parados por el cambio de maestro-hora, se miraban con la ternura que los enamorados sabían ¡Mírala, ¿verdad que estoy curada?
Arias con voz de jalea de limón, aclaró- sí, si estás verdadera y nueva.
-Tu nombre es Margarita Dalia, me encuentro cerca de ti cuando te digo Dalia Margarita. Te ruego por eso me permita moverlo no cambiarlo. Muchas veces no sabemos todas las razones, que nos mueven a las acciones pero esas acciones son fructíferas que favorecen a la mayoría a pesar que mi intención es, para toda la colectividad. Ella que miraba los ojos de Arias, se dio cuenta de la humedad que tenían sus fuentes oculares color de maíz, parecían que acababan de salir del lago que le habia dado en brillo y color de los suyos. El ritmo cardíaco parecía el de un reloj de pared provocado por la cercanía más la sequedad de la garganta, más que erial era un volcán de agotamiento y mareo alimentando su vida con la respiración de menta que de ella salía, en bálsamo de emociones.

CAPITULO 5.-
La profesora Telma llegaba sonriente, color chocolate, sus ojos en una expresión lírica, reían por su color de miel de caña, pestañaba como una muñeca que habia cogido al maíz su color. Miró el cuado que en diálogos la clase pintaba, luego digo con sencillez--es mi tiempo hablaran después. Arias ocupó el asiento que le habían asignado. Sintió que desde la butaca de doña Constancio brotaba un olor a románticas flores, respiraban néctares de azucenas y de azahares. Los libros que como criaturas vivientes descansaban en las piernas de doña Telma Constancio y de sus túneles axilares, enviaban el aura de los perfúmenes de los vespertinos vergeles. Enredándose con el trino en frecuencia modulada de un pajarillo en celos que empujaba las ventanas como un cancionero de majestuosas sinfonías. Abrió la libreta y apuntó luego de evocar a Salomón…-¿Qué es eso que sube por el desierto? Cual columna de humo…como nube de incienso, mirra, y perfume… pero Arias agregó- en columnas de rosas hambrientas de rocío, oscilando entre pechos y enaguas blancas de juveniles cuerpos, libando los lívidos néctares de la amargura, de las margaritas y de las dalias y de las azucenas en el pistilo de gladiolos y de mirtos, le pasó a ella un pequeño papel… lo leyó- tu nombre es Margarita Dalia y si no le ofendo le llamaré Dalia Margarita, aunque en otras razones sea quijotesco en las mías es más sonoro y musical… ¡ah! debo solicitar excusas por repetirlo. Margot sonrió lo miró con simpatía. Volvió a sentir el ritmar de su corazón pasara a un cambio de velocidad como vehiculo en alta carrera respiró con fuerza y como tenía cerrados los ojos miró los versos de la oración del medio dia de la fe Ba´haís y de las glorias de Dios, produciendo una parodia que escribió en sus recuerdos- ¡Soy testigo OH mi Dios de que me has creado, para que la ame y la cuide, de el amor se desprendía como del fuego el calor, para amarle con irrestricto respeto. Eres fuente y horno donde mis añoranzas y ensueños se cuecen. La profesora miró el reloj, hablaba de la observación como fuente, para llegar a la verdad, estaba de forma individual interrogando la clase y era Ada decía- es la búsqueda de la verdad y los detalles que caracteriza las partes que la constituye. Angelita Tiburcio contestó- observar es mirar con cuidado las singularizacion del objeto observado la maestra sabiendo que sólo eran tres minutos lo que les quedaba de su tiempo solicitó al joven Arias para cerrar ese ciclo. La observación es el trabajo que ejercemos para descubrir detalles, de diferentes condiciones, y características. Es un método donde examinamos con sumo cuidado, recato y atención un o unos objetos… que luego se convierten en sujetos, pero en mi opinión… algunos compañeros que reían pensaron que habían tomado a C. Victor fuera de la realidad escolar en mi opinión-- continuaba-- para hablar de ese tema maestra Castaño- hay que disponer de bastante tiempo, sin embargo puedo adelantar es un camino investigativo científico empleado por el hombre para la elaboración de tesis enlazada con la realidad verdadera, alejada de la verdad utópica y fantaseada, para que sea excelente esta hay que tener claro la realidad científica. Concluyó el alumno dejando a los compañeros con el dedo gordo entre las narices. Quienes creyeron en prima FACE que tropezaba.
El grupo de la peña de los lagartos amaba al profesor Candelier, y los seguidores despertaron celos, C Víctor que leía la espía del Mundo novela escrita por el escritor Italiano Geovamny Papini, hacia apuntes para cuando la prudencia así lo permitiera, preguntarle al maestro Candelier. -¡Profesor!- dijo Arias- dígame algunas cosas que debamos saber del santo oficio. El profesor encendió su Marlboro dio breves paseitos entonces con la voz ronca ese dia, señaló-- Inquisición, institución judicial creada por el pontificado en la edad media, con la misión de localizar, procesar y sentenciar a las personas culpables de herejía. En la Iglesia primitiva la pena habitual por herejía era la excomunión. Con el reconocimiento del cristianismo como religión estatal en el siglo IV por los emperadores romanos, los herejes empezaron a ser considerados enemigos del Estado, sobre todo cuando habían provocado violencia y alteraciones del orden público. San Agustín aprobó con reservas la acción del Estado contra los herejes, aunque la Iglesia en general desaprobó la coacción y los castigos físicos.
Alarmado por la difusión del protestantismo y por su penetración en Italia, en 1542 el papa Pablo III hizo caso a reformadores como el cardenal Juan Pedro Carafa y estableció en Roma la Congregación de la Inquisición, conocida también como la Inquisición romana y el Santo Oficio. Seis cardenales, incluido Carafa, constituyeron la comisión original, cuyos poderes se ampliaron a toda la Iglesia. En realidad, el Santo Oficio era una institución nueva vinculada a la Inquisición medieval sólo por vagos precedentes. Más libre del control episcopal que su predecesora, concibió también su función de forma diferente. Mientras la Inquisición medieval se había centrado en las herejías que ocasionaban desórdenes públicos, el Santo Oficio se preocupó de la ortodoxia de índole más académica y, sobre todo, la que aparecía en los escritos de teólogos y eclesiásticos destacados.
-- Pero ¿cómo podemos aceptar que esas gentes tenían un dios que fuera bueno, como podía castrar o pincharles los ojos a un persona y alabar a un dio santo y bueno? Obligaban a envenenarse, a ahorcarse o los empujaban a una paila hirviendo en alquitrán, les cortan la lengua. Les quitan los dedos y le amputan las extremidades y luego dicen que el primer mandamiento es “amar los unos a los otros” ¡los decapitan! Llegando a colocar a un condenado vivo, en dos caballos a tirar en dirección opuesta al azotarlos entienda usted lo ocurrido con ese ser humano que el poder de las autoridades eclesiásticas católica manejaba para extasiarse en su gloria en ese periodo, fue su máximo esplendor y secular poder transformándose en un Estado todo el occidente, la autoridad estaba en manos de un animal, en la sien y corazón de un monstruo cazador de luces, porque el papado era la oscuridad. Esos cánones perjudicaban a la humanidad cortaban las relaciones buenas y solidarias entre los humildes que no eran protegidos por las autoridades del Estado laico eran príncipes avariciosos, no eran diablos, eran humanos, que guardaban la riqueza de los que el santo oficio condenaba… eran los sargentos, los tenientes, mayores y coroneles de un ejercito mafioso que como hoy se ocultan detrás de la Ceiba gigante de la droga diciendo estar a favor de la limpieza de la ciudad, pero son los primeros que lavaban las fortunas de colgados o ejecutados en el fuego del santo oficio. Arias se mostraba cansado y en algunos de los compañeros que tenían formación católica lo veían como a un herético, se le teñía el desprecio que por él en es momento sentían. Finalmente Prof. Bruno decía- C. Victor- esa lucha alcanzó hasta la muerte del siglo XV, o sea- dijo, levantándose de su asiento para darle un relampagueo a la sala, que desde el siglo XIII esa fiera secularia se creyó un soberano Dios.
--Así fue -manifestaba el profesor Bruno Rosario Candelier, que recibía de mano de la señora Elida un vaso de leche blanca. ¡A sí fue!
Los de la peña de los Lagartos comparaban esas acciones del santo oficio con las acciones del imperio burgués, capitalista, que lleva la guerra hasta aquellos humildes dueños de ideas y de riquezas convirtiéndose en el ojo de los nuevos inquisidores en nueva victimas. Así mantuvieron asustado al pueblo dominicano, a los cubanos, a los uruguayos y muchos como a los nicaragüenses y a Venezolanos sentado en la silla eléctrica por más de un tercio del siglo veinte… ¿a caso ve usted alguna diferencia esencial en los de la edad media y los de la edad de la Frecuencia modulada y de los viajes espaciales? ¡La edad del trasplante del corazón! José Enrique, escribió un papalito que le pasó a Eligio Polanco. - ¿Oye Eligio, sería por eso que Enrique Blanco se fue a las montañas? -¡Claro que sí, locón! Dijo y lo guardó en la bota que nunca cerraba. Luego corrigió ¡eso no es locura, no! Juh… locón, locón!

Capitulo 6.-

Minutos después Arias dijo a Otilio --te estás llamando el profesor Contreras.
-¡Dígame profe estoy a sus órdenes!
-Cómprame dos cajetillas de cigarrillos mentas y fósforos. La brisa de aquella tarde era suave como el terciopelo y la piel de gamuzas era una brisa cibaeña transparente de palmares. Llenaba con facilidad los túneles donde el señor Contreras leía la novela Almas Muertas de Gogol. Otilio recibió del profesor el libro que estaba leyendo, creyó que su difunta esposa entraba llevando de las manos a los gemelos muertos de meses. Pero se quedó aunque frío y pálido como un papel de estraza callado. No habia dicho que era viudo, luego se supo que era mentira. Irma Gómez enamorada de las artes industriales estuvo al lado de Otilio explicándole el manejo de la sierra eléctrica… a agarró por las axilas al ver que se caía del susto que sufriera por la presencia de la difunta esposa de Marte. ¡Cómo lo hizo! ¡No lo sé! Pero sentí la presencia de esa mujer demacrada que entraba de las manos con dos criaturitas que caminaban muy aleladas y muy sonsas. Fue ahí cuando me desmayé. Otilio cree que no era verdad que el prof. Contreras lo habia mandado al colmado a comprar cigarrillo y otras cosas. ¿Cómo se explica que regalara el libro a C. Victor, y está dedicada. Pero en la noche de ese día sólo de eso era que se hablaba. -Qué buscará con esa propaganda, Otilio, que al único que perjudica es a él? Todo los que los conocen sabe que es un maestro en el juego de la simulación estratega del lagartismo. - ¿Qué tu crees Dante? A los que sin apuros respondió. --lo califico de pura ilusión y si no lo niega perderá la beca, lo creerán loco, de seguro que se negará. -¡Oigan señores!- con voz desmejorada- decía Cristino Matos- ¿Oigan y por esa tontería le quitarán la beca? ¡Ustedes bebieron gas, es, eh, eh!
--Por menos que eso- decía Dileccio- no becaron a Povada. Siguió con sus gestos amanerados pero parsimoniosos diciendo- es que no comprendes el riesgo que tiene decir que vio un fantasma? ¿No te das cuenta que sólo a los locos o visionarios, paranoicos esquizofrénicos, se le ocurren esas verdades? ¡Eso no lo asegura ni el que no ha nacido! ¡No lo afirma nadie! ¿Es que nos estamos volviendo locos? -pienso dijo Kleber- que escuchaba desde su cama, y los que no habían puesto interés en el asunto al oírlo hablar levantaron la cabeza… que debe abandonarse comentando ese tema como un hecho real. - tu vez manifestó Luisito Méndez - todo el mundo cree que tú Cristino eres voyerita, comentan por ahí que era el soplero de la dirección, en mí perecer debe conseguir apagar ese pabilo para que no alumbre tu entorno. Eso de que de ti crean es dañino como asegurar haber visto un gallo fantasma entrar a un taller tocando un acordeón.
Los exámenes comienzan el viernes los dormitorios están solitarios cada grupo buscó su lugar para recapitular. Margarita, Arias, Kleber y Griselda, hace media hora que terminaron. Dalia margarita cantaba la canción “Hay noche” son noches para amar decía. Constantino Victor la escuchaba y un manto de tristeza lo arropó la pena que recibió fue muy pesada, como una flecha que cortaba la dermis borracha de amor. Estaba solo lloró acongojado- se dijo- somos remedios para los males ajenos y para los propios venenos somos. Fue a la banquetilla donde estuvo con Dunia las nervaduras de las ramas del Laurel, cuando llegó al dormitorio experimentó un gran dolor de cintura anduvo por los canteros en la hortaliza conversando con las lechugas el rábano lo vio bostezar y en las sandias acarició las auyamas. Hablaba como su abuela a la cañafístula a las hojas de los canteros. -- Me declaro vegetariano- respiraré todos los días la pureza de los árboles, la emanación de los robles, del laurel y de la caoba. Llegaré cuando el timbre duerma y aun el follaje del gigante verde también.
A Otilio le fue muy bien en los exámenes, los santos del taller lo protegieron. Matos y Matos el único que habrá que presentar materias complementarias. El próximo año habrá investidura el anillo cuesta 48 dólares en término individual.
--¿Cómo te fue en las matemáticas Cristino? -preguntó Demester
-¡Mal, malísimo! Respondió en su estilo vulgar. No se por qué no se atoró en las piernas de su madre, ese desgraciado de “winston Smith” pero de ¿quién estas hablando muchacho? Hablo de ese mal querido autor del Algebra- dijo y se marchó para el comedor como si nada le hubiese sucedido. Los muchachos se reían de lo que dijo a pulmón lleno.
El señor Tejada repartió regalos entre los que liberaron todas las materias Arias recibió una camisa blanca, de manos de Dalia Margarita, la “Dama de la Camelia” y el en cambio le regaló la novela “Maria” Arias leía los Humildes y los de Abajo” finalizaba a “Yo acuso” le envió por correo a la señorita Almánzar, Las vírgenes de Galindo o “Engracia y Antoñita” de Gregorio Billini, comenzó con la vida de Margarita Goutier, Arias no se habia despedido mas de una vez, ahora en las tercera experimentó un ahogo den del charco de su vivir, lo que mas lo empujó al charco fue el no haber recibido las verdes miradas de su desvelo y flor mañanera. Cuando cerró las puertas del carro que llevaría al puerto del olvido alcanzó ver la pupila, las rubias manos de Dalia Margarita que Adios les decían. De esa forma reposó dando una gran respiración de 800 grados, el sosiego entró a la caja humana como un pasajero invisible que lo acompañara hasta la vuelta de los siguientes dias. Acomodó la cabeza en el sillón del vehiculo de pasajeros, llegó a la casa paterna leyendo la Damas de la Camelia, regalo de manos de Almánzar, la magia de su sentimiento produjo en su corazón álgidas emociones por las coincidencias con la protagonista y de la admiradora suya. La Goutier amante de las camelias y la almánzar de las dalias sin proponérselos eran vidas paralelas. Kleber Soriano subió al taxis pidió ruta hacia Baitoa, respiraba muy hondo de satisfacción, el perfume de los pinos y de las flores entre las hondonadas y veredas en una campiña sencillamente bella, ligeramente soñadora. Miró los frescos jardines de las viviendas, a orillas de los caminos crecían, los lirios calas rosados mamey y rosados, las rosas, las azucenas, las margaritas, en cada galería pintaban un panorama noble y poético. Deseó llevar un manojo de esa maravilla, mas, no habia espacio para tantas bellezas y armonías. El ruido de una bandadela de cuervos blancos y cientos de chinchilines lo sacó del plácido laberinto de pureza columbrando que las nubes en éxtasis finalizarían brindándole un responso de llovizna en crepúsculo estivalero. Algunas casas de cemento de techo variado, se detuvo en la del jardín de tegcomas amarillas trepadoras en árboles leñosos, y de Bignonias y chopos negros al lado del azafrán anaranjado. -buenos dias saludó desde el jardín de las rosas negras desconocidas para él, luego vio dos que en vez de natural eran plásticas eran verdes como las hojas madres. Tuvo tiempo para preguntarse ¿Por qué siendo rojas y en abundancia de otros colores le llaman rosas?
-¿Buenos día s señor, qué se le ofrece?
- mi nombre es Kleber Soriano, soy alumno del colegio Teodoro Henekén, y como soy alumno de la profesora vine a traerle algo que le pertenece.
-Pase por favor- dijo la señora- que se mantuvo desconfiada todo el tiempo. Era una mujer de 46 años de mediana estatura, con cabellos largos grisáceos, usaba lentes bifocales con monturas de marfil en sus labios habia la gracia de la mujer madura que se complementaba el fragor ardiente de unos ojos candorosos expeliendo ternura fiel y sincera… se volvió para decir Amarilis esta aun durmiendo. Kleber sonriente le brindó el brillo de su diente de oro en una placentera expresión de amabilidad y gracias.
-Siéntese a donde lo desee. El estudiante miró nueva vez la señora y coligió que no era la madre de la profesora sino una pariente cercana quizá tía, o madrina… ¡comenzó a llover! El agua que caía en el techo producía en él un estadio de nostalgia, impidiendo escuchar la voz de la maestra que lo llamaba, Fue la señora de la señora de los cabellos canos quien le dijo que la profesora lo estaba esperando en la terraza.
-¡Puede llegar…!
En la tarde de ese día llegó a Santo Domingo, donde pernotó, en las primeras horas del siguiente hacía entrada en la casa de sus progenitores.

En la residencia rural de Constantino Victor, las lágrimas bañaban las mejillas de su madre que lloró de alegría al verlo llegar. Le pareció que estaba más alto y más mejorado, esa familia era así, lloraba cuando las emociones eran sublimes, cuando los túneles de la felicidad eran colmados con acciones positivas en términos éticos o morales. Fue recibido esta vez con el cariño que no pudieron dar cuando retornó habiéndose marchado sin autorización. Entró al cuarto donde dormía, miró las imágenes del altar de su abuela, les sonrió para él almorzar en su memoria los gratos manjares de su abuela mandinga. -¿cómo está MA Gelo?, como le decían sus nietos la imaginó que le dijo con voz muy aguda --¡estoy bien! Estoy bien, cuando lo están ustedes. Oyó que le dijo ven agárrame la falda. Levantaba ambos brazos y comenzaba su mágico mantrás --Varita de virtud, varita de virtud, por la virtud que tienes y la que mi Dios te ha dado resuelve los asuntos de mis familias… no permitas que invasores intervengan en el desarrollo de los mismos. Otras veces decía- abre las compuertas al bienestar y cierra la alcancía de la maldad. La difunta abuela de Arias en mundo sin obstáculos para que el pobre pueda resolver los problemas cotidianos en la bienaventuranza en las bendiciones que veían con las luz del alba coronado con el esfuerzo colectivo. El alba y el medio día para ella era pensamiento respetuoso, para la higiene moral del entorno colectivo. En la tarde Arias conversó con don Evaristo su padre, de lo bien que le estaba yendo en el colegio, por vez primera entre el y su bendito padre lo hacia con la armonía que su madre esperaba de su marido con sus hijos e hijas. Comprendió más las ideas de su abuela sin reprimendas, ni ataque ni presión, comenzaron comiendo juntos y así finalizaron juntos. En la noche leyó como si estuviera en el internado, y durmió como un obispo del santo oficio. Hubo bastante sol, se acordó de Edgard y de Heriberto, ambos estudiantes del instituto superior de agricultura, que funcionaba en Herraduras, comunidad vecina de nuestro colegio en Licey. Estaban de vacaciones. El canto del gallo entraba a las habitaciones para despertar a los ordeñadores de las haciendas Henríquez, en los primeros trinos acudían a los corrales y a los centros de trabajos como en los muelleros y jornaleros como los soldados vietnamitas.
Dalia margarita abre sus ojos ante la inmensidad del cielo sembrado de estrellas, escucha el ruido de los vehículo que pasan sobre la autopista, respira el aroma viajante de la sierra central, recupera la sensación del libro María que le regalara C. Víctor al despedirse va hacia el aposento primero abre la ventana que le facilita ver los detalles de un cielo pálido casi moribundo entre los abiertos ojos suyos, además recibía las aromas que la acompañaba en su alcoba. En la introducción vio detalles del autor, luego anduvo en las columnas estructurales del continente literario y se ubicó en el capitulo 13, en la paginas 13 y en voz media leyó, las paginas de François René de Chateaubriand escritor y político francés, se caracteriza por el uso de la introspección. Su novela Atala (1801) lo convierte en precursor del romanticismo… Dalia Margarita. Iba dando tinta a la imaginación, saboreando las románticas páginas de esa obra como si deshuesara un pollo horneado con sazones de frutas exquisitas bajadas de las lomas donde el aire no recibe los tóxicos de las fábricas de los nichos de la ciudadelas de donde salen espinosos gusanos encimas de las coyunturas de una sociedad urbana que pútrida asqueante en muladares. Pero de María han dicho que es para todas las edades. Que es la obra para los preadolescentes y de los jóvenes octogenarios. En la media noche su madre entró al dormitorio para retirarle del pecho la obra, apagarle la lámpara, y sobretodo la ventana cerrar. Estando acostada una prima suya la buscaba para pedirle prestado algo para leer.--duerme todavía- respondió la madre. En hora del almuerzo Marcia Almázar volvió se abrazaron en el saludo, porque era mucho lo que se apreciaban, comieron juntas. Estuvieron en el aposento de Margarita… de todo hablaron -¡préstame este libro Margot! Margarita permaneció unos segundos mirándola, imaginó el austero rostro de C. Victor, entonces dijo --no, no ese no y lo agarró como el que toma de una cuna una criatura de poco meses de haber nacido… se lo colocó en el pecho, dejando boquiabierta a la prima que no comprendía la actitud arisca de su prima. --¿Por qué no puede prestarme ese? ¿Acaso te lo regaló un príncipe? ¡Un príncipe no fue! Nada de eso, simplemente no puedo prestarte ningunos de los dos. …--¡Pero prima Margot!, ¡prima mía!, -por lo menos hazme partícipe de ese secreto. ¿Cómo se llama el que te lo regaló? -no quiero decírselo a nadie, porque a nadie eso le interesa. Pero como me doy cuenta que mis últimas palabras rompieron tu forma de ser… te diré que se llama Constantino Victor Arias, campesino, imbertolino. - ¿Qué es eso de imbertolino, prima?
-Es una creación suya él dice que le gusta más que imberteño, y que imbertolano que además le parece lógico como gentilicio. Cuando le parece dice ser Bajabonicano, porque el campo donde viven sus padres se llama como el río más viejo después de los conquistadores. - ¿Cómo es él? -¡Es pequeño! No tan pequeño, porque mi cabeza llega hasta sus hombros. Tiene áspero cabello, como su carácter, es rudo de cara recia, pero con ojos tiernos, dulces y lo más importante es, la mirada amorosa que emiten sus ojos miel de abeja. --¡Juh…juh, ya veo, estoy viendo cinco donde sólo se deben contarse tres! ¡Estás enamoradita de ese fulano! ¡Fulano! ¿Por qué lo llama fulano? - ¡Dime me vas a prestar algo para entretenerme, si o no! ¡Préstame aunque sea un almanaque Bristol, del pasado siglo! - Está bien déjame buscar algo que pienso te ayudará mucho, en seguida vengo- dijo y le entregó el Corazón de Amicis. Pero antes de recibirla escucha prima, para que sepa la calidad de libro que en tus manos estoy poniendo. Quiero que sepas, prima, que ese fulano fue quien me la regaló también “La obra está construida como un diario escolar, en el cual Enrico, muchacho turinés, de tercer curso, anota los acontecimientos principales del año, entremezclados con las cartas de sus padres y con cuentos mensuales, algunos de los cuales se han hecho famosísimos (El pequeño centinela lombardo, De los Apeninos a los Andes). Son relatos patéticos y conmovedores, y en realidad todo el libro está construido para provocar la emoción y las lágrimas del joven lector; de este modo, De Amicis intentaba que su público participase de los valores morales y sociales (sentido del deber, del honor, del patriotismo, del trabajo, de la honradez) indispensables para convertir definitivamente a Italia en un país moderno. El éxito del libro fue enorme; baste decir que en dos meses y medio alcanzó 41 ediciones.



Capitulo 7.-

En 1896 el número de ediciones llegaba ya a 197, y en el siglo XX se tradujo a cuarenta lenguas.” Los italianos según mi parecer son muy sensibles, léelo con cuidado.- Margot- tú estás enamorada de Arias, ¿verdad prima? - A él lo llevo dentro porque fue quien pellizcó mi corazón cuando no lo conocía, físicamente, es agradable y espiritualmente es muy hermoso es un individuo amoroso, leal, digno, y solidario. Es bueno y educado… porque conozca y aprecie o valorice sus condiciones humanas, no quiere decir que esté enamorada de él.
-Cuando un agricultor está enamorado regala de su agricultura. Y si es un carnicero longanizas y morcillas regala. Pero… ¡como estudiante es, regala flores o un material de los que ellos emplean! -¿Cuál es el material primordial de un estudiante, Margot? No dijo nada a la prima y le pasó una hoja para que viera que los estudiantes no sólo regalan libros… prima dijo Margarita, me doy cuenta que lo que tu dices es casi seguro una perogrullada, posiblemente, Arias me esté juzgando por las apariencias ya que el libro que le regalé trata de una mujer cortesana que sacrifica su belleza por el bienestar de sus amantes. Vivió entre los manantiales del placer aristócratas, el lujo y la vanidad en viaje de fornicación la condujo a la deshonra. Esa la protagonista del libro se llama Margarita Goutier. --¿dime, tú eres virgen, prima? Te regala un libro de núbiles doncellas conocidas que fueron deshonradas en la noria de su castidad... Pero si tu amigo es como tú dices, nada de lo que estamos hablando… para él tiene importancia, porque esas cosas para un hombre como me lo has descrito, no lo conmueven. Pa´que lo sepas, se levantó del asiento entonces tomando el libro Corazón- manifestó de nuevo --¿eres virgen todavía? ---¡Claro que lo soy! De dónde saca esas preguntas que asustan. Tienes que estar loca de remate…para salir con bromas de ese tamaño. Loca, yo no estoy loca, nunca lo estaré te lo aseguro Primita. Je, je, je. ¡Loca!- dijo y rio de nuevo. El mundo no es el cielo, ni las estrella, ni los bosques, las viviendas, ni los jardines y todas las bellezas de los océanos y de las montañas y de los lagos, son las ideas, el pensamiento, las costumbres, los usos, las tradiciones… son los estados temperamentales de nosotras las que parimos, las que sufrimos la ausencia de un amor que busca placeres como esa tocaya Goutier. El mundo es el deseo de cruzar son los sueños, son las traiciones, los engaños… también las líneas de un libro es el mundo… no hay como dicen un solo mundo los mundos son cada cabeza que sea libre. Que no sea sumisa humillada. Los medios de producción de ofertas de demanda, de propaganda, son los medio y caminos… -déjalo hasta Marcia que debo continuar con la lectura de mi María que es para mí un mundo de inocencia idílica. Si ya me voy pero déjame decirte algo que no ignora Margot- a los campesinos y a los hombres pueblerinos le gusta pisotear a la compañera como el toro o el mulo como el macho es lo que quiero que sepas. Pienso que por eso C. Arias te regala las vírgenes de Galindo. Pa que lo sepas hermana, pa que lo sepas.
En la enramada de las enredaderas se puso a leer el prefacio de las Vírgenes de Galindo. El corazón le palpitó con rapidez sus manos sudaron acomodó su cuerpo y continuó la lectura en la placidez de la haragana. La gatica le pasaba el erecto rabo por las piernas y la tenía muy nerviosa. Sonrió y el animal no la permitía avanzar en la lectura…
Doña Daniela mandó a llamar a su hijo para que comiera con su padre. En la cocina Lourdes y Rosa calentaban la carne que Arias habia dejado del sancocho prieto. ¡Caray! Expresó Lourdes a su hermana Rosa, ese dejó toda a carne ese si está pendejo! ¿Tú quieres? Dime para calentarla.
La señora Arias estuvo en horas de la tarde, en la casa de su cuñado Bruno y de las hijas de su hermana Braulia dijo que todos estaban en perfecta salud. Cuando llegaba al patio de la estancia C. Victor fue el primero en salir para encontrarla, desvelar el secreto le provocaba alegría… dejó que Rosa como hija menor le quitara el bulto a doña Daniela para que descansara en la mecedora de su marido. Lo importante es que a Teresa la nombraron en l escuelita del lugar. Pero quería dejarlo para cuando estuviéramos todos, presentes. - toma -Negro- apodo familiar de C. Victor- léelo, al terminar que decía el telegrama, sintió que habia pasado el estropeo causado por el peso del bulto en el trayecto desde Imbert hasta Bajabonico Arriba. Cuando don Evaristo se enteró, fueron a dar gracias a la ermita de la abuela Gelo, su madre difunta desde hacia varios años, para agradecer con cánticos y oraciones por lo bueno que ha sido y seguirá siendo que la hayan nombrado en la escuelita de su vecindario. En tiempo de la intervención armada de los Gringo, en 1965, estuvo dando clase en la escuela del Higo, municipio Luperon, sin recibir recompensa ni siquiera para la paga del pasaje. En la rutina de prima noche oían los cuentos fabricados en el horno agradable del señor Lebrancho García y de Tio Julio Medina hermano de Evaristo, esposo de doña Daniela. Pero Arias leía la Dama de la camelia, que para él era estar al lado de Dalia Margarita no de la Goutier. Halló que no avanzaba pero iba en las paginas 133, en el capitulo 15.

En la calle Remigio Zaya de la ciudad de Azua de Compostela en el sur de la república, Kleber estaba en el taller de su padre Otilio ayudando a terminar algunos compromisos de este. El señor Otilio tenía 38 años de edad, construía sillas para restaurantes y para oficinas, para hosteles juegos de comedores y escaparates para centros cerveceros de las regiones también fabricaba gabinetes y camas de calidad. Se alegró bastante con la integración de su hijo. El compromiso era 25 docenas de sillas para el Hotel Monte Río y Costa Peravia de Baní. La caída de prof. Juan Bosch desclasó a mucha gente enviándola a la media baja, o a la baja, baja… en la escalera social de nuestro país. Don Otilio es una de aquellas víctimas. Ahora su carro estaba en el taller. Tres de sus máquinas de trabajo estaban en la compraventa. En los planes de Kleber estaba en primeras líneas, llegar al colegio, en el carro de su padre por eso se esforzaba mucho más, se lo habia dicho al viejo--deseo que me lleve si sea hasta la Vega. -lo arreglaremos. Estoy seguro que 22 días son suficientes para terminar.
Hacia mucho calor el sol calentaba demasiado la brisa húmeda daba en la cara del taller y a la casa en las rodillas. Se acercó al Padre, y este al verlo le preguntó--¿Qué le ocurre a usted hijo? ¿Está cansado? --¿Y cómo, si estoy tan joven, cómo podría cansarme? ¡No es eso Papá! Y mucho menos junto a usted, señor Otilio. Me ha acercado para decirle que se acerca un fuerte aguacero. -¿Cómo lo sabes? - expresó el padre. -yo no lo se, lo siento en mi cuerpo, luego de que vivo el colegio detecto la lluvia por el olor del fango y de polvo. Nadie me lo cree porque percibo el aliento de las nubes encintas. Don Otilio se rascó la nariz rió pero no tuvo tiempo para encender la máquina cuando escuchó el ruido de pedazos de hielos que rompían el techo… son granizos-murmuró mordiéndose los labios. Salió al patio para ayudar a Kleber que dirigía la recogida de las sillas que lustradas estaban en el patio para ser envuelta y entregadas. La presencia energética era fuera de lo común en Azua, después que durmió envió cartas al correo entre todos arias fue uno de los que recibieron donde le invitaba llegar al colegio el primero de septiembre, 15 dias antes que los demás para atender las flores y las hortalizas.
Capitulo 8.-
Griselda como la profesora Pérez Genao sabia que Soriano se hallaba en el colegio desde el 1 de septiembre, leía versos del gran Darío, pero los cambió por los de José Marti “’Vino el amor mental vino el amor mortal enfermizo, febril como el mismo acero. Vino el amor social puñal en mangos de oro oculto en flores, el amor del corazón el que al alma se asoma el que duerme en bosques. Prefería al Ismaelillo y lo hacia en voz alta, cuando su prima Amarilis llegaba… ¡amor errante los aires frescos limpian mi carne de los gusanos de las ciudades…!
--Vine para que me informe si es cierto que Constantino Victor y Kleber estan en el colegio?
-Pero por Dios profesora -y de ¿qué forma lo voy yo a saber? ¡Además no he vuelto a la ciudad pero usted si que va toda las tarde!
-Eso es cierto, pudo haberte escrito, y a mi no lo hizo. Colocó en la mesita la taza de café entonces se puso a hojear el libro azul de Darío, donde estaba la carta que Kleber le había enviado el 26 de agosto. Griselda viendo que la hallaría dijo--Y para qué desea saber si él me escribió. Está segura que ellos están en el colegio desde el 1ero de septiembre. Me escribió diciéndome que estaría allí a partir de la fecha referida. Según mis aprehensiones usted lo sabía desde el dia que ocurrieron las vacaciones. Pensé que habia sido a eso que habia venido a su casa. Lo mismo creí de Arias, como uno y el otro parecen asistentes suyos, lo creí, ambos parecen aliados de su sentimiento.
-¿Qué es lo que estás diciendo muchachita?
-Constantino Victor la ve a usted, como su mentora y su ángel y Kleber como su hada madrina.
-Pero yo no lo sabía, será cosas tuyas tu los pone como dos locos fanáticos, sacrifican sus vacaciones, uno del norte, el otro del sur. ¿Quién lo alimentará en esas acciones? ¡Me parece raro!
-¡Mas que raro lo encuentro extraño! Pero vine a invitarte para que me acompañe que voy para allá mañana debo buscar unos libros en la biblioteca del colegio.
-juh, juh, juh… expresó Griselda. ¿Y por qué en otras circunstancias no me habia usted invitado? No puedo, voy para Moca a visitar a una amiga. La maestra y la estudiante se separaron y al otro dia la profesora estuvo en el colegio, en hora de la siesta, para no ser vista por Victor, ni por Kleber.

El director llamó a la dirección a Soriano y a Arias, hacia tres dias de la vuelta al colegio, las cosas del campus andaban mejoradas, les manifestó su gratitud, por el sacrificio que estaban adoptando --“es muestras de apego y cariño por la institución que él dirigía.” Dijo, eso yo lo pago de alguna manera.
La tarde se habia calentado parecía que de nueva vez llovería, el currú cucú de las palomas y el urrú, urrú de los cuervos entraba a los dormitorios , pero para suerte de ambos internistas llegaba convidada una fresca brisa montañera. Los tres fueron a buscar sandias, también el señor Tejada llevó unas cuantas berenjenas amarillas, -me agradan las moradas”- dijo.
--¡Señor Tejada!-- dijo Kleber- el aljibe está tímbono! Sorprendido, el señor director, exclamó ¿qué es eso de tímbono? Arias sonreía y le respondió que era lleno. El lo lavó, mientras yo limpiaba los imbornales, bajo la lluvia del primero de septiembre. El director agradecido de los internistas ordenó a la señora Ñiña servir los alimentos como si estuvieran en clase.
--¡Arias! ¿Dónde está kleber?
--¡Anda para el aljibe buscando agua y lavar las sandías!
--Pues entonces, nada… ahí está la llave de la Biblioteca, la limpian y pueden leer cuantos deseen. En la noche Arias quitó toneladas de polvo y las arañas trazaban su avenidas encima de los anaqueles para hacer una comunicación… dejo de pensar en la telarañas cuando se sintió sorprendido con el título “Gargantua y a Pantagruel” lo hojeó entonces lo cambió por el “Emilio, o la educación” ambas obras tienen intenciones pedagógicas. De la primera supo luego, que era una de las cumbres de la literatura satírica. También sintió gran atracción por Jacob Rousseaux a quien consideró una ruta para alcanzar algunas cosas de la ese humanista habia dejado. Autor de la segunda obra mencionada.
Kleber desde las doce, en la sombra del laurel, hablaba con la profesora Pérez, quien habia cambiado de planes. Vino a traerle pares de libros desde la Madre y Maestra.
--¡Buenas Tardes profesora!
--¡Buenas tarde Arias!
-No se vaya que vine a traerle libros para lo que le resta de vacaciones. Arias agradeció el hermoso gesto inclinándose deseando besarle las manos. Agarró las obras y se marchó al dormitorio. Se lavó las manos. Recordó a Enrique Aquino Alvarez, el de la toalla y el gratey, sonrió con sumo cuidado, abrió el paquete le gustó el título “Señor Presidente” y mucho más el “Mundo es ancho y ajeno”. Entusiasmado volvió a la biblioteca para guardar los libros de Francisco Rebeláis y de Juan Jacobo Rousseaux. Cuando se fue la profesora se fueron también pero para los almácigos a leer la brisa que llegaba cargada de tierna aroma olía a miel de caña, a mieles de naranjos y azahares, desde la finca experimental de agricultura, en jalea de toronjas, y de mangos maracatones. Pero Arias soportaba el runrún de las abajas libaban en los cigarrones preñados de pólenes. Recordó los campos nazis de Rumania y de Hungría, en maizales y en naranjales. Entre trigales que iluminaron los limonares. ¿Qué dijo la profesora?--preguntó Arias.
-¡Nada!--respondió Kleber. ¿A qué te refieres?
--Pensé que te pregunó por qué de nuestra actitud. Creí que podia hablarte de eso, a menos que ya ella no supiera primero que tú por ser dueña de la idea. Pienso que si alguna academia piensa, entregar el premio a ese alguien da ¿A qué te refieres?
Debía ser sólo a ti. Kleber por brillante y genial inquietud. Pero debió preguntar si no lo hizo es porque lo sabía primero que yo. Habían dejado de leer para hablar de algo que en apariencia lastimaba a Kleber, y por esa Arias miró los ojos pardos de amigo se abrasaron… si no deseas decírmelo no digas nada, tu sabes que estoy aquí por ti, no por otras personas. Lo otro es consecuencia no causa.
-sí, todo lo que me has dicho es verdad, pero no lo hizo. Y como no lo hizo fue él quien gestionó el abrazo que como parecen estar enojados se dan, si en vez de darse trompadas y palabras sucias, hirientes se abrazaran ningunos de los dos se ocultan nada pero las intimidades las insinúan las ocultan. Ahora leen bajo la sombra del árbol sin pensar más que en sus lecturas.
Era un dia maravilloso, las hojas aun conservaban las frescuras, el sol después de 1ero de septiembre cambiaba las pilas con menor frecuencia. Se cuidaba de no calentar a los habitantes del colegio. Ahora era tímido no mordía las flores como en aquella ocasión.
En la vivienda de Dunia María las cosas iban muy bien las sospechas contra su personas se diluyeron, la policía obviaba y llegó a las conclusiones que era inocente. Escuchaba el murmullo de las aguas caer, en los altos de las cascadas del río Camú bullanguril y muchas veces quejumbroso camino al atlántico miraba las flores de violetas y más allá las ramas de Juan Primero, por ello llegó con escenas del aljibe que no deseaba borrar la archivaba en una gaveta escolar con detalles de sus sueños y de sus anhelos- de esa manera con el lente de la imaginación con la extensas pantallas del deseo. Recordaba las banquetillas del laurel de esa forma pudo borrar la del comedor del ahorcado, las de las ensaladas, teniendo una pierna del difunto dentro de las habichuelas, de esa manera, no le entraba a la encrucijada de su imaginación ni las caras de los policías que estuvieron con élla y el director, en la oficinas improvisadas, en la dirección. Dunia María admiraba a C. V, pero sabía que este daba un ojo de la cara, por hacer feliz a Dalia Margarita, estoy segura de su honor, y de su honradez. Pienso que podría hacer feliz a más de una mujer pero él es hombre de una sola puerta, por esa sale y por esa habia entrado. No pone a sufrir porque sabe lo que es sufrir. No ha sufrido penas de amor pero por traslación conoce los objetivos motivadores del sufrimiento. Estoy segura que no beberá en las copas de oro a pesar que la suya es de barro. Mantendrá sus cabales, en estos predios cibaeños viva donde viva, los hombres de ideas humanísticas no soportan los platos ajenos, no limpian su honor con los manteles ajenos, no es feliz con la infelicidad ajena, esté a su lado o esté a la de E . Cuando lo besé en las comisuras vi que creyó era ella. Dunia fue al espejo entonces rió a satisfacción triangular, los de la sala quisieron saber los motivos de tanta alegría. -“no es nada” ¡”me río de mi misma mamá”!
Hisidora preparaba el desayuno y además lavaba las ropas de sus dos hermanos sorteros. Estuvo en la cama, buscó y halló siesta en la mesa del comedor alguna persona dejó un periódico local en el estaba la foto de Dunia guardó el cepillo dental y comprobó -¡es ella, ¿qué hace en este periódico?, se preguntó-- y lo decía con voz apagada. Nunca me lo dijo, lo hizo bien, era eso… lo que hacia verla diferente. ¡Acusada de un crimen o de complicidad! ¡Caramba! Nos falta mucho por aprender, especialmente a mí. ¡Qué bueno! que está libre de todo. La conversación que tuvo con Arias le hizo mucho bien.
- C. Victor,- llamó K. Soriano- ¿qué le estaba sucediendo a Dunia, permaneció más de dos horas en la dirección hablando con individuos que pararían policías?

- no lo se, tampoco tengo la mínima idea de lo ocurrido. ¿Por qué leyendo un libro tan delicado como el que lee, te desvía a preguntar por esa joven, K. Soriano?
-sí, es cierto tú sabe que la magia de los recuerdos entra por las cosas menos esperadas, por el olor agradable o desagradable. ¡Si señor! En mi consciente estaba la idea de que estaba enamorada de ti. Dímelo C. V. si estoy equivocado.
-enamorado no lo estoy, la admiro simplemente. Es dueña de cualidades muy escasas… de lo primero lamento no poder informarte por desconocer las razones de la convocatoria a la dirección.
-Está bien, me pareció que acabo de molestarte. Casi era mediodía los olores de la cocinas llegaban a los caracoles de las narices de los lectores. Doña Herminia que estaba en el comedor preguntó
- ¿quiénes eran los que por la distancia le parecían cabritos?
--Son Arias y Soriano, doña, respondió la señora Helida. ¿Desea comer aquí o en el dormitorio doña?
--Lo haré aquí en la cocina, mi hijo viene a buscarme de tres a cuatro. Sería bueno hacerle saber a Arias que me traiga agua para bañarme.
--Yo se lo diré, pierda cuidado,-dijo Helida. Pasaban de las doce y los lectores permanecían en la sombras de los almácigos como si no les importara que fuera la hora de almorzar. Entraron al dormitorio riéndose, de lo interesantes de las obras que leían. La profesora estaba en el colegio. Arias que la vió en el dormitorio se lo dijo a Kleber, que no lo creyó la vi cuando se marchó. Arias no continuó con la discusión y agregó. -además está doña Mamina en la cocina, me enteré dijo Arias por la ayudante de cocina. Voy a llevarle una lata de agua para bañarse.
Durmieron hasta las tres, cuando iba para el baño kleber manifestó-era verdad Amarilis estaba en el dormitorio, no se habia marchado. Arias sólo sonrió, continuó peinándose.
--¿Qué te parece, Arias- si hacemos dos viajes uno para Baitoa, y el otro para Caimito de La Vega. Este le respondió que esos viajes salían muy caros prefirieron ir a la casa de José Enrique y a la de Eligio Rafael Polanco. De regreso del comedor vieron que entraban al colegio ¡José Enrique y Eligio Rafael!
-Hola muchachos -el que gritó fue Eligio. ¿Qué hacen aquí esta floja la comida en sus casas? ¡Está dura, verdad!
-Hola respondieron los dos prisioneros ¡No, no gustan las prisiones! Expresó Kleber. Se abrazaron como hermanos.,… que tenían muchos años sin verse.
-¿Pero ustedes… no se fueron de vacaciones?
-Si nos fuimos, estamos aquí desde el pasado lunes.
-¿Desde el pasado lunes?
-¡Sí desde el lunes pasado! Arias y José Enrique dejaron a Kleber y a Eligio Rafael, que jugaban Voleibol en la cancha. Y comenzaron a hablar de la guerra de Vietnán, estaban frente al seminario menor, el genocidio de niños y el de anciano el exterminio de poblaciones enteras. José Enrique ponderó el valor de cada vida, y ecuacionaba racionalmente el valor en dólares de la guerra- dijo- cada onza de pólvora aniquila la vida de una mujer, o de cientos de niñas y de envejecidos y de otras victimas pero esa maldita sombra, debí decir guerra, termina siendo pagada por los países que se opusieron a ella.
-Eso es así, ni más ni menos, -exclamaba Arias, los países del tercer mundo son victimas participan indirectamente de las fabricas de muertos, muchos son dueño de esa industria maléfica, de tortura de fatalidad y de muerte. Del engaño, la cosecha que se recoge en los altares de la guerra fría, es la muerte en los caminos, en las calles y en los traspatios, son los desaparecidos, las largas esquelas periodísticas y en las películas capitalistas pro imperialista, como cuando recolectamos en los centrales azucareros del norte o en las guineeras del oeste.
-Así como ultrajaron nuestro territorio escupen y marchitan las vírgenes y esposas como lo hicieron con las vírgenes de la conquista. Tal es el caso de la Reyna y princesa Anacaona. Es por eso que nos salimos del maldito circulo de muerte y primero de hambre. Vivimos en un Estado sin planes y sin fines claros, ni conciencia teleológica, pero nos empujan al desierto y en algunos casos en desiertos de promiscuidad y de penurias compartidas por proxenetas políticos y por religiosos y guardan esos beneficios donde los bancos se regeneran las crisis económicas. Nos ubican como pueblo guineeros, arrabaleros. Como una selva de inocentes como un ejército de huérfanos proclive al delito.
-¿Dígame Arias qué ha estado leyendo en los últimos días?
-“Leí la Dama de las Camelias” leo el “Mundo es ancho Ajeno” y el “Señor Presidente”.
-Quiero leer poesía- dijo -José Enrique. Préstame algunas obras.
-Pues, espera que vaya a la Biblioteca… Enrique observaba las matas de cocos que algunas, amarillaban las puntas de las pencas, y que otras no. Lo anotó para cuando estén en clase de agricultura preguntárselo al profesor Marino Henríquez
-Tómela con cariño- a usted no hay que presentarle a José Martí- manifestó Arias entusiasmado.

-¡El Ismaelillo! Gritó vehementemente. Eso es una enciclopedia, refiriéndose a la edición de la obra.
-¡José…! No te gustaría ser miembro de la Peña ahí estan los más distinguidos especimenes de nuestra fauna escolar… llamó Arias- con voz muy mesurada, que a José Enrique le pareció que no fuera Arias, por el fluido demoníaco que de él salían, las pausas y la curva melódica que colocaba en cada expresión… era muy diferente a la que estaban acostumbrado a escucharle. Se llama la “Ventana de los Lagartos”
-Claro, claro que me gustaría, pero Arias, dame cuatro nombres de esas fieras de la zoología política.
Arias fue diciéndoles como si echara granos de maíz a palomas, que salían de una canasta donde habían estado prisioneras. Mencionó a Ciro, a Leo, a Cuchita, a Ulerio y a Ramón Encarnación, finalmente agregó- esos son los que asistimos con tino y seguridad los que dejé de mencionar son caballos de sillas y de fustas.
-Está bien y de acuerdo- manifestó- José Enrique. ¿Cómo lo haríamos? A lo que contestó Arias, con cierta autoridad.
-Haremos una reunión estableceremos reglas y procedimientos luego de haber seleccionado la metodología.
Rafael Eligio y Kleber realizaban partida de Voleibol en la cancha quedando convidados para en la tarde del viernes próximo.
-¡Ah! Ya vienen los muchachos, manifestó José Enrique. Que hizo saber a Arias, “siendo Kleber y Luis Ernesto dos de sus mejores amigos” no estaban en los especimenes escogidos.
-Quise darte los menos comprometidos, tanto Luis como Kleber son de los precursores y genuinos activistas, te avanzaré unas de las ideas programáticas, que sintonizan las ideas de la Peña. Necesitaremos un nuevo horizonte, una nueva sociedad tendente a un mundo distinto al que nos explotan y nos excluyen, necesitamos una sociedad de una nueva mujer con nuevos embarazos para tener un una criatura para una nueva generación, de combatientes antiimperialistas y antifascistas. Pienso que habrá que fortalecer el carácter, el temperamento es decir tendremos José Enrique, una personalidad nueva, diferente a la machista explotadora de las condiciones y cualidades de la compañera mujer, donde el protagonismo sea de ambos géneros. De esa manera tendríamos la escuela de las comunas. José lo escuchaba como a un autómata. Pensaba que Arias era un simple soñador, de nubes agrícolas, montando asnos revolucionarios con insignias y rangos de coroneles y de capitanes de barcos y enormes embarcaciones en mares y océanos celestiales. Un soñador de santos y dioses milagreros. Pero no dejaba de reconocer que muchas de lo que plantea C. Victor, como cuando dice”- una mujer conocedora de los roles maternales, matrimoniales conocedora de sus derechos y de sus deberes. Alejada del vicio que la burguesía burocrática le ofrecía. Una mujer gestora que no necesita respirar el aroma de hombre por que sí, pero es cierto que junto al pionero regulador de voluntades sanas. He ahí las ideas básicas de nuestra Peña en el ala, de la Política, porque en lo literario esperamos conocer las líneas de nuestro mentor, el Licdo. Bruno R. Candelier.
-Creo que interpreté, que lo básico-Arias -es lo filosófico de lo dicho por usted, para la Ventana de los Lagartos no existe diferencia de género y mucho meno la clasificación excluyente de débil y de fuerte. Equilibrio formal, igualidad de género desarrollo por lo máximo en términos sociales y comunitarios expresó J. E. García a Arias, que lo observaba con mirada de satisfacción.
-Terminaré- señaló C. V.- porque se acerca Rafael Eligio, que no tiene lengua para tragarse nuestras ideas… a sabiendas que se intoxicaría, yo concluyo diciendo que desde la Peña… y la Ventana de los lagartos… combatiremos más allá de haber roto las cadenas con las que nos han mantenidos atados, los directores proxenetas, en el territorio moral y ético donde el capitalismo ha sembrado las semillas del engaño y del perjurio en todo el cuerpo social de las comunidades anti imperialistas.
-¡Volveremos el viernes!-dijo R. Eligio. ¡Vámonos José Enrique!
-¡No de dejen de venir!- manifestó Kleber.
Los muchachos se marcharon luego de ir al pabellón para mirar sus pertenencias incluyendo a las camas o a las novias como se comunicaban los internos del pabellón de la “ventana de los Lagartos”
El viernes en la tarde llegaron Rafael Eligio y José Enrique, permanecieron hasta que entraron los últimos nuevos para la convivencia de tres días. Los vehículos que desde Moca iban para Santiago y viceversa despertaron esa madrugada asustado sin saber por qué, con ahogo estomacal y con la garganta añudada. El, luego de haber hecho sus quehaceres rutinario está en la pulpería de doña Tomaza, allí se entera del accidente de “Estancia Moca” donde perecieron 23 ciudadanos haitianos, que en recogidas de café, retenían como esclavos, y que según los vecinos de San Victor, fueron asesinados para evitar pagarles… en la noche se entera de la muerte de Damián Richarson, natural de los Farallones, residente en villa Faro, en Santo Domingo. Según los del entorno capitalino, cuando ingresaba al autobús, Damián fue sacado de éste, por la cola gigante de una chichigua, con cuerpo de buitre, que manejaba un Fulano montado caballo prieto en los cerros del Ozama. Antes de saber lo de Damián, se apersona en la hortaliza y al entrar, el susto que se habia llevado en el dormitorio cuando creyó que Damián estaba acostado en su cama…y el de Kleber se le presentaba como una momia amortajada era muy inferior, muy chiquito si lo comparaba con lo ocurrido en los canteros de cebolla rábanos y sandias… donde como el paso de un feroz tornado se habia tragado todos los vegetales con esmero amor y sacrificio cosechado.
-¡Despierta, despierta Kleber! Levántate para que compruebe lo que te habia contado con las muertes de los 23, haitianos en Moca y la de Damián en la capital. La mula rompió la soga sació el hambre de todas las generaciones, se comió docenas de nuestra cosecha. Vamos evaluemos lo ocurrido en el escenario de la realidad como hacen los programadores, alejándonos de las especulaciones fastuosa y fanática que muchos han hechos.
-Esta bien, vamos Victor.
-Vámonos así tendremos respuesta para la dirección. Estos dos muchachos se creían dueño de la situación uno se creía el General Remigio Zayas y el otro el general Gregorio Luperon. No es verdad. Cada cual en su tiempo, en su espacio, y en el rol del carril que le habia tocado andar. ¡Era cierto que Kleber era azuano y Victor puertoplatense…! ¿Y qué? -tan enamorado de la producción venidera, que se veía el director anteayer.

Habíamos dicho que comenzaron las convivencias llegaban alumnos del país entero despues del desayuno ayudaron con la mayoría de la limpieza de los otros pabellones y de los otros salones para los nuevos, Arias sin que nadie le dijera hacia anotaciones de los que llegaban: Humberto Morrobel, Merced Trejo, Doris Núñez, Rafael Fletes, Rafaela Pérez, Amada Cruz, Victor Estévez, Máximo Holguín y Luis Guárana

Dias despues estando en la Biblioteca arias recibió una carta sin remitente olía a rosa sagrada de Perú pensó por el olor en Dalia Margarita y como rauda paloma cubrió todo su cuerpo y su espiritualidad. Guardó la carta en el libro que leía continuó colocando los libros en los anaqueles.
El prof. Marino Henríquez se mantuvo en el colegio, luego de haber terminado las convivencias, preparando un monográfico de grado. Este maestro era muy afines con Arias y con Soriano. Era delgado, como un figurín de revista estética. Tenia aspecto francés, cabeza calva la que cubría con cachuchas, gorras o con boinas españolas. Por la delgadez de la cara se podia creer que el señor Henríquez, era hecho con una sola mejilla. Los labios se henchían de orgullo por el brioso bigote, que los protegía. Muchas muchachas desearon el zize del profesor, sus manos terminaban en dedos que parecían tijerillas finas y delicadas. Amaba la música clásica, declamaba poesía de los poetas que llamaba clásicos, muchas veces con cierta displicencia en la voz, le agradaba murmurar los versos --“si el verte fuera la vida-- y el no verte fuera la muerte-- prefiero la muerte y verte-- y no la vida y no verte” estos versos de la divina comedia los combinaba con --“tú puedes razonar con mis razones-- y yo con tus razones-- doy razones a las razones mías “ según Arias la forma de tratar los versos de la Eneyda de Virgilio… el prof. Henríquez demostraba poseer el poder de la exquisiteces literarias. En varias ocasiones lo encontraban los alumnos conversando animadamente en inglés con la profesora Pérez y con Bruno Rosario Candelier. También era agradable con los estudiantes. Con los miembros de la Peña llegó a conversar de Cayó Báez y de las Hermanas Mirabal, de quien se llamó ser pariente.
Una vez que Arias terminó de conferenciar con el prof. Marino H. de los esposos de las Hermanas de Ojos de agua -de Pedrito, Aurelio, y de Leandro- salió para el dormitorio en busca Soriano al verlo que leía lo dejó tranquilo y se fue a leer la carta que se le habia caído en el Emilio de Rousseau. Y al no hallarla volvio a la biblioteca donde la encontró en el suelo estando en un libro pesado.
Ya en el dormitorio la abrió con el cuidado del primer beso que se impregna a las corolas de una flor de labios inocentes sencillamente sensible a los romances y sensualidades. Puso en sus manos nobleza y encanto para proteger el aroma poseído en las médulas del papel evitando el vuelo como un pichonzuelo de armonía seductora.
Kleber leía en la cama del difunto Damián cuando libó el aroma de la carta de Arias- dijo estimulado por el erotismo del influjo de la esencia- ¡caramba hermano! ---¿De que vergel salieron esas mariposas convertidas en aroma o fluido de amor?
-¡Si hasta usted llegaron Hermano, respírela! No dijo nada más, el corazón lo invitaba a terminar de abrir la misiva encantada. Eran las letras de Dalia Margarita, se llenó con el aroma del sobre lo puso cerca de la nariz luego lo coloca en el fondo de su maleta de viaje para que el perfume se impregnara la camisa a usar el día que regrese y vaya al comedor. Las flores- decía la carta de Margarita- estaban secas y adormecidas, estaban asadas habían perdido el candor, estaban pálidas… mas, tus palabras, Arias, devolvieron la vistosidad y la armonía. Arias creyó por un momento, cobijado del quijotismo de largas lluvias, habia el contenido de amor, creyó que con máximo esplendor el perfume que de su piel rubia de núbil era ahí donde ponía todo su encanto, creyendo que era en el corazón, Margarita. Esa era la primera carta de una mujer… la primera pensó en la importancia siempre será eso, lo primero, el primer beso, el primer hijo, la primera hermana, el primer abrazo. El primer beso de la madre, de todos… la primera mirada de color, el primer dolor el primer bochorno. Pero nada mejor que el primer despertar de amor, que como llave rompe las compuertas de un corazón. Con la persona de Dalia Margarita habia acallado a la amiga, a la madre, a la hermana, estaba muy a gusto henchido de satisfacción complacido, con el camino escogido en ese centro donde habían aprendido cosas elementales tales como el aseo personal, arreglo de las camas, el comer en una mesa. Haber aprendido a estudiar, compartiendo en grupos asimilando reglas. Comportamientos Psico sociales de interrelación con las costumbres de otros pueblos. La carta de Dalia M. lo habia confortado relajado, regocijado. Ahora dormía la siesta, completa. Sus ojos más expresivos, con mayor lozanía. Cumplía el horario de dormir en la noche. Se levantaba a las 5 y 30. Amaba el alba.


Capitulo 9.-

En la honorable sombra verde del laurel el Lic. Héctor Tejada reunió a los grupos. Era 28 de octubre 1967, dos años de la gloriosa guerra de abril, un año de que el doctor Balaguer asumiera el poder político en la república, luego de la caída de la tirania y del desplazamiento del poder del más democrático y noble gobierno que la moción se haya dado. Las huellas de las botas extranjeras estaban aun en la barriga de la patria como cual yagua vieja podrida y ultrajada, como un trapo de bajar las pailas de las hornallas. La patria encinta parida de sietemesinos obligada por los culatazos fascistas y gorilas dirigidos por los esbirros senescales y secuaces de la vieja tiranía y de unas nuevas manos imperiales. Ahí estaba haciéndose el seboruco y torpe, el bobo…con un dedo en los labios, para ser creer dormirse. Pero estaba observando los pasos que cada persona daba y registraba las operaciones. Arqueando las cejas copiosas sexagenarias haciendo con los labios garambainas cibaeñas para luego reírse como en juego de párvulos hacer creer que tragaban las gripes y era sencillamente un simulacro. Luego apuntaba en la libreta de imprevistos.
Hacia arcos con las cejas, muy sabichosos, con nítidas expresiones pasaba el año de gobierno pedagógico en el Estado escolar. Un rayo del sol de las diez alumbraba el rostro del director haciéndolo más amarillo mantequilla, que de costumbre al moverse mostró las cejas arqueadas girando hacia el lado izquierdo donde estaba sentado el Prof. José Contreras, le seguía el señor Marino, de ese lugar caminando hacia el centro llegó hasta donde estaba doña Herminia vda. Pimentel. De lo alto del gigante verde caían amarillas hojas como pequeños murciélagos huyéndoles a las luces. Ahora con aire risueño, sacrosanto, bondadoso y sereno el director entregó las palabras al alumno Constantino Victor, para que diera a los estudiantes nuevos las bienvenidas. -manifestó --¡sean ustedes compañeros y compañeras, bienvenidos y bienvenidas en horas buenas, a este palacete y santuario de la búsqueda del sabe; a esta Ciudadela de toma de consciencias… de bellas esperanzas y de satisfacción… donde entre las paredes de los pabellones destinados para la docencia y para los estudios y para el trabajo en pluralidad de esfuerzos compartidos…hallaran la mielina del procedimiento enseñanza aprendizaje. El director dijo satisfecho- “las palabras expresada por el alumno de segundo año habían sido atinadas, y propicias para la ocasión.
- Ojala como nosotros, proseguía el alumno, crucen las líneas entrando a los océanos de las faenas matutinas, por igual en las vespertinas cruzando los zanjares de la adaptabilidad convirtiendo el tiempo en cosecha. Arias deseó decir que era en esos caminos donde se podían beber las lágrimas de los seguidores de Hostos, de Simón Bolívar, de Juan Pablo Duarte y de Francisco Alberto, de Martí, Che. En los vasos de los contenidos los néctares de las frutas antepasadas, en los huertos de los sabios siendo aplaudido por los estudiantes y algunos profesores. El director volvió a felicitar al estudiante Arias, dándole palmaditas en el pecho y en los hombros. Terminó el encuentro de principio de año manifestando--“en unos cuantos meses estaremos aquí repitiendo quizá estas mismas ideas… escogeremos sin que nadie lo sepa a uno de los que acaban de ser aceptado como miembro de esta parroquia escolar como miembro de este instituto y como lo hizo Arias en el año próximo de las bienvenidas a los nuevos. Ofreciéndoles las buenas nuevas a los que sean escogidos.
-Kleber buscó a C. Victor y le informó haber visto llorar a dalia Margarita, arias le respondió con displicencia, que pudo haber llorado por basuras que visitaran su hermosos ojos verdes. Kleber le hizo saber que el ni era ni habia sido un estólido, y mucho menos un imbécil para no saber cuando se llora o cuando se limpian los ojos. Cuando Arias se percata de las molestias de su amigo lo busca y se abrazan solidariamente. Pero de todo modo le pregunta ¿Dígame hermano de qué me está acusando?
-Te confieso de todo corazón que Dalia Margarita lloraba mientas hablaba, es a usted que le toca averiguar lo s motivos. Me pareció que era un bien lo que hacia. Los dos eran compromisarios que no lo decían fuera de la peña, ni con la muerte. No perjudicarían al movimiento por nada del mundo, por ser hijo de las manaclas y del limón… eran de los mosqueteros los pueblos y ellos los continuadores. Entraron al dormitorio sus camas estaba limpias, los ganchos sostenes de los mosquiteros no estaban puestos. Las sábanas eran chorreras en espumas su imaginación de poetas. Parecían blancas cortinas de papeles, pero la de Otilio tenía encima los corotos que le habia puesto al irse de vacaciones. Incluso una cabeza de un difunto, al que con su gracejo campestre y urbanístico, llamaba Don Pindoco el Tuerto… lo tenía como un trofeo militar porque para Otilio Marte Pindoco el tuerto era el delator del guerrillero Cipriano Bencosme. La cama otrora de Damián tenia la cinta de morado que la dirección habia mandado colocar. Era querido entre los estudiantes que les colocaron el apelativo de abuelito por ser el mayor de todos. Damián era negro pequeño, de uñas higiénicamente largas, se afilaba los dientes que eran amarillos, en el labio inferior, a Damián le faltaba un colmillo, produciendo una puerta por donde salía la lengua que parecía de serpiente por la rapidez como la sacaba y escondía. Tan roja era que los antojados en tomar partidas decían que se la pintaba. En la hortaliza se presentaba como individuo torpe en el manejo de las herramientas, mostraba la energía para aprender. Poseía talento artísticos tocaba guitarra y armónica cuando se bañaba cantaba canciones de NC king cole y recitaba versos de Darío que muchas veces confundía con los de Nervo y con los de Silva.
Siendo Luis Ernesto maestro de ceremonia en el salón de actos en ocasión de fin de años subió al podium en presencia de invitados, sacerdotes y seminaristas. Luis Ernesto vestía pantalones negros camisa blanca mangas largas, sin corbatas los zapatos mocasines negros, subió a la plataforma, evaluó a los asistentes…los consideró paquetes de cosas envueltas en hojas se sintió apto para el papel como lo quería su profesor Candelier. ¡Optimo, mejor que mejor! Pensó. Damián no estaba en la lista de los actores, solicitó inclusión y fue complacido para declamar las “Criollas” de Pellerano Castro. En medio de seguir desgranando entusiasmo los aplausos que el mismo Damián inició eran cosechas de gemelos, racimos de encantos y de emociones que llenaban de alegría a los concurrentes. El silencio llegó no podia tardar, como una curva en el camino como una casa que se abre y se cierra en noche de brujerías. Damián dejaba ver sus dientes amarillos y de repente los aplausos cundieron el salón, pero como una sombra apareció el silencio fue cuando Damián señaló -“Yo quisiera mi vida ser Burro de carga, la voz del declamante, se la trago la boca del silencio. Lo olvidó, nadie decía nada, alumnos comentaban la manera que pronunciaba las consonantes. Se recuperó y continuó. - “una noche toda llena de murmullos de perfumes de música de alas…” los aplausos eran una sábana de afectos- que dirigía el profesor Candelier que simpatizaba con Damián- algunos creyeron que el estudiante habia perdido el engranaje de la realidad, que habia dejado los tornillos flojos, pero para su ego en apariencia era un momento para recordar. Comenzó a bailar recitó, para finalizar dijo: - iba sola, iba sola por la estepa solitaria. El auditorio para hacerlo feliz dejó los asientos y levantados aplaudió calurosamente a Damián Richardson. Luego el público disfrutó de la voz agradable del señor Damián escuchando las canciones de Nicolás Casimiro y de NC King Cole.
La dirección protegió los bienes del difunto Richardson sellándolos con un lienzo morado hasta que los familiares los retiraron.
-Lo que más recuerdo de Damián - dijo una noche Arias-conversando con Humberto Morrobel Francisco y con Merced Trejo, era la virtud que tenía para cambiar los títulos de las obras, el Ariel no era de Mármol, sino de Sarmiento, y Facundo era de José Mármol y no de Sarmiento, María era de Silva y no de Isaac y Nocturno III era de Jorge Isaac.
El sol lamía las ventanas también se acostaba en la cama de Damián los rayos reducidos entraron por la rendijas reflejaban que habia regresado, muchos salieron huyendo al fantasma del señor Richardson. Se oía que cantaba la canción Natalie mientras se bañaba la espuma de jabón se veía salir del baño. Otros lo escucharon roncar como sufriendo asma. Muchos lo escucharon poner los ganchos del mosquitero. Luego que los familiares se llevaron las pertenencias del difunto el director ordenó sacar la cama.
-Pero como es posible -dijo Nurys Santos- estando en la cancha,- que haya en este centro para maestros, personas que crean en musarañas y sustos por fantasma. ¡No es posible! Pero para Otilio Marte era posible. Aunque lo niega a él se le aparecía la que fuera su esposa, madre de dos gemelos uno en cada brazo. Habia dicho ser viudo que con solo 18 años, halló ahogada a Leticia y a sus dos criaturas gemelas que flotaban en el canal mayor, en el Cruce de la piña, en Guayacanes, en 1961 donde vivía.
Estando en el taller de ebanistería, en la madrugada, la mujer encendió un cigarrillo y le echó el humo en la cara y éste, el humo… luego en líneas blancas, se convertía en palabras. Una vez escribió con el humo del cigarrillo que fumaba “Otilio. Yo te amo todavía”, encima de ese caso fue mucho lo que se habló, pero al llegar a los oídos de su mamá, lo azotó como castigo, con varejones de rompezaragüelles con tiriguillos y pencas de palmeras. La señora madre… lo amarró por tres horas y media sobre un guayo con una correa de panza de yagua cimarrona en medio de la cocina con la mano de pilar café en la espalda sostenida con ambos brazos, con cueros de culebras pintas, como si fuera un yugo para bueyes.
Según los muchachos - le decían a Nurys Santos y a Polibio Pérez, alumno de tercer año, desde entonces Otilio no padece alucinaciones pero adquirió la capacidad de comer Fantasmas, lo han visto freírlos revueltos en huevos de cocodrilos traídos del lago Enriquillo y de huevos de gallaretas traídos de la laguna rincón. Como en el pabellón donde Damián dormía las aromas bajaban de los cerros, y de las cordilleras se peleaban por dormir en la cercanía de la puerta los olores de todo tipos de los manjares cimarrones, entraban en principio del inviernos y comienzo de primavera… fue por eso que Otilio creó el cuento de la mujer ahogada, el mismo Marte se vistió del fantasma de Damián, encarnó el papel de una mujer llevando las dos criaturitas muertas… de esa forma los que deseaban la puerta para disfrutar del aire perfumado desde la sierra, retiraron sus aspiraciones y dejaron de pelearse. Hay que aprender a ver con los ojos que ni son los de la carne ni de la consciencia, para por esa visión detectar las razones que un vecino de la comunidad tuvo para actuar de manera distinta o extraña a la estipulada convencionalmente. A partir de ahí, esas fueron las noches más placidas y las más tranquilas, que según Arias han pasado en el colegio. Los cuatro puertoplatense dormían en las líneas del difunto. El menos crédulo era Humberto Morrobel Francisco quien habia estado en la convivencia de 1966 habiendo sido rechazado por escasez de cupo. Siendo ahora que es aceptado en ese sentido le llevaba a sus compañeros de año y de grupo porque si lo vemos con los ojos del tacto estaba en 1ero, y en 2do era moreno de 24 años, de normal tamaño, cara enjuta, bigote escaso, dientes frontales recios y ralos. Deportista y músico tocaba clarinete, flautas y saxo. Las palabras de Arias en el Laurel limpiaron las brumas que ciertos estudiantes tenían en la selva de enormes jabillas, palmeras, pantanos y pastizales… incluso de sucias huronéelas, y vericuetos estrechos, en tierras enjejenadas, habitadas de avispas y abejas cimarronas, alegría se reflejaba en las líneas faciales de ojos y mejillas. Cuando escucharon hablar de didáctica las imágenes de lagartos y los croares de grandes ranas pariendo huevos alimentando moscas gigantes, al borde de los caminos de arena con pedazos de charcos rodeados de estiércoles y arenales tapadas de hojas húmedas de mangos y de cacao… ahí se disiparon las brumas por lo de general y lo de especial. Se iniciaba hacia lo particular, a la síntesis a la vuelta como una cadena de alambres en ocho. Eran ventanas de las lenguas, portones de las matemáticas, ventanas de las ciencias: de las naturales y de las sociales, en fin por la escala del saber humano y en ese huruneel las dudas se quedaban en los bejucales y pesados caminos entre lagartos y lucios arrastrándose como ranas antiimperialistas. Pero en el camino las cosas se emparejan. La psicología, la sociología, orientación, supervisión y la evaluación eran almohadones en algunos casos para el que habia entrado a ese laberíntico tejemaneje de la pedagogía pro imperialista, negadora de la realidad económica que vivian las familias latinoamericanas y las afro antillanas. Pero para los… ¡Para quiénes! ¡Para los hijos de los humildes huérfanos! ¡La Manacla y el Limón!
Para los alumnos de 2do y de 3ero exploraban submundos desconocidos muy agradables por la percepción que avizoraban. Volviendo a las materias la observación escolar era un menú propio de la cocina de la enseñanza y del aprendizaje. El planeamiento y la Unidad didáctica eran operativos estimuladores y terapias escolares para los peldaños finales en la carrera por adquirir una mención pedagógica.
Las lagrimas, que con el pensamiento de Soriano, salían de los verdes ojos de Margarita llegaron a la cama de Constantino Victor, que hacia una carta que enviaría o entregaría en la merienda de la mañana, pensaba en las nuevas materias en los nuevos conceptos y vocablos de los nuevos cursos, al parecer estaba ajeno, a lo que ocurría en los contornos y entornos suyos, y sólo para esas cosas, era que tenia talento. Eran simples apariencias estaba en sus asuntos escolares, y no se equivocó los maestros motivaban las clases cuestionando la capacidad del estudiante, y del grupo en lo general. El estudiante respondió en la oportunidad que tuvo. Los profesores ya tenían conocimientos de la materia prima que utilizarían en la nueva empresa.
La carta según el parecer de Arias posee dones desconocidos para muchos que pueden ser un bumerán. … se lo preguntaré en vivo… es una flor que si no se le suministra los alimentos circunstanciales se puede ofender y marchitar. -¿Cómo que no comprende, a lo que me estoy refiriendo…! -Estoy hablando de la carta. La carta amigo mió puede producir cólicos, vómitos y disentería. Debo cuidarle y cuidarme también! Así hablaba Arias en el recinto de una reflexion mientras quiso escribirle a su adorada Dalia Margarita. Se incorporó a recibir la merienda, vio que los nuevos eran agente ya de producción escolar parecían hormigas del sistema capitalista. Cuatro estaban desafiantes haciendo alarde de saber era con Kleber que discutían, sobre lingüística y sobre comunicación general. Hablaban del verbo haber, de los solecismos, de las construcciones idiomáticas propias de regiones amplias como México y Argentina. De los cuatro el que pretendía ser protagonista era Luis Guárana, presumido, desafiante, jactancioso y altanero.
-Eso es lo correcto- dijo Kleber- parece un juego de palabra, un malabar de pésimo gusto es decir ELLOS HAY lo correcto es hay.
-¿Y cómo dije yo?
-Usted dijo- respondió Ramón Encarnación, ellos hay gallinas que vuelan sobre la cabeza esa manera de habla que Kleber te critica, es un barbarismo, es un solecismo, empleado en el cibao central. Oiga amigo no le digo más porque usted se constiparía.
Constantino Victor se incorporó al grupo de kleber y de Ramón, se sintió orgulloso de que Humberto, era de la misma provincia que él, y que siendo de 1er año corregía a uno de su grupo --oye hermano- habia dicho Humberto- también es incorrecto decir “casimente” debo volver al dormitorio vengo pronto porque casi va a llover y usted dijo “casimente” lloverá. En esos instantes prosiguió Morrobel no se encuentra con nosotros y es bueno señalar, amigo Guárana, que lo correcto es pueda que llueva, o casi lloverá.
-¿Pero que es lo inapropiado? Se preguntó Constantino Victor. --Está claro, dijo-- en término estructural casi es un adverbio, no sufre variación, en todas sus partes orgánicas. Es como si a un humano se le pusiera una cola. Casi no necesita modificarle nada por ser perfecto, como lo es el humano que si le colocaremos el rabo lo imperfectariamos por ser un acto aberroso como cuando a casi le ponemos la cola mente. Amigo Trejo - expresó Arias- primeramente, segundamente, máximamente y próximamente. Todo sería- decía José Enrique, y lo hacia con acento irónico, un desperdicio barbárico, incorrecto y deformador de la elegancia formativa, y conceptual de la lengua. Es el caso de Sólo, acentuado que es un adverbio, y Solo sin acento que es un adjetivo, lo mismo sucede con Más y de Mas.

Desde el cubículo donde repasaba las materias o leía como era su costumbre, el licenciado Candelier, se mostró satisfecho escuchando los debates y llegó al escenario de los combatientes -Me da mucho gusto-dijo- encontrar a mis alumnos haciendo teatro, con temas tan complicados… como el de la lengua y, en lo particular, con el de la índole que tratan. La formativa o estilístico y la connotativa de adverbios como Casi, y de verbo como haber. Los estudiantes llegaban en pequeñas retahílas que eran largas caravanas movilizándose a los cuatro vientos para oír al carismático maestro de literatura y de filosofía y casi de todas las sociales del centro académico. Mientras explicaba las aberraciones regionalísticas se interrumpió para hacerle algunas observaciones al alumno del segundo año, Marcial Villegas, quien sin miramiento hacía elogios eróticos, en la presencia de todos los que escuchaban las aclaraciones… se quitó los lentes movió un poco sus erectos hombros, e inesperadamente se acercó donde Villegas, en el alero de su dormitorio, seguido de Mejia y de Arias.
-oigan vengan para acá--llamó Villegas y preguntó- -¿Quién es aquella muchacha? Pero nadie le respondió al percatarse de la presencia del profesor Bruno y de los edecanes Mejia y de Arias. En silencio Marcial continuó pensando en la muchacha alta con lentes plateados, de labios morados, como si se los dibujara, era la mas alta, competía con Nurys Santos Cabrera del 3er año. Se llama Amada de la Cruz, fue así como Arias le dijo al profesor Candelier, dicen que es de Tenares. Dijeron también que es dulce y agradable en el trato familiar. Marcial seguía cavilando “-esa muchacha debe ser hecha con alguna masa que en algún lugar debe comerse, porque está comible y además de tener gestos finos muy moderado posee una gelatina de amabilidad que para cualquier burgués sería manjar de postre. Marcial Villegas se rió, cuando Arias le hizo una señal para que se retirara de donde estaba porque habia llegado la “La Cuchilla”, apodo, que los muchachos, le habían puesto al Prof. Ramón Polanco… y según opinión de algunos lo tenía en la mirilla de la diana.
Estando en el dormitorio del Prof. Candelier leyendo poesía de Darío y de Bécquer Luis Ernesto manifestó- la verdad que hay que madurar porque ser maestro como este es un privilegio… sin dejarlo terminar Arias dijo
- Estoy de acuerdo contigo Luis. Pero madurar debe ser donde quiera que estemos. En el caso particular te pido excusas por haberte interrumpido, porque de la Alumna Amada quería decir- que sus piernas alocan a cualquier maestro irresponsable, no se afeita las piernas, tiene un bigote muy singular propio en especimenes rurales, saturado de castidad. Me he dado cuenta que no se pinta las uñas, su dedos de tijeras, cortan el cansancio en las espaldas que acaricien.
--¡AH, bueno! ¡Es así! Era eso- manifestó.
Bruno llamó a sus asistentes… les deseó buenas… y se dispuso para asistir a la solemnidad de excusado. Constantino acostado en su cama culumbina reflexionaba en silencio formulaba algunas disquisiciones, divagaba y disgregaba en algunos detalles extraños. La corrupción es tan poderosa- se dijo- que irradia como un sol en las articulaciones de las lenguas poblacionales, haciendo daño. En el pensamiento es un germen, un virus induciéndonos a desear los frutos de la población. Es tan poderosa en los países por donde crecen los cogollos capitalistas como rasca cielos y sus ramas cobijan las sienes hasta los pulgares y las lenguas de cueros que los calzas. Y arropa las cosechas colectivas. Impidiendo que su lenguaje se limpio y claro como el agua del Bajabonico. Arias levanta la mirada para donde su amigo Kleber lo llamó entonces le dijo- También hay corrupción en el lenguaje pero se enojó cuando recibiera de respuesta la expresión -“te está poniendo loco”
Dalia Margarita terminó de leer las vírgenes de Galindo de inmediato envió letras a Constantino Victor para agradecer su regalo según su parecer, él supo escoger… las palabras que ella envía estan las siguientes: -estaré agradecida infinitamente de tí y de tu talento por saber escoger, las obras con el valor histórico, ético- lingüístico pero sobre todo estético, de la “Vírgenes de Galindo”. Ese regalo escogido en horabuena, llenó dentro del abismo de mi ignorancia, está el deseo de saber. Despertó en mí honda curiosidad por conocer más de lo nuestro que espero actuar como las protagonistas de tus sueños. Asimilaré algunas de sus características que aprendí en la lectura de la obra. La lectura de las letras, con el encanto y disciplina de la señorita Almánzar, abrieron en Arias el apetito canino, y quiso violar el juramento de no comer carne hasta obtener el dominio de amar. El aire de un exquisito sazón hecho albóndigas de carnes de res y de cabras entraba por los recintos y habitaciones de sus glándulas gustativas rompiendo los controles vegetarinos entorno a su espiritualidad. Cerró los ojos… permaneciendo largo rato, en el jardín de su espiritualización. Pero Arias no habia logrado esa hermosa gracia que se obtiene con la tranquilidad para otorgar dones suyos por vía espiritual a Dalia Margarita quien era el icono de sus anhelos masticando desde los erectos cabellos suyos hasta los hermosos y flácidos de ella. Y lo hacía con aire de amor entrañable y devoto. Los abrió y en el aurea ocularia observó las manos de Jochy que con esmero, con cuidado, sutileza trazaba líneas y ángulos estéticos formando la cara de una mujer que no era Dalia Margarita. Era Melba Pérez alumna de su mismo grupo, la que con sus manos artísticas asimilaban con sus sentidos las sensaciones de amor, las comparabas con las impregnadas en la piel después de haber leído las amorosas frases de Dalia Margarita Almánzar.
Jochimín la habia concebido con cabeza de frutas chicas algo menos ovaladas con guedejas nocturnales de leona hasta la espalda. En el rosado de las mejillas ponía vida de poeta y de romances respetando el parecido con las flores singulares sin nombre pero de aromas sosegadas… ¡el talle! ¿Dónde quiso poner el talla? De instrumental visión…pero las manos que imaginaba acariciaban las suyas y se detuvieron mientras tanto recordara la cuadrada espalda. La cara, los dientes, la nariz, las cejas, las pestañas, las delicadezas de las cristalinas uñas.

CAPITULO 10.-

Constantino Victor, volvió a la cama desde donde imaginaba las piernas de paloma blanca, trajo a su mente otras de océanos, de lagos y de lagunas montañeras, continuó admirando la fragilidad de la belleza que Jochy dejaba en el poco de lienzo. Una mujer pequeña en la etnia blanca, por los glúteos sedosos y los senos redondos como blancos limoncillos, y por los tiernos labios, que recibían frecuentemente la ardorosa caricia de la palabra que como un tic de inocencia los humedecían, mas allá de las circunvalaciones de carnes níveas comparó la nariz con la de su heroína sacando conclusiones diferenciales. Se sintió amado y querido creyó que las palabras de las últimas frases habían llegado como a una vivienda desamueblada y a un charco sin agua fresca. Al sentirse amado libó el perfume que de su cutis salía, del papel doblado.
Tres meses después estaban en la boca de noviembre, se aproximaban las vacaciones navideñas, las campanitas de los bejucos de los mallares de espinas donde libaban las abejas los néctares como los niños hambrientos en senos de nodrizas extraviadas. Las cordilleras dejaban no servían las perfumería que no podían comprar en los almacenes y boutiques perfumerías de emociones de sensaciones juveniles… escasas vez seniles para recordar el nacimiento de miles de criaturas hijas de la guerra vietnamita.
El director dejó la puerta de su despacho de par en par, caminó hacia la cocina, anduvo por la biblioteca. Caminaba como si sufriera de coxalgia, parecía dolerle la cadera. Caminaba cuadrado, las manos sobre la correa, se detuvo bajo la fronda de la mata del Chacha, para contemplar la pintura de Jochynin le sonrió al hermoso rostro de Melba Pérez, olfateó de éste a oeste, movió la cabeza como si dijera a estos muchachos no se pueden dejar un rato solos, a estos… hay que controlarlos ahora creen que esto es un certamen de belleza. Cuando regresó se pantomimó con el poder espiritual de la beldad sujetando la esencia de la pintura, lo llevó al mismo proscenio de un paraíso donde sólo habitan la verdad, la música, lo bueno, lo hermoso… de una amazona. Más que otros días el patio estaba limpio, la cancha, el árbol de chachá, los almendros, se habían confabulado con el pintor de la pintura dejando caer, pocas hojas. La brisa caprichosamente la retiraba complacida por igual. El director dejó la parálisis en que se mantuvo entró a la cocina, masticaba una hoja de linón, pero para los que lo miraban creía que estaba comiendo aire, lo masticaba como si hubiese sido un pedazo de goma azucarada. No saludaba ni a doña Mamina. Se le habia pasado que era dia festivo pero en su mente era laborable. Al no ver a nadie en clase anduvo los dormitorios, luego en el de doña Mamina se dio cuenta que en el calendario estaba rojo.
-¿Qué le sucederá al jefe? Decía Ñiña en la cocina y en el taller Contreras se reía, en la cancha los muchachos respiraban por la preocupación del señor director -yo lo veo muy confundido esta mañana,- dijo doña Herminia- ¿Qué habrán hecho los muchachos? El es un moderado, no es un revolucionario, pero su educación en socialista. ¡Qué contradicción la de ese individuo!- consumió doña Mamina- en la soledad de su soledad. Observó nueva vez la pintura de JOC, y la mandó a retirar--Dante entrégasela al artista y dile que emplee ese mismo talento para el estudio de las materias pedagógicas. Dante volvió a jugar dominó en el cuarto del aljibe, y entregó una taza de café al profesor Contreras quien compartía con Leo, Ciro y Humberto, que fueron los que no huyeron al verlo llegar. Marcial Villegas, estaba acostado en el pabellón de los Lagartos, siendo atendido por Otilio, luego de tragarse una menta y una colilla de Marlboro que fumaba cuando el Prof. Contreras lo buscaba.
Villegas- profe. -dijo Dante- está con diarrea y con vómito en el pabellón de Otilio, los estudiantes que aún jugaban dominó soltaron una risotada que despertaron las gallinas de la vencidad de la Paloma.
El sábado en la mañana los estudiantes de segundo y de tercero salieron para el Amante de la Luz, para el gran concierto de voces clásicas de sopranos, barítonos y de tenores, era el regalo de navidad del profesor de Música.
En el salón monumental- hablaba Constantino Victor- con alumnos del primer grado entre ellos estaba Merced Trejo, Luis Guárana y Humberto Morrobel Francisco, músico, los asientos son amplios como una sábana están dispuestos a la misma distancia y pintados del mismo color. Arias fue al taller lo llamaban, Jochy continuó dando la explicaciones que Arias se habia interrumpido. Las canciones eran conocidas por la minoría, -refirió José Polanco- son arias, composiciones musicales en torno a cierto número de versos para ser cantada por un solita.
---Pues bien- prosiguió Constantino, al retornar del taller de ebanistería- eran canciones de la opera los Gavilanes recurrentes en los círculos clásicos musicales. Nosotros los puertopatéenses, dijo mientras una sonrisa dejaba a una gotita de saliva que se posara en sus labios como una abeja al borde de una jalea hecha con melaza y limón--apreciamos las canciones, Siboney, Marta, Mi Aldea, Lamento Esclavo… etc, etc. posiblemente más que otros, ya que quien interpretaba las consonadas canciones era nuestro Eleuterio, Eduardo Brito. Sí dijo Morrobel ese es un lujo de Pueblo, del de Jochy y mió. Los muchachos rieron al oírlo hablar echándose piropos, pero se callaron para saborear de satisfacción cuando Morrobel le informa que ese Eduardo Eleuterio Brito, era de Blanco, antiguo nombre de Luperón, le cantó a los reyes españoles y que por el poder de Barítono y de tenor de su voz, rompió la cristalería de la reina. Lo importante no es que el cantor se de Santo Domingo o de Marbella, sino que son canciones educativa que hincan los espacios espirituales, hermosos y sublimes.
La semana siguiente el profesor de literatura llevo al colegio al poeta julio Jaime Julia, de apodo tres Jotas, quien construyo un ambiente de amor y de poesía, un recitar de versos de nuestro criollo vergel, para tragarse la ingrata monotonía escolar. Esa noche que brillaba la luna y las estrellas se amaban arrogante unas y otras por lo terminales de sus puntas rosadas. Eran cuatro filas de estudiantes de los tres cursos y de todos los grupos. Cuatro hileras de estudiantes vestidos de galas en un azul turquino y un percal espuman. Blanco y azul las hembras. Delante de cada varón habia una hembra, como en los jardines una rosa al lado de un clavel, un jacinto al lado de una dalia, para una hortensia habia un mirto, un lirio, o un gladiolo. …y un nardo para una damisela con el corazón de poetisa, novia de la esperanza y de la felicidad. Frente a cada hilera habia una mesa de roble blanco y cabalgando en cuclillas guirnaldas de nardos y de orquídeas silvestrinas. Rosas rojas y amarillas margaritas, entre las paredes sentados y capullos exhalaban el humo de las petunias fueran en flor, los dos poetas.
El profesor Bruno, con su aire magisterial motivó el escenario y sin circunloquios ni ambage invitó a Luis Ernesto, después que hizo halagos a Julia y para Lebrón Saviñón, para que como introito diera lectura al Nocturno tercero de Asunción Silva. Luego se oía la voz quebrada por los sentimientos declamando el poema Criolla, de Castro y después al poema Ella, de Basil. A seguida se escucharon las estrofas como un erótico himno, del Gólgota rosas de Fiallo. Dunia María y Dalia Margarita escucharon, suspirar, a Constantino Victor, les vieron dejar caer unas lágrimas gordas en la bragueta del pantalón.- Viste -dijo Dunia inclinándose hacia el cuerpo de Dalia Margarita. Estoy segura que son por ti- que por mí no fueron, que por mí no fueron.
-Sí,-respondió en voz muy tenue Dalia Margarita,- él es muy sensible, muy humano. Las gotas grandes salieron como un canal de penas cuando dijo el declamador - -“Del cuello de la amada pende un cristo… joyel en oro de buril genial… ahí en el 2do verso el estudiante gimió, acongojado como Bécquer al oír el nombre de Byron, que de escalofrío orinaba. Sollozó nueva vez, Arias y Luis Ernesto eran gemelo románticos. No soportaron la espiritualidad energética que los versos generaban como una bobina…en un campo magnetizado de tibias pasiones. Los corazones de los dos muchachos, cada uno en su pecho enamorado, gemían con rabia comprimida al oír “- junto a una cruz al expirar el día,…una pobre mujer de angustia llena… sus lágrimas vertía… Luis Ernesto no pudo escuchar más, abandonó la fila dejando huérfana a la pareja… un manto de recuerdos pobló su imaginación trayendo la semblanza moral de su madre muerta. Como el que huye de un tribunal, buscando el lavadero donde lavar su crimen. Allá proyectado por los rayos de la luna… tragó los reflejos de Silva.
En el salón de actos, el poeta TRES JOTAS, finaliza dolió a mi corazón su amarga pena… ante el sepulcro de la madre ajena… lloré la muerte de la madre mía. Entró al escenario el poeta Lebrón y poniendo su mano izquierda encima de su corazón enamorado, expresó con una madeja de sosegada calma-- cuando esta frágil copa de mi vida… que de amargura rebozó el destino… en la vuelta bacanal del mundo… ruede en pedazos no lloréis amigos. Dejaron el salón seguidos que Melba Pérez… entregara un buqué de rosas rojas y un Pergamino junto a la hermosa sonrisa cariñosa a los vates en una copa de vidrio en flores doradas y amarillas como regalo amoroso de los alumnos de la escuela Núñez Molina.
En cada unidad didáctica el profesor Bruno llevaba al colegio un poeta de la región o a un declamador, o a un narrador, ofreciendo a los estudiantes un recurso visual, como auditivo, haciendo más digerible el contenido lingüístico literario. Entregaba una bandeja de marfil cibaeño con sabor mandinga caribeño en menú del quehacer modernista, sorprendido, postumita, de cualquier escuela poética generacional. De sea manera era el profesor Candelier. Apegado a los mandatos y principios de la pedagogía liberadora, destructora de las cadenas imperialistas, en términos individuales y comunitario.
En el aula los comentarios eran servidos como un tema y contenido de las lágrimas y sollozos de Luis Ernesto y de Constantino Victor y de otros que lo hicieron en las paredes del silencio. El señor Candelier recordó a Bécquer y señaló -sólo les ocurre a las almas de hondas espiritualidades, y de profundad sensibilidad por lo fino e intimo que duerme en los laberínticos sentidos, emotivos e incomprensibles muchas veces. No se le puede considerar como debilidad es natural en los individuos de cualquier sexo excitable por estéticos controles. Es la queja de una rosa como la agonía sollozante que al oír vierte los impulsos dolorosos cuando mira volar el polen en las blancas alas de viento. O simplemente cuando brotan las lágrimas los peñascos con inmácula espontaneidad.
José Polanco fue felicitado por los maestros del internado tuvo los halagos y elogios del de artes y de literatura. Observó el rostro y las expresiones en el lienzo considerándolo como un trabajo listo para evaluar las aptitudes de su autor, a quien atribuyó condiciones poéticas para le expresión en las grafías del pincel y de la acuarela.
En las clases de inglés, la profesora Amarilis, entrega pleitesía a la pintura y a su creador hizo comentario de la mancha que Polanco tenía en el mentón y el parecido con el líder Vietnamita. La clase de la profesora Pérez nunca perdía la motivación el interés crecía. El salan se rejuvenecía y se perfumaba con su risa y con sus verdes miradas el rostro de esmeralda como su cabellera de maíz sin obstaculizar que su voz subyugara ante tantas bellezas. Y los contenidos llegaban a los objetivos previstos hacia chiste cantaba con mayor dulzor era cuando interpretaba el “Maestro con cariño”
- La vi llorar -dijo Arias-mientras cantaba, vi que en la mejilla izquierda quedaban las huellas donde aterrizaba un viejo dolor, o quién sabe si eran las ruedas de un ensueño amoroso.
El miércoles siguiente estuvieron los alumnos de segundo año de todos los grupos en el laboratorio de idioma de la Universidad Madre y Maestra de Santiago de los caballeros. Los que pasaron las pruebas asistirían al teatro Apolo para ver los capítulos de la película el “Maestro con cariño”
En las horas de observación los estudiantes andaban embejucados, enlodados, cruzando honduras, entre colinas y lomas cuadriculadas de pantanales, salían para caer en los vericuetos y encrucijadas, confundidos por no saber los fines de lo que buscaban. Entraron a extensos palmares, con enormes racimos y penachos verdinegros, otros descoloridos llegaban de repente a extensos pastizales, pajonales y gramales entre potreros y arrozales encajonados escuchando grillos y chicharras. Espantando jejenes y mosquitos impedían la degustación de la circunstancia. Aquel panorama desconocido por los alumnos que siendo neófitos podían columbrar las nubes de los horizontes. De esa forma era la observación para ellos algo desconocida. Pero al penetrar a la selva habia que ponerse alerta, para poder enfocar los detalles, a un punto especifico, único, sin confundir el todo con las partes, sin extraviarse del camino y con las huellas ni con las piedras, ni con las playas.
La clase se tornaba con los dicho por los profesores, con los detalles en lo que hacia énfasis y en las características particulares, entonces--¿Qué podemos decir de la atención -- preguntó la profesora subrayándola tres veces. Las manos se movían como si estuvieran en un charco de agua sucias ahogándose. Miledys Rodríguez natural de pata de vaca, en Santiago Rodríguez --dijo- es la capacidad de separar en término mentales la idea central de los aditamentos en el objeto o sujeto observado. La forma de Miledys responder, fue sorpresa para todos, por ser una alumna en apariencia retraída. Gladis Rodríguez prima de Miledys- dijo- con la atención profesora, podemos extraer lo esencial de lo que se analiza, estudia o se observa. Ahora-dijo la profesora Constancio- viajemos señores- por las franja masculina y preguntemos al señor Cristino Matos que es lo que entiendo por Atención. Como siempre con acciones estólidas dijo- ¡Bueno! Bueno, bueno! Y en un circulo anduvo tonteando luego señaló el cielo en torno las butacas quizás… eh, busca, en una palabra o en pocas, es tener cuidado. Se detuvo y no faltó boca y ganas para reírse de la barrasada y tontería que decía Matos. Luego de un gran rato de risa y de llantos dijo -“¿no es eso? ¡Aaay hablaba quejumbroso alargando las letras y silabas discordantes. De su rostro irónico, tonto y burlón se extinguía la risa, singular en él. Los compañeros rieron de nuevo
-eso es profe para mí la atención -expresó sin ningún tipo de sonrojo ni de vergüenza
- ¡siéntate Matos!-- dijo la Profesora-- que reía también de soslayo para decir cada respuesta tiene un o unos valores que entre todos debemos discutir.
-¿Por qué no menciona con su nombre verdadero? Exclamaba L. E. Mejia.
-Tiene razón, lo hice para evitar que mis escuchas se intoxiquen con francas repeticiones --no me gusta “masticar teorías” repitió la referencia filosófica que Arias ya trabajaba. Muchas veces son necesarias espetó Kleber Soriano, que escuchaba con muchísima atención.
-¿Será la poesía un conocimiento o una acción política? Preguntó L. E. Mejia y aclaró- será mi bastón de mando y gobernaré mi escenario,
La clase antes de desensillar la caballería del viaje escucho a L. E Mejia declamar el poema 20 y una canción desesperada nadamás el poema 20, ahora fue que vio rodar arroyuelos de tristes lagrimas en los ardientes huertos de los que fríamente al no comprender la fuerza de la energía poética lo burlaron y emitieron juicios de mala manera y de mal gusto. Cuando en el arranque de amor humanístico gimiera con los versos declamado por Julio Jaime Julia, los primeros versos decían:- puedo escribir los versos más tristes esta noche… escribir por ejemplo el cielo está estrellado… y tiritan azules,… los astros… a lo lejos… en su asiento, quizá pensando e la mujer de sus sueños, cuidaba que no vieran los cambios cetrinos de sus ojos, con las crepusculares brisas del poema 20. Le agradaba la curva melódica que L E Mejia impregnaba al ritmo interior en cada estructura rítmica lo hacia con limpieza sensual acariciante y calor delicado. --Qué importa que mi amor no pudiera guardarla… la noche está estrellada y ella no está conmigo. Cuando las violentas ondas rompieron la oblación que mantenía Mejia, con la pasta del poema, luis Ernesto sacudió las energías violentas del anuncio de finalizar la clase al tiempo que manifestaba--“porque en noches como estas la tuve entre mis brazos… mi alma no se contenta con haberla perdido… aunque este sea el ultimo dolor que ella me cauce y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
En la tarde del viernes el señor Tejada visitó la clase de la profesora Thelma Castaño hacia mucho tiempo que él estaba en un rincón cuando los estudiantes llegaron, que era los que cambiaban de salón. ¡Observar sin interrumpir! ¡Esa es la cuestión! Antes de retirarse -comentó por escrito- dar mayor participación a los alumnos, mejorar el empleo de los recursos audio visual. La siguiente semana el director estuvo en otros cursos, aparentando ser un torpe que se mamaba los dedos, pero era un sabueso rastreador de detalles, observando la participación de los alumnos en particular y la manera de los maestros conducir el momento didáctico pedagógico. Una tarde que escuchaba un episodio donde se debatía temas en el tercer año manifestó, tranquilamente-“en Grecia la antigua, un muchacho que maroteaba frutas encima de un árbol muy alto del que se cayó y pierde una de sus piernas. El pueblo con su manera peculiar en su sabiduría para lamentar el hecho -dijo- se “convirtió en maestro” aquí en América, convertirse en maestro es lo contrario, es subir y subir y no dejarse caer- continuaba- de ninguna manera, ni de las matas o de donde tenga que subirse. Sin o con escaleras. Hay muchas cosas para convertirse, pero el maestro es pureza, es amor, es cariño, es afecto y es familia. Es además salud y juicios. Es calor porque es luz. Convertirse en maestro es convertirse en espejo inmaculado limpio, frugal e higiénico. Es responsabilidad, es noria y es manantial, lámpara y semilla, huerta y fuente de potabilidad. Finalmente-expresó el profesor Tejada- arroja entusiasmo encima de las calzadas por donde caminaran los de otras franjas del saber humano, porque el Maestro, es sociedad, comunidad, es comisionado para el sosiego y para la paz. Debe estar conforme con lo que hace para que pueda mantener el equilibrio dentro la gran trilogía humana: el carácter, la inteligencia y el temperamento. Lo que significa ser dueño de una personalidad estable, habiendo perdido o no la pierna. Se convirtió en maestro porque para otra cosa no sirve, porque una pierna perdió… pero su cerebro está sin lecciones, o una costilla o un brazo, pero la consciencia es una linterna que corta en pedazos la oscuridad, floreces con los humanos encantos, lo dijo ya el director- corta, como un escarpelo, en pedazos las tinieblas, la brumosidad áspera y molestante. Puede que el árbol del amor con los pólenes, regados por transparentes brazos en las ínsulas y pequeños o grandes continentes, germinen las semillas de la solidaridad universal. En una fila casi infinita de humanos tomados de las manos entre cruzando los hombros de las manos como una empalizada en alambrada de carne y de huesos tomados de las manos con grapas de vivientes falanges, formando una cruz de norte a sur de este a oeste. En cada frente habría un sol radiante de sueños y de esperanzas. Cada mujer es un sol y cada hombre una fuente. Uno limpia los caminos de las brumas cosmopolitanas, el otro la humedece para ablandarla. Para con menor dificultad, clavar las grapas de las lecciones pedagógicas. Constantino Victor, o sea Arias, estuvo sentado en el mismo rincón donde permaneció el director, amolaba su inteligencia con la escofina de la lectura se habia quedado ahí la tarde entera, desde la merienda, como decía el director --hay que mutilar las piernas a las tinieblas, aunque muriendo las o una sola pierna, nacerá el maestro. Arias quería ser el que don Héctor habia descrito. Murió la pierna y nacía el preceptor crecía el guía. Constantino sintió sueño fue al dormitorio al haber demasiado escándalo optó por irse a los platanitos se quedó en el aula de los materiales audio visuales, en el entorno del lavadero y del play… media hora mas tarde al hallarse con Soriano que paso la tarde en su busca.
--Por fin te encontré- manifestó Kleber. ¿Dónde has estado?
--Estuve durmiendo en el platanal durmiendo.
-Vamos para el Américo Lugo. El 17 del mes entrante con la profesora Amarilis, y el equipo de Voleibol.
-¿Y tu crees que ella estaría de acuerdo que yo vaya?
-¿Por qué no?
-Pienso que mientras menos caminantes menos huellas. Ahora si consigues el permiso iría con mucho gusto. Además pienso, que alguien se alegraría de no verme aunque sea por ese dia, a pesar que ese es un viaje de más de 24 horas, ¿qué te parece?
-Oye Arias, pero cuantas emociones, cuántas emociones hay en ese poema, que leyó Luis Ernesto.
-¿Sólo emociones, nada más emociones? Pienso que hay ¡mucho de todo y de todos! Pasión firmeza, amor, interés, matices, belleza, valores lingüísticos.
Dias después Arias observó que las llegada del señor Belarminio Diaz y Diaz, al colegio fue de mucho beneficio para la escuela y la misma comunidad, por el trato jovial, amoroso y fino que ejercía el profesor Diaz y Diaz, en la cátedra de sociología y, en las otras materias del profesor Holguín, que se hallaba interno en una clínica en la ciudad de Santiago. La sangre de Constantino Victor y l prof. Belarminio eran afines, se agradaron, y hermanaron sin cortapisas, ni prejuicios burocráticos clasistas. El profesor nuevo como le decían, era licenciado en sociología y ciencias sociales, acariciaba versos, los que escribía y tiraba al zafacón por hallarlos basura. Sólo guardaba los de contenidos socialistas como le gustaban a los miembros de la Peña de los Lagartos que dirigían Ciro y Arias, además tenias cosas que lo acercaba a los estudiantes, era músico, tocaba la guitarra, el clarinete, la flauta y el saxo. Era un individuo muy agradable entre Morrobel Francisco, existía una correa de transmisión intima casi idéntica. El profesor Díaz era de espalda muy ancha, piernas y brazos cortos, pero que las manejaba con la agilidad de un felino. La piel era chocolate, los cabellos cortos mandingas, la cara ovalada con cejas copiosas, boca grande y nariz alargada con terminación española. Humberto y el profesor celebraban los cumpleaños, con una mañanita muy distinta, con flauta y clarinete, pero en el de la señora Mamina, antigua maestra de Diaz, acompañado de Morrobel, ejecutaron la flor de la canela y la flor de amistad, a saxo… hasta los curas del san Pío X, desearon ser celebrados. Hubo muchos domingos que el profesor nuevo, recibía la puerta del alba cantando la mulatona y las mañanitas mejicanas. Otras con merengues como la empalizada, compadre Pedro Juan, y el sancocho prieto. También ejecutaba el himno del árbol y el de las madres. Siempre regalaba en el saludo una franca y nívea sonrisa cariñosa la más limpia y más sincera del cosmo escolar. Era hermano de la alumna Crisálida.
-Buenos dias profesor-dijo- Arias
-Buenos dias- respondió- el maestro. Siéntase arias que deseo conversar con usted. El estudiante espero sentado mientras el maestro guardaba el clarinete negro.
-Siéntese a mi lado- manifestó el educador, deseo saber si es cierto que eres muy dado al calor literario, que ama la literatura. Dime si es cierto para decirte lo que quiero, sin ningún obstáculo ni mortificaciones.
- Si, es así- respondió- limpiamente Arias, soy un enamorado de cualquiera de las manifestaciones literarias. Pero por la poesía y la novela. Pienso que he sido destellado… o mejor expresado, pienso que la influencia de los destellos emanados del profesor Bruno, se ha clavado en mitad de mi pecho y con los dias crecen como una mata de verdolaga. Estoy ligado a ese quehacer para tratar temas como el hambre, la desnudez, la corrupción, el robo, el engaño, la irresponsabilidad y entre decenas la exclusión económica…
-Dígame-dijo el profesor, -- ¿qué llaman ustedes la Ventana de los Lagartos? -
-La ventana de los Lagartos-dijo con seguridad- Arias, es una logia, una Peña donde un grupo de alumnos de 2do año que realizamos variadas actividades como fomentar y cultivar las artes literarias socialistas comprometidas con la sociedad de los excluidos. Para ser miembro de la misma, el aspirante presentará en un fólder tres trabajos de la temática ya señalada firmados con tres gotas de sangre en cada página. -lea usted profesor estos nombres. Ahí están los fólderes suyos pero, el neófito esperará la aprobación que se hará por escrito luego de una semana. Los dirigentes de mayor alcance, somos nosotros, perdone la inmodestia, Ciro Lapaix Buteen, Luis Ernesto, José Enrique García, kleber Soriano y Ramón Encarnación.
Arias, ya sabia que el profesor Díaz, habia estado ligado al grupo de guerrilleros del Limón y de las Manaclas. Era por eso que parecía una puerta de par en par, diciéndole la esencia de la Peña a un profesor acabadito de llegar. Que para mucho podia ser un infiltrado, un agente del imperio disfrazado de maestro o un calié de los que habia distribuido Matos Berridos en las escuelas de formación y capacitación escolar y que continuara luego Altagracia Bautista de Suárez y por ultimo el doctor Victor Gómez Bergés, para detectar los posibles lideres magisteriales de los próximos diez años. Pues ya conocía, que era un gran hombre comprometido con las luchas de clases, sabía que era un resabioso e intransigente luchador social, enemigo de la injusticia, entonces le entregó los últimos versos que habia escrito.
El maestro comenzó a ver los trazos en silencio, a veces reía y halaba el cigarrillo Montecarlo entonces manifestó como si fuera viendo lo que leía.
-Allá en las montañas…como un volcán duerme tu sangre… sepulta entre algunas verdes… de pútridas hojarascas… entre leños y frutales… ahora parece que despierta… entre perfume de rosas y de azahares… llenando los ecos de Manolo… recogiendo los ayees y bostezos en los limones… allá en el sexo de las Manaclas, se oyen los ritmos abdominales…, al retirarse a Mata Redonda,… evitando que los hierros labraderos encuentren el cadáver de Yolanda… la madre de los muertos resucita y canta..y juega entre calles y matojos blancos…canta sus glorias en crisálidas de pensamientos… encendiendo el amor de quemazón… de candores… de cañaverales… parición de lienzo de banderas… llevando el rostro de las vírgenes de Ojo de Agua.
El profesor sonrió y colocó en sus labios un poco de lo que en otros tiempos petunia fuera, envuelto en papel de estraza- continuaba la lectura- sin exhalar las ideas de fumar, sus ojos cruzaban las vías gráficas y los labios masticaban las gomas de un biberón de la niñez de toda una generación. Soñé un manantial continuó los surcos negros de la lectura de los escritos de Arias, de hemoglobinas de obreras… anidando en sus olas… barcos pesqueros que encendían luces… que eran cirios en los cráneos proletarios… barquillas encendidas con banderolas abrileñas y febreriles. Belarminio era un ser solidario, demócrata, humanista, amador de la paz. Le paso los papeles al estudiante y después de extenderle un abrazo a C. Victor Arias, le dijo- pienso que tus versos son muy buenos, que como se limpian los canteros de las hortalizas, a esos…, hay que limpiarlos también. Sugiero Arias, que tanto puedas se los muestre al maestro Candelier, que es el perito.
-Me gustaría -decía Victor mientras caminaba- que cuando tenga tiempo lea estos. El profesor Belarminio Diaz y Diaz recibió de mano del estudiante de segundo año una larga estrofa de versos sueltos… y sintió que estos eran tan comprometidos como los otros. Luego de bañarse alistó para cenar y conversar con Amarilis y con Socorro Collado, los guardó junto con sus instrumentos de música por considerar el mejor lugar --Aquí se cuidan solos, como los pesos- que se cuidan ellos mismos. Mientras tanto el director recibía en su despacho al profesor Ramón Polanco, ex alumno del colegio. Apartar de la fecha era el responsable de las ciencias de la naturaleza. Lo que lo conocían decían que era un individuo a pesar de la juventud, intolerante, amargado, inhibido, triste, que no compartía ni con sus compañeros. También que era muy recio en las evaluaciones y las calificaciones escolares. Que carecía del tacto pedagógico que se requería en esa clase de centro educativo. El profesor Polanco era fuerte, alto, color caoba, movia el cuello con dificulta hacia el flanco izquierdo. Era esposo de una señora de color blanco, con cabello que moría en debajo los hombros. Algunos decían que era bachiller aficionada a la horticultura y a la jardinería. Continuando con la reciedumbre del profesor Polanco. Los muchachos lo llamaban la cuchilla, por la facilidad que tenia para detectar maniobras… travesuras de los muchachos. Descubría las tramas y fugas nocturnas como un gato montañés. Se mantenía con el oído tumbado, era un sabueso. Se rio cuando supo que los de la ventana de los lagartos lo llamaban el “cirujano” hizo amistades con alumnas como Hisidora y con Aura Celeste, de Sánchez y de Montecristi. Hisidora era la mas servicial, quizá confidente, la enviaba a su hogar a buscar o a llevar…café o jugo o algún recado.
Era la doce de media noche y aun violando las disposiciones del Estado escolar, Diaz y Diaz, leía en voz alta los versos que habia guardado en el estuche de cuero junto al clarinete.- mi martillo en tus manos florece…como florece un vergel de negros… como florece la pobreza… como un árbol que soporta tu silencio…como soporta el proyectil del hacha… y la espiga el filo del machete…como el cuello proletario soporta el yugo del dueño de la fábrica.
Florece, florece en la puerta… del funcionario que al romper las cerraduras mutilaron sus manos… ahí compañeros donde enterraron las falanges…de sus dedos. Hoy como muestras crece en flor tu pensamiento… mi martillo es un clavador de vagas atarrayas y alcobas… y en los mares, en los comedores… del obrero de las aguas… como un canto a la lluvia tocando el viejo jaleo… a las almas vivientes en penas…despojamiento de lagrimas sedientas… de dolientes barquillas mudas y apagadas…por haber negociado a tu espalda… vuelve el martillo a las fábricas… a clavar coraje y romper puertas y cerrar espacio… para evitar la hipotecación de las manos de dolor inmenso… como dijera Neruda… la pala de carne y de huesos, y como yo digo de nardos, rosas y de lirios, la de acero y hierro ya me la han cortado.

*** *** ***
Capitulo 11.-

Constantino Victor, no dijo al director, que la mula y otros animales habían violado la hortaliza. Habia más cincuenta y cinco sandias la encargada de cuidarlas era Irma Gómez. Enrique Aquino, cuidaba a los repollos y de los cogombros. A veces se le escuchaba conversar con las otras unidades como si quisiera pasar su sentimiento y sus emociones. Las otras… legumbres y molondrones, mostazas, ajíes, tomates, y las lechugas las atendía Nicanor Gómez
Idalia Fernández hablaba muy poco entre los varones, a estos les fascinaba estar cerca de ella, por el aroma que emanaba de sus axilas que a decir de muchos los excitaba al instante. Ella que era muy común, se le resecaba el labio superior y no duraba segundos sin humedecerlo con la lengua y el inferior muchos que la veían padecían de bostezos. Una de las tareas de Fernández era colectar las hojas nuevas de los cogollos de 20 matas de yuca, de auyamas, de cardo santo y mostazas y de verdolaga.

Cristino Matos y Matos, se habia reprobado las matemáticas, la presentaría el martes en la mañana, si fallaba pasaba a recuperación. Constantino Victor, lo exoneró de las tareas en la hortaliza para que preparara la materia. Los muchachos hicieron los cuatro canteros que les correspondían a Matos como un gesto solidario. Caminaba por encima de los contenes con aire triunfalista como si temiera ensuciar las suelas de los zapatos en el fango de la callejas de la alameda con lápices en las orejas, alegre, así se veía contento llevando el cuaderno en los sobacos. En la mesa del comedor, donde estaba Ramón Encarnación, quien le prestaría ayuda. -Vine-dijo- porque como yo eres sureño, además necesito “muchisisisimo” de las fuerzas de San Rafael el Arcángel, para que me ilumine. Encarnación que era un individuo de personalidad recia y de carácter pragmático, le puso una mano sobre el hombro derecho, para decirle- Los hombres o las mujeres, no son malos ni buenos, por ser sureño o ser norteños, es cuestión de consciencia, ¡Cristino! ¡Fíjate lo que hizo Arias, Te liberó de hacer los 4 canteros… y el no es sureño! -te das cuenta Cristino- con acento de reproche- dijo- Encarnación.

Cuando terminó de las tareas de la hortaliza Aquino entró al baño estaba muy encalorizado llevó la toalla amarilla que estaba en la cama de Ulerio unida con las ropas que acababan de llevar las lavanderas. Cerró la puerta. Todos encontraron las suyas menos la amarilla de Luisito Guárana. -¿Quién ha visto mi toalla amarilla?- llegó varias veces preguntar Guárana, como si se tratara de algún becerro. El chorro de agua del baño que Aquino degustaba no dejaba a que este escuchara la pregunta de Luisito Guárana. Pidió permiso para entrar a los apartados individuales siendo infructuosa la búsqueda. Aquino salió del baño en pantaloncillos dejando la toalla en el suelo, empuercada como de propósito, la habia pisoteado para no dejar pista, ni indicios, en la mente escondía una sensación, una actitud criminal. Se cansaron de buscar. Dante que aun no se habia cepillado la halló en el suelo como un cuerpo de una anciana violada, llena de lodo y fango traído desde la cantería. Como sintió temor por haber encontrado la anciana violada, buscó en el patio como si consultara a su abogado accesoria… habiendo respirado honda y satisfactoriamente dijo- Aquí señores, aquí señores está la anciana extraviada pero para mí las manos de un necrófilo la violó, parece que no ha pasado mucho tiempo, no señores, después del estupro. No me atreví a entregársela al hijo que deseoso anda en su busca por verlo muy nervioso y violento. Dante entonces la mostró como si levantara una banderola en búsqueda de armisticio, desde la puerta del baño. El publico que siesta hacia escuchó la corta historia del hallazgo y en vez de molestarlo por la violación rió viendo que la toalla de amarilla de Guárana era color alquitrán. Todos los indicios apuntaban para donde Enrique Aquino, que era el único que se habia bañado luego de comer, y el que estaba arropado de pies a la cabeza ajeno a los acontecimientos.



Margarita escuchó la conversación de Dunia y de Hisidora, hablaban de Constantino Victor, que no logró descifrar por el ruido producido con la caída del agua en el baño de la profesora Socorro Collado que se bañaba. Escuchó la palabra lealtad, se preguntó-¿Estará enamorada de él. Recordó que el dia que Arias habia llorado por las emociones del poema Ella, se veía como si estuviera preocupada por él. ¿Será de él o de Kleber? No voy a perder tiempo haciendo pregunta que nadie me dará respuesta- dijo en la tranquilidad de su aposento. Buscó las vírgenes de Galindo y la llevó contra el frescor de su corpiño, En las páginas 16 y 17 -¿Qué te sucedes Margot? -preguntó Maria Dionisia Guzmán vecina de cama.
-¿Qué crees que me pasa? María Dionisia no dijo nada pero la miraba, como si le dijera -en tu alma se está incubando un gamoamor mas poderoso que tu existir,, lo verás no me lo niegues. Lo estoy mirando en el glauco de tu mirar de campiña primulácea. Maria Dionisia hablaba poco pero además de sincera era cariñosa, noble y leal. Muy fina en el trato familiar y con las amistades. Era una muchacha pequeña, tanto como Griselda, Dunia y Margarita eran el cuarteto de pequeñas flores en el jardín henekeniano. El cabello de las cuatro la arropaba a los glúteos. Pero la cintura de María era una circunvalación de piel blanca tan gentil que un mal conductor podría ir al precipicio o a la prision mas con amabilidad, sin rozar las piernas que eran torneada como una botella con la cabeza hacia abajo. Los brazos y su cara eran adornados con pecosidades afectas que daban mayor brillo a sus ojos cetrinos haciéndose en las notas vespertinas muchos más melancólicos que su rostro eran tatuajes tainos mandados a construir sepulto por la armonía de la nariz perfilada de su cara ovalada. Dejó a Margarita pensando en el gamoamor que incubaba en silencio. -----estoy segura que en Arias que estuvo y está pensando. Se ha enamorado él pero su voluntad es de acero, ni lo manifiesta, ni a su madre se lo comunica, por eso es que llevaba el libro que le regaló en la primera vacaciones. Según, el libro es su terapia. Lo lleva al santuario de su pecho, después lo esconde hasta de sí. La he visto llorar en silencio, buscar una libreta y escribir con llanto, sin meditar, sin levantar la mirada. ¡Ah, ah, ah sí! -murmuraba- en íntima confesión, que cuando Arias pasaba cantando la canción “Lamento Esclavo”, mientras llevaba un cántaro de agua fresca a doña Herminia, recuerdo que ella cantó canciones de lamentos la vi retornar desde las persianas cuando el cantor regresaba al dormitorio. Apuntaba en lo que un diario parecía y de inmediato me acercaba guardó.
¡Maria mucho en privado!


*** *** *** ***
La señorita Collado, natural del municipio san Felipe de Puerto Plata, mide 5 pies 8 pulgadas, ojos cafés protegidos por la boscosidad de pestañas que parecían postizas, cara pellizcadas, por espinillas púberas borradas con el maquillaje, las huellas estaban ahí, en rutas de tunelillos juveniles, pero a pesar de esas erupciones rabiosas ella tenia un rostro agradable apetecible, por algún compañero de labores. Su boca era un molde curvilíneo una puerta abovedada, labios finos alargados como los acostumbrados a mentir, que exhibía al abrirse unos hermosos dientes percalinos recios como el mármol, y el acero, o el marfil de la india y de Marueco, esa puerta de finas láminas de seda era tan pequeña que pintada era una habichuela y al estar abierta era el mesocarpio de las granadas cibaeñas. Manejaba la enseñanza de la gramática española de los cursos al compás, al ritmo de una dictablanda, empleando la brisa de la arrogancia, con una forma clasista, autócrata y aristócrata por demás, hería a los liberales que doblaban su carácter sólo para reconocer la verdad sin imposición, pero sin servilismos venales. En su hora de labor existía un aura de energía imperialista, que evitaba dar opiniones liberales y mucho menos liberalizantes. A ella le gustaban los alumnos auyamas, con los que fabricaba conservas, confituras, mazamorras, sometiéndolos a sus altares para que la oblacionaran. Hasta los protegía como a una mascotilla de peluche privilegiada con sonrisas, aunque escasas, de su chica boca de paloma. Podían viajar en la nítida embarcación, de la gemela de la novia del Atlántico.
Luis Ernesto, José Enrique, y nosotros, aclaraba Constantino Victor, no nos beberíamos los excrementos del profesor Candelier, pero sabemos que nunca nos los serviría a cambio de aplausos ni por adulaciones, ni por ramilletes de aromas rancias pero embriagantes, todo lo contrario, cuando metemos las manos o los pies donde no debemos nos ayuda a sacar y nos indica, el mejor camino a seguir.
La señorita collado visitaba con suma frecuencia el framboyán en periodo de inflorescencia de este ejemplar de flores rojas, se sentaba en la banqueta con los torneados muslos muy protegidos por la delicadeza de la clase que habia adquirido quizá habia desde su nacimiento, los cruzaba como una princesa, ante los ojos espirituales de sus alumnos admiradores, la convertía en la mas deseada y mas costizada. Eran las más hermosas piernas y las más perfectas- decía Cristino- a Rafael Eligio- ambos de los Peluches de la reina. Pero para Humberto las más hermosas eran las de la profesora Thelma y para Otilio Marte las de la señora Niña eran las más perfectas porque eran las que se movían para darle mayor sazón al pan de cada dia. En conclusión generalmente la profesora Collado llevaba a la sombra del Framboyán revistas de modas y libros de teatro, novela y comedia. Se creyó ser la más cultivada, aferrada al gusto clásico, al barroco y es posible que no fuera conocida a cabalidad.

Era sábado ese dia se comento que sufrió desmayos débiles pero a pocas horas fue vista conversando en el árbol de Framboyán con Bruno que era su amigo. Tenía rolos en la cabeza doblegando a sus rebeldes cabellos mandingas propios de su raíz. ¿De que estarían hablando estos dos amigos? De la “Vida es sueño” “Del alcalde de Salamea” sus lánguidas manos acariciaban las páginas de “Fuente Ovejuna” al irse el profesor, llegaba el alumno José Ovalle, con una guitarra en la mano izquierda y en la derecha, una flor amarilla cortada con las manos.
José-dijo la valetudinaria educadora- quiero que esta noche me cante canciones de Felipe Pirela. Ovalle prometió llevarle un recitar de frescas canciones como una bandeja de olorosas frutas jugosas y muy limpias traídas de la campiña emocional en su voz. Adornadas de coronas de vuelos de crisálidas en las faldas de las persianas bajo un cielo cuajado de excitantes luces amarillas, estrellas ebrias por los quejumbrosos galopes de acordeones encima de la corcova como ramilletes de rosales y de nardos en los labios deseosos culminando en la cima del éxtasis.
Altagracia y Luis Méndez primos hermanos, residente en Santo Cerro, La Vega, santuario de la fe católica, lugar de meditadores, creyentes mercedarios; pertenecen al clan de amistad de la señorita Collado como Ovalle y Rafael Eligio llegaron de enterrar a su abuela y de seguida se encaminaron arreglarle los cabellos, mientras leía en la sombra del framboyán con las piernas cruzadas. A poco se integró Luis y recibieron de la maestra las condolencias en la ocasión de pésame. El como los otros hacían reír a la señorita Collado.


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En el entorno de Núñez Molina, nombre de pila del colegio, hoy Teodoro Henekén, colindante con los terrenos de la finca experimental de agricultura. Ahí solitaria estaba la escuelita o laboratorio pedagógico del colegio. Era un lugar donde se disipaban las brumas de la ignorancia separador de sombras. Ahí horneaban, las sazones y escabeches del menú de los nuevos comensales docentes. La señorita Caridad ex alumna del colegio, y otras dos piloteaban la enseñanza pre-primaria a tonos con los teoremas y teorías del internado la directora no pasaba en edad los cuarenta años, mujer marcada con las huellas del deber cumplido, delgada, pequeña, piel canela, cabellos encenizados, cara amistosa pero triste, entre cejas arrugadas. Se llamaba Mercedes, la del jardín infantil era Iris nacida en san José de las Matas, en la sierra de la cordillera central, Iris Torres, parecía una muñeca con rubios cabellos barrían el piso y al sentarse se lo ponía en las piernas, a los niños de pre-jornada infantil le agradaba, se regocijaban en los corrales de arenas, y los corrales de voces.
La señorita Caridad era de color amarilla, podría decirse que era hija de la etnia japonesa, era dominicana, sus cabellos eran gruesos lacios formando un mechón negro le llegaban hasta las rodillas pero a ella le agradaba hacerse un alto moño que la hacia parecer tener mas de seis pies de altura, su cara como los ojos era muy risueña ojos alargados, protegidos por párpados grandes y por las encorvadas pestañas. Los muslos y las piernas de la profesora Josefina Caridad de la Cruz, poseían aun el brillo juvenil de la castidad, dejaban atónitos a los contempladores de belleza hermanada con la naturaleza. Caridad era vista con respeto y con afecto por todo el entorno escolar, por los niños, niñas y pábulos del señalado laboratorio. Para Arias los ojos de Josefina Caridad, eran dos ópalos orientales, que enfocaban los espacios morales de los objetos escogidos por ella o por las imágenes de las circunstancias.
Era una espiga en medio de un cañaveral de palmeras jorras, amaba el pensamiento de su paisanas las hermanas Mirabal eran pétalos cáliz y corola, la florescencia de san José de Conuco. De su boca salía el perfume de níspero campestre y rural, y de su piel el guarapo de piña y caña de trapiche. Arias y ella comían en la misma mesa, sentíamos respeto reburujado con temor-dijo un dia pera ella, apenas nos lleva dos años en términos reales podia decirse que era una adolescente. Hablando de ese tipo de cosas la prima de Jorjin la veíamos pero sabíamos, que de algún sitio nos estaban chequeando para llamarnos a la atención, era como si se escondiera detrás de unos escapularios. Arias que nunca ha creído eso que inventaron los imperialistas, llamado pecado, entendió que desear a Caridad era malo por que violentaba la ley del colegio y para Constantino Victor, como si infringir el pecado.
Las experiencias eran contables, múltiples se obtenían enormes satisfacciones egocéntricas, y autogestivas para el pleno desarrollo de la adquisición de objetivos… llegándola a amar en la sombra de la sábana blanca del púber alumno, que dejaba su vieja santidad. Otros amaron otras entre las paredes de sus mentes, y en el mismo sexo de sus riñones- lo denominábamos amor emparedado la miraba, las veían desde el bosque de su pensamiento, del lado de los linderos de la voluntad amarrado en la gelatina pasional, habia que haber sido alumno de un internado mixto hijo de machepa la mayoría bautismazo con agua prejuiciosa, del mal más que del bien y poder comprender, el ser o no ser. Un dia dijo un visitante- como menea los ojos, los arqueas como Penélope la hija de Ulises. Escuchábamos a Ovalle- cantar bajo el framboyán por los reflejos plateados de la luna quebrada entre montañas de nubes beduinas que como Arias quisieron decirle al visitante que enfocara mejor y supiera que Penélope, no era hija sino la mujer amada. La voz del cantante vertía sosiego al corazón de la maestra solitaria atrapada en la membrana de su orgullo capitalista. Josefina novia sus ojos de pureza, sobre la agónica lujuria del seminarista salido del altar para adorar aquel encanto existencial de una virgen educadora. Finalmente- Arias manifestó- cuando cerraba los ojos achicados parecía que de los jardines del Nirvana.
Las llamas blancas de las estrellas limpiaban el pequeño cielo del universo escolar, luego se tornaba en un espejo de reflectores amarillosos. Era la noche muy limpia, muy diferente. Se podría decir que fabricaban en algún lugar panes de caricias y besos llegando a los aleros de los dormitorios de los enamorados. Era una noche preñada de emociones amorosas buenas para amar y ser amado, en la umbrosa soledad de las paredes de los sentimientos de los estudiantes del san Pío X vecino solidario del colegio, que en “noche como esa” brincaban las verjas y se escondían en el pabellón mas cercano a su instituto religioso, permanecían juntos por horas haciendo historietas, de los colores aceptados por varones de cualquier internados.
Eran pasadas las nueve de la noche, de repente entró al pabellón de los Lagartos, el profesor José Contreras buscaba a Leo Flores, - ¡Leo!- cómpreme una cajeta de cigarrillo y dos de fósforo se marchó de inmediato. Los tres seminaristas- invasores- no fueron vistos estaban en lugares vulnerables el de mayor edad, contó la historia de su amiga… la que habia tenido cinco orgasmos en menos de hora y media, cuando acariciaba sólo el prepucio a un cabrito de tres años. Ese mismo contaba que la cuñada de su padre, pero que no era su tía, que experimentaba grandes placeres, cuando veía copular cerdos o conejos. Cuando regresó Leo de hacer la diligencia al maestro Contreras, Eduardo, el mayor de los invasores, iniciaba el siguiente relato- Adalgiza era coja, andaba los vecindarios con muletas donde habia vivido, iba con un perro que no era muy grande, pero sí bien comido, y hasta con los cabellos tratados con buenos jabones. Era tan negro que le llamaba azabache. Pero de ella es que Eduardo decía que no sufría cambios menstruales por ser jorra, machorra, mula y algunos le llamaba hombruna. Eso la aseguraba hacer el amor hasta en el cementerio y a cualquier hora, en tiempo de frío o de calor. A los cuatro viento. Dijo que lo hacia hasta con los macacos del zoológico.
Lo que no decía el mayor de los invasores, era las excitaciones que sufría al contar esas historias consideradas pornográficas, desorejadas. Adalgiza era hermafrodita lo que la conocieron en verdad decían que era un especín que poseía tres hermosos senos y poderío sexual privilegiado por ser escaso entre las mujeres normales. Eduardo dijo que se le olvidaban los detalles… de los misterios que Ada tenia, pero los muchachos dejaron de llamarle la coja y le pusieron afrodita, afrodisíaca, le decían también. Cuando azabache le lamía las rodillas o el dedo gordo de los pies, orgasmizaba pero más cuando le lamía los triples senos. Se erectaba mas que muchos varones, cuando deseaba mantener sexo con azabache sólo tenia que orinar delante del animal...claro eso no ocurrió de la primera intención, pero con la práctica… se convirtió en una feliz rutina y, ya Adalgiza no anda cojeando cazando placeres, por los barrios donde vivió.
Tomás contó la vida de un tal Virgilio de apodo Guayabon que cuando los barbudos llegaron por Maimón y cruzando por las avispas, loma del chino Aguaita y Hojas Anchas, de Imbert, de los Cañafístoles, luego que los guardia de la tirania, habían matado al guerrillero el 29 de junio de 1959, dia de San Pedro, el tal Guayabon le cortó la mandíbulas para extraerles las prótesis de oro que el difunto guerrillero en vida tenia. Tomás cuenta que Virgilio Guayabón guardó los tres dientes de oro con 9 pesos que tenia para sacar la cédulas y comprar otras cosas… que fue sorpresa para él, cuando el dia que buscó el dinero, para pagar una de las mercancía adquirida, lo que halló fue tres pedacitos de carbón en un montículo de ceniza. Y que de la ceniza al recibir el aire salieron volando varias mariposas blancas.
Los seminaristas se marcharon cuando todavía Ovalle hacia gemir las cuerdas de la guitarra en concierto de voces en los aleros de la cuna de la señorita Collado. Otilio, José Enrique y Arias marcharon para la mata de framboyán para degustar las últimas canciones del elenco repertorial de José Ovalle.
Los corazones de las muchachas de los dormitorios del pabellón de la señorita Collado recibían las cosechas emocionales, en un jardín de canciones enviadas por los pétalos y estambres nerviosos de un rosal de cuerdas paridos de una guitarra ebria. Los cocoteros oían a Ovalle en filas verdes hacían guardias. Y juzgaban las manos del ejecutante como a un sembrador de emociones como las de un cultivador arrancando penas en núbiles canteros de niñas celosas. Dalia Margarita y Griselda no se atrevían a levantar las miradas para ver a Kleber y a Constantino Victor, por temor a ser vista. Altagracia Méndez, tenia luto de su abuela, era la única que en apariencia dormía. En el pabellón donde dormía doña Herminia, Gladis leía las cartas que su novio Arcadio le enviara en el fin de semana; lo hacia en compañía de su prima Miledys. Las luces estaban encendidas, doña Herminia estaba en la casa de su hijo en Santiago. Pedro Núñez, deseaba ver los labios de Yolanda pero tenia licencia clínica.
Cinco dias después en el pabellón de los Lagartos los muchachos felicitaban a José Polanco, por la oferta recibida, para pintar 1000 logos en camisetas deportivas para la celebración de los doce juegos panamericanos y de Caribe en Santo Domingo en 1969. Jochimín sorprendió a toda la población estudiantil, cuando rechazó la significativa oferta.
Kleber fue invadido por una poderosa tristeza al enterarse que su buena amiga “La morena” tuvo que ir al lado de su madre quien estaba al borde de la muerte. Pero mayor fue el sufrimiento de Cristino cuando se entera que no pudo pasar las matemáticas.


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CAPITULO 12.-

Jorge Ulerio y Nicanor Gómez estuvieron bajo el ojo observador de los escuchas beisboleros el primero como receptor y el segundo como pitcher. No supimos lo ocurrido despues de haber pasado lo que debía pasar no volvieron ni por los aparejos. Las Aguilas Cibaeñas, los prefirieron.
Los surcos del corazón de Dalia Margarita eran hileras florecidas regocijadas en conciertos con el secreto de la palabra humana envuelta en el sudario del encanto del beso deseado, insaciable dejando el salpique de la copa---estoy tranquila dijo--sosegada del amor que llega de los geranios y de las espigas de los gladiolos…de ese hombre noble, honrado y leal de miradas positivas hacia un mundo de humanos carentes de malicias y manchas. Entre paredes de altos surtidores donde crecen los aguaceros mágicos, oyendo la música del cielo en la hamaca del mes de octubre, en ubérrimas huellas de palmeras errantes o en abrir de alfombras de lises tomado de las piernas de la cordillera en las uñas del extenso valle de los pies de una colina solitaria, respirando el incienso, los azahares y hojas de naranjos poniendo sus labios en el beso furtivo de su triste ardiente boca. Pero odiando las bajas pasiones, amando las virtudes ajenas. ¡Amar no es ajeno! - es de humano.
Pero el amor de Arias y de Dalia Margarita, no era solo pasional, era racional, tenia conciencia. Movió la cabeza, interpretó con humilde racionalismo y brotaron de sus labios rosas en primavera. Amar es de ingenio algo menos que de genio, el que ejerce esa acción creerá que el objeto al que se ama, posee cualidades superiores a él. -estoy hablando del hijo al padre de hijos a padres- y sin caer el los extremos, a veces viceversa. Margarita no se percataba de la presencia de Arias hasta que este le respondiera
-- La manera tuya de amar y de hacer amarte con las fuerzas de Hiroshima y de Nagashaki… y excúsame la similitud oprobiosa… que se convierte en mi hermoso altar y mi adoración. Pienso que ama con pureza y limpiura. Ella se rió y se dio cuenta que Arias andaba con la espada de la exageración que el verbo que estaba empleando no lo pasaba como siempre ha dicho por el tamiz del cálculo cuidadoso de lo lógico y de lo matemático. Pero no le dijo nada, simplemente sonrió por su condición de mujer que desea continuar siendo amada se lo impedía.
--Amaré la blancura de lo bueno y de lo puro-dijo ella. Lo limpió y andaré junto a ti en la exploración de esos elementos pera básicos en toda empresa superior. Exploremos los caminos que nos lleven a la eliminación de lo injusto y de lo miserable… seré una yunta a tu lado. Sin embargo no dejaré las huellas por donde anduvieron mis padres y, junto a la boca tuya beberé del sagrado vino de transformaciones sociales. C. Victor, se agarró las sienes y lo hizo con ambas manos para decir de inmediato.
--Te amaré con la misma fuerza que de los míos aprendí. Seré tu río que bañará las plantas de tus adorados pies pequeños. En cambio tú como ha sido mi noria y frescura, será la frugal corriente por donde y con quien viajaré. Lavaremos las penas. Se acercó con todo el cuidado del universo y anidó encima de sus labios vírgenes la descarga enérgica de amor que en engendro habia guardado para la hora creada para amar. Al verlo alejarse se creyó paloma blanca levitando en vuelo de azucenas de nardos y jazmines entre mirtos y la fragancia de blancos claveles excitados. Lo vio alejarse deseó estar marcada para él.
La provincia Puerto Plata despues de la revolución constitucionalista tenia de Imbert a Heriberto de la Cruz y a Edgard Erickson en el instituto superior de agricultura, a Eduardo Tomasino Sención y a Domingo Saturnino García Pla, en el seminario san Pío X, A Constantino Victor Arias y a Merced Trejo Sención en el Teodoro Henekén. De Luperon estaban Jochy y Morrobel, Rafael Mateo, pero en la revolución de abril estuvo al lado Tomás Fernández Domínguez, fundador del movimiento constitucionalista, el Capitán Cándido Sención Silverio.
Los seminaristas egresados de una familia hondamente religiosa amorosa de los intereses de la fe cristiana, no duraron en adaptarse a los preceptos y convenciones del seminario, sin proponérselos eran los jefes de una corriente de pensamiento, que algunos monitores rechazaron, por no estar a la altura de comprender y mucho menos aguantar su pedo y su contenido. Tuvieron la sensación de conocer el secreto de los elementos, profundizaban antes de acudir los debates, sobre la teoría del agua presentando simbolismos metáforas de norias cósmicas, que rompían cadenas con el líquido. Rompiendo cadenas de hierro al entrar en tratos con los hidrógenos y oxigeno.
Estos planteamientos embrutecían y enloquecían a los monitores especialmente cuando en forma categórica decían que el agua y los demás elementos podrían ser causas de causas, generadores de la vida, pero además producirían enormes desastres, catástrofes y caos en el universo de los universos.
Domingo Saturnino aseguraba que tan pronto era violada perdía los poderes naturales, y adquiría poderes demoníacos singulares.
-Cuando la embotellamos la enjaulamos como a una fiera, la llevamos a estanques a tinacos, sus moléculas enferman, envejecen mientras tanto producen explosiones.
--Fíjese compañero- explicaba García- con una risita Foucheniana, aludiendo al padre del espionaje político moderno, Joseph Fouche duque de Otranto, en este pequeño frasco (lo mostraba) levantando sostenido con el índice y el pulgar de su mano izquierda, contiene agua negra contiene millones de criaturas vivientes alimentándose de átomos y de moléculas animales y vegetales. Saturnino afirmaba además- podia morir pero cuando la enfermedad es muy duradera se convierte en cuerpos de singularísimas facultades que enfurecería los rayos de otros soles, estos destruirían las vasijas donde estan alojada, recorrerían con furias astronómicas por todos los caminos… especialmente de las grandes capitales del universo capitalista. Eduardo Tomás definía las aguas subterráneas, advirtiendo las crecidas y desbordamientos decía que ocurría por las asquerosidades que los humanos vertían en los pellejos y entornos fluviales.
Los monitores por órdenes superiores buscan libros por varias horas, tendentes a demostrar que los imbertolinos eran pajas para las garzas, dos ridículos mequetrefes que gastaban pólvoras contra mosquitos y jejenes. Los estudiantes se documentaban mejor y cargados de energías espirituales capaces de dividir el colegio retrasados y avanzados.
Las mentes preclaras dijo Domingo Saturnino García comparten el criterio de que el agua de lluvia la de rocíos, eran lágrimas benditas por las deidades salidas de los párpados celestiales. Era un idilio del creador y las criaturas, pero que los granizos eran maldiciones castigos de las criaturas ofendidas, rebeldes, mentirosas, desorejadas, protectoras de burócratas ricos, de capitalistas desnaturalizados.
Sención acudía a los proverbios lo hacia con humildad y en murmullo, el agua es como la sabiduría- Domingo con mayor energía- decía- cuando el creador separó la tierra de los océanos. Para los monaguillos eran demasiados atrevimientos y sentenciaron a los dos imbertolinos como(a ellos les agradaba gentiliciarse) personas inquietas, peligrosas, malditas morbosas, sensacionables y castigables.
Varias semanas de haber sido acusados con varias calificaciones absurdas e imprudentes e injustas se escuchó la voz nefanda del superior decir- son muchachos que hay que premiar con una corta vacaciones en los Jardines escatológicos para que afinen la teoría con preedición y mayor empeño, nosotros no negamos que son luceros, soles con potentes luces, pero muy revoltosos, criaturas luteranas ¡ja, ja, ja. Así hablaba el principal que salió de la reunión llevando en sus manos a “God”, y “La espía del mundo”, dos hermosos libros del autor Italiano Geovamny Papini. Nacido en Florencia en 1881 y muerto en 1965, desconsiderado ayer, como hoy a los imbertolinos García y Sención.
Hérbido duran y Nicanor Gómez, reforzaban el equipo de pelota de los seminaristas lo hicieron en varias salidas, volvieron triunfadores, Eduardo que era el cuarto al bate no fue a nómina habia sido sancionado en la polémica con los maestrillos en temas libres de Filosofía, en la semana anterior. Quiso estar cuando el seminario se enfrentara a los estudiantes de la Madre y maestra, en el estadio cibao con el conjunto de Ulises Francisco Espaillat (el U F E) Hérbido era de Jarabacoa encima de la cordillera central estaba en el segundo curso al ingresar al Teodoro Henekén era fuerte no demasiado alto, cabellos cortos moldeable y perfumado, de cara ovalada con ciertas pecosidades y huellas grasientas de espinas, nariz perfilada, y ojos caramelos, con agradables e inteligentes expresiones. Como lanzador de pelota poseía un elenco de lanzamientos cotizados y variados. No era un gran bateador comiera Nicanor Gómez.
Este era nativo de Santiago Rodríguez, relativamente de baja estatura, espalda y hombros poderosos acostumbrados a la cargas de sacos de maní y de cebollas. Las piernas eran de gacelas impuestas a correr en terrenos accidentados, en altibajos. La cabeza de Gómez era un continente poblado de gorro negro que cubría los cabellos lacios, la piel mantequillosa, mezcla de indígenas y de insulares canarios. Controlaba los elementos de su personalidad, no dejaba ver los dientes pequeños, con su risa espontánea, no se debatía en calor tampoco se le escuchó en enredos faldunos. Era un trabajador nato, neto y nito, En su trato honrado… limpio en su compromiso.
Como Gladis, Miledys y como Nena eran de la misma genealogía del don Demetrio Rodríguez y de don Santiago Rodríguez Nasagó inmaculados generales hacedores de la república, de sonrisas antiimperialistas con comisuras libres justas y honradas. Amigas del honor que luego Desiderio hablara.
Luis guárana era de la Guárana de San Francisco de Macorís, estaba en el primero C. dijo que su papa era hijo de Martina Méndez esposa de Porfirio Méndez padre de Cirilo de los Santos, general al servicio de tiranos. Ocupó cargos a principio del siglo XX, como el de gobernador de la Vega y delegado del gobierno en Samaná también de san Francisco de Macorís. Su vida como militar es repugnante sucia y asqueante. Lo apodaban “Guayubín” usaba el uniforme para delinquir, tomaba lo que se le antojaba y no devolvía lo prestado. Compraba ganado con monedas en desusos. Fusilaba a los que les hacían exigencias o se pedían que les pagara. Un ejemplo fue cuando ejecutó a Juaniquito Jacobo Padilla y al señor Nicolás Arias. El presidente Languasco lo destituyó, tanto por la idiotez como por su bellaquería. En un acto de imbecilidad insultó al presidente de la república este lo sustituyó.
En la cancha Nurys Santos francisca Torres, de apodo Quika, Eneroliza, Rosa, Nelly, Ana Celeste, jugaban el último del partido numero 3 de siete convidados con las estudiantes del liceo Francisco Ulises Espaillat. Nelly Ogando era del cercado de San Juan de la Maguana. Estar cerca de ella producía placer, emanaba torrente de emociones alegres, noria de piel canela, caoba perfumada. La brisa llevaba el aliento suyo hasta los objetos de su entorno, por muchos ratos, los muchachos deseaban la presencia de Nelly Ogando como los cueros en el palo mayor- dijo un dia Encarnación- que la habia tratado eran del mismo lugar. La buscaban como el buey a las sombra. Conversaban con ella, en campo abierto evitando que los corotos del medio no la robaran el agrado sensual excitante salido de su piel menos que de su pellejo alabastrino. Era de estatura normal. Nariz y boca pequeña como una flor de navidad, mejillas doradas como la miel de abaja, labios recogidos cuidados por vellos en media luna dormidos en las aceras de las eróticas comisuras mas que a escuchar las palabras, a ser rozados con la blancura casi perfecta de sus dientes musicales de besos platónicos. Para Polibio Pérez vólquez más que sureño kantiano y epicureano, de las piernas te diré que más que ágiles, permanecían por lo general afeitadas con espumas alcoholadas, de limón hibrido o de lima de poca citricidad. En la cancha la movia cual gacela. Estaba en el tercer año. Las practicas escolares habían sido de las mejores empleaba. Usaba los métodos y los recursos marcado por el laboratorio y por la escuela de observación y practica del instituto. Se inclinaba por la alfabetización. Amaba a los pequeños y a sus intereses lúdicos. Nelly era sobrina Juana Ogando de la última concubina del presidente Lilis. Su abuelo era ayudante del presidente general Cabral.



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Era 16 de mayo año 1968, finalizaba el gobierno municipal del Partido Revolucionario Dominicano y de su incumbente el doctor Ramón Báez Acosta en la ciudad se Santo Domingo, capital dominicana. Fue el último de los Alcaldes elegido por un período de dos años. Luego de la caída de la tirania Trujillista. El suelo de la política dominicana era una ciénega, un lodazal policrómatas acuarela de sangre, sudor y sal. Atacaba la dignidad de los opositores. Todas las manadas estaban en el entierro de jóvenes hundidos en el cieno y esas arenas fétidas, parecería que los entierros nacieran a cambios grupos sanguitófagos al mover las salas rojas aniquilaban, mataban jóvenes pre seleccionados. Volaban encima de las techuras de las iglesias pero en la del palacio nacional, fueron bautizados como a los incontrolables. Volaban sobre las montañas, sobre las nubes, por encima de la sociedad y encima de los picos sociales de las principales ciudades ubicando el perfume de los militantes constitucionalistas, como cuando dejaron en las aceras el cuerpo del Senador por Pedernales, profesor Pablo Rafael Casimiro Castro, creyéndole muerto, luego de haberle arrojado una bomba de fósforos blancos.
Nelly y Polibio conocían al senador de Pedernales, en el colegio se llegaba a respirar el olor a pólvora y a fósforo blanco de la granada bomba que le tiraron al vehículo de educador y político. Los lugares públicos eran viveros de temores, crecían como gametos hortícolas en verdad fueron bejucales y cadillares que ahogaban y crecían las intolerancias. -Aquí-dijo Arias un dia, hasta los lagartos vigilan, por las rejas de persianas y de las ventanas. El temor, estaba ahí… de que varias bombas como la que explotó en el seminario, después de la muerte de Aurelio… como trueno retumben a los cuatro vientos por dentro y por fuera. ¡Sí señor!
Profesores y estudiantes eran chequeados por controles, a distancias entre verjas, fincas, callejas de barrios, entre muelles y en las iglesias y las aulas… en los caminos y conucos, en dondequiera… en los cocoteros. A Candelier y a Pérez Genao, a Constantino Victor, a Lapaix Buteen, a Eneroliza y a Hilda Lemoine, a muchos los acusaban de ser amigos del doctor Victor Lemoine, pariente de Hilda, y conocedor de la muerte de Henry, y porque conocieron el paradero del lazo con que ahorcaron a Segarra Santos.
La ventana de los lagartos es producto de las reflexiones largas de estudiantes precursores en la clandestinidad, de células forjadoras de conciencias políticas, económicas y sociales, antiimperialistas les dolían en su carne, las muertes, las desapariciones y la tragedia en el teatro nacional.
Los centros vocacionales, seminarios, institutos, en las diferentes manifestaciones eran saqueados por liendres sanguinófagos del poder. Violaban las correspondencias, y los domicilios.
En la del 11 de mayo Dalia Margarita estaba en los lavaderos como otras… hablaba con Lemoine natural de restauración población fronteriza era delgada, 5pulgadas, 5 pies, de cabellos rebeldes como su espíritu político, tiene la piel chocolate y ojos melados labios salidos pintados, la ausencia de un diente en su mandíbula superior no aminoraba el matiz de su belleza singular. Podia ser de la ventana de los lagartos, mas, se dedicaba con Maria Dionisia y a Dalia Margarita, a la lectura de obras sociales, como la Mañosa, Emilio el Limpia Botas, por quién doblan las campanas, los de Abajo, la Madre, leía poesía romántica de Darío y de Neruda. De Fiallo, de Nervo, y de Storni… se contoneaba al caminar haciendo meandro voluptuosos entre corrientes montañeras.
La algarabía visitaba los dormitorios junto a trinos de gorriones, de tórtolas y vuelos agitados de ciguas palmeras, desde los contornos de la Paloma, limitrografia del colegio. Constantino Victor que Griselda y Dalia Margarita se apartaban del bullicio y acompañado de Kleber llegó a los almácigos comenzaron la lectura. Luego de buen rato Kleber preguntó por Griselda.
--¿Qué deseas que te digas? Pienso que más que tu no la conoce nadie.
-Escuchar una opinión tuya acerca suya, me complacería enorme, sea esta desfavorable o no, amigo.
--Pienso que es toda una mujer, henchida de amor, es inteligente, amable, dulce y muy responsable con los compromisos. Se preocupa por mejorar su perfil de educadora, ama a la niñez sobre todo, donde el hambre


Capitulo 13.-

y la pobreza, son despiadadas con ellos. Kleber conocía muy bien a Arias, fue por eso que lo cuestionó, debía estar seguro de las cualidades de su gran amiga.
-Escucha Arias- te agradezco lo que dices de Griselda,… lo decía con afecto y con agradecimiento. ¿Por qué no me dices si es cierto que en verdad la ama?
-¿De quién estás hablando muchacho? Arias habia levantado inesperadamente la voz, se habia molestado con su amigo. Volvió hablar fuera del tono acostumbrado.
-Es muy probable que el desayuno te volvió loco. Lo miró de soslayo y Soriano creyó que hubo destellos de risa burlerina.
--No Arias- aclaraba- Soriano, no estoy loco, es sencillamente, que élla pasa la mayor parte contigo, precisamente a quien más busca, es a ti… Constantino lo interrumpió y le señaló -¡Caramba, que bueno que no lo estás, está cuerdo… y además estamos sólo, así podré decirte, que eres tonto; un corcho, necio, desorejado…como estamos aislados nadie, no puede interrumpir… si peleamos, parece que no ves que esa muchacha, sólo tiene ojos para mirar tu estilo, hasta se ha peleado con su familiares por ti, que te quieres para su novio… ahora… es ahora que comprende el por qué, Arias, le decía esos duros epítetos, por eso volvió y preguntó.
-Entonces…, creías que era de Griselda de quien te…?
Arias interrumpió nueva vez.
- ¡Claro! ¿De quién más? No te hagas, sabe bien que es de Margarita Almánzar, de quien te hablo.
-Oiga amigo déjese de tejer marañas encima de las enredaderas, el universo sabe que a usted le molesta que Griselda me busque para… Arias volvió a detenerse para mostrarle uno de los poemas últimos habia compuesto para él… lea y déjese de pendejadas patojas. Kleber miró los versos, luego le dijo:
- Son buenos, pero tienen una amargura muy espesa dibujada, en el fondo.
-Eso es cierto- contestó Arias, me busca porque sabe que soy quizá tu mejor amigo aquí en el colegio, soy una especie de mampara, una muletilla que si no fuera porque posee las condiciones humanas de las que está adornada ni por asomo me notara. Me lee las composiciones que les inspiras. Ella y nosotros existe un poder que nos vincula, nos une por el de la utilidad… tu conoce como yo que Griselda es muy amante del pragmatismo de Charles Sanders Peirce, de William James, para ella como para los personajes anteriores, la prueba de la verdad es la utilidad, real contante y tangible. Esa mujer es diferente porque es practica no es plumaje de sardinas voladoras su pensamiento Kleber, tiene un propósito también cree que la consecuencia de una idea en mayor su eficacia y valor que la fuente de donde sale. Griselda, amigo, y de ella es lo que no me gusta, y hemos tenido contradicciones, que es seguidora de los imperialistas Gringos. Es alumna fiel y leal de John Dewey, admiradora de Ferdinand Canning Scott Schiller. Estamos unidos por el cordón de la preferencia y de la amistad además. Mi gran amor ni a ti, me he dispuesto manifestártelo. Me preguntado, para qué, si lo conoces también. Ella lee los míos los que Dalia Margarita me inspira. Kleber movió los cabellos que les tapaban los ojos miró que su amigo tenia en los suyos un brillo de miel, se levanto del asiento extendió el brazo derecho agarrando la zurda de Arias se unieron pecho contra pecho permaneciendo unos segundos reciprocando cariño. Los amigos oyeron la conversación de las muchachas la olvidaron para mejor observar, las redondas rodillas, las que desnudas permitían ver el impresionante brillo juvenil, siendo estimulo de aperitivos rompiendo las obstrucciones… abriendo las ventanas de lo natural hacia la permeabilidad en busca de la adquisición de placer. La brisa llevaba a los dos observistas el perfume de los detergentes y jabones empleados en el lavadero. Eran las 11 y 45 minutos dejaron la redondez de las rodillas de las amigas y oyeron con mayor limpieza el chinclán, chinclán que dos guineas reales, entonaban su monótono canto, confundiéndose con la hermosa voz de Dalia Margarita y de Griselda Pérez que cantaban el “Maestro con cariño” dieron las últimas miradas a las muchachas entonces se marcharon al dormitorio.
Arias descubrió en una de sus zapatillas la presencia de de un papelito, que le pusiera Dalia Margarita… sin que kleber se diera cuenta, en el lavadero cuando le espantó el lagarto mariposa.
-“amor ten mucho cuidado, el sol se quitó las gafas, está mirando los lirios… no mira la acuarela que miro yo,-- decía el papelito de la zapatilla-- me gustaría besar los cálices y las corolas y los estambres. Si no se cuidan de los de… morirán antes de los… del alba, del verano. Guardó el papalito luego de haberlo leído varias veces, sin encontrar los pies ni la cabeza… esto no le hallo bajadero. Algo debe querernos avisar, debo enseñárselo a Kleber, además no me lo perdonaría si no se la enseño. No entiendo el mensaje de ojo y de sol. Después exclamó --¡Si hombre, el sol significa poder, ojo es ver es observar. Kleber leyó muchas veces el papelito de Margarita, y no opinó algo…como Arias, no hallaba bajadero en el mensaje -dime Victor- que significado tiene escuchó la opinión de Arias- entonces manifestó- ahora es cuando retorció el rabo la chivita…rieron hasta lagrimear entonces pasaron la tarde recordando a Guido Gil, a Henry Segarra Santos, desaparecido en el Higuamo y en la fortaleza de Dajabón. Llegaron a preguntarse muchas veces.
--¿Cuáles serían los motivos que impulsaron a Dalia Margarita, para que enviara la advertencia de la mañana? -¿Qué estará pasando que ella sabe? ¿En que nos hemos metidos? Volvieron a leer y Arias, dijo escuetamente- cuando dice sol se refiere al gobierno, donde habla de los lirios se refiere a los jóvenes.
- Fíjese kleber, señalando con el dedo índice de las manos izquierdas. -“Me gustaría… dice- ella- seguir viendo los lirios los cálices y los estambres”… se refiere a las partes de la unidad del universo llamado flor. Son términos para la lógica de del contexto. Quiso kleber aclarar--no…, no, ahí no hay meta mensaje,- Si no se cuidan lo pasaran como el abogado del Higuamo y el lirio de la frontera. -oye C. Victor- llamó con voz marcial Kleber- podemos caer en los barrancones de la paranoia y olvidar la parte sublime del papelito, de tu amada. - pero cómo vamos a confundir las piedras con el camino pedregoso. Es lo que es Griselda para ti, y dejó que desenvolviera el embrollo del embobinado que llevaba dentro entendió el momento adecuado. Estaba enamorado de Griselda, creyó muy oportuno, pero no encontraba la forma para satisfacer su egoísmo y por eso manifestó --¿acaso piensa que soy un come jaiba, un tonto come yuca, que porque me dice amor, eh, eh, eh, dime Arias, por qué? Sin embargo quiero que le demos el valor semántica a la palabra amor. ¿Por qué, o es que crees que no sabe leer? No, te lo envía porque teme que te ocurras alguna cosa por eso, es que dice me gustaría seguir mirándote. Podrás negárselo al director, a los maestros, pero no a tu hermano, como tampoco puedo negar que amo yo, a Griselda. Constantino Victor Sabia lo especial del papelito y del contenido del concepto Amor, que se podia manifestar en circunstancias imprevistas para escribirlas a un enamorado se hacia solo cuando en verdad se sentía. Kleber poseía las razones, puede que haya sido un mecanismo. De todo modo escrito estaba abrió los espacios para la piel enamorada de Arias. Lo aceptaba como un mantras. Ella me ama, ella me ama, ella me ama. Permaneció la tarde entera en el tronco de la mata de caoba diciendo su mantras.
Maria Dionisia, del mismo grupo, de Dalia Margarita, y de Nicanor Gómez, y este oriundo del mismo pueblo del General Demetrio Rodríguez, escuchó la conversación de los dos amigos y se lo comunicó a Dalia, esta se rió sin disimular, pero agradeció con una mirada el gesto de decírselo.
-¡Qué otras cosas dijo él, dímelo, pienso que no te perjudica!
-¿Pero… si lo primero no, por qué sí lo segundo?
-¡Bueno!-manifestó
-El dijo que eres su mantrás. No se- decía Maria D. por qué Kleber le dijo todos saben que la miras como el sacerdote a la virgen de la Altagracia. - no pude oír con claridad.
-¿Y qué respondió él?
- lo dejaba que hablara y hablara, le miraba la cabeza y en la cara, mientra Kleber decía que a nadie se le escribe la palabra amor y mucho menos con signos de admiración. ¿…pero… A qué palabra se referían? Arias dijo, continuaba Maria D.-- Al no obtener contestación-- Margot es mi amiga, como Griselda, es para ti, fiel y buena, sin embargo,…
- Sin embargo qué -inquirió dejando el verde brillo de sus ojos…
--Ella es mi mantrás, mi mundo, mi ilusión, mi vida en fin ella es mi meta. Entonces kleber le preguntó qué es un mantrás. A los que este dijo es una teoría sicofilosófica para el autocontrol, es un mecanismo de búsqueda y adquisición de cosas objetivos, mediante la repetición ordenada y metodológica autogestiva. Arias bajó la mirada y recordó el papelito de las zapatillas.
Maria Dionisia estaba contenta por haber sido útil a su amiga y compañera de habitación. Margarita sí sabía lo que en verdad significa una amiga. Además habia visto a Luis Ernestino Mejia por quien sentía profunda admiración. Las dos amigas ocuparon sendos bordes de las camas en ropa de aposento. Interactuaban confidencias y sentimientos. Te diré mi gran secreto Margot… como muchas familia la mia perdió un miembro en la revolución de abril lo mataron el mismo dia que encontraron en Guanuma, el cuerpo de la prof. Yolanda Guzmán. Esta era prima por línea de padre mientra Maria D. hacia las narraciones hileras de lagrimas poblaban sus mejillas antes de entrar a los barrancones de las comisuras labiales. Los secó con el bode de la falda de la pijama de seda translucida. Esas lagrimas eran manantiales al compás de los recuerdos con su frías crecidas llegaban a las colinas manantialinas. Te digo esto a pesar de saber que nos estan chequeando, que como a ellos los vigilan, vigilan a los que nos vienen a saludar chequean, abren las cartas… hasta las han cambiado imitando la caligrafía.
-¡Bendito, sea Dios! Expresó la señorita Almánzar. Tengo miedo de que le ocurrieran algunas cosas porque me parece es el mas débil de todos, el mas frágil y el mas inocente. Arias carece de malicias sus defensas son morales y espirituales, pero es el mas vehemente y apasionado. Parece contradecir mi propio pensamiento, es en su interioridad, un individuo indescriptible, pero poderoso.
-Tienes razón- dijo Maria D es un mundo de tristeza, con voluntad de acero, acaricia el saber. Pienso que aun no le conoce, ha sido poco tiempo.
-No, no Maria D ha sido suficiente para conocerle, es transparente se deja ver desde lo más infinito de su esencia sin tapujos ni valladares, para el las cosas han sido complejas porque… Fueron interrumpidas por los álgidos ladridos de un perro dogo propiedad del director, que ascendía más y más el ruido de la cadena que arrastraba. Las muchachas dejaron los bordes de sendas camas y se encaminaron para las persianas vieron al señor Cirilo cuando agarraba el dogo y llevarlo a la camioneta.
Lo que de Yolanda Guzmán te he contado, es de la intimidad familiar. Las dos se abrazaron y continuaron un largo trecho de la noche hablando en voz bastante baja que no molestaban a nadie.
Lo mío es también confidencial. Se acercó al oído de Maria D para preguntarle:
--¿Qué es lo que soy para él?
-- Es su Karma y su Marka.
Esa misma noche Ciro Daniel, José Enrique y C. Victor cuando los otros hacían cuentos, fumaba, jugaban dominó, trataron el papelito de Dalia Margarita enviara en la mañana a Constantino Victor en la mañana del sábado analizaron por un trecho y concluyeron aplazar los trabajos programados en la peña de los lagartos Ir los sábados en la noche al comedor a participar de los juegos que la dirección programaba los finales de trimestre así podían ver película en el televisor.
-De toda manera- manifestó Arias- dejamos los trabajos en grupos pero en términos particulares, continuamos investigando y promoviendo. Cada individuo que mueve célula fuera o dentro del recinto estará atento, alerta, despierto a las brisas circunstanciales que pudieran convertirse en vientos huracanados y entrar a los sembradíos de la estancia de los Lagartos. Sugirieron a C. Victor, tratar de conversar con Dalia Margarita, en uno de los hornos de la hortaliza donde guardan las semillas de amor verdadero, con las frecuencias de sus corazones, para hacer crecer las flores la más cara, y hermosa del nuestra quisqueyanía.
--La esposa debe ser compañera de jornadas y de luchas agregó -Ciro Lapaix. Cuando estuvieron en los pabellones, hallaron que Jorge Ulerio, Jochimín, Luis Ernesto hablaban de las guerrillas… y en el pabellón del aljibe desenvolvían las luchas de los alzamientos de negros en el 1522, 1540. y a los que no les interesaban esos temas , unos jugaban dominó y damas, otros fumaban escondidos.
En el pabellón de los lagartos faltaba Otilio, pero fueron sorprendidos por su inopinada presencia entrando en pantalones cortos por la puerta que iba al taller, se paseó por los pasillos que parecían estrellas autopistas y sin que nadie le hiciera caso comenzó una larga perorata sobre el perfil de Sebastian Lemba y de don Diego Guzmán. Abrazaba un almohadón hecho con hojas secas de plátanos y de rulo que es la más mullida de todos los rizomas pero ahora iba en pantaletas blancas. A el le gustaban esas cosas y era por eso que los muchachos le decían vieja Ota, llevaba el pecho como un cadete levantado, entonces preguntó -¿cuál de los Líderes negros fue el que se unió a los blancos evitando así que mataran a su familia, traicionó la lucha cimarrona? Cristino que estaba acostado, con la cabeza mirando por debajo de la cama y hacia cruces con los zapatos y sandalias que estuvieran a su alcance, - expresó con aire de un espíritu sarcástico burlón- vean, oigan que pedazo de pregunta más pendeja y tan perruna hace este viejo buey. Los que escucharon los comentarios de Cristino rieron con bastantes ganas… hasta Humberto Morrobel, que leía música con una flauta de bambú, degustó del jarro de torpeza de Cristino. -Perruna, perruna, perruna será tu abuela, excúsame, excúsame que acabo de equivocarme ya que debí decir que perruna debe ser la hija de tu abuela que no son tus tías. Volvieron a reir con la lógica otaniana. Dante Castellanos, que dormía en las proximidades de la puerta del taller, estuvo irritado por la bulla de Leo y Ciro, que de su pabellón llegaron, a participar de la tertulia de la peña de los lagartos.
-Diego del Campo- dirigente anti esclavista- dijo Jorge Ulerio con acento académico, estuvo a favor de los suyos, en 1548, participando en múltiples combates en San Juan de la Maguana, en Baoruco, en la Vega, incendió varias plantaciones de caña propiedad de gobernadores entre los que estuvo uno de nombre Serrata. Se refugió en loma de la bestia en los manantiales jurisdicción de Puerto plata, estuvo en el septentrión entre hojas anchas, damajagua, Naranjo Chino, el Copey y las aguaitas.
Se puso a las órdenes de los persecutores para evitar así la matanza efectiva de su propia familia después de combatir para salvar a los suyos y su propia vida, al final los mataron a traición, lo quemaron hoy es recordado entre los individuos de memoria humanística como a un héroe cimarrón antillano, murió arrepentido de servirle a las personas innobles- concluyó Jorge Ulerio Peña.
-Te das cuentas- estólido- manifestó -Dante Castellanos --que la pregunta no era perruna.


CAPITULO 14.-
Guárana del primer curso-año, era el que junto a Morrobel se activaba en los coloquios y para inaugurar su mejor participación como novato preguntó-- díganme ¿dónde es que queda el pico que lleva el nombre de Diego del Campo? José Enrique santiagués de primera línea, dejó la cama donde permanecía acostado, como el que deja su cuerpo en pura transmutación y extendió en un manto de suavidad, sus lánguidos y delgados brazos azabachinos miró la cordillera del norte- es loma que tu está viendo como si vistiera un traje de lúgubre agonía, señalaba la parte nordeste entonces señaló- su ubicación está en Quinigua como a 23 kilómetros de aquí, hacia Montecristi. Los grupos que estaban en los aleros del taller de ebanistería, hablaban sobre el Opus Dei, tema o concepto conocido por muy pocos en los entornos hasta universitarios, de esos días. Fue Lapaix quien de inmediato señaló --eso es un aparato conocido como la prelatura personal de la iglesia católica fue fundado en 1928 en Madrid por Josemaria Escrivá cuyo nombre es prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei de ámbito internacional.
En el 1560 -- continuaba el profesor Polanco- Boyle y sus discípulos hicieron experimentos donde el aire tenía dos gases que mantienen la combustión y la vitalidad de los seres organizados, y de otros que lo mantiene. El químico francés Antoine Laurent de Lavoisier está considerado como el padre de la química moderna. Se interesó sobre todo por los experimentos que permitían medir la materia combatió todas las teorías adversas que admitían la existencia del Flogisto. “Principio imaginado por Stahl en el siglo XVIII, que formaba parte de todos los cuerpos y era causa de su combustión.”
Fundó--explicaba el profesor Polanco- la química moderna para reconstruir el primitivo aire. Don Héctor estuvo en el área de la hortaliza esperaba la hora de la profesora Castaño. El aula al lado del play y el perímetro de la hortaliza, supervisó los canteros, intercambió ideas con el profesor Marino Henríquez, volvió al aula de audio visual, el tema era Historia de la educación. En la pizarra la profesora escribía- el cristianismo, influencias pedagógicas, el Paganismo insatisfacción humana, Judea bajo el influjo romano.
La tarde era amarilla habia un sol tierno cobijado por cúmulos continentales, viajantes de todos los contornos celestiales comenzó hablando de las causas del cristianismo en prima face. La patritica método de cristo, métodos pedagógicos, aparició de la iglesia romana.
En medio de preguntas y de atenciones y de contestaciones era Pérez Volquez quien presentaba los principales personajes de la patritica y señalaba a Abelardo, Anselmo, Clemente, Agustín, Orígenes y a Jerónimo como los principales. En cinco minutos habló de los liberales, y de los ortodoxos dijo- estos hallaron en Jesús la inspiración literaria y filosófica.
Nuris Santos, nativa de villa Bisonó, alta y en suma delgada, permaneció taciturna por algunos segundos taciturna, cegada con la presencia del director. Al ver que esta hacia anotaciones, se arregló el pelo y cuando lo hacia consumía estos pensamientos en su silencio.-- lo haré y lo haré bien lo dejaré mas que satisfecho con deseo de que le ofrezca un poco más. Se pasó otra vez la lengua por los labios y sosegada expresó -Jesús no fue comprendido en su época vivió un periodo de profundas diferencias, entre pugnas sociales, al compás de una corrupción asquerosa como una sabana manchada que arropaba la mayoría de los funcionarios del imperio. Perseguían a los valientes, capaces de enfrentar y contradecir y Jesús era diferente hasta con la mirada. El engaño como ahora en nuestro tiempo y el dolo, la opresión y los allanamientos y los crímenes contra los seguidores de este y de los judíos. La rebelión en términos legales era un medio hacia la salvación. El exhibicionismo en un estado corrupto y decadente creció con el espiritismo. La lucha entre jeruzalitanos y de nazarenos crecía como la mala hierba, el odio por lo pagano. El director preguntó con el sosiego que debe poseer todo administrador de empresas educativa- qué opinión podemos extraer sobre la frase “ no sólo de pan vive el hombre” el aula era un pequeño charco donde los que se bañaban parecían ahogarse al decir de las manos levantadas pedían ayuda, todos querían ser seleccionados para dar su opinión, siendo Carlos Montes quien dijo- esa hermosa oración se refiere a la espiritualidad que es dueño el ser humano, a demás de alimentar la parte física, debe alimentar la espiritualidad del mundo interior de cada ser que para el creador es supremo, …el hombre y la mujer- prosiguió Montes- tiene sueños y esperanzas que deben ser alimentadas con la esencia de los objetos, como por ejemplo la lectura de los salmos, las canciones y poemas del cantar de los cantares. Poesías, observar panoramas, puesta del sol, la salida de la luna entre los senos de una vereda verdioscura… la caída de la lluvia el pan físico no posee las energías para llenar de vitalidad los círculos de la vida interior de cada individuo sea este varón o sea hembra. El mundo anímico, el de nuestras pasiones, sabiéndolo vive con otras cosas como los afanes, los anhelos, los planes y sus objetivos, los temores, las virtudes, la fe, alimentos para el psiquismo y la espiritualidad y fortalecemos la consciencia se cae la perspectiva personal --si no alimentamos el océano de las ideas se nos seca en continente físico y el espiritual se ahogaría.--concluyó Calos Montes. -- Permítame agregar--- añadía habiéndose sentado--enmendar mi participación con algo que entiendo tiene importancia sumaria, -pienso- agregaba- que el cariño, el afecto, el bien la estética, la beldad, como la voluntad objetos de la espiritualidad que se ajustan a la búsqueda de una enseñanza en la pedagogía cristiana. La ultima en dar su opinión fue Rosa Alvarez Rodríguez joven natural de Pueblo nuevo provincia Valverde, de gestos fascinantes de miradas amorosas, de piel amarilla, cabeza grande con largos revueltas guedejas salidas de la boca del sol. Medio abotagada pero en salud, tenia las manos grandes por ser una mujer alta, empero Rosa tenia agradable voz que a los niños embrujaba cuando la empleaba para contar alguna historia infantil. La sala la escuchó con agrado por los matices que ponía en las palabras.
Como el hombre y la mujer es una integridad de los mundos material e inmaterial, el orgánico- somático sensitivo, pasional. El estructural, el de las apetencias de las famas, del misterio, el atómico moleculario, el mundo de los empeños, de los vicios y de las virtudes, de las alegría, de lo falso.


CAPITULO 15.-

Ingerir alimento sólo para el mundo de los órganos y de las moléculas… sin llenar los centros de las interioridades, consumiendo energías positivas, luces cortantes de brumas y oscuridades procedentes del tercer mundo intermedio el cosmosombras cosmovicios el cosmo de las malas acciones de las irracionalidades de las gulosidades de los apetitos cáusticos de las consecuencias caóticas. El mundo de las infelicidades, de las injusticias, de la lujuria. De la mentira, de la maledicencia en general. Para concluir decía Rosa Emilia Alvarez.
El segundo de los mundos que Rosa Emilia señaló se fortalece- expresó José Alberto Rodríguez Estévez- de apodo -Jare- consumiendo las expresiones intelectuales, de los excelsos creadores de combinaciones geolíricas y galimáticas entre líneas y vértices de puntos policromáticos. Y de las células rítmicas de Giovanni Strauss como el Danubio Azul, de esas ordenanzas la pintura de los genios, la Gioconda, los genios de las letras, cuentos, salmos, poemas, narraciones y el encantado mundo de mística y del lirismo romántico… en fin el brevaje perfumado de la poesía. No sólo de Pan el creyente vive, para este, para el religioso de corazón notable periódicamente lava sus mundos con enemas de consciencias limpiando los restrojos dejados en las ocasiones, en el cosmo intermedio. Esos recursos éticos morales, purifican las circunvalaciones de autovías y túneles lavando el cuerpo orgánico con los componentes del agua.
Pero el no se cansaba estaba entrenado en esos menesteres, de la vigilancia y supervisiones escolares. Actuaba como Marión Michael Morrison actor norteamericano (John Wayne) en las Diligencias o en Centauros del desierto. Era un actor de la pantomima de la supervisión, veía los detalles desde el ángulo superior. Sonreía de satisfacción entraba a los alumnos al mundo de las competencias de la competitividad, entre las zanjas de las ofertas y de las demandas. -¡puede sentarte Jare- manifestó la profesora- el director agradeció a la maestra y a los alumnos, se marchó alegre con la participación de hoy. Iba en el Mazda 67 paseaba pero pensaba en los primeros cursos - iré en la próxima semana-, dobló por la calle estrella Sadhalá.
Narciso Cross Pénson, nativo de Samaná, alumno del grupo --c-- era descendiente de cocolos ingleses de color negro, baja estatura pero de fuerte contextura física de cabeza redonda, pelo corto rebelde como su etnia mandinga de dientes percalinos. Al volver de vacaciones trajo chicharrones de leches que compartía entre profesores y alumnos de su entorno. Tenía muy buenas calificaciones, y lo premiaron por su primera clase en la escuelita y en la escuela la Altagracia, de la ciudad de Moca. Leía escritores de ascendencia anglosajona. Decía con suma precisión- mis guías literarios son Milton, Shakespeare, Bernardo Bosanquet 1848-1923), filósofo británico, nacido en Rock Hall, Alnwick, Inglaterra, y formado en la Universidad de Oxford. Bosanquet fue profesor ayudante en el Colegio universitario de Oxford desde 1871 hasta 1881, profesor de filosofía moral (1903-1908) en la Universidad de St. Andrews, y profesor también (1911-1912) en la Universidad de Edimburgo y de Henri Bergson (1859-1941), filósofo y escritor francés. Autor de una teoría de la evolución basada en la dimensión espiritual de la vida humana, que tuvo una gran influencia en múltiples disciplinas, en 1927 fue galardonado con el Premio Nóbel de Literatura. Conocía de memoria a Hanlet y el Paraíso Perdido. En varias ocasiones Ciro y Arias encontraron a Pénson recitando los versos del monologo de Hamlet --

”Ser o no ser... He ahí el dilema.
¿Qué es mejor para el alma,
sufrir insultos de Fortuna, golpes, dardos,
o levantarse en armas contra el océano del mal,
y oponerse a él y que así cesen? Morir, dormir...
Nada más; y decir así que con un sueño
damos fin a las llagas del corazón
y a todos los males, herencia de la carne,
y decir: ven, consumación, yo te deseo. Morir, dormir,
dormir... ¡Soñar acaso! ¡Qué difícil! Pues en el sueño
de la muerte ¿qué sueños sobrevendrán
cuando despojados de ataduras mortales
encontremos la paz? He ahí la razón
por la que tan longeva llega a ser la desgracia.
¿Pues quién podrá soportar los azotes y las burlas [del mundo,
la injusticia del tirano, la afrenta del soberbio,
la angustia del amor despreciado, la espera del juicio,
la arrogancia del poderoso, y la humillación
que la virtud recibe de quien es indigno,
cuando uno mismo tiene a su alcance el descanso
en el filo desnudo del puñal? ¿Quién puede soportar
tanto? ¿Gemir tanto? ¿Llevar de la vida una carga
tan pesada? Nadie, si no fuera por ese algo tras la [muerte
—ese país por descubrir, de cuyos confines
ningún viajero retorna— que confunde la voluntad
haciéndonos pacientes ante el infortunio
antes que volar hacia un mal desconocido.
La conciencia, así, hace a todos cobardes
y, así, el natural color de la resolución
se desvanece en tenues sombras del pensamiento;
y así empresas de importancia, y de gran valía,
llegan a torcer su rumbo al considerarse
para nunca volver a merecer el nombre
de la acción. Pero, silencio... la hermosa Ofelia ¡Ninfa,
en tus plegarias, jamás olvides mis pecados”
CAPITULO 16.--
-Dame cinco nombres de varones, de excelente perfil, serán premiado para acompañar a doce muchachas a la fiesta de los estudiantes de agronomía. Kleber se sintió premiado diez veces, y sin pensar demasiado dijo- Ciro Daniel Lapaix, Constantino Victor Arias, (pero estoy seguro que no deja su lectura por un baile) Pedro Núñez, Leo Flores, y Humberto Morrobel. Conmigo seis. Minutos luego, Arias, no aceptaba por estar comprometido con la lectura del libro “Rojo y Negro” de Stendhal que el profesor Bruno, le recomendara. Esta obra es el relato de la ambición de un joven, Julián Sorel, por ascender en la jerarquía social, pero “cuando está a punto de conseguirlo, su orgullo le condena al fracaso”.
La fiesta arrancó a partir de las dos de la tarde como en otras ocasiones. Las muchachas escogidas fueron Eneroliza, Lidia, Yocasta, Nuris, Idalia, Irma, Nelly y Yolanda Binet. Además Rosa Alvarez y Quika Torres.
Pedro estaba muy sosegado debajo de la mata de caoba en la cercanía del seminario menos, hablaba con Otilio de la barbería.
-Recuerda que me deben 56 cortes de pelo, sin embargo Pedro qué fue lo que ocurrió entre tú y Enriquito.
-¡Muchacho- manifestó Pedro, frunciendo el ceño,- ese desgraciado usó el jabón que me dio Yolanda, en mi cumpleaños, uso dos cubetas de agua, más que eso…lo que me cambió fue, el atrevimiento que tuvo de hurgar en mis pertenencias, esas cosas guardaban el afecto, moralidad, y anhelos…sensiblemente me cortó el ombligo entre Yolanda y nosotros. Para entender lo que me sucedió habría que ser novio de Yolanda. Eso sí Otilio, que lo asusté, lo asusté de tal manera que, babeaba como un becerro. ¿…pero verdad, dónde estaba usted…? ¡No recuerdo haberlo visto en la muchedumbre, en aquel momento, no señor! Otilio era dado al juego… a pesar de enojarse con suma facilidad, también poseía el don de apasionarse y excitarse. Reía con los pulmones de par en par.
--Ese es un cristiano malo, es un animal fiero. Es un ganso maquiavélico. Hay que tenerlo aislado, lejos de las acciones participativas. Pueda que aprenda a no entrar a los aposentos ajenos aun teniendo razones.

En el seminario Eduardo Tomás y Domingo Saturnino tenían de vuelta y tres cuartas a los maestrillos no lo dejaban tranquilos. Los imbertolinos llegaban al límite del malestar, de los males y de las desgracias escolares. La brillantez, poseedores, de dones no admitidos en esos centros culturales al servicio de lo místico- capital imperial casi demencial. Las cosas se fueron complicando, con la participación de Gervasio... Ahora eran tres los insoportables. Pénson en la clase de filosofía, de historia y de sociología. Opinando sobre la virtud,-dijo- es la primera disciplina del espíritu facilita la meditación, es fuente generadora de flujo de poder para alcanzar las metas a la fuente primaria esa explicación provocó molestia en el cerebro sensible de los mentores. Gervasio rozó por las aristas la ley mágica y cristiana diciendo - “ es una práctica sin fichas, ni apuntes costumbre de total virtuosidad, semilla del bien y de lo moral - el bien y el mal.
El profesor Aurelio recibió de Eduardo Tomás, las lavas volcánicas de su emoción reservorio étnico del estudiante que no podia controlar.
----Enmanuel Kant filósofo alemán del 1724 al 1804, es un lanzador- dijo- con su hacha desmontaba los bosques de la ciencia, de la religión. Del ser y del debo. Soy y seré o podré ser. Corta en dos la estética de la ética.
--Esa fuerza suya es máxima ridiculez, carece de coherencia y de armonía y de decencia.
--Además, maestro- expresó emocionado Eduardo Tomás- la inteligencia kantiana lo está haciendo sangrar (pero bueno) iba olvidar decirle que consideró como fuerza matriz de la moral poseída en la voluntad, buscando el deber cotidiano.
--Hable de Agusto Conte usted señor Domingo Saturnino, pero sin ambage ni rodeo, sin perifollajismo como le gusta a usted señor mío. La punta de mi lápiz en un puñal de acero como el de los inquisidores.
--Señor profesor- he aprendido que en la casa donde habita el amor de Dios la palabra punta de puñal corresponde a la cocina y hornos del infierno, sus palabreas en vez de salir de su corazón de educador, salen del embarazo del vientre del deshonor engendro de la maledicencia combatido por Conte en el Positivismo. ¡Pero bueno! Conte siendo de origen francés es el creador del positivismo dialéctico, o histórico se le respeta y se le recuerda como el padre de la sociología moderna. Hasta los clásicos Chinos de Bonao saben que además de filósofo era matemático, y que las ciencias verticales, son todas lo contrario a la metafísica. El hombre es el centro de las cosas, ¡… espere,…espere! Interfirió el maestro, recogió sus pertenencias y sin decir palabras abandonó el aula y se internó en el dormitorio del rector. El maestrillo no estuvo furioso como dijeron en el comedor, pero si muy incómodo y nervioso sobre todo cuando Domingo demostró que el podia investigar como lo hacia otro…
--- ¡donde las vacas del vecino beben, mean las mías! Le habló de lo malo y de lo bueno… pero al verse solo con los compañeros, - manifestó-… la ley moral dice “-lo malo es todo lo contrario de lo bueno. Lo bueno es lo virtuoso mientras que lo malo es lo malicioso, y vicioso. Freud determina que el hombre como la mujer, en lo esencial e intrínseco es un ser bueno, virtuoso dependiente de la sociedad de las fuerzas impulsoras que le impone una definición, como ente del jardín bondadoso o del asqueroso erial vicioso.
Era casi las dos de la mañana cuando Humberto y Kleber llegaron al pabellón desde la fiesta del ISA dormirían dos horas y media quizá. El timbre no sabia de fiesta… ni de duelo, sonó pero como era sábado. Kleber continuo abrazado del sueño, soñaba bañandose bajo el puente hermanos Patiño. Cuando zabullía sintió una fuerza lo llevaba para la profundidad de una cueva y en vez de temor sentía placer, era algo singular como cuando si yendo en un túnel se bifurca en varias sendas de aguas con muchas matas de cacheo, árbol parecido a la cana, pero tenia frutos comestibles como el coco sin agua. Tenían racimos sobre los racimos. Al término de la senda, habia una capilla con un letrero que decía- “Gloria de los espíritus y logia de Croce y Benedicto, poeta italiano autor del breviario de estética, filosofía del espíritu, filosofo y político, 1886-1952. Otro camino sellado con hojas amarillas y verdinegras ramas, orillado de piedras hacia una peña muy grande sobre la parte mas encumbrada habia una cruz y el cristo tenia la cabeza para abajo comiendo de las gramas pero para tragársela movia los hombros hacia la izquierda al enderezarse se volvía un espantapájaros. El último sendero llegaba a una campiña hermosa y solaz al lado extensos cañaverales espigados. Cada pendón tenía una bandera con la cara de hombres y mujeres llevando objetos de labranzas y útiles escolares. Esas banderas evitaban que las balas de las ametralladoras derribaran a la muchedumbre que desafiantes corrían con los objetos señalados hasta romper las puertas donde estaban los francos tiradores y lanzarse a los charcos. Kleber despertó sudoroso cuando corría en uno de los campos de caña Cimbatora allí cortaban los hombros al ras de las espaldas y los cortadores de caña y izaban como banderas donde estaba el señor de espantapájaros que se volvía hacia las hierbas ofreciéndole un mueca de pena y de sufrimiento. Kleber estaba sudoroso, temblaba, le dolía la cabeza, buscó a C Victor Arias, a quien le contó el sueño. Arias encontró extraño pero no se arriesgó a opinar.
Leía sobre la espontaneidad hizo cinco experimento, obtener resultados… por eso dijo- para su consumo interno “auyama no pare calabazas” ese libro habia sacado la mayor parte de su fluido diabólico ese libro lo considero interesante ser podría ser una bomba mal empleada y convertirse en un huracán. En varias ocasiones se le escuchó decir-- la selección de los libros debe hacerse como hacemos con los alimentos para evitar la indigestión la lectura de ese libro ni compuso ni descompuso nada en el por tener defensas. Sin embargo algo despierta en el cerebro humano en un mínimo de tiempo. La solución de un problema genera el despertar de otros asuntos o problema.
Arias estaba en la sombra de los almácigos leía discursos de Cicerón y del dominicano Pico de Oro, mote que se ganó Fernando Arturo de Meriño, por su brillantez y grandilocuencias de su oratoria. Desde la ebanistería lo vejan Kleber se acercó para decirle que de lejos parecía que cruzaba los pajonales de la demencia. -qué estás haciendo cualquiera diría que pelea a control remoto, los que no te conocen te estarán codificando como… se detuvo y sonriendo fue para encontrarse con el pecho y los brazos de su camarada que en circunstancias indefinidas terminan dándose afectos en vez de palabras en manojos de enojos. Kleber le dio un chocolatito relleno de maní, y le aclaraba que habia ido para que supiera que estaría en la ciudad comprando un regalito para Griselda la que estaba de cumpleaños, y de celebración es tarde. -Traer unos dulces para Griseldina. La navaja me autorizó dejar el colegio por dos horas. Vine a decírtelo para que me guarde la cena.
-Tu andas por las reglas, siempre estás en la cosa -añadía- C. Victor con tonicidad agradable, mientras guardaba un pedacito del chocolatito en el bolsillo, para emplearlo como postre.
-¡Qué va es cuestión de afecto y de cariño! -¡ah que si la quiero!. Me dijeron Edgard Erickson y Heriberto de la Cruz que te saludara efusivamente. Dijeron ser imberteños como tú.
-¡Sí son imbertolinos! ¿Y a ti… bailaste con quien debiste bailar?
Pasaron unas horas el profesor José Contreras estaba muy confiado en Otilio Marte y en José Polanco, les entregaba del taller para hacer trabajo personales y tareas asignadas por él, como colaboración de estos para con su maestro al que de verdad amaban. -Quiero que me hagan este trabajo en 45 dias. ¿Qué les parecen pueden o no?
-Sí podemos- aclaraba Otilio. Jochy hablaba muy poco - ¿cree que podemos laborar los domingos y los sábados?
-No lo se… no estoy autorizado. Hay que preguntárselo al director, quien lo autorice o no.
-¡Qué bueno! Ven echa para acá- deseo que pongas tus dedos en mi rostro, pero hazlo ahora, que está por llegar la profesora Telma, hazlo ahora…
-Tengo que saber una cosa. Ella lo obligó a sentarse en el mismo pupitre. Los demás no se dieron cuenta de la intimidad entre Arias y Margarita. --¿Por qué desea cambiar mi nombre Victor?
Antes de irse al dormitorio Ciro Daniel buscó a Constantino Victor - te buscaba pero al verte conversar con la pequeña, era como le decía a Margot, esperé, ya veo que terminaste. Deseo plantearte algunas ideas para que coordinemos días y lugar para discutirlas.
-Adelántame el tema para motivarme.
-¡Que va! ¡Nosotros estamos altamente motivados!
-¡Ese es el peor de los males de los Marxitófagos y de los Marxitólogos. Arias se rio y le agradó la verborrea de Lapaix.
-¿De dónde sacaste esos conceptos?
-Creo que los aprendí, de Juan Bosch y de Juan isidro Jiménez, si recuerdo bien, estos dos colosos, mantuvieron una controversia parecida a la de Andrés Bello y de Faustino Sarmiento. No me detendré a establecer distancias ni diferencias.
-¿A quiénes debemos invitar para que participen con nosotros?
-¡Unjú! Refunfuñó Arias. Ahí está práctico. A los que son de la peña.
-¡Pero Arias!- ¡señálame dos!, ¡refiéreme dos que en tus observaciones, no califica!
-No deben estar en las primeras reuniones, José Ovalle ni Luisito Méndez. Dijo C. V. Arias, que puso un serón de frialdad a la voz que nunca Ciro pudo creer que fuera de su camarada. Tampoco Dante Castellanos ni Enrique Aquino.
-Pienso dijo C. D. Lapaix, que entre nosotros hay Bacalaos Balagueristas, en que no podemos fiarnos de los rostros de guardias de segundo. Tienen actitudes fascistas arcos imperialistas.
-¿Tú lo crees?
-¡Sí, más que pensarlo lo creo!
-¡También yo! Desconfío de la maestra que se considera a si misma, muy noble, y no es más que una pieza del sistema. De los que llegaron últimos, voto por el Lic Rafael Holguín. ¿Qué te parece?
-Es de la misma promoción que la prof. Amarilis, entre las muchachas hay militantes antiimperialistas entre muy pocas están Nilda Lemoine, Eneroliza Guzmán, Celeste Cuchita, Rosa Polanco, y La Morena debo decirte que en la finca del abuelo de esta última fue donde se reunieron los primeros convidados del movimiento 14 de junio de Guayubín. Dejaron de dialogar se marcharon arreglar las camas.
Pedro Núñez hablaba con Eligio Polanco de las muchachas del vecindario donde moraban los padres suyos - ¿será cierto que ella es nieta de Enrique Blanco? - Oiga Pedro aléjese de esa muchacha, se lo dije, no nos conviene. Hágale un regalito y deje de verla para que no se encariñe tanto. -¿Usted cree? Expresó Núñez. Y yo que estaba enamorando. Yo me creí una longaniza de amor. -Utilice la observación como procedimiento en eso de enamorarse se dará cuenta en medio de seis minutos advertirá que es a Yolanda la muchacha para usted. --¡Oye quien lo dice! ¡Oiga quien lo dice! -¿Entonces por qué se le conoce la primera aunque fuera para estimular los sentidos? -¡Pero Bueno! ¿Quién le ha dicho que no tengo? Para no tener tengo cuatro, que estimulan y motivan, no sólo los sentidos, sino además la vida espiritual. La primera es mi vieja, mi hermanita Cecilia en segundo, y las otras dos…, alargó la última palabra. Después dijo- la llevo en mi frente como alumno responsable. Pedro creyó que Eligio se habia molestado, luego recordó que era un genuino cómico de esos que beben el te en la taza del difunto que el mismo habia despachado. -me llevaré de usted, menos de lo del regalo por ser puro bumerán. Además Eligio, el camino esta sellado de fango, me he dado cuenta que en la entrada de la casa hay pantanos de agua ácida y negras.--¡Pedro, Pedro! expresó Eligio, no es cierto que el señor Eugenio Polanco, fuese el abuelo… ¡el es el bisabuelo! Papá conoció a Eubaldina Sosa, papá es más joven que Rafael Enrique Banco Sosa, el guerrillero solitario. - La silla donde Pedro estaba sentado crujió y el viejo Polanco sonrió también lo hizo Cecilia, que enlazaron las miradas. -Déme dos pareceres que de Yolanda usted tenga. -¿Qué quiere que le diga que no hayamos rumiados a estas altura, Pedro?
José Enrique como Eligio Polanco uno de Tamboril y el otro de la Paloma o del Guasumal, mantienen vivo el espíritu de discusión y de porfía que sus abuelos mantuvieron según a ellos le favoreciera. Los viejos se adjudicaban la natalidad del presidente Horacio Vásquez, si era Santiagués o mocano, como los puertoplateños y los mocanos la de Gregorio Luperón. No se quitan esa vieja trifurca de mas de ochenta años, sobre las raíces de Enrique Blanco si los abuelos eran tio de Juan o perenjuano si eran de la paloma o de la Chiva o de canta la rana.- déjeme que le diga algunas condiciones de estas dos posiciones Polanco mide 5 pies 7 pulgadas con apariencia dado a doblarse luego del cuello, su aspecto rural es idiosincrásico como el hablar de huronéela ha ido mejorando por el roce con la profesora Collado. Sus brazos y sus piernas son fuertes como un leño de aroma o cambrón, los hombros y la espalda no son menores. Los cabellos son tan finos, pero ralos que los desenredas con los dedos que usa como rastrillo de acero que emplea para escarbar los huevos de yautía, y de la yuca a media cosecha. Es aficionado al canto de accciones silvestres, de los empleados en las velas, los conucos y las juntas, los tonapiones y convidos cantador en velas y borricadas. Tiene dientes que en algún tiempo masticaron o mordieron aunque en baja frecuencia andullos u hojas de tabacos de las sartas de los ranchos. En orden físico era un hombre reloj porque tenía una pierna más corta que la otra. Cojeteaba pero los muchachos les decían patizambo. Nunca se enteró era muy cariñoso limpio en el cruce amistoso y con sus familiares, amoroso.
José Enrique por su lado, delgado como el palo de una escoba de bruja Santiaguera, media 5 pies 6 pulgadas, las piernas y los brazos eran delgados como los de un caballo de máxima velocidad. Los cabellos de José Enrique eran corto que al ser tratado con agua o con alguna loción se mantenían desenvuelto del cascabel. Tenía inclinación por las ciencias filosóficas las humanidades en fin las sociales. Pero era como Arias y Luis Ernesto un enamorado por la literatura y la poesía. Pedro, José Enrique, y Eligio bajaron la voz rompían el sosiego de los que leían. De los tres José era el que pertenecía a la peña de los lagartos. Aficionado a esa cofradía y a la filosofía, a la sociología y a la historia, pero sobre todo a los trabajos líricos o de cualquiera de los géneros literarios. El guía espiritual de muchos, era Bruno Rosario Candelier, también el suyo. Joven profesor que le impartía esas materias en el colegio. Habia sido seminarista en la actualidad estudiaba en la Madre y maestra. Delgado alto, color amarillo amelonado. Los ojos del profesor eran grandes glaucos. Un dia tenían el verde de montaña y otro el azul de la mar. Sus marices se encorvadas en centro dándole un aspecto de mayor profundidad a los rasgos de su rostro de pensador. Las piernas y sus manos lánguidas las movías con delicadeza varonil. Cuando acariciaba las páginas de Unamuno, de Gasset, de Zolá, o de Sartre… no parecía moverlas. Pero cuando hablaba de Pedro Mir, de Neruda o de Guillen sus cabellos antillanos dejaban que el ritmo de los cueros acariciara sus oídos se recordaba que Heredia era europeo por sus raíces y antillano por haber nacido en Cuba. Lo mismo con Alejo Carpentier a quien, pienso admiró.
Luego de algunas actividades visitó a los amigos y a los compadres, y compañeros de partidos. Buscó a los compañeros de los clubes y estuvo tirando pelotas en el pley, saludó a su compadre y a las abuelas de este quien le deseó progreso en sus estudios. Luego en la casa de Rigoberto saludó a doña Yolanda Reyes, que servía meriendas a Johmny y a Rugby que fueron al río a bañarse. Al ver los ojos de los dos pequeños los juzgó como a los de Dalia Margarita.
En la ciudad del Morro donde Martí y Gómez, tejieron la alfombra de la libertad, de solidaridad, Otilio comunica a su madre postiza los planes para enviar a Santo Domingo, el dinero para comprar las inyecciones de su adolorida y sufrida madre, doña Filipina lo felicitó por la acción justa de un hijo responsable. Mas tarde la señora se enfrenta con un compadre que justificaba la matanza de haitianos en los caminos y lugares, montes y conucos… donde estuvieran, en 1937 por orden de presidente Trujillo. Y la de los ganados en las líneas y el resto del cibao por el presidente Mon. Quien en su mandato confirmó el protectorado Yanqui y el modus vivendi que caracterizó las relaciones de los Estados Unidos. Instaló una política de abuso y represión para quedarse en el poder. En 1908 fue reelegido y aprobó una nueva cata magna. -esa- dijo Otilio Marte- fue la acción más vandálica que la historia haya conocido. -¡Es o fue más vandálica que política! Argumentó la señora Filipina.
Cuando Constantino Victor abandonó la casa de la señora abuela del compadre Rigoberto, se encontró con el señor Aquino Emilio quien lo invitó a la ciudad de Puerto Plata. Dejaron los secaderos y marcharon y en el almacen de la Duarte en Imbert se encontró con Edgard y con Heriberto que compraban alguna mercancía en la ferretería del señor Aquino Emilio. Cuando Arias llegó a la casa su amado Padre dormía como un obispo del Santo Oficio. Ya habia comido pero le habia guardo un aguacate morado para que Arias degustara con el sancocho prieto, que habían preparado a su llegada. Está de más repetir que se llama sancocho prieto porque además de tener seis tipos o más de carne, llevaba víveres blancos de todas clases, pero sin dejar las yautías blancas y moradas, auyama, ñame, rulos cuatro filos, guineos, plátano azuano y yuca mocana… de las carnes habia hasta de conejo y de curíes sobre las básicas que son de res, cerdo, ovejo y chivo. Pero Arias no era aficionado a los caldos, sin embargo comió suficiente por la compañía del aguacate que su padre le habia traído para la ocasión. Las carnes estaban apartes, recordó unos de los versos del merengue del folclor nacional, se levantó de la mesa y anotó en el papal que usaba en la “Dama de las camelias”, -el sancocho prieto… color de tu carne,-decía la composición, pero se detuvo al escuchar toser a su padre, creyendo haber sido él que lo habia despertado y eso en la familia era castigable. Dejó de comer estaba satisfecho, además habia encontrado subido de agrio de naranja, que en esencia era como se preparaba ese plato nacional, en la región de Bajabonico.
Constantino Victor iba en las paginas 212, de la “Dama de la camelia” el alcalde le entregó un correspondencia procedente de Azua a la firma de Kleber Soriano. -Hola decía la carta cómo está, quiero que nos juntemos en el colegio, el primero del mes próximo, creo que lo hallaras positivo, 15 dias serán buenos para muchas cosas como leer y atender las flores y los canteros. Yo escribiré a mis falenas te propongo que lo hagas para que sepan que por ellas nos interesamos. Yo enviaré a quien debo enviar, también hazlo tú. Comprendió que se refería a Dalia M. y a Griselda P. Arias continuó la lectura de la Dama de la Camelia, como si tuviera hambre. Pero le interesó saber algo de la madre del autor Dumas Hijo, que era una dominicana. Y en un almanaque mundial encontró lo que buscaba, envió las cartas al correo.
En la calle Marien de la ciudad Maria Trinidad, al nordeste de la república, Rosa Polanco y Leo Flores recibían las visitas de Jorge Ulerio y de Pedro Núñez. Estuvieron en la farmacia del padre de Leo, a comprar docenas de preservativos. Desde la farmacia fueron al parque esperaron la señorita Doris Núñez hermana de Pedro. Cada uno de los tres tenía novia y ninguna vivía en los alrededores. Leo usaba preservativo desde los 14 años. Estuvieron en la emisora y saludaron al locutor que era amigo de los cuatro fueron al bar “brisas del castillo” titulo de una de las canciones del compositor puertoplatense don Juan Lockward. Pedro los habia invitado para celebrar el compromiso que habia tenido el sábado próximo pasado con los padres de Yolanda Binet, en Navarrete. Rosa no se atrevía ir con los muchachos y apuró para entrar con la presencia de Doris, permaneciendo el resto de la tarde bailando y tomando tragos. El sol con risas de Playbal quemaba las mejillas verdes de las flores como el que sacia el poder de macho que la luna en la noche, rechazaba abierta y con deferencia. Las corola y los pétalos de las flores se morían de penas por el calor,-- decía la luna-- esos brazos amarillos en ves de dar caricias quemaban, por falta de la ternura de los labios tiernos, frescos como los del mágico rocío, Polanco pensaba- que decía la Luna- de penas y de tristeza moriría.
Era dos de septiembre, Arias y Soriano deseaban de la presencia de individuos como ellos, estaban solos Griselda y Margarita lo sabían. Eran las once de la mañana, leían en la sombras del play y en la escuela de observación en el entorno del lavadero. Ñiña sabia que estaban en el colegio, por comida no habia que preocuparse. Pero por la cantidad de hojas, de basuras maduras y secas que el patio mostraba, a lo ancho y lo largo de la geografía escolar. Del comedor de los pabellones femeninos y masculinos, los altos robles, las tres matas de Framboyán y la de laurel y la fila de matas de tun o jabillas extranjeras dejaban caer las hojas bailaban el pambiche el “jarro pichao” en septiembre el calor del sol era mucho más que en Julio y en agosto, los miembros arbóreos iban caminos a los centro de salud los rosales y las gardenias, las dalias y los claveles rejuvenecieron por haber recibido ayer y anteayer, un baño aunque gotas de frescuras por las motivaciones de Arias y de Kleber, llegaron para cuidar el ornato agradabilizando las miradas de los habitantes versus los que se han creído dueño del universo. Los robles adolescentes, y los viejucos amaceyes daban sus ramas para que las aves se acurrucaran para pasar la tormenta que se acercaba. Las nubes con traje para ir al sepelio de la sequía de 37 dias oían los truenos que como tambores convocaban a los confines pero al estar muy oscuro los caminos una larga caravana como la de la campaña de una plaza revolucionaria para celebrar el 24 de abril, y los 35 años de la muerte del coronel de Abril y de Febrero, así se establecían en el ancho cielo tocando los tambores eliminando los espacios con reflectores, las nubes llegaban de los confines vestidas de luto eran féminas en duelo, llorando a sus novios, a sus maridos y los hijos el 28 de abril en cualquiera de las batallas. Eran caravanas de nubes heridas preñadas con el dolor del parto en filas para encontrarse con los centuriones y ejércitos de enormes y de gigantes preñadas de frescas hijas pero para poder partir tenían que bañar el sol imperialista. Los tambores como campanas precedidos de los relámpagos amarillentos iluminaban los espacios para que Kleber y Arias entraran a los dormitorios. El sol dormía sin escolta también se revelaba huyéndole al calor que el mismo producía estaban como los demás contra las conversión del trópico en desierto. Y como si hubiesen llegado a la plaza de la revolución constitucionalista se inició el baño del antiquísimo rey. Constantino Victor despertó y llamó a Kleber Soriano que soñaba ser el comandante Jacques Viau al frente del comando Haitiano de constitucionalistas. La tarde era de túneles y bóvedas de pesares y de luctuosidad, estaba negra y los gruesos chorros de agua blanca limpiaban los senderos y todo el patio. Arias y Kleber se dividieron los trabajos y salieron en pantalones de baños. Como no habia ya ni relámpagos ni truenos como tampoco hacia brisa. Uno fue al aljibe y el otro a quitar las tapas a lo imbornales que estaban tapados por las hojas caídas en horas previas. Los aljibe estaban de bote en bote rejuvenecían las flores, las hojas de hortalizas limpias y apetitosas y el ánimo de los habitante del ecúmene luego de la convocatoria acuíferas, amigables y compartibles. Ya en el dormitorio la lluvia amainaba. En el valle había más agua que en muchos ríos del noroeste, más que beber se ahogaban. Allá en la residencia de la madre de Dalia Margarita el jardincito, de las enredaderas levantaba los molleros juveniles, las camelias, las libes, y demás flores dejaron el baño y fueron a escuchar la carta que su dueña recibiera de manos de su prima Marcia - toma-dijo ella, a Dalia M. que leía las Vírgenes de Galindo. Es un telegrama- te lo envía C. Victor. -Ven corre, dámelo, ¿Quién es ese C. Victor Margot- preguntó más con ansiedad que con los labios. Acarició el pedazo de papel como a un pañuelo perfumado. Creyendo quizá que el papel era parte del rostro del remitente lo coló cerca nueva vez de los labios cremosos. Por primera vez su cuerpo de augusta virgen puso el cuerpo encima de la cama dejó que las sandalias perdieran la gravitad, fabricó una manera nueva de respirar, llenaba los espacios intercostales. Envolviéndose en el erótico perfume salido de papel del telegrama. Bocabajo levantando las rodillas hacia los glúteos se dispuso a leer--estaré después de las ocho en el colegio, el 1 de septiembre, atenderé las flores y las hortalizas, no puedo estar lejos de las cosas que amo en verdad. Meditaba la manera de hacer saber que recibió la carta y entre románticos suspiros y experimentando enormes emociones en supino miraba el cielo raso de azul turquí, las flores volvieron al baño que suspendieron al oír leer la carta, era muy tarde la lluvia se habia ido por los caminos transitados, permanecieron al lado de Margarita, y comentaban no haberla visto temblar por fría que el agua tuviera… cuando la veían en su baño. Ella recordaba el aula y reprodujo la imagen donde le pedía permiso para llamarla Dalia Margarita y esas imágenes fueron motivaciones para temblar por la emoción horneada desde lo más hondo de su espiritualidad. Hoy era diferente, el cerebro envió la imagen a las dendritas y al corazón que la enviaron a la zona central- aroma de su carne- envolviéndola en una sensación de existencia, la quiso guardar para repetirla cuando lo deseara. En el colegio Arias y Soriano fueron a la cocina para saludar a las encargadas de la misma, informaron que el señor Tejada lo autorizó a permanecer en el centro para las atenciones de los jardines y de las hortalizas… de esas manera ayudábamos Juaco y al señor Isidro que ambos estaban uno enfermo y el otro de vacaciones. -el aljibe está repleto lo lavamos antes de llover. Comieron con la profesora Herminia quien visitaba y buscaba raíces saludables. La confianza del director aumentaba para Victor y Kleber que en ocasiones fueron mal interpretados por el director, estuvieron a perder la beca, las flores y las hortalizas estaban bien cuidadas el verde era una marca de la esperanza estampada en los moradores de entorno escolar, la envidia de entorno vecinal.
-¡Griselda, Griselda! La voz andaba en la casa y salió la suya.
--¡Eh…Eh…Eh… ya voy! Respondía desde el interior de los aposentos. ¿Quién es? Respondió teniendo el libro de Martí en su frágil pecho como la copa del poema.
--¡Soy Amarilis! ¿Por qué no me abre mujer? ¡Te espero en la terraza! La terraza era una pequeña enramada muy vistosa al lado de unas palmeras y unos cocoteros, palmas canas reales, y oscilante el aire henchido de las aromas de los azahares, de nardos y petunias, magnolias y margaritas y claveles rojos se embriagó al verlas juntas, llenas de embrujo y de encanto haciendo placentero el ambiente, para visitantes y parientes. Un poco al noroeste crecían docenas de almácigos y amaceyes y por líneas de blancos alambres como dagas platinadas, separadas crecían las bohemias matas de tabacos. El piso era de concreto azulado mientras el techo en compás de las flores era amarillo anaranjado bien cobijado simulando en su aspecto a sombrero de la charrería mejicana. La hilera de lirios blancos eran guardianes levantaban los hombros lánguidos, elásticos y frágiles para evitar el coito entre gardenias y jacintos pero facilitaba el cruce de dalias y mirtos, sin decir palabras y emitir mas que susurros parecidos al del viento, un gladiolo cubría de pasión y de encanto a la bella azucena que moría de penas. Era una campiña hecha para amar y en la entrada como en los hoteles a la derecha desfilaban gardenias en puertas y en las ventanas los claveles se cruzaban en mochetas de clavelinas blancas.
Griselda salió de los aposentos y en la terraza.
-¿Hola cómo se siente Amarilis?
-Hola Griselda, ¿qué estaba leyendo?
-Estaba leyendo el Ismaelillo.
-¿Es él, el que perfuma las flores, o son las flores que lo perfuman a él?
-Toma olfatéalo, la profesora lo respiró sin profundizarlo no pudo descomponer la especie. Dejó a la maestra y estuvo buscándole una taza de café.
-¿Quién te dijo que yo quería café?
-¡A los muertos no se le pregunta si alguno desea misa o rezo! ¿Verdad que no?
-Corrupción -dijo además es la alteración de cualquier cosa, tu sabes que es un antivirtud, es la borradura de la verdad, de la esencia y de la naturaleza en su muestra original, las invasiones traen esos vicios corroen las estructuras de nuestros valores étnicos, en las voces.
Constantino Victor, Luis Ernesto, y José Enrique fueron escogidos para hacer una semblanza de la vida y obra de Franklyn Mieses Burgos, de Aída, Cartagena, de Gastón Arce y de Lebrón Saviñón. Lo propio a Melba, Ada D´rullard, y a Griselda Pérez, sobre la vida de Domingo Jiménez, Tomás Hernández Franco y de Manuel del Cabral. El dia de la exposición la alumna de tercero Nurys Santos, leyó el Poema “Yelidá” Santos Cabrera, delgada, tenía los cabellos en aristócratas guedejas, en los brazos caobinos llevaba un reluciente reloj, en las orejas grandes zarcillos que aunque eran muy cortos parecían bejucos pegapalos. -…El tío mascullaba-decía el poema “Yelidá” una canción de sol y de cocoteros…mirada gris y azul…Eric sabía que los marineros noruegos desertaban en la isla…pero cuando estaban borrachos los capitanes los metían a patadas…
Los estudiantes del 2do de literatura cumplieron con lo estipulado, con lo encomendado por el mentor de aula en torno a las figuras descollantes en los movimientos del mundo literario, de la comunicación. El miércoles fue como si montaran en asnos yeguas, caballos, y has acémilas embarcándose en un largo viaje hacia la lejanía de la llanura chilena, buscando los canteros, de las hortalizas de los poetas sudamericanos para guardar los aparejos en los gramales en los arcos del autor del poema “Versoinograma a Santo Domingo” y caer en las hondonadas románticas e inspiradoras del entorno pampero donde bosteza un miércoles, aunque cojeando de la pierna izquierda el astuto y sabio “Martin Fierro” pero allá lejos en la calzada del río Maipó corriendo de este a oeste del territorio chileno, calmar la sed y bañar luego a su Perro de nombre Flecha. Arias y Luis Ernesto lo saludaron y sin doblar las rodillas inclinaron la cabeza.
-¿Cómo está maestro?-
-¡Aquí meciéndome en la enramada de mis anhelos, esperando que se muera el vaho de las botas del soldado Yanqui invasor de los patios de la patria adolorida.
-¿Por qué su hamaca cuelga de los montes más altos de las Americas? --Preguntó, con cuidado ortodoxo Luis Ernesto Mejia-- De la América del sur y del caribe… aclaró.
-Si supiera a dónde se halla amarrado el otro cordón, te dijeras que duermo entre los andes en colchonetas de pajas y en sábanas de aplausos por no aceptar el Nóbel.
-¡Pero bueno! Expresó el profesor Bruno que de último llegaba en asno y se desmontaba, lo puso en la enramada a jáquima suelta para que pastara y bebiera en la pradera de la vivienda de Neruda, a quien en pocos segundo convocara con los salmos crepusculantes del imperio. Lo convocó- el espíritu del ángel poético de Neftalí Reyes - luego de observarlo apasionadamente se lo entregó a los estudiantes.
En el fin de semana haremos un altar a la vida de Neruda y de su poesía- hablaba el profesor-- lamentando no estar emparejado, pero no se lo dejó saber más que a Luis y Victor… por ser sus dos edecanes, y le agregó a José Enrique ultimo miembro de la ventana de los lagartos.
Luis dejó el grupo y contemplaba las múltiples mariposas viajeras sobre los naranjales y pinares de los valles era el experimentar de Agricultura. Así en un viaje triangular encima de una arista marrón iban a los puntos del seminario y del salón de actos del colegio otra arista de morado y la de amarilla casi cetrino en la finca de agricultura. Aunque le daba gusto verlas ir y venir…se introdujo en su fantasía para unirse a los del viaje a sur América. Soy un pleonasmote vuelo de mariposas quizá sin contenido… Constantino Victor que veía el espectáculo explicaba a los otros edecanes… las frases de Neruda -“no me gusta masticar teoría” entonces manifestó José Enrique--ahora es cuando he comprendido el ir y venir de las mariposas de toda manera explicaré la poesía social de Neftalí Reyes.
Y cuya sede central radica en Roma. El Opus Dei fue fundado en 1928, en Madrid, por Josemaría Escrivá de Balaguer, sacerdote español beatificado en 1992 y canonizado en 2002. En la actualidad cuenta con más de 80.000 miembros, y su prelado es monseñor Javier Echeverría, ordenado obispo en 1994 y nombrado por el papa Juan Pablo II.
-----Tras su fundación,-- dijo Luis Ernesto-- la actividad del Opus Dei comenzó pronto a extenderse en el ambiente universitario, así como en las barriadas y por diversos hospitales de Madrid. Tras finalizar la II Guerra Mundial, inició su actividad en Portugal, Italia, Reino Unido, México y Estados Unidos, entre otros países de los continentes europeo y americano. Después de que su fundador estableciera la sede central del Opus Dei en Roma (1946), --la organización
-- expresó Jorge Cruz-- continuó su expansión geográfica por el resto de América y diversos estados de Asia, África y Oceanía. El Opus Dei, que desde 1943 contaba con las necesarias aprobaciones de la Santa Sede, fue erigido por Juan Pablo II, el 28 de noviembre de 1982, como “prelatura personal”. -- este instituto afirmaba- Luis Ernesto- entraba a los cinco continentes como un estandarte de veneración y de unión, veneración al vaticano. Pienso que en la cruzada del amor, aclaraba enfáticamente, fundada por la señora hermana del presidente de la república es la emulación de ese “Opusdei”. La cara de Cristino Matos cambió al escuchar las originales expresiones, de Mejía Compré.
-¿Y qué tiene que ver ese Opus dei con la cruzada del amor y con la cimarronada de este siglo XX y de aquel XVI? Preguntó Luisito Méndez.
-¡Nada, nada!,
Yo pienso decía- Constantino Victor- que el mundo entero se enterará que los negros rompieron las cadenas de la esclavitud, en contra del salvaje imperio español. Sabrá que a nombre de Dios azotaban y ultrajaban y mataban y descuartizaban y necrofilaban como a cerdos descuartizaban y freían en aceite de higuereta y de alquitrán. Y lo hacían a nombre de Jesús. 400 años después tejen la cofradía como el mismo lienzo morado de la iglesia esconden los secretos mas importantes recolectando dineros del pobre y del rico.
-Finalmente --manifestaba Jorge Ulerio -mejor señores hablemos del Emilio de Rousseaux o del Gargantua de Rebeláis. Muchos de los que conocían lo que Ulerio dejaba en el entendido movieron la cabeza. Hablemos de Johann Heinrich Pestalozzi, y de Montezori-- secundó Javier Suriel que nunca habia opinado ni para mal. Sin importarle que una buena parte estaban ahora leyendo-- Matos y Matos- dijo - las 10 de la media noche, cuando habia apagado las lámparas… algunos rieron cuando el fantasma de Opus dei volvió a la mente de Cristino en la cama del silencio.
La noche era agradable los azahares enviaban el perfume, a los ventanales desde la loma de San Victor Moca, y como paloma mensajera anidarse en los mosquiteros embriagando los sueños de los internistas las matas estaban muy paridas eran enormes las cosechas, los cosecheros temían a las grandes lluvias y a los azotes de granizadas, en una de las ventanas hubo ruidos despertando a Luis Ernesto que soñaba viendo a Dalia Margarita haciendo el amor con Arias mientras volaban en una mecedora, encima de nubes tan blancas como blancas eran los cúmulos de algodones. Luego de dormir en la misma mecedora despertaron a bailar canciones de amor cantada por José Ovalle, que se transformaban en brumas, en neblinas oscuras. Al despertar, veían filas de cosas parecidas a espantapájaros llevando bufandolas coloradas que parecían tronco- hombro- espalda y la cabeza que no era otra cosa que una auyama o sandía. Registraban los casilleros y las maletas los bultos. En los pantalones llevaban un letrero que decía “los templarios del amor” se leía a 6 metros de distancias al tiempo que el rebuzno de un asno entraba a los aposentos.
Dias después Rafael Eligio hablaba con la profesora Collado encargada de Fundamento de Educación. Ese día la clase giraba en las características pedagógicas de los fenicios. Eligio y Cristinos fueron en participar. Demester dijo -- aprendieron los persas a simplificar las técnicas de la escritura creando un sistema alfabético que originó el español, con 22 letras y la escritura era fonética en vez de pictórica. A Eligio Rafael lo envió a explicar las características pedagógicas y Cristino las industriales y económicas de los fenicios. Está bien - señaló la señorita Collado, ahora profundicen en la clase eclesiásticas, en la sacerdotal, y en la industrial. La señorita bufanda, como le decían a la profesora Collado… se detuvo en el umbral de la salida del plantel entonces --dijo-- preparen un trabajo del gobierno Monárquico y Aristocrático de los referidos pueblos.
En el grupo B, trataban las características generales de la educación primitiva de los orientales Arias- inició con las características-, diciendo que era dogmáticas mnemotécnicas, rígida en lo disciplinario, además señalaba C. Victor - la población mantenían cultos a lo tradicional…está bien puede sentarse. Los estudiantes abrieron las libretas para recibir el menú de la siguiente clase. -quiero que investiguen- dijo la profesora Collado con aire de nobleza - la paidea el aspecto musical, la teoría educativa de Grecia. Los sofistas y los retóricos, las escuelas retórica el genio de Sócrates Sorobabel, su mayéuticas, los discípulos, Platón y su academia.
Constantino Victor exponía cuando el director observaba desde la ventana la clase de la señorita Socorro Collado. Pidió permiso para preguntar el significado de Faraón a lo que Arias respondió con limpieza y mucha seguridad- para todo el mundo y especial para los egipcios esa concepción significaba poder, fuerza, el hijo del sol, era un dios al que debían adorar. Desde el ámbito político y filosófico era poderoso y supremo con geniales facultades de padre, de guerrero así mismo de juez. Siga amigo Arias- agregó el señor Tejada- ese es un buen camino. Ciro y Kleber intercambiaron miradas, mientras dejaban ver la risita de una picardía, misteriosa para la profesora señorita Bufanda, que lo observaba, anotó sus nombres sin decir nada… recordaron el papelito de Dalia Margarita. El señor Héctor Tejada continuó asumiendo el papel de observador de clases de aulas. Llegó al “grupo A”, y a su llegada hablaba uno de los miembros de la cofradía de los Lagartos.
--¿Cómo es su nombre…?
--¡Mi nombre es Eleazar Flores! El director movió los dedos de su mano izquierda y envió una señal para que continuara. Leo decía la ética es la rama de la filosofía que averigua la moral y las intríngulis humanistas. Es la ciencia del arte de vivir, de las buenas costumbres y de los usos y tradiciones del bien don Héctor puso los antebrazos en el rellano de la ventana y la profesora enviaba al asiento a Eleazar Flores. Envió a levantarse a Angelita Tiburcio para que estableciera diferencia entre Ética y la personalidad.
De ojos grandes y muy abiertos a pesar de tener un pequeño cuerpo, sus manos eran de muñecas color moreno, miró hacia la ventana donde estaba observandola el director, quien notó que ella dejaba con la misma frecuencia un lapicero que al recogerlo se lo llevaba a la boca… sentía que temblaba con las energías que llevaban las miradas de soslayo del director. Respiró profundamente y luego de llenar los pulmones- dijo casi inaudible - ¡ay mamá! Pero el salón entero lo escuchó, cuantas veces los dijo… ¡ay mamá! Creyendo que el corazón se le salía un sabor amargo recorrió la sendas de las papilas gustativas, si embargo añadió - hay un cruce sustancial la primera persigue la verdad científica y la práctica del bien, alojación del temperamento, y las ramas del carácter con el árbol del comportamiento para mejorar la existencia del ser interactuante. La segunda es la integridad de un parasol de tres grandes varillas una que es el carácter, una de temperamento y la otra de la inteligencia. Los individuos éticamente educados llevan en sí ambas cosas. Angelita estuvo en clase como nunca era la primera participación que sobresalía en 80 sobre 100, era un dia para celebrar por haberlo logrado en pura presencia del mentor, estaba en la mocheta de la ventana aparentando dormirse a juzgar por las apariencias camaleónicas que tomaba pero esa era su táctica hacerse el muerto pareciendo una paloma herida acorralada con las alas rotas. Se repuso y lo hizo bien, lo supo y sonrió de placer. El director pidió que llamaran a Eneroliza, rompía las reglas de la supervisión. No interrumpir la clase. Empero era el dueño de la situación. No era una escuelita de alfabetización era la escuela de maestro. Doña Herminia envió a Eneroliza para que ofreciera diferencias entre la ética y la moral. Tenia los labios húmedos de la ansiedad habia presentidos que la llamaría primero a Leo, su enamorado, después a Angelita la otra enamorada de Leo, ahora… estaba planificado siguiendo el programa y estrategia del director haciéndose el come jaiba, siendo un zaramagullón. Las pestañas encorvadas de sus ojos y la boca de labios salientes y rojizos la aparentaba una mujer caucásica. Como la Tiburcio dejó caer el lápiz de carbón lo levantó con los dedos del pie izquierdo luego a la peineta salida de sus cabellos lacios, manifestó--La ética es el armamento conducente a la moralidad, fabricando reglas que eugenesian el estilo de vida de ser humano tendente a la adquisición de virtudes, la moral es la conjugación de relaciones sicológicas y de hábitos fortalecedores de buenas costumbres y de practicas honestas y de educación. El director observó la mañana. El viernes estuvo en tercero, quiso ver a algunos estudiantes en las materias Pedagógicas. Así era él celoso con los alumnos de su escuela, lo mejor para todos.
Ramón Polanco impartía, esperó que terminara todo.
En el seminario Eduardo de la Cruz Sención imponía su criterio por encima de los demás, el decía -- el aire como uno de los elementos fundamentales … pero en la Teodoro Henekén el señor Tejada entendió que como irrisorio que dijeran, el aire, la tierra, el agua, el y el fuego eran energías endiabladas podían mover hasta el pensamiento.
Hablaba de los dias difíciles, de Bergson señalaba asimilaba que el espíritu y la materia no iban de las manos, pero que existía una delación mediante la perceptibidad y la mnemotécnica. -cuando me gradúe dijo terminando de hacer de Hamlet-- me convertiré en un filosofo mundano.
El tiempo para Bergson está relacionado con la realidad. Cross Pénson, decía- mi tiempo es mi ser, es mi existencia, mi Yo, es mi vida es mi esencia, no me lo estruje…me lo mata… el que agota mi tiempo está como el que seca un manantial, acogota mi vida. Muchas veces se veía solitario. Hizo amistades con el verde tronco laurel milenario que prestigiaba el patio como una realidad temporal. Constantino Victor y Ciro Lapaix lo hallaron conversando con las ramas del laurel milenario, lo hacia como si conversara con una damisela enamorada. Señalaba henchido de energías positivas- no todos pueden oír las voces de los árboles me comunico con él, me habla, le escucho, nos entendemos. Para la comunicación con los vegetales y los minerales hay que ser descendiente de un Nagual, o ser el punto equidistante entre dos gemelos o sencillamente mellizos y yo lo soy. Yo- decía mientras contaba las nervaduras de las hojas del laurel milenario- soy un Dorssokú. Mi abuelo que era un toral hijo de naguales eres del sexto círculos del mesocosmo. Los muchachos decían que Cross estaba loco lo escuchaban hablar con los árboles y los pájaros de las normas reguladoras de las leyes del embobinado de los círculos del tiempo y del Estado.
--Arias, espérame -dijo Ciro- llegaron al banco donde momento antes estuvo senado Cross Pénson.- me parece ---manifestó Ciro- pienso que Narciso está desvariando. --¿Por qué usted lo dice Ciro? Hace diez minutos oí decir de Cirilo lo mismo. Para mí eso no es locura, pienso que es un individuo digno y puro, creador de mecanismo de adaptabilidad y de defensas. Como el pintor que habla con la pradera y con el manantial que le permite pintar. Cross es un artista crea el mundo que necesita para sobrepasar la realidad fantaseada muchas veces. Crea un mundo donde no se halle ser un objeto ni sujeto infeliz donde se… como existencia crea su propio suero para poder convivir entre las dimensiones haciéndose evidente, único, pareciendo comunicarse con los espíritus ambulantes en un entorno invisible que sólo el puede ver cuando cierra los ojos físicos y abre los de la espiritualidad… si eso es locura lo fueron muchos genios y los somos algunos mediocres del mesocosmo asqueroso donde vive el laurel milenario. Si eso se llama locura hace mucho yo lo estoy.
En el colegio --continuó Arias- muchos tenemos nuestras propias fantasías para poder sobrellevarlo, es cierto no podemos dormir encima de las nubes,… debemos colocarnos sobre las tibias arenas realidad de las piedras del rio de angustia y de hambre de nuestro pueblo desahuciado. Luchamos para cambiar este mundo asqueroso en que han vivido nuestros ancestros. Los trabajadores y trabajadoras se mueren de hambre y nosotros, hijos del Estado, fantaseamos días y noches, durmiendo en las rodillas de los sueños narcotizados aterrizando porque todavía queda un pedacito de tierra. Ese es maestro que este país, necesita, el país real, terrenal. Las bizantinilidades se las dejaremos a los apostadores de loterías y soñadores de cabalas.
Ciro se llevó de las manos a Cross Pénson y llegaron abrazados al pabellón donde ambos habitaban. El aviso para ir al comedor habia sonado, no habia agua en las cañerías para higienizarse las maños siquiera, tres meses hacia que las lluvias no retornaban a los predios del plantel.
-¡Constantino Victor!, dijo- Luis Méndez, te buscan en la puerta principal. Dicen que son los hermanos Silverio Olivo quienes vinieron para decirte adios, porque de marchan a los Estados Unidos.
-Hola Mella, hola Toño- dijo Arias- vamos hacia los aposentos les presentaré a los compañeros, he hablado en muchas ocasiones de ustedes, se alegraría de conocerles.
-No- manifestó, Eladio- tenemos que llegar donde Tía Lola, al ensanche Luperon, donde dormiremos, antes de la media noche.
-Hemos venimos para recordar la camaradería de la niñez nuestra además de manifestarnos nuestro afecto y nuestro cariño. Agregó Mella. Arias los miró con los ojos aguados en lágrimas, alzó los hombros y se abrazaron en un circuito de felicidad.
Pedro Núñez habia buscado dos cubetas de agua en el aljibe, se llenó de enojos porque Enrique Aquino la uso junto a un jabón que para el cumpleaños le regalara Holandita Binet. Echaba humo por la boca y espumas por las narices.
-¡Oiga, Aquino! Expresó Pedro Núñez - que es lo usted piensa de los demás, ¿cree que puede burlarse de los otros y de los compañeros sin que le pasa nada? ¿Acaso es más hombre que los otros? ¡Si no me busca el agua en 8 minutos considérese hombre muerto! ¡Si no me paga el jabón, puede ir poniéndose la camisa más blanca que tenga porque es hombre muerto! Todos los muchachos de los pabellones se aglomeraron en el teatro de las discusiones. Cristino estaba encima en una de las puertas, que eran de roble pero con más de 45 años de fabricadas. Como las cosas suyas, hechas sin ningún miramiento, por brincar como en una hamaca la derribó rompiendo las bisagras. Estaban unos contentos otros preocupados, en apariencia Núñez, no estaba conforme y se le temía a una desgracia. Aquino se habia convertido en un estafador y era por eso que los estudiantes favorecían el comportamiento de Pedro Usaba las toallas las medias la pasta dental y hasta los pantalones si lo dejaran. Pedro estaba hablando acalorado, no oía razones. Pero Aquino movia la cabeza y realizaba gestos considerados por Ulerio como de gente torpes. Miró el reloj y comprobando que la cara de su contrincante estaba como un tomate, pensó que era en serio que hablaba. Pedro tenía los machetes, incluso e de Aquino encima de la cama suya. Aquino se dio cuenta que era en serio vió que en la zurda llevaba el machete y en la otra manos la correa mas ancha que ojos de cibaeños hubieran visto. La muchedumbre estaba acantonada esperando el desenlace. Unos llegaron a imaginar la espalda de Aquino como un guayo producto de los planazos con el machete, otros creyeron que solo era pura cháchara para diversión que el desenlace iba ser el mismo del altercado de Ulerio y de Arias, con el juego de la afeitada. Agarró la cubeta como si un escalofrío inflara el cuerpo y por miedo caminara. Al pasar por el retrovisor vio con tanta fuerza que lo descuartizó en micas volátiles. Cristino después de romper la puerta ahora galopeaba en la cama como en un trampolín de esprines. La bulla aumentaba con el achicamiento del cerco para llegar al tiempo previsto para que Aquino pusiera fin a su actitud molestosa de un pequeño de pre primaria. Faltaba solo un minuto cuando llenó la cubeta y caminó dejando de reír, los alumnos los miraban que estuvo humillado en aparente sumisión puso el agua en el baño fue al casillero de la maleta y sacó cinco jabones, dos eran Palmolive. Por qué tenía tantos jabones, de dónde lo habia sacado se preguntaba en silencio todo el que allí estaba luego mostró una toalla muy limpia la que amarró en la cabeza. Pedro no controlaba su molestia su cuerpo ya no tremolaba y fue aflojando la recarga que llevaba como una acémila loba. Aquino lo miraba de reojillo, y creyó que Pedro lo estaba calificando como a un bandido de azoteas y de caminos. Como a los ladrones de cuellos blancos plateados. Aquino sentado en la cama dijo- maestro- vea jabones coja a su gusto, cobre con los intereses. Aún incomodo -Pedro- fue cambiando de amarillo a escarlatina, como si hubiese sido afectado por el síndrome del sarampión. Con el agua que llevara Aquino se roció la piel del rostro que le ardía. Mas que rojo su cara tenia enormes machas, Aquino al verlo cambiado le dijo que fuera al espejo para que viera la cara que tenia pero los muchachos les recordaron que el habia roto el espejo. Ulerio guardó los jabones y pedro permaneció ocho dias en cama por el influjo de la escarlatina.
-Tenemos que conversar, dijo Ciro- a C. Victor Arias- quien le respondió que habia reunión en el comedor con la señorita Amarilis luego de cenar.
-¿Por qué no me lo habían dicho?
- Iba a decírtelo pero el asunto de Aquino y de Pedro y por una visita que antes tuve lo olvidé.
En la mesa de la profesora Pérez, había una carpeta negra repleta de papeles y de libros, encima una funda de polietino amarrada con una gangorra, más allá un maletín perlado. Según terminaban de cenar fueron llenando espacios. El primero en llegar fue Eleazar Flores, luego Ramón Encarnación. De los diez que habia requerido faltaban Luis Ernesto y Demester pero que minutos despues hicieron presencias. La profesora presentó sus planes previstos enfatizaba en la creación de células socialistas y liberales, para sembrar en la sustancia de los grupos ideales internacionalistas, solidaridad por los excluidos y desposeídos, cuando estén ejerciendo la labor educativa en las comunidades. La profesora era vista por los estudiantes como el prototipo a emular, el espejo donde mirarse y hallar destellos de fidelidad y nobleza. Ella enviaba ráfagas de flujos positivos especial a Soriano, a Arias, a La paix, a Flores, a García y a Mejía. La maestra era conocedora de muchos países estudió en Costa Rica, en Nicaragua, en Cuba habia viajado a México a Norte América y en Panamá. Hablaba de la igualación de los géneros el abuso de las potencias, de los orígenes cometidos en esas sociedades, hablaba de los crímenes cometidos en el centro molecular de la burguesía. Por eso decía sembraremos educación para amar a la gente, y a la vida, evitando la guerra capitalista, odiando la muerte. Consideraba que las grandes potencias, hacían la guerra por que eran dueño de las factorías donde se manufacturaba las materias primas para matar, eran dueños de los aditamentos de las fábricas balas y mortajas. Eran dueños, son dueños de las funerarias en el mundo capitalista pero escondían los fines teleológicos, apropiarse de algunas cosas de valor que ellos, los invasores, no tenían en su entorno, como era el caso del petróleo, en el medio oriente y la bautista y el cobre Chileno. Conversaba de los poderes terrenales, de económico y del poder político, del militar y del divino ligado y sirviéndose uno a los otros formando la cadena más poderosa de corrupción.
Constantino Victor miraba los verdes ojos de la maestra la escuchaba recibiendo el latigazo rompedor el estado de sosiego en que se hallaba.
-¿Qué le ocurre Arias? Creyendo que el alumno habia bajado la mirada por algún motivo particular.
-¡No me sucede nada maestra! La abeja picó en un dedo de mis manos. Arias no pudo mentirle mejor. Ella no le creyó y continuó en la desenvoltura de su proyecto para el que lo convocara, para el esos ojos eran tan excitantes como los de Dalia Margarita. Los de la maestra lo motivaban y los de Margarita los extasiaban en lo mas hondo de la intimidad varonil en término espiritual. Para Arias, esos ojos, eran sagrados, que esos labios eran deidades y sacraticidad ajena. Entre Kleber y Arias existía… no podía haber entre ambos conflictos de índoles o especie alguna. No podia aflorar apetito ni codicia por el olor de la piel de ella es una flor más que prohibida ajena por dentro y por fuera a los cuatro vientos. Salía de su piel rubia como de la albahaca silvestre, como la salvia verdiamarilla y la fructosidad al cristalizarse llegaba a los muchachos como ondas explosivas, picaba el sexo como canelillas afrodisíacas saturada por una febril pasión vulnerable al cuerpo de los juveniles estudiantes. ¡Ella no lo sabía! De saberlo se hubiese alejado del equipo de trabajo.
-Es su perfume que nos ata a ella, penetra en mí como un viejo vector ardiente. Como puedo sentir atracción sexual por mi maestra- agregaba Ciro. No puedo sentir… su perfume me llega hasta los pies, me postro a los suyos donde puedo arrogante ante su altar.
-Pues- dijo Constantino Victor- a mi me enloquece, si lo niego no soy sincero…la he velado en la soledad de mis sueños con el cuerpo de Dalia M.
-¿Y tú Kleber?
-De ella no deseo decir nada, demasiado es poca cosa, pienso que podría ser mal interpretado. Como ustedes, la llevo dentro de mí. Pero con todo el respeto del mundo. Si su perfume y el fragor de sus ojos me enviaran al sepulcro, de éste, me levantaría para continuar mirándola y admirándola. ¡Je, Je, je!
--¿Por qué los hombres, se emboban con ella? Como hembra de corral, los machos se enflaquecen y de insaciabilidad se mueren, pero Ella no sabía, que era dueña de esa fuerza enloquecedora de varones. Arias levantó y con la mirada de burro comedor de bagazos, de rodillas. Estoi enterada que estan en el filo del machete, que son miembros de organizaciones de líneas rojas, opuesta al gobierno. Son miembros de los arqueros de las ventanas, organización extremista seguidores de Lenín y Karl Marx.
-Por mi parte no estoy afiliado en ninguna organización, política ni a grupos ni deportivos ni religiosos, pero sí a juntas culturales, de lecturas o de estudios, compartidas con la mayoría de los que estamos aquí. Nuestro estandarte lo conocen como el mejor prototipo. ¡Nuestro Mecenas lo sabe!
He aprendido a ubicar los problemas y definirlos y como el indio Enriquillo no pelear si el triunfo es seguro. Este no es el lugar, y además si me lo permitiera, señalaría que… a Bruno, como a Usted, los vigilan más, les cuentan los pasos, les chequean el andar. Más que la inspiración usted ha sido, nuestra protectora y patrocinadora física y moral, profesora- aclaraba C. Victor. Al oír hablar a Arias, se ruborizó los demás se abstuvieron de opinar y agradecieron los consejos de la maestra y guía. Estuvieron complacidos con lo dicho del coordinador de la Peña de los lagartos.
La profesora llamó a Soriano para que le ayudara a escoger algunos nombres para asistir a la fiesta del ISA. Quienes invitaban al colegio todos los años. Ella habia cambiado los planes de la reunión que finalizaba, al darse cuenta que los aires floraban contra de los fines. Estuvo segura en condenar la actitud necia y fría de Enrique Aquino Alvarez y su presencia no ofrecía seguridad.

Kleber se habia quedado con la profesora en el comedor y recibió la información de la fiesta del Instituto superior de Agricultura de Herraduras, Santiago. A la que debían asistir cinco varones y 12 hembras por invitación de la decaneria del ISA.
-Profe- llamó sin apuros Jochimín, Kleber tiene muchas experiencias en ese tenor, si me ordena le diré que le desea ver o le adelantaré para que nos sea más fácil.
-Búscamelo, ved al dormitorio, tráemelo- manifestó orgullosamente el maestro.
-* ¡No! anda para la ciudad.
En el escritorio del profesor Contreras habia un libro de carátulas rojas encima de las Almas Muertas, Otilio lo leyó “El inspector” de Nicolás Basilienovich Gogol… quien tuvo que abandonar el territorio por la protesta que esta obra provocó. El señor Contreras odiaba la corrupción, tenía limpias ideas de ese flagelo que aterrorizaba las empresas, más a las públicas, que a las privadas. Dormía en las azoteas y en las puertas de las oficinas públicas. Casi todos creen que no leo, empero amo la buena literatura y sobretodo la revolucionaria. Además de mis artes industriales, amo la intelectualidad, todas las manifestaciones, encendió un cigarrillo y colocó el libro sobre las Almas Muertas del mismo autor. Estaba por llover. Se despidió de los muchachos y se marchó en su Honda 50.
El olor picante de la alquimia culinaria, tenía a la señora Herminia un tanto molesta. Entró a la biblioteca llamó a Arias para que le llevara agua. En menos de tres minutos la señora Herminia se estaba bañando satisfecha de la actitud de Arias. Después de bañarse volvió a la biblioteca y preguntó por la bullanga del dormitorio.- son los muchachos inventando Carnavales para convocar a la diosa de a lluvia- dijo sonriendo Arias.
--¡Unjúu, es eso! Están convocando al Dios Nereo. A las seis de la tarde, aún escuchaba doña Mamina, los golpes de tambores de un solo parche, la guira y dos objetos de hojalatas, habilitados para la ocasión que hacían fiesta en los entornos del seminario.



CAPITULO 17.-
El aire de noviembre abrazaba con sus manos álgidas las espaldas desnudas de los habitantes de Teodoro Henekén. Los graznidos, el croar de las ranas del aljibe el graznido de los cuervos convocando el concierto a la llovizna al compás de los versos de la naturaleza emitidos en el canto del gallo en los rejones o el aúllo de un gato emulando el ladrido del perro guardián. Los muchachos bailaban cuando Constantino dejó la Biblioteca las manos de Núñez enrojecían de tanto golpear el cuero con los bolillos invitando a escuchar los ritmos mandingas y los versos de Nicolás Guillen-Bomba, mabomba y bombó. Luego de ver llegar a Constantino, Luis Ernesto Mejía con su clara voz y sonreír exclamó - salió tranquilo el cangrejo, saltando de lao, de lao el cangrejo. Emulaba los saltos se agachaba, raniaba, saltando de lao. Continuaba Núñez golpeando sádicamente los cueros gozosos, que en abierta agonía masoquista babeaba el trompetista. Salpicando a la alcahueta guira en los ritmos de jorge Ulerio. Guayaba la guira y los muchachos reían, reían y guayaban y bailaban, emborracharse ardiente triculí, al ritmo del Sóngoro cosongo del Sensemayá en la voz clara de Mejía. --la culebra tiene los ojos de vidrio, se enreda en un palo en un palo. Luis Ernesto se enroscaba en una sábana simulando una rama de un árbol, caminaba sin patas, sin patas se esconde en la hierbas. Camina sin patas. Mayombé. Luis Ernesto levantaba los brazos y decía- ¡viva Carpentier, viva José Maria Heredia! ¡Viva Meso Mónica! Es importante aprender a matar las preocupaciones. Este poema esta poesía lleva dentro ese poder de mantras es un relajante musicoterapético. Era tarde no habia llegado Kleber de Santiago, Arias no entendía la dilación de su amigo fue para la verja a esperarlo, llegó a pensar en un asalto, lo esperó sentado en la grama. Otilio llegó y le hizo compañía comentaba el sensemaya y el Sóngoro cosongo y al final apareció. Traía en la derecha una funda y en la zurda un periódico el Nacional. -¿Por qué están ahí a fuera? Las luces en el pabellón estaban apagada señal que pasaban de las diez de la noche. Los ronquidos de Cristino y de Ulerio despertaron a Dante Castellano, quien pararía una mortaja traicionera. Vámonos a costar. Serán las once ustedes saben que la navaja nunca duerme- sentencio C. Victor-
-¡Casi lo olvido…! Comentaba Otilio,- dice el profesor Contreras que le busque, desea hablar contigo. Ordenó a Jochy a explicarte el asunto.
-¿De qué querrá hablarme el profe, Otilo? Inquiría mientras comía la cena que Arias le había guardado desde el comedor. Luego Kleber entregaba a Arias los saludos que le enviaba el señor Damny Cabrera, amigo de Jochy y de Humberto, del mismo pueblo. - era el que tocaba el saxofón, en la fiesta de los agrónomos, anoche. - te perdiste de la fiesta dizque leyendo, todos sabemos que era por no estar lejos de Dalia M. eres el mas tonto de todos nosotros, esas mujeres, ningunas, para nosotros serán. La estan educando para que nos rechacen.
--Quizá sea cierto que novia de estudiante no será esposa de profesional, sin embargo ¿qué explicación me puedes dar del comportamiento que ha tenido hoy?
- Oye Arias- Ciro y Leo se emborracharon en la fiesta, sabiendo que han sido seleccionados por el comportamiento excelente que han arrojado en su vida colegial, empero yo…, bebía los tragos que se podía, no los que quería. Pasé la noche bailando, pero ellos dejaron de bailar para beber. Comi sin apuros ¡tú sabes!
El director continuó visitando los primeros cursos, en los “grupos A Y B, comprobó el mal empleo de materiales y de recursos audio visuales y habia indelicadezas en el desarrollo de los temas se perdía la entereza, el interés, la motivación como en los cursos que había visitado la semana anterior. Convocó a la cuarta reunión del mes en la mañana del sábado. Estuvo en los cuartos de las carretillas y otros materiales de labranzas. Llamó a Kleber y a Arias para preparar otra lista de coordinadores en los puestos de limpiezas y les dijo con regocijos, “los necesito juntos en la hortaliza escojan seis parejas de primero y de segundo están en libertad de escoger las personas que producen. En la mañana del sábado los grupos estaban funcionando y después de reunirse con los profesores don Héctor entregó a C. Victor los listados aprobados con el sello y la firma suya.
En la reunión el director habló de la calidad de la enseñanza, del mejoramiento del método, amplia participación del dicente en los deberes y debates de los salones. Mayor empleo de recursos dinámicos, eficientización de la supervisión, planificada y evaluada adjunto a los trabajos y tareas. Cambiar… verificar… verificar los fines del Estado con el aporte personal del educador con mayor marco plural que individual. -hay que mejorarla calidad de los propósitos, decía y miraba por encima del salón como si estuviera en una sabana poblada de cactus y de guazábara. Las clases, que en nuestras aulas se imparten, en término didáctico, son más que vacía, no tienen esencia, ni preocupación, valga el juicio, sin dominio pedagógico. En la pizarra hallé temas de clases anteriores, alejadas de la realidad. La profesora impartía historia y la pizarra ofrecía pedagogía de los fenicios, pero la urticaria pobló el pellejo de mi molestia cuando comprobé que no había una sola lámina, una imagen, una gráfica. Lo propio sucedió en ciencia naturales, pienso,- remachó comiéndose las uñas-, que no se puede seguir de esa manera. Ese camino es peligroso. Nunca he ido a las aulas en busca, como perro, el hueso de cada día. La unidad de trabajo, los planes diarios… tengo hermosas consideraciones sobre este personal por haber mostrado tener conciencia… y juicio del para qué fue seleccionado como miembro de esta entidad que no tiene que pedirle a otras si quisiéramos. Lo he considerado individuos responsables, continuaré considerándole así, lo miraba uno por uno. Algunos decían no es por mí, ¡por mí no es…! ¿Y por quien será? Otros pensaban. Los miró a cada uno en los ojos para que supieran que su director está despierto, buscando a los que duermen al medio día donde se cuecen las habas. Hay que estar en los fogones de los hornos para preparar las sazones y escabeches para el menú magisterial que los nuevos tiempos nos vienen exigiendo. Si los de hoy son buenos siempre serán como de hoy. En mi universo sólo existe hoy, ¡evolucionante Hoy! No podemos servir sobre las mesas ese hoy un contenido de sazonado, insípido, salcochado, no. Como dicen en Moca los mocanos es bueno servirlo seco y sacudido llevarlo medido por buen cajón. Así los consumidores degustarían lo mejor la mejor calidad de la mesa nacional. No podemos no debemos enviar profesores fritos en alquitrán, ni hervidos en aguas negras. Porque todos queremos nuestra nación, no es una fábrica de aparatos, sin emociones, ni sentimientos. No, no si así lo viéramos. Sería la más difíciles de todas las tareas, más que la del médico o la del constructor de rascacielos. Construir un edificio de cientos de pisos, un puente de varios kilómetros, construir la mentalidad, la voluntad, el genio, el talento, el ingenio. La inteligencia que luego en su Hoy construya el edificio o el puente. Para que haya limpieza… debe haber higiene desde el principio… se levantó de la butaca de espaldar alto llevando en la boca el índice de la mano zurda.
El señor Contreras comentaba que si el señor Héctor hubiese sido fumador se hubiese fumado 28 cigarrillos por haberse llevado el índice izquierdo 156 veces.
Las semanas anteriores las calificó de digna de emular, eran ejemplares. En muchas aulas hallé lo que un minero en las minas busca- lo decía jadeante pero con brillo en los ojos que llenaba de lozanía el rostro de hombre de cincuenta dos años. Habló del perfil profesional de los estudiantes. Preguntó por Luis Guárana y por Máximo Elías Holguín. Buscaron al primero.
-Esos muchachos, señor Tejada - son adaptables se beneficiaran en gran medida de nuestros planes y de nuestros objetivos los dos son afanosos por saber, pero el nieto del general Guayubín es insaciable lector.
-¡Buenos Días!- dijeron Luis y Máximo. Al director no le interesaba la presencia de Máximo Elías y lo devolvieron al dormitorio. Luis estaba ante los profesores, era foco del lente de todos.
-¿Dónde está lo que traía usted?
-La dejé en el aleo de la dirección. Era una pelota maciza que empleo para relajamiento de mis músculos.
-Entonces conoce de esos mecanismos y desconoce que debe decirse alero… no aleo. ¡Jeh, jeh, jek! Sarcásticamente rió el director. ¿Y ese libro?- preguntó el director. El estudiante lo mostró para que lo vieran los profesores, que los miraban atentos con cierto cariño pedagógico. ¿Qué libros ha leído usted luego del ingreso al colegio? Con jovialidad preguntó el ejecutivo.
- Si, señor director- he leído “El Cristo de la Libertad, y El centinela de la Frontera, del doctor Balaguer, Las cosas añejas, del dominicano César Nicolás Pénson, Crimen y Castigo, del ruso Dostoievski, Y Desde Colón a Fidel Castro” del Profesor Juan Bosch. También las novelas ejemplares del español Miguel Cervantes Saavedra.
-Díganos Luis. ¿De qué trata el Cristo de la Libertad”?
Luis miró a doña Herminia y al profesor Candelier, después sin tropiezos, señaló- ese libro habla del perfil del padre de la patria, el autor compara la vida de Juan Pablo Duarte con la de Cristo padre del cristianismo.
-¿Qué piensa usted de ello? El director miraba a Luis al entrecejo.
-¡No pienso nada director! Contestó algo sudoroso y con aparente seguridad. Luisito como le llamaba doña mamina pesaba que el director se comportaba como un inquisidor, se daba cuenta que los profesores lo habían visto con buenos ojos, y eso a él le bastaba era suficiente. Recordó que Arias se lo habia dicho… un dia de estos te llamaran a la dirección y te preguntaran lo que lee. “!A mi me llevaron como a una prisión muchacho!-- le había dicho Arias, saliendo del seminario. Y me obligaron oír misa.
Para que te vayas a tus labores -instó el señor Tejada- enumérame los nombres de que los tumban cocos a pedradas limpias en las noches de luna. La profesora Amarilis pensó automáticamente en Soriano, por ser azuano.
-¡Usted ve…! ¡Esa yo no la se responder, señor director! Libremente respondió el nieto de Guayubín.
-Eres un buen muchacho, todo está bien puede marcharte.
En un rincón de la lavandería se situó Amelio Pérez, abrió una oficina para recibir las inscripciones de los participantes en los concursos de hábitos, culturas, usos, costumbres y tradiciones en las distintas regiones representada en el colegio. La mañana era de rayos de lenguas rojizas, entraban a las habitaciones por las rendijas de las puertas y de las ventanas de os pabellones de cemento, de zinc y de madera. Emilio estaba sentado en una silla de espaldares altos y de lisos balaustrales no se daba cuenta que en los horcones de cemento, envuelta en bejucos una pareja de culebras, recibían un baño de caricias veraniegas con las lenguas rojizas del candente sol. No podia darse cuenta porque en su menta tenía espacio para la imagen desnudas y frías, crudas de la brutal belleza de Neyda Sandoval. Nubes forasteras, tendieron un mantel blanco encima de la cabellera del rojizo sol haciendo más llevadera en la hortaliza, la faena. Otras cansadas venían del sur cuando cuatro viejas nubes cansadas y sin permisos se alojaron en los aleros cibaeños. Ahora era pálido el rostro solar, un oscuro molestoso llenaba los orificios de la oficina donde pernotaban las culebrillas cerca de las piernas de Neyda Sandoval. Polibio Pérez del 3er. año, de la ciudad de Neyba preguntó a Daniel Lapaix, del 2do, año si estaba listo para participar en el concurso, a lo que respondió- claro que voy, pero por interpósito que no hemos seleccionado aún.
En el salón de actos los equipos de trabajos realizaban las investigaciones de lugar. Para señalarse con dignidad en el señalado certamen en vez de grupos refundidos dos por regiones, algunos por tres y más el número que correspondió a Santiago fue el Uno, y el Dos A Barahona… hasta Samaná que fue la última en inscribir su participación.
-Quika Zavala, Emilio Pérez, José Antonio- Jare- y Nurys Santos constituían el jurado.
En el taller Otilio, Kleber y Jochimín, iniciaron los trabajos de ebanistería preparaban las 26 docenas y media de sillas y de mesas para restaurantes. Encargadas por el señor profesor Contreras. El trabajo en equipo era la modalidad, nueva para algunos estudiantes incorporados a las labores culturales, didácticas y pedagógicas. Debían poner en ejecución en las escuelas de todo el país.
El labio de fuego quemaba la piel del trabajador, que hacían tareas con el prof. Henríquez, en el marcado de los canteros. Aquino ayudaba a Idalia. Lo mismo hacia Méndez con Irma Gómez dada a sudurar hasta por la boca. Un dia cuando organizaban las excavaciones para dar terminación del abonario que hacían con pajas y materias orgánicas cayó en los éntresenos y casi muere por el susto, una sanguijuela, en los cordones de los sostenes amarillos colocada como si hubiese ido a saborear las exquisiteces de las mamas juveniles. El profesor Marino tenía un sombrero de palma cana al estilo mambí proporcionándole una agradable sombra y un aspecto de rebeldía, esperaba a Pedro Núñez, que llegaba con la carretilla repleta de estiercol y cal para la aplicación de abono. Cuando Núñez vació las materias Angelita Tiburcio sacaba las lombrices de la tierra negra que minutos antes trajese Pedro. Cuando el prof. Marino la observó dijo- Pero bueno, Tibur, que era dado a romper los apellidos a los alumnos, mire aquella mata de plátano, para la que se muere, después mire la que la que está verde, parece una adolescente. ¿Verdad señorita Tibur…? Esa tiene el encanto de una jovencita tierna como usted, no le digo las cualidades porque pasaría muchos tiempos enumerando las fragancias que les acompañan. En cambio a la otra le falta todo lo que aunque no le sobra tiene la que se parece a usted en el sentido de frescura juvenil. Son distintas, están diferentes en todas sus partes. ¿Y por qué será? ¿Por qué no se pregunta usted señorita Tibur…? Oiga tibur la que se muere carece de los animalitos que usted sacaba de la carretilla. La que en apariencia está encinta, en sus raíces hay muchos de esos animalitos llamados lombrices, son los que llevan el oxigeno a las raíces para mantenerse hermosa y lúcida. Esas lombrices, ayudan a la producción agrícola abundan en los terrenos negros y hacen la ingeniería requerida. El señor Marino escuchaba, cuando terminaba la exposición con Angelita Tiburcio, que Pedro y Luis Méndez, hablaban sobre la habitad, al darse cuenta que tenían diferencia se acercó al abonario donde estaban los dos alumnos trabajando y en caso de ser necesario arrojaría un poco de luz, -- los que perdieron el interés escucharan. -¿De qué están discutiendo muchachos?
-¡Ahí está,- señaló Méndez creía estar en lo cierto.
-Estamos dilucidando el concepto amistad, yo digo- que es el lugar de nacimiento y de crecimiento de un ser viviente- agregó Pedro. Constantino Victor que tuvo todo el tiempo en medio del debate manifestó-- los detalles dan la diferencia.
-¿Cuáles son esos detalles Monsieur? preguntó alargando los labios. Según el parecer de Arias el profesor parecía afrancesado y de saludaban diciéndose monsieur en vez de señor en su lengua natal.
-Los detalles profe- expresó Arias, - son de adaptabilidad. Si a esas lombrices se le saca de su habitad, de seguro que morirían.
-Así es, monsieur, así es. Se quitó el sombrero Mambí para decir--Demesterio, coja esa regadora búsquela de agua para que mojemos la tierra… ande, ande Demest que ya terminamos con lo comenzado.
El profesor se dirigió a -¿Pedro, cómo está quedando a habitad?
-Bueno Maestro, esta habitación, -y la digo entre comillas- está quedando mucho mejor que la de nosotros, le falta lavarla un poco para las frescuras de los nuevos inquilinos. Cuando Pedro oía sus propias palabras el profesor decía recojan pronto las herramientas que en minutos tendremos bastante agua de las nubes encintas, ¿se puede decir nubes encintas Monsieur? Preguntó creyendo que el estudiante que le quedaba al lado izquierdo era Arias, y al darse cuenta que no era C Victor, y que éste regresaba con la regadora llena de agua, sonrió.
-¿Dónde está Demest, Monsieur?
-Tuvo que ir al baño de urgencia profesor.
-Ande monsieur, que las nubes están preñadas, y por mi experiencia caerán borriquitos aparejados quizá antes de las dos de la tarde. ¿Verdad Monsieur?
-Pienso que sí Profesor Henríquez -dijo Arias, sosegado al sentir que el profesor Marino, compartía fervorosamente, con todos los estudiantes sin importarle el curso o el nivel académico.
CAPITULO 18.-
En el dormitorio de los lagartos, Rafael Mateo, oriundo de Luperon, lugar de Humberto y de Jochy, preparaba la participación de la provincia de Arias y de los otros imbertolinos, en el certamen. Fue el expositor de ambos municipios acompañado de Humberto en el saxo, y en la flauta tres canciones propia del folclor norteño llevó los Usos, las costumbres, cultura y tradiciones de la parte oeste de la provincia. Los Isabelitanos con su jugo de tamarindo, el mangú de auyama con zurrapa de chicharrones de tiburón. Los mameyinos con la champolina de Guayaba, la malteada de café, y los imbertolitanos con su sirope de miel de pulga y de melaza, el guayao de Guayaba, y el morir soñando de leche con naranja y pina. Dulces de leche de chiva relleno de Jagua hervida. Presentó el juego de la vaca sin lazo, el juego del anillo y del pañuelo, finalizó con la canción Amor y Geografía. Ya estando sentado la profesora Collado que también era puertoplatense, le solicitó la interpretación del merengue San Antonio que cantara el rayito de Sol Elenita Santos. Rafael Mateo se crecía cuando subía al escenario. Era la expresión de pueblo de voces altas y alegres. Era de Luperon de pueblo de voces, limpias y potentes, como la del Barítono Eleuterio Eduardo Brito.
Rafael Eligio dejó el salón cuando estaba la representación de Samaná con la sopa de leche y la supia de camarones… con los chicharrones de leche de cabra, buscó a Pedro Núñez y se dirigieron para Guasumal, Tamboril, hacia la vivienda de sus padres. Iban comentando las clases de Fundamento de la Educación, finalizaron con Yolanda y Celestica en la boca. -Sabe Pedro, dijo Eligio,- que en el colegio, hasta el gato tiene amores. Hasta el mandamás ji, ji, ji- rió sin parar por mucho rato.
-¡No, no lo sabía, respondió con frialdad Núñez. A demás de Yolanda y nosotros, ¿quiénes tienen amores Eligio? Eligio sintió que en los términos de su amigo habia picardía manifiesta. Titubeó quizá era un vicio familiar. Rato más tarde añadió- no estoy seguro pero el señor literatura le agrada a la señorita Gramática, a la señorita Inglés le gusta al señor sociología, hablan el mismo idioma. Al señor Serrucho y a don agricultura como al coronel Cuchilla, es decir don Navajita, son asistentes no ejecutantes. Pero moseñora Orientación y Priorita supervisión. Pero Pedro, explotaba Eligio, aflojándose la correa para orinar, hay estudiantes muriendo de amor de amor como la princesa aquella, por los encantos de un maestro, en particular y viceversa.
--¡Anjá! respondió sorprendido Pedro. Dígame sin tapujo. Polanco hizo un movimiento y mojó los pantalones se escuchó un chuispe dio las vueltas que dan los perros cuando marcan su territorio. Bebieron tragos de triculí comprado en el colmado de la entrada hacia Tamboril, pusieron la botella vacía al lado de una ata de Plátano llegaron a la casa. Don literatura da la vida por la dueña de la pintura, señorita Shakespeare, ofrece la suya por hallarse entre las nubes con el ahijado del Cabo Millo. El estudiante palma sola sobrino de Maguana, moriría ahogado en el mas profundo mar de fuego de la gemela con la novia del Atlántico.
-¡Eligio, tu estás locos, estás pasado!.
-Yolanda- continuó elucubrando Eligio - se come las heces por ti y tú las tuyas por ella.
-¿Y tu de quién estas enamorado, pendejote?
¡Cómo que d quién? Tu sabes que me gustan todas, si hubiese tenido que seleccionar hubiera escogido a la señorita Gómez. A la pelirrojo de Gaspar Hernández, a la viudita del ahorcado. Tenían media hora en la puerta de campo del cortijo de sus padres.
-Hablando pendejetas -expresó en su fuero interior el señor Eligio Padre que escuchó algunas de las sandeces de su hijo.- hablando basura y acaba de llegar. Pasó un buen tiempo de silencio, se limpiaron los pies, miraron que el señor padre se hacia el dormido en una haragana de roble blanco en la enramada, parecían como si soñara.
-¡Buenas tardes! Al entrar dijeron-.
-¡Buenas debieron haber sido! Respondió el viejo. Ellos se miraron de repente. -¿Eres tú Eligio?
-¡Sí soy yo, papá! ¡La bendición sea para usted, Papá!
-¡Que sean para ti y tu acompañante… que no me ha presentado! que encuentren el camino de la gloria, si es eso lo que buscan.
-¡Es verdad, ese es Pedro…! y me preocupó al ver que se ha quedado mudo… ¡el venía bien, papá! dijo Eligio y abrazó al señor que bajaba los pies de un banquito negro reluciente, quizá por el uso. Pedro callado pensaba en el humor de Eligio, jugaba con sus padres, era una familia admirable. Eligio se acostó en el cuerpo del anciano y parecían, según la imaginación de Pedro, la silueta de dos marranos papacotes.-
-¡Siéntate, Pedrito- entra hombre, siéntate! Por qué tardó tanto para volver a verme. Pedro le contó de los compromisos que tenían en los últimos dias, le dijo que se preparaban para los exámenes, y de las primeras practicas previas observaciones.
-¿Dónde está mamá, papá?
Tu madre, anda para anda para la casa de tu padrino Basilio Vásquez, a quien se le murió la hija más pequeña. ¡Sí ombe caramba! Le daba tono de lamento a las palabras. ¡Sí ombe! volvió a decir moviendo la cabeza de inconformidad. Es un viejo de 98 años y no necesita de espejuelos para leer, pero lo grande en Basilio, Pedro, es que tiene una mujer de 32 años. ¡Es un atrevido! La mujercita es de na, de na, ¡muchacho! Sin muchas pendejueras la he visto parir tres veces, de dos en dos. Fíjese Pedrito, que la muerta de anoche es del cuarto parto, tenia cinco meses nadamás. ¡Son niguas, creo! Miró para la puerta le pareció moverse, tenía lentes negros para el sol, estando oscuro, aureando el luto su rostro senil. Se les cayeron y con el bastón rompió el vidrio derecho. Pero para su otro hijo, que llegaba por el lado de la cocina, les parecieron, acostado, en haragana un viejo fantasma pirático, por el gorro fuerte azul turqinado. Más que por el parche negro encima del espejuelo. Tenía aspecto de un jefe de tilapias en los cantones en los contornos del lago Enriquillo. El papá de Eligio vestía a la antigua desviando así la atención de vecinos y parientes por ser dueño de la herencia de la familia Polanco dejada por sus padres en un baúl de ébano blanco y de puertecillas libanesas con esos pantalones en zafarranchazos les agarran penas, papá se la sabe todas- míralo con esos pantalones de remiendos de macario y cuero, es especialista en el manejo de la simulación, marionetero, je, je, je -rió se, orinaba los zapatos de Pedro que estaba cerca de este riéndose de las agallas de su apreciado padre. Es un mambí manejando trampas y creando circunstancia. Las hace de cualquier color, pero las blancas son las que prefiere. Estando sentado en la enramada le dijo a mamá Genia- tu recuerdas el dia que fui a buscar para la Hacienda, los zapatos y no regresé hasta el dia de San Juan. En el vientre de la enramada hay tentativamente 66 quintales de cerones de tabaco que vendido a 25 pesos te compraría las medias y los zapatos de Charois, aquellos que me pediste cuando eramos novios, los recuerda vieja. ¿Verdad que los lleva en la memoria?
--Sí que lo recuerdo, pero esos no, de esos hace muchos tiempos. ¡Más de 50 años! Esa tarde… pensó me quedé en espera en la galería de la casita de mi padre Filogenio Sosa jugando como niños a la esperanzas y no llegaste, y aquella tarde que retornaste, fue borracho te habia bebido todo el dinerito, ahora despues de tanto tiempo me los traes con los hilos bien envueltos y manejados por tus recuerdos. Así pensaba doña Eugenia Sosa hermana gemela con Eubaldina Blanco… la madre del Dorsuskú Rafael Enrique Sosa.
--¿Por qué estás llorando Genia? Dijo antes de encender el cachimbo de Caoba.
Constantino Victor y Kleber Soriano, lavaron el aljibe se avecinaban los borriquitos aparejados que el profesor Marino Henríquez les habia hablaba en la hortaliza, cuando preparaban los aboniarios esa mañana no eran como los del 1ero de septiembre, cuando regresaron para mantener llenos el aljibe. Las nubes estaban ahí encintas lo habia dicho el profesor de agricultura, y en pocos ratos parirán borriquillos ensillados. Eran las diez, pasado meridiano, la oscuridad era gruesa y blanda, hacia frío la brisa que no era fuerte levantaba las hojas secas y maduras que a sus pasos encontraba, permanecieron levantados ambos, esperando las primeras gotas de lluvias, las primeras caidas. Otilio Marte estuvo donde fuera de utilidad, llego donde Arias y Soriano cuando los grandes granizos golpeaban los listones de la tapa del aljibe, cosas que para los sureños, eran pedradas de un azuano borracho, que le habían quitado la concubina en el Bar las tres hermanas. La temperatura bajó de repente, dejaron de cantar los gallos, bramaban con furias las vacas, eran estrofas de la Marsellesa, como sutiles y febriles conciertos de rana croándoles a los macos toros que se escondían en las covachas pero podían escuchar el rebuzno de un saleo en el potrero más cercano. En ambos dormitorios los muchachos estaban despiertos, se habia marchado el fluido eléctrico, no se veía nada, la oscuridad, sobrepasaba los linderos habituales. El zinc de la cuartería ametrallaba contra los bajantes de jaguas centenarias, el aguacero llevaba pies livianos, pero con pesadas manos, al través de las persianas C. Victor pudo ver una cara amarilla por el resplandor del cigarrillo que fumaba en el dormitorio. Cuando los tres llenaron el aljibe, cuando fueron acostarse volvieron a ver a Ciro y a Leo fumando otros cigarrillos. Los saludaron después les pidieron fósforos para encender una vela y al fin se fueron a su dormitorio. Arias halló al señor Henríquez, esperándole en un pasillo tibio de su mente… y a Arias le oía decir- ¡caerán borriquito aparejados, monsieur.! ¡Las nubes estan encintas! ¿Verdad que si monsieur? Cuando se entregaba a los placidos retortijos del sueño recibió como a una visita distinguida el perfil aunque borroso de Silvio Podaba Paulino, sonreía al escuchar la voz de aquel que declamara en la convivencia las criollas de don Pellerano Castro. -Tenía una gran voz dijo Arias,- casi durmiéndose.
En la mañana la humedad era dueña de todo el entorno educativo, todavía no se veía el fango pero estaba todo blandito, los muchachos caminaban por las acerinas de las encachadas callejuelas. Pisaban las virginales gramas las que vistas como damas aristocráticas, de cofias y guantes blancos, y al conocer de sus encantos no podrían los zapatos encimas fueran del color o del tamaño esos fueren.
El certamen entró y salió por el portal del éxito todas las regiones introdujeron su participación, fue una marcha de entusiasmo con objetivos perfectamente claros, el espacio del colegio era muy favorable para esas cosas, en lo físico como en lo espiritual. Para muchos, como para Constantino Victor Arias, era un santuario sin baches inocuos, ni basura, tampoco fantasmas por eso las avecillas volaban facilitando el trino y silbatillo de alegría artística. Los profesores fueron simples observadores hasta el desenlace y de pasada lo asimilaron como un espacio relajante y de esparcimiento absorbiendo las energías positivas espirituales de los distintos expositores. Es posible que echaran en bolsos, las bagatelas, para discutirlas en los salones de clase. Que aunque para Bruno Rosario Candelier, esas baratijas, servían de entremés. Humberto Morrobel, poseedor de los aires musicales y del alma de la poesía, del encanto de las células musicales como las cosquillas intercostales, como traducción de caricias humanas en el rostro pentagrario. Vestía pantalones azules con un listón amarillo a los lados desde la correa hasta el ruedo. Arias lo veía leyendo los códigos de “Lucia” canción poema, del Doctor Balaguer, presidente de turno y lo propio con “la flor de la canela” ambas de amor y poesía. Subió al escenario para complacer a una de las profesora ejecutando el merengue “Compadre Pedro Juan” y la “Empalizada” Rafael Mateo luego, cantó la canción Amor y geografía”
-¿Cuál es tu parecer- Arias, preguntó Rafael Mateo- de nuestro folclor? Arias sintió un ardor que habiendo nacido en el estómago recorrió todos los axones como en una pista circunvalada, miró a la audiencia una por una y tomó postura para contestar la pregunta hecha por un alumno de curso inmediatamente inferior al suyo, pero Arias conocía que estaba escrito como un guión del certamen, vio el perfil del profesor Candelier…esperaban con ansiedad lo que diría el representante Imbertolino-- como todo tema de un sistema ortodoxo debe ser tratado por expertos no por neófitos, empero me arriesgo a señalar que los aires folclóricos son sagrados y como lo vivo y lo siento diré, que es una manifestación del mundo espiritual con sede en las grandes almas en regiones nobles, es una manifiesta actitud social comunitaria muy compleja. Se nutre de las acciones individuales, pero al final refleja el grado en las diversas actividades de los habitantes de cada región en ese pueblo es un indicador de formalidades de las diferentes vertientes y características y extractos culturales, tradiciones, costumbres, usos unidos a las etnias y a las religiosidades. Oye Mateo,- enmendaba Arias - en la música es un comportamiento singular del gusto, de la educación, pero sobretodos es el sexo de la patria, de lo quisqueyano, de la quisqueyanía. No existe otra cosa con mayor grado de espiritualidad donde el ente social envíe señales de emociones, y de sentimientos. Menos obstáculos… el júbilo, el llanto, lo encontramos envuelto en la membrana de los instrumentos folclóricos como una sublime sábana blanca. Humberto Morrobel lo oía mientras fumaba en uno de los camerinos. Cuando dejó el camerino preguntó sobre los instrumentos, quiso averiguar el comportamiento y la concatenación con el ejecutante y el aparato musical.
Pienso que el sentimiento y la persona del músico existe un vínculo, una sicología, una correa de sensaciones por donde envian las señales, como en un cable, las energías electromagnéticas esa trilogisidad es la integridad del arco íntimo. Pienso que cada instrumento conlleva en si una acción social y de entrega sicosexual. Aunque el lector crea que estoy repitiendo, no… por muy servir y rústico que parezca, si lo vemos en una mesa o en una vitrina hay que guardarle respeto… como cuando la boca o las manos la hacen llegar al clímax de caricias. ¡Ahí está la presencia del respeto! En fin los factores ayudadores en el desarrollo de la personalidad musical, de un pueblo son los mismos que intervienen en los otros desarrollos. Ahí está lo prehistórico, lo histórico, lo medieval, lo universal, lo clásico, los ahorcamientos y las fusilaciones.
El instrumento musical es una integridad, es un circuito de armonía unido por las redes sensibles, capaces de sostener el hechizo que envió el compositor cuando fue invadido por las magias de la musa inspiradora.
El certamen continuaba iba a las mil maravillas, pero Arias se marchó para el dormitorio, Luis Ernesto y José Enrique mantenían un dialogo sobre la pobreza, el hambre y la enfermedades, en el mundo. García- apuntalaba -como las grandes naciones explotaban las riquezas de los países pobres, empleaban los recursos en masturbaciones y autocomplacencias de oficinas en escritorios donde planificaban la muerte de los que evitan las sádicas complacencias, complaciendo su egofilia y esquizofrenia, satanoide preparando los planes para la destrucción de Vietnán y de Santo Domingo.
Capitulo 19.-
--El caos, dijo, Mejía- es una metodología en los países del tercer mundo que favorece a las burguesías capitalistas, a los imperialistas y a las aves de grandes plumajes y de largos cuellos en pescuezos largos, las alimentan y entrenan para la destrucción de los pueblos hambrientos, a los que han excluidos los representantes las buscan para si no están señaladas…marcarla con la cruz de la muerte. Conocen los movimientos y lo ubican para destruirlos con las garras amoladas en tiempo de paz, en tiempo de guerra. Arias estuvo en el comedor, las mesas tenían manteles blancos encima en cada unas un pucho de rosas rojas, al centro manos de guineos maduros traídos desde Manzanillo para la celebración del cumpleaños de la Profesora Herminia viuda Pimentel, la bajilla era diferente, era de galas. Habia un menú muy especial, para tal ocasión. Lo interesante era producir un momento de alegría en la vida de la maestra de generaciones el sancocho de varias carnes era verdadero manifiesto del folclor culinario dominicano, carne de la pocilga, carne del corral, y víveres del conuco completo la presencia de yautía, yuca, plátano, rulos u entre una variedad de vianda no podían faltar la auyama y el ñame del Limón y de loma Manacla. La hortaliza completa estaba en cada plato compartiendo, la suculenta sazón de doña Niña y de su asistente Helida Manzano. De la carne mencionaban la de res y de cerdo, la de chiva y conejo, la de pato y gallina, la de ganso y pavo real. Alguien aseguraba que el sancocho tenía nervios de carey y de tiburón.
Era propio de las escuelas normales del país cuando el cumpleaños era femenino que sobre pasaban los cincuenta las manos de guineos eran para simple adorno de las mesas, dejado allí por tres días en el mismo sitio donde fueron colocados la primera vez, de esa manera la festejada no tenia que apagar las velas, sobre un bizcocho inexistente.
Rafael Eligio y Pedro llegaron de Tamboril en el momento de la comida del lunes. Núñez fue quien sorprendió a Doris su hermana, cuando esta le decía que no habia comida para él, porque ese dia el colegio celebraba con sancocho los sesenta años de existencia de la profesora Mamina. Después de pasar por el frente de la dirección abrazados como dos amantes dándole a Pedro, besos en las mejillas, y otras caricias instintivas propias de los hermanos.
-¡Muchacha, si el mandamás te mira besuqueándote con Pedro, te llamaría rudamente a la atención aseguraba Eligio. Doris se rió apretando con mayor calor filial el pecho de su hermano mayor.
Pedro- dijo Doris- hoy la comida es sancocho prieto, doña Mamina está de aniversario. Y como tu no come agua… te lo digo.
-- Eso era antes de estar aquí, ahora lo como y he aprendido a comerlo, porque me agrada… Si hombre pero en verdad lo que me gusta en las tardes de lluvia, es comer suplia, verdad Doris que a ti, te gustaba también. Doris continuó para el dormitorio mientras los dos amigos continuaron con la conversación que no terminaron cuando entraron al la casa de los padres de Eligio.
-¿Cuáles son las variedades de sancocho que hacían en la casa de tus padres?
-¡Bueno Eligio, te voy hacer mención de la Supia, el chambre sencillo, el chambre completo… estos sazones pueden ser con cualesquiera de las habichuelas, o guandules. La sopa común, puede que sea vegetariana, o no… es decir de carne o de vegetales, a esta se le agrega según sea el gusto carne: longaniza, morzones, chorizos, patitas o trompitas y patitas de cerdos o de terneritas. Es bueno conversar- dijo Pedro-, es la manera más sencilla de conocer cosas. La supia por ejemplo casi nadie la conoce y la confunde con el asopado, es desconocida por muchos cristianos de América. Es un manjar de la inteligencia popular. Caída del cielo de la necesidad de los pobres. Según escuché decir de Arias, es un plato de los negros Congueros junto con los cueros y los tambores… un día de pobreza de las que padecieron y aún padecen los negros, los de ayer en los cafetales, en los algodonales, en los cañaverales y los de hoy en cualquier hacer cotidiano. Hacían un caldo al que llamaban Supia, usando pedazos de suelas de sandalias o cuero de los instrumentos congueros y hubo casos que usaban los abrigos de los amos o de los zapatos que eran de gamuzas, del cuero de las orejas de los rinocerontes. Pero aquí -decía Arias- llegaron a hacerla con carne de ranas, de iguana y de cocodrilo… con camaleones y garzas. La supia de ahora se hace hasta con un buen pescado, arroz en poca cantidad, víveres cortados en lonjas sencillas, muchos oréganos, cilantro de sabana, cebolla y ajo. Las felicitaciones llegaron a la profesora homenajeada alcanzaron dos horas, depositando cariño en el corazón fuerte de la casi anciana maestra, ella los recibía con el mismo entusiasmo que se los entregaban. Constantino Victor y Luis Ernesto declamaron poemas acompañado del saxo de Humberto quien instrumentó la flor de la Canela y la flor de Amistad con el clarinete del profesor Belarminio Diaz, quien habia llegado para la ocasión.
La semana siguiente el colegio recibió en su sagrada inquietud, producto del esfuerzo de todo, la primera entrega a la luz de los habitantes Henequenianos un periódico mural dirigido por alumnos y alumnas del 2do. Año el fin principal era sacar de la pista a los persecutores de los miembros de la Peña de la ventana de los lagartos. Los dos eran los programadores defensores del descanso como una deidad, empero ese dia los muchachos hallaron que ningunos hizo siesta. Estuvieron en la sombra del taller de ebanistería programando un encuentro con los afines de seleccionar los colaboradores del semanario.
Quince dias después el señor Tejada valoró como importante esa decisión del semanario y encontró bueno los materiales de la primera salida. José Polaco era el caricaturista, el director era Luis Ernesto, la redacción era de Arias, Dalia Margarita encargada de Arte culinario, Griselda Pérez de la parte lírica y cultura. Ciro subdirector de redacción y José Enrique de los asuntos externos. La redacción editorializó con loas elogios y halagos la forma como fue efectuado el cumpleaños para la profesora doña Herminia Viuda Pimentel. Otros escritos fueron para la festejada maestra Mamina, cariñosamente querida y tratada. El profesor Bruno calificó como prometedores los versos de un trabajo titulado el cojo a la firma de Nonato el “curioso” a continuación transcribimos como una muestra del esfuerzo socializante:- ahora que el solo salía diremos algunas verdades, nadie lo vio salir ni tampoco para donde, dicen que fue para la ciudad, huyendo sin pasaporte, cojeando del pie izquierdo parecía un pordiosero, dicen que es un chivato cruzó para el cementerio y de camino cambió, sapos ratas vomitó, cojeando del pie izquierdo y del derecho sangraba. Volvió a dar al campo santo donde otro cojo esperaba para entregar los informes de los muertos que mataron.
-¿Para dónde vas?- preguntó Dante, a Otilio. Que tenía en sus manos frutas y hojas de cundeamor y de jayama.
-Voy hacia la cocina - respondió Otilio-
-Pensé que había alguien enfermo.
-Claro que si, tu no lo sabia, pues si Cristino tiene saranana, si no andamos rápido nos contagiará a todos, hasta los santos del cielo deben cuidarse.
-¿Para qué sirve esa jeringa tu llevas?
-¿Y eso se llama jeringa?
-No hombre, no me refiero a las ramas y a las frutas.
-Bueno, ahora si, sirven para las piquiñas, las ñañaras para la saranana, para el picor y para raquiniña. Para eso sirven.
-¿Leíste el periodiquito?
-¡Sí, lo leí, pero no tiene nada es un mamarracho, es un esperpento, de periodismo.
-¿Un esperpento? Será que estás… ¿cómo puedes decir eso? Lo que dijo Griselda de doña Mamina y del cojo ¿es un esperpento? ¿Y los consejos de Dalia Margarita?
-Escucha Dante- dijo con acento de hombre ilustrado que se definía periodista- déjeme decirle, pero permíteme ir a la cocina, a preparar el brevaje para cortar la alergia del cuerpo de Cristino, entonces pondré mi punto de vista del mamotreto periodístico.
Domingo 4 de la tarde las alumnas de la profesora Pérez estaban en los umbrales de la mata de laurel vestían con faldas azules y camisetas blancas el cabello tenia el shampoo con la alegría de salir, en la verja del colegio frente al seminario como si no esperaran a nadie estaban Ciro, Leo, Núñez, Kleber, Arias, el mágico aguardiente femenino llegaba con disfraz de esperanza y cada uno se fue desesperando o dispersando de las sombras de los cocoteros.
La madre de Arias tenia muchos meses que en las cartas no ponía siquiera una mota lo mismo ocurría con Soriano. Ulerio decía, he perdido la fe, porque su madre no le enviaba cinco centavos sin embargo a Pedro que recibía de la barbería su madre le enviaba 3 pesos con 50 centavos, en la semana. Los cinco dispersos ahora no se alegraban al ver a la señorita Amarilis que le llamaba con ella estaban las alumnas del tercer año Yokasta, Zoila, Nelly, Quika y Nurys Santos. Del segundo se hallaba Eneroliza, Celestica, Yolanda, e Hilda Lemoine. En el Montevideo a 15 minutos de Santiago, estaba repleto de estudiantes, los camareros para la ocasión vestían camisa blanca y corbatín de negro era dos jóvenes uno regordete y el otro bien delgado. En la mesa de las muchachas habia cervezas y refrescos de frutas y un frasco de ron. La música que salía del aparato era instrumental, luego llegaron canciones de Tito Rodríguez, Rafael de España, Rafael Colón y otros de la época. Kleber y Arias estaban en un ángulo de fría estrategia, así le decían cuando no eran visto por quien a ellos les interesaba no ser visto. Leo y Ciro bebían cerveza con clamado y Ulerio que no habia llegado con el grupo bailaba un merengue tipico en medio del salón, con Yokasta. Arias recordaba a Humberto que en cierta ocasión le decía… oiga Arias, un bailador común lo hace con el cuello en corcova pero un puertoplateño lo realiza con el cuello erecto. Nunca supo quien colocaba música de los Beathes. Recordaba las canciones… Submarino amarillo, la noche de un dia difícil, y ayer. Y mientras esas imágenes invadían su memoria, su corazón henchido recordaba los entornos y contornos de su campo, con la forma campechanil de Ulerio bailar. Todos estaban en el salón, menos Arias escribía en una servilleta una carta que enviaría a sus padres al dia siguiente. Luego envió al coordinador de consola un papelito servilleta, diciéndole oye, pon las músicas que abren los corazones, las puertas de los caprichos… comenzó a cantar Tito Rodríguez, la canción bésame en la voz de Gatica. Su amigo Kleber bailaba con la profesora, con Leo bailaba Eneroliza, y Lapaix intercambiaba respiración con Nelly Ogando. Eran una calle de doble vías. Las delicias de las canciones de amor entraban a los aposentos de su inspiración y deseó escribir. Allá en el dormitorio Dante Castellano y Otilio conversaban del semanario La ventana de los Lagartos, Otilio lo habia calificado de esperpento, y de mamarracho concluyeron sacar un interdiario de seis páginas de ocho y medio por once, pero debía ser de líneas pedagógicas y temática filosófica. En la primera salida el interdiario “El Corte” saludaron a los organizadores de concursos y a las provincias ganadoras. Dante publico los vocablos usados en la región del cibao central principalmente Baitolo o vaitolo, embullaise, cogeilo, maipiola, calimocho, cocorotera, bojote, agallúa, chivirico, salopuí, miaise, marrano, remúa, trinquivay, Chimisquí. Por este trabajo de la morfología y fonética, puerto plata unido a otro del arte culinario obtuvo lo habíamos señalado ya, el primer premio.
Samaná fue ganadora por la novedad y exquisiteces del nuevo plato de la cocina criolla dominicana que en la zona de la provincia y sus contornos eran elogiados los platos de la sazón de Samaná y su pescado relleno de coco. La sopa de cabeza de lobo marino y lo que mayor sorpresa causó fueron los chicharrones de leche, el cangrejo al carbón relleno de guandules con leche de coco seco. Barahona que ganadora fuera como Azua y San Juan de la Maguana, pusieron en escenario el gusto y el entusiasmo sureño con la plena, del juntero y convitero protagonía del folclor sureño. Los pasos de las muchachas interpretando la mangulina Ramón Madora, que dice así- San jerónimo vendrá con los ojos bien abiertos, las trompetas sonaran y resucitarán los muertos. Esos versos fueron dados a conocer Nelly Ogando, y Ramón Encarnación ambos del municipio de Oviedo y del Cercado.
El mural de la ventana de la peña de los Lagartos, publicó además versos de la décima criolla, “El amor y el interés” se fueron al campo un día, mas pudo el interés que el amor que le tenía… “el interdiario” “El Corte”, publicó en sus páginas y entregó los siguientes versos, aplaudidos y comentados. “Levántate dulce amada pa que vea la linda luna, así tendré la fortuna, y la gran satisfacción de cantarte mi canción entre las doce y la una”. Otra canción popular que Ogando interpretó fue - “Allá viene el sol saliendo, con cadena de oro i plata, ¡viva el sol, viva la luna y el amor que a mí me mata!” “Si me quieren se querer, si me adoran se adorar, si me desprecian desprecio poique ese e mi naturai “. Estos versos de uso público y popular, gustó bastante a los miembros del jurado y lo calificaron de interés nacional, como reserva del pueblo dominicano. La participación de Ovalle y de Rafael Mateo fue calificada como descomunal. Las canciones de Ovalle, que inauguraron el certamen, publicadas en los dos murales, vide un caballo con chancleta… una mula con zapatos… un gallo tocando un cuatro, una chiva con peineta… los aplausos permanecían siendo dueño del solar. Hasta que Rafael Mateo, lo recuperara cantando ¡”señores vendo un caballo, en un precio siniguai, caballo de guen andai, e mas ligero que ei rayo, tiene un ojo alumbrao, y e gacho de una oreja, ei trote pareja no tiene, poi tenei un pié jinchao y ei otro desjarretao, nunca sufre desmayo, señores yo vendo un caballo!”
Capitulo 20.-
Constantino Victor Arias dormía en la lavandería a la una de la tarde. Hacia mucho calor en los dormitorios. Sólo Luisito Méndez y Enrique Aquino pudieron dormir aquella tarde. La algazara era inaudita e insípida, insoportable. Como era sábado muchos optaron por permanecer despiertos además la sierra eléctrica del taller de ebanistería se confabulaba con los chismosos del Pabellón de los lagartos. Completaban un cuadro cómico Melba, Griselda, María Dionisia y Dalia Margarita, hicieron comentario de la bullanguería del dormitorio de Arias, y de Soriano. Ellas habían visto cuando Arias cubría su cara con una almohada blanca, llevando en las axilas del brazo zurdo la enciclopedia Quillet número uno. Las 4 muchachas fueron al lavadero para enterarse de lo que hacía Arias, al verlo sosegado mientras dormía regresaron a los dormitorios, al despertarse Arias, halló en el zapato izquierdo otro papelito muy parecido en la envoltura, al encontrado en anteriores días cuando el y Soriano durmieron en el mismo lugar. Lo pasó por los labios luego a la nariz, por el aroma supo que era de Dalia Margarita. La voz de Dalia M. estaba ahí en sus sienes, retumbaba diciéndole… estuve ahí contigo viéndote dormir placido y confiado como lo hace el niño querido de sus padres. Pero la tristeza que envuelve mi vida en estos minutos no tiene comparación. Pudiste hacérmelo saber, haberme informado que a bailar te irías y ahora todo bien estuviera. Enterada estoy de lo que no hiciste. En otros tiempos hubiese llorado, pero ahora, sonrió al oír que lo recriminara… ha madurado, hemos madurados. Ahora hacían silencio la mayoría dormía. Cristino, rascaba su espalda con un palito que por la corcova parecía tener forma de mano, luego pasaba memoria al cuento de un tío suyo, que luego contó a Ramón Encarnación, a quien le agradaba escuchar la contada de Matos y Matos. Chaguito-decía Matos- llamó a su hijo y le mandó a buscar algo para acompañar los víveres de la cena. Cinco dias llevaban comiendo víveres con víveres, y un poquito de agua de mal gusto. También la bajaban con la imaginación. Me da muchas penas dijo Chaguito. Que me lleve la abuela del diablo. Manifestó con voz de cántaro su mujer. De esa forma salgo de esta maldita pobreza. Anda, anda, dijo ella. Párate de la silla, que te tiene en secuestro. Seguía murmurando la mujer. El marido abandonó la silla y en el potrero los Mansitos, propiedad de don Félix Higinio Silverio, recordó que siendo niño escuchó hablar de ese potrero… decían que tan sólo por coger una hoja de limón para hacer una tizana, el que la tomaba quedaba bajo la prudencia del demonio… a quien el dueño se la habia entregado como paga por servicio prestado. Chaguito lo sabía y lo recordó con pelos y señales, escupió pero el hambre, le despejó la bruma y le levantó las cuerdas del alambre dirigiéndose a la enramada donde ponían las gallinas. El arroyo San Morones, estaba muy raro, lo halló grimoso, encendió un cabito de cigarrillo que tenia en la oreja derecha, obtuvo energía y ya en la enramada donde ponían con las gallinas las guineas, llevaba en los o labios el cabito de tabaco. Se frotó las manos al ver 26 guineas negras, en nido, que según Chaguito, era, mejor que donde el dormía, con Chicha, su mujer. Las manos fueron dos grúas de huesos y carne, y como si levantaran dos vehículos en un parque de la ciudad, abandonó la finca y sin saber como levantó las cuerdas de alambre, llegó a la casa, con las guineas peladas, estaban vivas, eso sí, pero eran un témpano de hielo. A pesar de haberlas ahorcado con sus manos de leñador. Cristino mientras hablaba con Ramón sudaba, era como si se reproducía en él, esa realidad. Encarnación que habia oído otras veces la historia, le secó la frente con una toalla negra de su propiedad. Chicha entró una de las guineas en la paila, que cantaba la canción de San francisco, para agradecer que le abriera la puerta de la suerte a su marido. El ave viva aún, la miraba con ojos de tristeza, Chicha, no se da cuenta de la petición del animal. Suéltame que como tú, soy madre. Decía la guinea. El deseo de comer guinea con yautía, la tenia sorda y ciega. Chaguito temblaba al ver que su camisa estaba sucia en sangre, sabiendo que ninguna de sus dos víctimas había fallecido. Desde su butaca Chaguito, donde permanecía sentado la llamaba, Chicha te lo digo, deja ese animal, te lo repito está bajo la protección de lucifer, te lo vuelvo a repetir no coma de ese animal que tiene el alma de la abuela del diablo. Recuerda que con estas mismas manos he dado cristiana muerte a toros y caballos. Por qué no pude matar a dos pequeñas guineas. Chicha no escuchaba los ruegos de Chaguito y con la media cinta de éste, les voló el pescuezo a las dos infelices avecillas. ¡Qué maldito, ni que guarimba! ¡lo que se come nunca es maldito!. Si puede ser. Dijo Chaguito. ¡No hombre no!, aclaraba Chicha. Pero puede estar envenenado y el veneno mata. Eso es el demonio en figura de guinea. Los muchachos se fueron retirando del escenario, entendían que Cristino, no desataba, no desembocaba, pero se dio cuenta del pensar de los espectadores, entonces dijo, el sazón despertó las otras dos docenas de guineas, las que entraron a la cocina y se comieron hasta los intestinos volaron formando dos hileras de fuego azulado chicha con lágrimas en los ojos alargados durmió, esa noche en la cocina sus piernas estaban paralizadas se le habían crecidos y otro tanto su vientre como si tuviera un traje de aire. Al despertar Chaguito la encontró muerta con todo el cuerpo emplumado, con los ojos y la lengua fuera.
En la noche, Celestica del segundo año, natural de Monte Cristy contaba la historia de un primo suyo que habiéndole su padre prohibido entrar al bombillo rojo, en las Cuarenta, acudía a buscar cariño donde su amante y en la madrugada regresaba. Domingo de ramos, llegó como otras noches vistiendo de negro, hasta las medias y los pantaloncillos. Se llamaba Mario, con 23 años, querido en la vecindad y por su familiares especial por su padre, que lo observaba en todo momento. Desobedeció por cuestión de faldas el vestido era tan negro como la conciencia de un prestamista, a pesar de haber franqueado las líneas de la custodia, el padre, que los peligros, veía de espaldase sentía culpable e in noble. Usted es mi hijo menor y como a los otros lo queremos, tengo conocimiento que visita usted el lugar más sucio y asqueroso de toda la comarca y como un favor estoy pidiéndole, que suprima esos viajes. Nunca le prohibiré que vayas a los lugares honrosos y de reputación aceptable por la sociedad. Lugares honorables honrados como los otros hacen dijo Necudemo Torres a su hijo Mario Necudemo Torres era individuo de poco hablar pero ese día habló bastante, decía Celestica, a las compañeras que con esmero la oían. Las muchachas parecían un sindicato de excluidas de pioneras independentistas. El vientre de los dolores. De regreso Mario, habiendo obtenido los placeres, allá en el bombillo rojo, a pesar de las siluetas de la luna alumbraba el limoncillo. En el banquillo encontró una jaiba que con ojos de maíz lo miraba asustada. Era tan negra aquella jaiba, que parecía hija de un galipote de alquitrán, la agarró con la mano izquierda, por si las moscas, y en la cocina la colocó debajo de la lata donde su padre Necudemo ordeñaba. Mario durmió, menos de dos horas, miró el alcayata donde su madre guardaba los fósforos, los tomó y de rodilla cayó al suelo al ver que de la lata salía como una gallina culeca, la señora Julia de quien decían se convertía en mariposas y en jaibas blancas y negras. Mario se paró y huyó para contarle a su padre, pero al entrar a la cocina no había nadie ya. Personas del lugar, dijeron señaló Celestica, que don Necudemo, la habia contratado para hacerle creer que habia sido una bruja la que se le apareció en el camino.
Era viernes, en el comedor habia mucho mirando el aparato de la televisión, Arias era admirador de Paúl Newman y de Telly Zavala se quedó mirando lo que fuera. El canal exhibía donde los gringos mataban a los indígenas, entonces optó por volver a leer al dormitorio.
Los cuentos seguían de cama en cama, se reunían en los pasillos para, relajarse de la jornada y del tedio de la semana, los muchachos inventaban historietas, pero no era otra cosa que los propios sueños y las esperanzas, salían del mundo de la realidad con un simular del que muchos no despertaron nunca. Los grupos existían en los cuatro pabellones, el de los grillos… la ventana de los lagartos, el de los crisantemos, el de los girasoles. El ambiente escolar crecía con las experiencias de estos grupos, manifiestos en el certamen, que finalizó la semana pasada. Cada individuo deseaba presentar la diferencia, en la manera de sufrir, de llorar, por los encantos y atributos de un objetivo amoroso no conseguido. Ramón Encarnación era un mozo cuadrado muy inteligente. Ulerio y pienso que Cristino por lo bajo le pusieron Ramón cajón, por su plataforma física. Dejó la cama y la divina comedia que leía y se acercó a la de Luis Guárana para contarle. En San Juan de la Maguana, las patronales finalizaron muy felices. El 24 de junio, no recuerdo el año, llegó Amado Padilla, desde San José de Ocoa, participó en los juegos…, algunas personas estuvieron de acuerdo que fuera Amado quien se habia ganado el primer premio, sin embargo se lo otorgaron al sobrino del gobernador. Que no era de la oposición. Amado Padilla era padre de cinco niños, menores de edad. Tres eran hembras la mayor de 16 años, las otras dos de 11 y de 9. La mayoría de los alumnos de los colegios afirmaban que la mayor, no asistía a la escuela, por no tener extremidades inferiores, el nombre de Crisalgia se lo habia puesto porque según parece tenia el don de la levitación y el parecido con las mariposas. Levitaba sobre el fundo, cuando todos duermen, y que aquel peladero que comprara por nada Amado Padilla, hoy es un vergel por las prohijadas manos de su hija Crisalgia Padilla. Ahora valía lo que nadie imaginaba. Guárana estaba inquieto porque el cuento que Ramón le servia no saciaba ni en lo más mínimo su apetito literario, lo hallaba soso y sin argumentación. Crisalgia regaba en la noche mientras la población dormía. Cuando compro los peladeros, se reían en burlas a diestra y siniestra. Ahora lo envidiaban les roban las flores, a las habichuelas, a los plátanos las manzanas, sin crear grandes daños a las cosechas. Crisalgia está despierta ante los embarazos y las encrucijadas, en que desean poner a su padre. la belleza de las hermanas de Crisalgia traspasaba los linderos de la ciudad, la casa del señor Padilla, estaba siempre llena de visitantes iban simplemente por verla y se iban simplemente sin ver a Crisalgia. La muchacha no se sentaba, carecía de trasero, pero se acodaba a los altos espaldares de una silla de ébano blanco. Flor Crisalgia, aprendió a leer desde los 4 años y recita los salmos de David, y versos del cantar de Salomón. Lee todo lo que en español cae en sus manos. Le gusta leer más que comer tilapias y guabina cuenta que cuando leyó los cuatro libros de Confucio lo arrojo al fuego para que nadie aprendiera lo que ella sabia. Algunos aseguran que de flor no tiene nada, pero que sí en el demonio hecho mariposa con cara de mujer, un monstro con cara de ángel, que tiene al campesino Amado Padilla fingiendo ser su padre, para robarse con su poder espiritual, las flores de los sembradíos ajenos. Los muchachos en el dormitorio, los que nunca habían oído cosas iguales acusaban de mentiroso, disparate, fantasioso a Cajón. Son desatinos dijo Guárana. Los demás grupos dejaron de contar. La ventana de los lagartos estaba alborozada. Lapaix dijo… en las afueras de San Juan en la vivienda del culebrólogo llegaban muchas culebras al medio día. Se llamaba Marcelino, pero no conocía el arte de cazar el ofidio la población entera le llamaba culebrólogo. Desconocía las virtudes y vicios del animal. No sabía que esa reptil no salia de las cuevas los martes miércoles, permanecía en ella solazándose como una quinceañera. Marcelino se la comía, no sabia que los viernes, llevaba muchas horas, andaba y andaba, todo el bosquejuelo, la cañada, la huronéela y la sabana. Era Miércoles era buen día. Llevaba un pitico y un pequeño macuto. Que en el hombro izquierdo llevaba en bandolera llegó a la sabaneta de Pío Santos Se aposesionó de uno de los frutos cundeamor, lo metió en el macuto comenzó a pitar. Cogió una naranja hermafrodita veía mientras lo se la comía que una culebrita se calentaba en la rama donde habia una hermosa naranja madura. Medía un metro y medio de largo. La tomó por la cabeza tocó el pitico la metió en el macutito caminaba satisfecho, pensaba alegre, si se la comía en guiso o en fricasé con batata o con guineo. Miró en la mata de cereza a otra calentándose se creyó ser un culebro, pero no conocía el arte para hablar con la naturaleza de ese animal tan peligroso como la chorrera del Ozama o del Yaque del norte. Levantó la cabeza, levantó el pecho, la pequeña cabeza se convirtió en la cabeza de una cabra estericó el cuerpo como un lazo de cabuya. Marcelino que se creyó culebro recibió la primera descarga, peleó por el machetito que en el macutico llevaba, y recibió el segundo rebencazo castigo infernal del animalito. Comenzó a correr sin descanso y entró en un estado de ahogo. Minutos después la encontró en la mata de naranjas bañandose en los rayos solares. Los estudiantes creaban mecanismos para dotarse de prestigio y de fortaleza buscando autocontroles, muchas veces las jornadas de aulas y de campos y de las realizaciones individuales saliéndose de lo normal y cotidiano. Fingían castillos de lavazas rompían las enredaderas de una programación calculada. Jorge Ulerio, agregó mi crecimiento depende de las eventualidades, así amplío el diámetro institucional. Yo pienso, dijo Dileccio Tavarez, que se afeitaba, que estas en un tremendo error, ya que la planificación es la base, la piedra angular, en busca de logros, científicamente preferidos, el crecimiento se manifiesta, en la búsqueda de los objetivos desenvolviendo las actividades de los flancos de las virtudes y de los buenos actos. Lo bueno de todas esas repeticiones señores- dijo Arias, es que buscamos las huellas de los pioneros, y pienso que llegaremos a puerto. Lo repito podemos crear la ruta de nuestra estrella y ponerla a alumbrar del color que nos convenga. En caso de que nadie lo habia dicho cruzamos al otro lado con esfuerzos propios, al compás de las orbitas de nuestro cosmo. El hombre crece en la medida que crea un marco de tolerancia que rompiendo las piedras del aburrimiento. Así comprendía las disciplinas del comportamiento grupero o social, son mecanismos soportaban la carga de los quehaceres en la rutina en la cadena del diario vivir. En las hortalizas, en la lectura, en los potreros, en los ordeños, en la recogida de los huevos, en los aseos sanitarios, así se soportaban las malas caras de los y las maestras en clase, en el comedor etc. que cansados o cansadas mal miraban a los estudiantes, dirigiendo las malas noticias, al balazo que dieron en la espalada al preso político, que no relacionó a los compañeros. Eran murallas, bloqueos energías y flujos negativos alojados en los últimos surcos de los humores individuales o de la colmena educativa emparejadas con las prohibiciones preestablecidas, por el poder político social. A dante Castellanos le cayó una paja en el ojo derecho llamó a Arias para que se lo soplara. Cortó la ponencia y de inmediato la basura del ojo salió cuando al pie de la lectura hizo en consejo dado por Arias. Abre bien los parpados y con suavidad escupe pero con mucha energía hazlo tres veces de esa manera, nada es más seguro. El colegio era para muchos estudiantes la mejor universidad a sabiendas de que era técnico vocacional la fama del Teodoro Henekén rompía los esquejes nacionales e internacionales. Otorgaba el título de Maestro Normal Primario. Antes era maestro normal rural, iniciando con sólo octavo grado. En el tercer año no, dos como era antes, les agradaba tener todo tipo de saber. Materias auxiliares como las artes industriales, pecuaria, agronómica forestal.
El profesor Marino y Emilio Pérez departían sobre los cultivos del plátano y de las enfermedades que lo atacaban. Fue el profesor que dijo fíjese Emel. Esas son las

“Platanáceas, nombre común de una familia formada por un reducido número de grandes árboles caducifolios (conocidos como plátanos), muy cultivados como ornamentales por su rápido crecimiento y su atractiva corteza escamosa. La familia tiene un solo género y unas 7 especies que crecen en todas las regiones templadas. Hojas simples, alternas y palmadas con bordes lobulados, con la base del pecíolo o tallo foliar engrosada. Las flores son pequeñas e inconspicuas individualmente, pero se agrupan en inflorescencias globosas con largos pedúnculos. Son unisexuales, con flores masculinas y femeninas en un mismo pie de planta. Las inflorescencias femeninas se transforman al madurar en unas estructuras globosas formadas por numerosos frutos muy apretados que se distribuyen de forma radial; cada uno de los frutos contiene una sola semilla. El fruto es un aquenio triangular con un grupo de pelos en un extremo que favorecen la diseminación…” siempre advierto a mis pupilos que los NEMÁTODOS O gusanos cilíndricos son origen de importantes enfermedades de las plantas. Durante muchos años, la atención se ha centrado en los nematodos de las raíces, del género Meloidogyne, que provocan la formación de nudos o agallas carnosas en las raíces. Investigaciones más recientes se han interesado por otras especies, como algunos nematodos, que viven en las hojas, los tallos, los bulbos y las raíces de narcisos, valerianas y muchas otras plantas y los nematodos de hojas que crecen en herbáceas como la begonia y el crisantemo.” De la sigatoca le diré manifestaba Emilio Pérez, es Enfermedad de los bananos producida por dos hongos patógenos del orden de los Ascomicetos. Así es, eso es correcto, afirmaba el profesor Henríquez. Es bueno saber dijo el estudiante, la manera de combatirla. Pasaron las horas comentando las variedades de plátano. Seria bueno que nosotros, Emel, ludiéramos manufacturarlo como en otros países con sus materias primas, para consumirlo en la dieta diaria, en la república entera se consume por millares de formas. Me gustan maduros, a mi verde hecho tostones, si son verdes que lo den de mangú, yo lo prefiero asado y luego machacado en un piloncito reburujado con zurrapas de carne de cerdo. No se si a usted le gusta ver ocho trozos en una palangana al lado de una vara de longaniza. Siendo así profesor… que me lo den con aguacate morado con salcitas en los bordes. Pero como en verdad yo me siento dominicano es cuando lo como con salami y cebolla fresca. Siendo de esa manera que me lo acotejen con dos huevos criollos revolteados. El mangú que mi mamá prepara Profesor, es socorrido por la comarca entera ya que ella, lo prepara con agua fría de nevera. No lo hace con el agua de sal simplemente. ¡No…! ¡No señor! Pero decía que nunca hiciéramos mangú con zurrapas de marrana. Pero que en caso que ocurriera, al ponerse duro podíamos guayarlo y hacer masoleche. Hablemos del maíz expresó Polibio Pérez. Pero dígame maestro de dónde proviene el vocablo Maíz. Es una palabra haitiana señaló. Donde más se cultiva es en China, Rusia y en Méjico. También Estados Unidos y Brasil, agregó- Polibio. Pero profesor tengo como sabido que Argentina entera, entra por los portales de los productores y mayores consumidores del universo. Decía, Quika Torres. Quien Luego preguntó si el maíz amarillo era más nutritivo que el blanco. Del maíz amarillo los venezolanos llamaron manjarete, al dulce de harina fina, de éste. También los gofios hechos con harina gruesa del maíz amarillo. Debo decirles expresó el maestro Marino, que el término Manjarete, es de origen además de Cuba y de Quisqueya.





CAPITULO 21.-
Monsieur Henríquez, finalizó la clase en el mismo instante que sonara el timbre para ir almorzar. Fueron al dormitorio y se encaminaron al comedor. Rosa informó a Nurys Santos lo que como tarea habia dejado el profesor. Averiguar las fructuosas, y otros azúcares. Salió del baño con una camisola de seda blanca en Nylon en los hombros, por cuello dejaba ver los interiores azules y morados. Allá en la biblioteca Arias miraba a Dalia Margarita que desde la piedra donde doña Herminia ponía la lata para el agua hacía gestos amables que con delicia plácida recibía. Arias por un momento dejó lo que hacía y haciendo creer que lo llamaban llegó y puso sus manos encima de las de ella, intercambiaban energía y calores núbiles, incólume, flujo salido del puente de las válvulas de dos corazones gentilmente humanos dos almas jardineras ebrias de emociones y de encantos, de acciones frugales y níveas cual barcarola que navega entre olas sosegadas, cosecheras de amor y de armonías sin arrugas sin torpezas. Pudieron decirse afectuosas palabras carnosas dejándoles aptos para permanecer amándome por siempre. Amándose a distancia sin que nadie se atreviera decir pasaron el tiempo prendiendo velas al patrón de los corazones rotos. -no quites aún las manos, por favor te lo pido. Dijo Arias con voz tenue pero melodiosa. Quiero que sepas lo muchos que sufro el verte y tenerte tan lejos sin poder respirar de tu aliento. Déjame decirte que por fuera y por dentro, duerme en mis noches de angustia, de alegría y rompe mi tristeza. … no las retires todavía, déjame que te amo, - lo se- respondió ella con enlutada voz, y es a los cuatro nudos ventales de este a oeste y de sur a norte, que he querido decírtelo. Los labios de ella húmedos sellaron los de Arias y los acercaron con el dorso de las cuatro manos para seguir besándose pero el temor a cruzar las rayas, rompió el hechizo y lo que parecía una invisibilidad se rompió. Al toser de la profesora Herminia, disipó el camino hacia la realidad. Desear besarse, ardorosamente con ternura, recordó a Martí… el beso es beso aún hasta que no se haya dado.
En el pabellón de la ventana de los lagartos, los muchachos del profesor Contreras, finalizaban de preparar el último de los escaparates. Las manos de artista de Kleber y de Jochy lo pulían como a un objeto con vida. Le entregó a Arias, los libros dejados por el prof. Contreras y otros por la prof. Genao que estaba en la sombra del laurel, esperaba a Maria y al Abogado del Diablo, , pero al ir cantando las canciones de amor de los beathes, Arias no se percató de la presencia de la referida maestra. El encuentro suyo con los labios trémulos de Dalia Margarita, no le dejaba ver ni oír. No hablaba con nadie, se veía así mismo sonriente ganoso por continuar haciendo batallas que ganaba. Compartía su alegría con los árboles, con los otros objetos unánimes, se daba cuenta que hermoseaban, se humillaban, tenia que compartir con sus semejantes, le temía a las pasiones individuales, que lo sacaran del jardín donde se encontraba y ni a Kleber comunicó su intima experiencia. Cuando se lo dijo por medio de unas letras no deseó comer, si no es corazón de paloma, horneado entre tus labios rosas enjugados en la mielina y sazón de tu aliento pero si pudieras darme comería un platillo de corazón lo diré ya de adolescentes rosas ahogado en miel de Dalia y tiernas corolas de margaritas con la sal del cielo con vinagre del aliento de tu corpiño. Ella lo miraba más alegre peinado con una raya dejando entrar la luz de la esperanza. Estaba radiante, muy alegre movia los ojos almendrinos con mayor rapidez que todos los días. Cuando entró al dormitorio Kleber entregó cinco pesos y dos que les enviaban Jochy y Otilio de los recibos del prof. Contreras.
¿Qué fue lo que me dijiste del Mantrás, Maria Dionisia? Oye Marga, respondía Maria Dionisia, no recuerdo bien pero creo que es una disciplina filosófica para la autogestión, con la que se gesta y se controla. La he buscado en el diccionario y en la Quillet igual en la cumbre. Fue el profesor Candelier quien se la sabe todas, me dijo,- es una filosofía muy antigua empleada en la búsqueda del autocontrol. En esos mismos momentos llegaba Arias al comedor y me preguntó. Dónde habia escuchado ese concepto y le contesté al no tener alternativa, escuché que dijiste ella es mi mantrás. Dejó el asiento entonces dijo Maria Dionisia, amiga mia, buena y leal, es cierto lo dije. El mantrás es una disciplina, una técnica, de la sabiduría oriental de más de seis mil año de vida real. El buen uso de sus mandatos fortalece la voluntad el auto dominio, embellece la mente y engendra nuevas energías espiritual. En sentido general embellece algunos órganos del cuerpo físico. Es la repetición de una acción o de un pensamiento hecho acción. Maria Dionisia es una muchacha de corazón circunferencial donde la ternura parió multiplicidad de criatura. Dio a su amiga una mirada y luego dijo.- eso fue lo Arias me dijo manita. Abundó mas que lo yo esperaba. Lo usaré de inmediato… no iré al baile, no iré al baile, no iré al… y continuó con la letanía mantriana sin fin ni límites. Comprendo por qué me tiene como su mantrás. Ahora al oír repetir él no iré al baile lo entiendo mejor, y para siempre, pienso que seguiré ese camino primero planificaré mis objetivos a perseguir, tu no irás al baile y yo seré una leal y feliz. Soy leal fiel y feliz, fiel leal sincera y feliz.
En la mañana del domingo, en la verja de la sombra del campus escolar. Habia muchas personas ese dia visitando a sus parientes a sus hijos hermanas y hermanos. Novios y a novias. Otilio Soriano habia entrado al colegio en el carro, que aquella mañana deseara su hijo Kleber, que su padre lo llevara…cuando estando en el taller, de la calle Remigio Saya, en Azua, por el fuerte aguacero fuera imposible tenerlo arreglado para el primero de septiembre, dia que Kleber y Arias se reintegraran al colegio. Y su esposa la madre de Kleber estaba en la banqueta del laurel recibiendo los saludos de los amigos de su hijo Kleber Soriano. Arias recibió de las manos de la madre de Kleber abrazos como si no hubiese sido de un pariente… conoció el cariño y el amor que compartía con su hijo único, mas tarde llegaron Griselda, y Amarilis Pérez.
En el dormitorio de los lagartos, Arias, con Otilio y otros alumnos - estoy seguro que mis padres no vendrían a visitarme al colegio. No dejarían lo suyo por venir a ver a alguien que según ellos, come, duerme y está en mejor salud que ellos. Así son los míos nunca tendré ese tipo de visita, no estoy preparado para ver mis padres sometidos a estos reglamentos a pesar de que son individuos disciplinados no se someten a móldenes. Hace menos de dos semanas que te buscaban parientes que se marcharían del país manifestaba Otilio Marte. De eso estoy muy seguro, en el salón de actos el perfume de los azahares, facilitaban las cosas de los visitantes. Los almendros y los Cañafístoles, los ajonjolíes y los tabacos estaban florecidos, estimulaban a los huéspedes a desear quedarse por un poco más o para siempre. Las majestuosidad de la rosa de Perú, del framboyán como de las petunias, de las trinitarias eran aperitivos motivadores espirituales a brindar sosiego a los allegados y parientes dejando la marca amorosa en los recuerdos imperecederos. Después de echar la carta en el buzón Arias, llevó agua a la profesora Herminia, mientras caminaba pensaba sorpresivamente en la patrulla que lo hubiese detenido en su primera vacaciones largas en Capitán de las Gatas, al lado de la residencia de un pariente de su padre llamado Agustín Medina Mercedes, le acompañaba el elenco juvenil de su generación de mediado de siglo... los hijos de Juana y Sebastian, su hermano menor cariñosamente Puro pero de pila Roberto, Antonio el mayor quien junto a Eladio estuvo en el colegio a despedirse para salir a los Estados Unidos, el dia de la dificultad de Pedro Núñez con Enrique Aquino. Nos dirigíamos, pensaba Arias, para la comunidad de Quebrada Honda, buscando esparcimiento para nuestras cargas emocionales y prohibiciones… pero no habia libertad para ningunos de los campesinos que nos creíamos con alas. Para continuar debíamos dejarlas en cuelga en el palo mas alto de la casa del señor Agustín que se consideraba capellán de la comunidades de Bajabonico del este… como no permitieron que rompiéramos el cerco permanecí en prisión en uno de los cuarteles de postirania, perdón de pos guerra caliente, e inicio de la guerra de fría. Allá en la fortaleza de piedra del municipio San Felipe de Puerto Plata. Las diligencias de mis padres y la estrecha vinculación laboral que tenía con el administrador del Central Amistad. Quizá cree que es comparar que deseo pero no, lo que si me golpearon, con la culata del fusil que con el sudor del pueblo, compraran para defender a los débiles… caían, en esos dias y luego dado como desaparecidos… Guido Gil y Segarra Santos. La culata del fusil que debió cuidar al estudiante, cansado del sufrimiento heredado, de negritud y pobreza…como libélula buscando extender sus antenas y encender las antorchas libertarias. La mente nublada del patrullero quizá buscando escape extorsiona hermanos campestres. Pero se dará cuenta que ese fusil no debía seguir cuidando los cañaverales de la burguesia, que debía cuidar los conucos y las casuchas de los hermanos sin nombres que la historia hecha por los dioses de la muerte, los que han pateado, han extorsionado y violado… se dará cuenta que la culata que mató a Segarra Santos no debió ser usada en Villa Mella contra la mártir de la tierra. Ese patrullero iletrado, odiaba las letras y al maestro, odiaba a los que llevaban en la frente la luz del saber, no sabia que significaba la bandera tricolor y que la tierra del cañaveral era de todos y que ahora era de sólo 12 familias, hijas de Dios. Era iletrado pero sabia escribir, ¡viva el dictador! ¡Viva Balaguer! Cuidado si lo olvida… juh, juh… ¡viva el coronel! ¿Qué coronel? ¡Muchacho! ¡Hasta el de los Bomberos! ¡Estamos en tiempo de sálvese quien pueda! Pero el dia que decidió ingresar a la fila de la legión de pioneros cazadores de la oposición fue el dia que el maestro le golpeó en las palmas de ambas manos por que se comió la tiza cuando no pudo escribir el nombre del dictador.
Luis Ernesto que no tuvo visita, miraba como las venas del entrecejo se le hinchaban a su amigo mientras repasaba un hecho de imágenes no lo quiso retrotraer, lo dejó sufrir o que gozara luego de mirarlo secar las gordas lágrimas. Le preguntó. ¿Por qué está llorando hermano?
El director satisfecho del comportamiento de los estudiantes el dia de la visita, no puso guardias particulares a nadie en especial como en otros años. El diablo no sabía por ser dormilón. El almacen podia estar repleto pero nunca se llenaba lo decía con frecuencia acompañada de una risita mama gorra como el decía. Cuando me ven que pongo un dedo en la boca es que me lo estoy comiendo je, je, je, movia la cabeza haciendo una cruz. Pero no se dan cuenta que duermo caminando. De nuevo rió pero mas sosegado. Estoy seguro que las Rodríguez Almacigo, no tuvieron visitas pero la semana la pasaron en la sombra de la biblioteca al lado de sociología conversaban con dos jóvenes,. Otro tanto ocurrió con Maximito Holguín y con Dunia María Alcántara. Estampaban como padrinos habiendo dicho ser parientes. Pero él, era menos pendejo que Diablo. Paso la tarde riéndose con el profesor navajita que lo asistía, pero nunca creyó en gripe de muchachos ni en juramentos de borrachos. Ordenó el servicio de una picadera a los visitantes a la una quince, y quince minutos luego el almuerzo. Dalia Margarita despedía a su madre de regresó recibió los regalos que Arias le enviara con María Dionisia… la rama de margaritas, los botones de rojas rosas y dos claveles estaban en la sábana amarilla de su cama, como avance al día de cumpleaños de pasado mañana. De esa forma no dejaba pista ante las astucias del mandamás. Maria estuvo nerviosa al mirar las verdes miradas como una pasión vidriosa que no pudo descifrar. Le preguntó lo que le ocurría y respondió, estoy eufórica, eufórica. Cuando tuvo contacto con el regalo su corazon se excitó con mayor flujo rompiendo lo normal. Esas flores son muy hermosas el valor físico no es duradero. Mira esas letras por favor Maria léemela, esas si son imperecederas. Con mucho agrado Maria Dionisia, tomó el papel henchido de fragancias -- ¿será verdad que estoy enamorado…? ¡…pero Margarita! …pero ¡Dalia! Muy… ¡pero con honradez!
-Ese hombre te ama- aclaraba Maria te quiere con mayor fuerza desde el dia que me dijiste… “te quiero pero aún no te amo” guardaron los sentimientos y guardaron las flores, fueron al comedor si él hubiese tenido visitas las dos sabían que no. Margarita dijo- mis padres me trajeron algunas cosas golosinas que compartiré con él. ¿Qué te parece? Los míos pusieron en mis manos cosas que mas que necesitar deseaba tener, y para endulzar el gusto enviaré a Luis Ernesto que tampoco tuvo visitas. Lápices, ropas para dormir cepillos dentales, y de pelos dulces de guayabas, de cajuil y de maní, cortas uñas, cuadernos. Con ardoroso entusiasmo mostró una sábana blanca de algodón. ¿Verdad que es linda, Margot? ¿Cómo haremos llegar los obsequios a nuestros amigos? Siempre he sido quien ha traído y llevado. ¿Por qué no lo haces tú ahora, manita? Maria en cinco minutos realizó las encomiendas. El camarada Arias, recibió y entregó a Luis Ernesto lo que para él habia. Al verla regresar tan pronto Margarita preguntó- ¡OH!, ¿y por qué no hiciste las entregas? ¡Claro que las hice! Ya son cuentas de un viejo rosario, respondió con suavidad, Maria Dionisia.
Otilio Marte creía que Arias habia tenido visita de sus padres evaro y Doña Daniela. Estuvo murmurando esa situación con Luis Ernesto que como ellos, tampoco pudo recibirla. Está bien Cabo Arias, que era como Otilio llamaba a Constantino Victor, está bien, no me presentaste a don Evaro y los demás que te visitaron. ¡Eso no es nada…! Pero Otilio yo no tuve visitas sólo si me muriera y no hubiera a quien mandar, vendrían mis padres. Ellos mandan no van. A muchos lo vinieron a ver los compadres y madrinas. Entonces dame de lo que te envió tu dulcinea. Dijo en broma Otilio Marte. Se lo comerá el patrón de los descamisados y de los desamparados. ¿De qué me habla usted? No lo entiendo- expresó Arias. -De los dulces que te enviara la Almánzar, de las cajas de chocolate que Maria Dionisia trajo. Respondió Otilio Marte, Martínez. Escuché cuando se dijiste a Kleber. Arias hizo un gesto de izquierda a derecha con la cabeza. ¿ Y dónde estabas que no pude verte? -¡Ahí estábamos, sólo él, y yo! -Pues será posible, no lo creo. Estaba dijo Otilio sentado en la cama, y rozaste mi dedo índice del pie derecho. ¿En tu cama? ¡¿Qué estás tramando, crees que me vuelvo loco o tonto? Vi. dos cajas de malta morena. El rio con la fuerza que acostumbraba. Miraba dos lagartos haciendo el amor, en la vieja ventada cerca de su cama, pero dejaron el lugar al asustarse con los decibelios de la risa de Marte. Arias se sintió burlado y se enojó. A pesar que su pellejo era canelo enrojeció por unos instantes. Otilio reía con frenéticas carcajadas. Es cierto que cuando me coloco este pañuelo en la cabeza me hago invisible. ¡Cuidado!
-¡AH come jaiba, babieca, será imbécil. Invisible de dónde, estólido, mamarracho!
-¡Babieca! ¡Estólido!, ¡mamarracho! Je, si tu supiera dijo y caminó riéndose pero esta vez lo hacia suavemente. Si tú supiera amigo Arias…
-¡Tenga vieja Ota! Dijo y recuerda que élla no es mi damisela. Es mi sueño, mi mantrás, mi manantial y mi alborada. Es mi medio dia, mi noche de luna. Mi altar donde plazco mis anhelos en lo bueno y en lo hermoso.
La dirección dio permiso para ir a presenciar el juego de Aguilas Cibaeñas y de los Tigueres del Licey. Arias leía en la sombra del mosquitero. Cuando la hora de silenciar la bombilla como no habían regresados los fanático opto por leer de nuevo, el papelito que Dalia Margarita, ayer le enviara. Saboreaba un pedacito de chocolate con la lentitud que le recomendara ella, ahí te envío esos dulces cómelo con apetitos hazlo poquito a poquito así podrás sentir en cada papilas un beso de amor que sembré para ti en esos como gratitud por las flores. Ah, el pequeño bombón, confundible con mis labios, perdón con mi boca, ¿lo viste? Cómetelo con lentitud, para que no muerdas mis labios. ! Así. No me entrego, aun sea de lejos! ¿Lo saboreaste? ¿Cómo que qué? Ahí va mi esencia por las dalias… los o las de las margaritas la recibirás luego.
CAPITULO 22.-
Gorrín defendía la estructura humana de Otilio lo acusaban de ser interesado Gorrín alegaba la solidaridad de Otilio, que ante sus ojos en ese sentido nadie era mas que él podrán ser igual pero nunca mayor cuando algún dolor de muela visita a las cabezas de algún estudiante ahí está la mano solidaria suya entregando un calmante. Si alguna camisa dejó perder el ojal ahí llega la mano amiga suya con hilo y aguja. Anda como una abuela Banileja o puertoplatense llevando un pedacito de golosina sea galletita o dulce cuando sale, para repartir a sus nietos… y lo hace con suma frecuencia, donde falta cariño o consuelo como un santiclo aparece él llevando juguetes a los huérfanos empero entre nosotros hay personas que ese tipo de conducta no la ven, solo el comportamiento ajeno cuando le parece malo. En esos momentos Cristino era de los que hablaba denigrando esa actitud socialista del camarada Marte Martínez. Por estar de chismoso habia olvidado apagar el bombillo. Arias quería enviar señales amorosas con los azúcares de la golosina recibida su manantial, y esperó que apagaran la bombilla para decir compañeros dijo como si no quisiera decirlo, para no ser oído por algunos vecinos bajó lo mas que pudo la voz. Permítanme usar cinco minutos camaradas, en solidaridad con los conceptos de Jorgito a favor de la vieja Ota. Nadie se opuso. Donde esta Otilio hay trabajo, servicios, hay cariño, hace lo hay que hacer para la comunidad donde duerme o coma. Pienso que este individuo es muy valioso, es capaz de cambiar su felicidad por el dolor ajeno, muchos nos beneficiamos de su generosidad. Creo que la actitud de Jorgito es una evaluación de consciencia cargada de humanismo hostosiano. Arias siguió hablando de la vida revolucionaria de Otilio Marte Martínez, de la participación que tuvo en la guerra de abril contó que una vez en Montecristi tomó el helicóptero del secretario de educación obligó el pago de los maestros constitucionalistas de las ciudades del noroeste que no habían recibido el salario de los meses de contiendas. Los maestros en huelga de hambre se beneficiaron de la inesperada actitud de Otilio, arietando vidas incluso la propia. Le arrancó la ametralladora al guarda espalda del doctor Hidalgo el Justo, secretario de educación pos revolución de abril. Lo hizo llevado por la fuerza que llevan los hombres de honestidad grandiosa de corazon generoso y para imponer respeto al los maestros sector de clase oprimida por la clases burguesas del capitalismo troglodita no para imponer el caos sino, el orden que era para el principio de liberación socialista. Arias y Encarnación se sorprendieron al oír a Matos y Matos decir. Entonces esa viejita perversa participó en un comando en la guerra del 65, otilio no respondió, por tener los ojos muy abiertos, pero le dolió mucho el calificativo perverso, no respondía a los antojos de marionetas embarazadas del imperio aunque tuviera la boca bastante abierta. La pregunta que le viniera en ganas. Después llamó a Matos para decirle los comentarios que decían que en el colegio habia un estudiante liborista que le servía al gobierno como bocinero pagado con sueldo de policía. Todos los indicadores señalan el perfil de un estudiante de Peñón municipio baraonero. Entonces Otilio le entró de frente y agregó, de eso es que tú debe ocuparte, no de la vida de Arias, ni de la de Encarnación, o de la mía. Ocúpese de sus intereses, que yo sigo siendo como soy.
Los estudiantes creyeron que leía los evangelio porque no rispotó como era su costumbre. Empero entre uno y otro habia un puente de comunicación los mortales del ecúmene de los lagartos no pudieron descodificar. Se atraían para la época esas relaciones estaban frías. Los dos por separados se acusaban de hacer preguntas desguabinadas y capicúas. Ese desgraciado me quiera amarrar con malas intenciones- comentó Matos y Matos,- mientras arreglaba las uñas de sus manos. Lo estoy velando, lo voy acorralar, dicen que tiene un altar en la maleta prieta que lleva dentro del bulto de san Elías,, el la activa en el platanar allá en la mata de anacahuita, entre albahaca y anamú en la sombra de la mata de palma caruta africana se viste de negro… y ese día tiende la cama con sábana negra como la boca y el estómago de un prestamista. Pues sí, hermano Dante, seguiré sus pasos hasta el resbaladero. Cuando otro dias Doble EME. Volvió y le hizo la pregunta Otilio doble eme, perdió los estribo y comió del pasto de la desesperación, aunque Arias dice que no fue desesperado sino táctico para enseñarle que el no era ruin como Otilio entendía que Cristino creía. Claro, claro que pelee pero fue en la batalla de la falda de tu abuelita. Allá en la abuela de tu abuelita era la comandanta y su asistente yo… ja, ja, Otilio rio a carcajada larga, y algunos estudiantes aplaudieron en la tenue luz de una luna de agosto que señalaba el verdor de los cogollos de los árboles de tunes y almendros de los aleros del pabellón de los lagartos y de blanco hipopótamo del san pío x. esa respuesta enfureció al sureño y espetó- mire viejita zopenca aburrida Otilia o como te guste que te llamen, no juegues, no juegues con los intereses de los míos, y menos con doña Petronila Matos de Matos hasta el manco del atlántico respetó a mi bisabuela. Te lo advierto dejas quietos los huesos de mis tátaras, déjalos ya los muchachos estaban cansándose de la aberrante conversación. Fue Otilio el que dijo déjalo que amanecerá… se detuvo y fue a colocar en la maleta donde tenia los libros, la obra “La Guerra de los mundos” en la mañana luego de llegar del desayuno como era sábado, Otilio tuvo tiempo para montar un acto de lo que era un conocedor, leyó un párrafo para amolar la imaginación se paseó por las avenidas del dormitorio de 19 camas, dichas ya, sin dejar los que como de barrios no tenían salidas. Para Cristino era una locomotora de juguetes, Ulerio sonrió y guiñó el ojo derecho a Pedro indicándole, que viera que Otilio llevaba puestos, 4 pantaloncillos de colores diferentes otros lo visualizaban en el cuello y en la cabeza, llevaba una toalla color carne y una bufanda violeta. Ulerio recordó a Jochy, que jugando Vollyball molesto con Nurys Santos, porque ella le habia dicho si tu eres hombres que te pone dos pantaloncillos dame, empújame nueva vez. José Polanco que además de artista llevaba el jugo de la broma llegó del dormitorio exhibiendo tres pantaloncillos nuevos y empujó violentamente a la compañera Santos Cabrera. Y con mayor encono ella se enojó más, al ver que Jochimín tenía tres pantaloncillos blancos se echó a reir con muchas ganas en desahogo y abrazó al pintor. Parecía un soldado árabe. En adelante, dijo, seré el soplón del dormitorio y de la dirección. Los estudiantes, que aún estaban escuchando a los contrincantes, levantaron la cabeza menos Arias. La dirección conocerá por mis informes cuáles son los que emplean el tiempo en acciones útiles, positivas y de bien. Sabrá y será por mis labios, que uno, uno solito… que no lava ni presta la batea. No lee y en cambio critica a aquel que lo hace. Sabrá también que ese estudiante padece el síndrome de la mecedora haragana, o mejor dicho haraganitis suplementaria, sabrá además que los huertos los canteros son sus enemigos que es Irma Gómez la que le hace el trabajo estoy en investigación para determinar a cambio de cuántos o de qué. Se enterara incluso el director que no asiste a misa porque tiene compromisos con la morbosia de los fetiches, confeso y convicto, que es un sádico practicante de hechizos de emisarios demoníacos… prende velas en tiempos de exámenes a los abuelos y tátaras del mal, a los espíritus del colador negro. De esa manera cree que los conocimientos entran más fácil en hora de la inmensidad del sueño. Dileccio jugaba solitaria, dijo tres veces ¿cómo, cómo có…? ¡Cristino, no sabe para lo que dan los hombres linieros! Ju, juh, juh… El lo ignora. Diré que es un Brecherista que posee una red de actos fraudularios aberrosos. Es un velador de actividades pornográficas incestos, voyeurismo y hasta actos de zoofilia y de necrofilia. Dando expresas, muestras de máxima agradabilidad, gozosas casi orgásmicas. Hace creer estar enamorado de Zoila Castillo pero sin decirle nada, a ese Cretino Prenza, no sabe cotejar a una dama y mucho menos a jóvenes de las condiciones de Castillo.
¡No juegue! No juegue con mi reputación, o es que tanto te importa mi empleo confórmese con lo que cobra por barbería.
-¿Y cuál es tu empleo Cristino? Preguntó Dileccio que todavía jugaba solitaria, acompañado de Dante Castellano. Con usted Dileccio hay que pisar con zapatos de plomo. Yo pienso que los linieros son alocados. Otilio escuchó pero como no era con él la discusion sonrió y lo hizo de espalda para no ser copiado. Los linieros, dijo Matos, y aclaro que mi tátara era de Jicomé, de la falda de pico Murazo, son muy violentos. Algunos son montoneros, come hombres vampiristas. Mi abuela o sea mi tátara le gritaba que no se soleara en los rayos de mayo porque se ponía más caribe. ¡No juegue con mi reputación! Permitirlo no está en mi comportamiento, si lo hace es un idiota que se quiera casar con la locura. Se hallarán con la tapa de Pandora y conocerán todo el poder que guardo en su cajita. Sí sabrán entonces, si es verdad que soy descendiente de un liniero o de un dorsuskú sureño. Cuando galopan los demonios en la corcova de mis intereses, entonces le negaré mis servicios. Luis Ernesto miró a Otilio comprendió el mensaje, por lo que preguntó, ¿qué paila es que quiere destapar? Cristino lo interrumpió y expresó con voces de ebrio, ¿dijiste paila, paila? Ya verás cuando salga pandorita del cofre de mi tátara. ¿De qué hablas baboso? Expresó Otilio. A seguida reacciona, que estupido he sido, si verdad, caramba acabo de despertar lo recuerdo todo que te recibiste con los máximos honores en experticias, en pericias, en manejo de maledicencias y pericias en tejer maldades. Si te atreves a ir donde el Mandamás y dices de mis amores con Yokastica Cecilia. ¿Con Yokasta? ¿Qué estás diciendo? explotó Jorge Ulerio, enérgicamente. ¿De qué estás hablando este mequetrefe? Ahora enojado preguntó Ulerio.
-Yo diré qué eres el último en acostarte noche por noche, dejaré al compañero Arias, a quien respeto como a Ramón y a Soriano. Cuando dijo Soriano vio que este hacia musarañas con el machete de reglamento. Lo balanceaba en el piso sacando chispas que hicieron agujeros en los mosquiteros muy cercanos a su cama suya. Sigue, Pelú, le dijo a Soriano, tú crees que estás en monte río, playa de Azua, aunque eres el pato macho o un gavilán Batista. Como eres amiga de la flaca de Baitoa. Te anublas y te están velando.
-¡Vieja Ota, Vieja Ota! Dijo con tono mequetreferil la que me gusta ya no es Yokastica, la que me rompe los cordones es la prieta de Sánchez, haría varias promesas por Hisidora, yo pienso vieja, que esa muchacha no es de carne sino de goma o de hierro hay día viejita que es una muñequita de platino una máquina de acero. Pienso que es una fabrica de emociones de caballos de fuerzas electrónicas. Los estudiantes que conocen que todo comportamiento se genera por causas primarias, y causas de causas secundarias muchas veces, tuvieron curiosidad por el cambio que Cristino venia presentándole a Marte., siendo un individuo estable, podia cambiar con tanta facilidad. Ese morenaje me da sensación de triunfo. El pensar en ella padezco taquicardia en cadena. Otilio no hizo caso, no respondió pero sonrió sin dejarse ver. Los demás comprendieron que eran una familia que tenían que soportarse. Ulerio mortificado por haber Cristino mencionar a Yokasta, le preguntó ¿pero de quién es en verdad estás enamorado? ¿Unjú de quién va ser? De la más fea, pero la más sensual, la de goma y de hierro. ¡La más hedonística! ¡Cómo me gusta esa mujer, por ella, yo aprendería geometría. -¡Cúa, Cúa ja, ja! rieron hasta Humberto Morrobel y apagaron los bombillos.
Jorge Ulerio era natural de la Gorda se hacia llamar Jota UPE. La gorda es un pequeño lugar al oeste de Nagua, y este de rio san Juan en el litoral nordestano allí habia nacido el antiimperialista y combatiente antibalaguerista Rafael Chaljuj Mejía. Jorge se pasaba las horas hablando de su lugar, como si fuera la tierra prometida por Moisés decía que el aire de allá era dulce como a jalea, que algún dia pintaría las playas de la provincia como la brisa cocotera de Nagua… pero más la de la Gorda, nadamás hay una, de las arenas sólo ella, ninguna tan blanca como la mía Ulerio como Leo y Pedro, del mismo grupo y año era oriundo de la provincia Maria Trinidad… y admiraba a los jóvenes que como Gnuyen Van Troi las hermanas Mirabal, Julio Antonio Mella. Pero El Jorge, amaba, más que admirar… a Rafael Chaljuj. Ese joven revolucionario de su misma patria chica, lo energizaba por los valores, que tenia y por el arrojo y dueño de una vida donde los hombres fueran dignos y no palomas peregrinas perseguidas por la peste y por los cuchillos y arcas del guardián de los colores, políticamente jornaleras y echadoras de dias en un patrón carnicero, corrompido malvado y embustero, arrogante capitalista trujillero. Ulerio asimilaba la vida política de Rafael Chaljuj como también Rosa Polanco en Nagua la de Minerva. E Irma Gómez y Griselda Pérez. A Patria, y a Maria Teresa Mirabal, respectivamente. Muchas veces en la cama decía con en cuello cuando en Nagua haya una Universidad se llamará Rafael Chaljuj Mejía, primer exiliado de mi pueblo. José Enrique se reía y preguntó a Pedro Núñez. ¿Cómo es la Gorda, dime tú que eres de Cabrera a quién corresponde la Gorda, cómo es su gente de allí que convierte a Ulerio, tan entusiasta y tan eufórico? Cuando Pedro conversaba de algún tema agradable. Se peinaba, y segundo escarriaba, se acomodaba alisó las guedejas que le tapaban los ojos, y acodados en el clóset donde Aquino habia escondido aquel jabón que Yolanda le habia regalado el día su cumpleaños dijo la Gorda es un paraje costero de tierra fértil de grande bosques, de palmeras y hermosas costas de grandes costumbres y tradiciones. La gente es apegada a lo suyo a sus vicios y a los hábitos, esa gente es como lo es Jorge alegre bullangueras, folkloristas. A los Gordanos- dijo Pedro- trayendo a su rostro un aura de pena y de sensación desagradable cuando vio que le arrancaron a uno de sus hijos que se lo llevaban al mismo seno de la prisión siendo una simple lamparita que emitía luz en la comarca, era demasiado grande para los rayos que enviaba como faro traspasaba las barras de lo local. Mientras hablaba con José Enrique, Pedro, recordó lo que había leído de Van Trois. Todos desearon ser como Chaljuj, la alegría fecundó la cara suya que amaba la ambientación del litoral de la bahía escocesa. La gorda privilegiada con el sol mañanero y con una lluvia crepuscularia 1440 minutos de lluvia y sol. Los arcoíris más bonitos son los de la Gorda, inspiradores de canciones populares de cantantes y músicos del folclor. Los pueblos más felices del cosmo son aquellos beneficiados con la risa y quejas de la lluvia con la salida del sol. Pedro vio llegar a Enrique Aquino, se desacodó del closet no terminaba el plazo para perdonarle. La juventud pesca y siembra como fueron los primitivos Gordanos su belleza está en lo que comen, en lo que piensan, su pensamiento está estrechado al estomago a la alimentación, a la evacuación como a los riñones. Es decir a la orina a la defecación y al gusto. Sopa de camarones y de queso es muy solicitada por turistas de la zona. Finalmente te diré José, el secreto gordanos tres cosas gordanas, tres aspiraciones, cuando se es adulto… un buen desayuno, con los primeros cosquilleos del sol, ser dueño de una apetitosa cena, para obtener amigo, la necesaria energía para continuar en parejas sin flaqueos ni desmayos bajo el manto de la noche recibiendo el sueño abrazados en la sabia marcha vital. Y tercero ser propietario de un autentico limpio agradable sanitario, evitando las asquerosidades y pestilencias en el ir y venir cotidiano. Ya son otros tiempos. A pesar de sólo Núñez tener 22 años el trato de este asunto filosófico que llamó secretos gordanos lo convertía en sabio de la senectud griega o simplemente oriental. Creía que hablaba de la Galia, así Jorge se empeña en exagerar debo reconocer que él defiende la cultura regional de la patria chica.

CAPITULO 23.-
En la mañana Otilio fue a la dirección reparaba la máquina de escribir. Cristino se convertía en una pequeña espiga en medio del cañaveral temblando por el paso de una tenue brisa veraniega. Observaba desde un punto estratégico del dormitorio sin poder descodificar lo que Otilio hablaba con el Mandamás.
¡Ay, ay, ay, Cristino! Dijo Luisito Méndez, que era en experto conocedor de las hilachas de la triquiñuela estudiantiles en los centros de internos. Dejaste de ser gente, está acabado, te jodiste, vieja Ota está con la cuchilla y el mandamás.
-Anoche lo advertí, Méndez. En caso de sancionarme caerá del altar hasta San Pancracio, que no se mete con las vírgenes del purgatorio. Los rancios y añejos caerán. Verán salir en galope a doña Pandora, barrer con escobita nueva. ¿De qué Pandora es que insinúa tanto, que te cree que eres, quié te desea hacer daño para que alardees tanto de toral? Deja en tus bolsas los espejos empañados y gritos de Jeremías, échalos en la jarra donde aun quedan las huellas de la sangre que corrió con el paso de las tropas del imperio. Te convierte en paranoico Matos, en un espantapájaros azul asustado. Dondequiera crees mirar pequeños pedazos de lenguas y ojos torcidos atisbándote. Deseando que sean los demás que cosas sucias vean. Que en retahílas vean en recuas sombras y siluetas fantasmales.
- Oiga Arias, Oiga Arias, dijo en tono ceremonioso- no me gustaría tener trifulca con usted, mis dificultades yo se en los almacenes donde puedo hallarlas, es un individuo a quien respetamos todos, por sus buenas acciones con los que estamos y los que llegan. Cuando hablaba con Arias, sin pestañear miraba a Encarnación y a Soriano que tenia el machete de reglamento en las manos. Al oír que lo movía como si le sacara filos vio que las chispas quemaban los mosquiteros de Otilio y de Dante. Entonces procedió A señalar - así mismo respeto a Ramón Encarnación y a Soriano. Otros a los que no señalaré por ser diferentes infunden noblezas cariño y afectuosidad déjame que ni es de temor ni de espantos mucho menos de paranoia, es la realidad. ¡No es de fantasmagoría! No soy el soplón, no lo juro pero no seré el calié de sistema o régimen alguno. No señor, pero si me sanciona y metiéndolo que estoy, amigo Arias, yo diré los que tumban coco a pedradas los nombres de los fumadores, y los que derriban las verjas para irse al “Montevideo y al Alba Rosa bar” diré que llegan borrachos en la madrugada. Mencionaré con pelos y señales los chupan y mastican hojas de almendras, de rosas de Perú y hacen tisana de cogollitos de campanillas. Los que respiran aromas de anamú y los de los que hacen cidras de raíces de bejuco de indios. Como le dije con usted no son mis dificultades amigo C. Victor Arias. Arias lo interrumpió para manifestarle. Fíjese camarada no es por nosotros cinco que debemos luchar, es por el colegio es por la totalidad, no podemos convertir en una tragicomedia lo que simplemente una broma de estudiantes inhibidos. Ahora me voy para cumplir con las funciones que la dirección me ha encomendado. -Okay, okay, con Dios vaya Constantino Victor. Comprobó que Marte todavía estaba con el director.
Arias supervisaba en esos instantes los canteros de Zoila, de Yokasta y de Rosa Polanco, cuando llegó Marte, buscando una sandia para el señor Tejada. Produciendo el susto mayor en la vida de Matos, la impresión repentina de miedo se reflejaba en su pellejo que se tornó cenizo, los labios despedían una gelatina espumosa, estaba espantado y pavoroso. Escuchó también que Otilio dijera, el director te espera, que la lleves, con urgencia retornará a su residencia.
Perseveranda en el salón de clase en sus ojos guandulados brillaban de alegría, reflejaba los cuaditos rojizos de la falda que de uniforme llevaba, eran lingotes azules como las barras de la mesa, donde parecía descansar, los materiales didácticos inclusos dos libros. La maestra titular se quedó sentada en la única silla que en el salón de clase habia. Era de mediana estatura y de edad. Miro que de un lado colgaba la pizarra, caída en la parte oeste sobre una butaca mientras dos niñas compartían un pedazo de piedra que habia sido empleado en algún tiempo como piedra de las de algún fogón. Leyó además un letrero que decía- en “esta escuela Balaguer es el Jefe” y al oeste otro “por la ambición murió Perico”. Los estudiantes hacían las primeras prácticas pedagógicas, era viernes, en la Escuela los Jobillos en los entornos de la Chiva, Moca, Hérbido, Zoila y Jare, estaban en la Chiva de San Victor de Moca. Perseveranda sentía hermosas emociones en la madrugada escuchando las voces de los recueros y de los jornaleros que entraban por la casa del alcalde pedáneo. Los toques de tamboras salidos de un alma sentimental y pueril cortaban los recovecos de su cuerpo del regionalismo, circunvalando la estructura orgánica de un alma de músico llenando de gozos los aposentos en la intimidad individual saturando de placer a los paisanos del lugar. El merengue “la enfermedad”, en tono diáfano, visitaba el baño se hallaba los sonoros pasos de Tatico Henríquez, nativo de la Gorda, eran escuchados por Ella, lo asimilaba acostado y esa percepción le llegan nítida, en una hamaca de cabuya cantando- “si estas fiebres malas me vuelven a dar, voy o pal hospital, si estas fiebres malas acaban conmigo, era el deseo de mis enemigos” lo imaginaba acorado a un horcón de la enramada del vecino de la casa del alcalde. Llevando un sombrero de cana con camisa en rayas, del corazón del músico o de las entretelas del aparato salían las más tiernas congojas que oídos y alma humana en dias de prácticas escolares no habían degustado sin el esfuerzo que salían de aquellas dos almas gemelas puestas allí en carne y viento. Al compás del jaraneo del guiro y los eructos de los cueros del tambor. Percibía en su asimilación febril decenas de mujeres moviendo el cinturón y las faldas en pies descalzos encimas de gramas y arenas frías que se entibiaban con los talones descalzos también de los hombres que con pantalones agarrados con correas de bejucos que sostenían cuchillos largos de trabajos danzaban al escuchar las voces de la campiña cibaeña. Recordó los versos de “la enfermedad” y los apuntó en la libreta de imprevistos “Yo tenia una enfermedad con ataques de fiebre mala, decían los doctores que ya yo no me sanaba” pero lo que de satisfacción la saturaba y la llevaba a la eróticas sensaciones del ejecutante de los cueros, y aunque su alegría reía venia envuelta en el tul chal de la vieja tristeza. La de los cocheros y aceiteros, de las encomiendas que aun se siente el correr de las sangres en los recovecos de los años. y siglos de fuego y alquitrán. En tiempos de perros y guillotinas. Esos sueños del dolor trajeron los cueros y el tambor lo canjearon en alegría de negros por la del alma. Esas reflexiones de Perseveranda, le trajeron la visión lejana de las raíces de sus antepasados. La libreta de improvisto recibió - cocheros y aceiteros de higueretas y de puercos cimarrones como viejas yaguas doblaron las espaldas en tardes de continuas lluvias para luego de ser ensillados ser aguijoneados por las blancas espuelas y espinas del patrón. De regreso al colegio en la noche mostró a Griselda sus apuntes, quien como ella amaba la realidad del campo en especial los jaleos típicos del maestro Tatico Henríquez gordanos como Ulerio Peña y Chaljuj Mejía. Griselda leyó varios versos de merengues que estaban en la libreta de improviso de Perseveranda. Vio la importancia que deseaba ver. Hagamos un encuentro con Arias y con Luis Ernesto para recolectar sus opiniones de ellos, adoradores de esos bienes espirituales, tan importante como el oro de Pueblo Viejo y el petróleo de Maracaibo. Encima de las cama tiro las cosas guardó en una túnica añil que tenia faldiqueras, en el baño el perfume de su jabón produjo millones de imágenes y de sensaciones ocurridas en la tarde cuando oía a los arrieros de mulas y de yeguas con el acompasado jaleo La “Botijuela” y la “corrida de Santa Ana” luego “Santa Rosa de Lima” le llegaron otras ideas que al creerlas importantes se colocó una toalla y fue apuntar - “ el ritmar de los cueros de la tamboras es poco descifrable y menos descriptibles a si como la voz del cantor. Llega al comunicador como un capullo de fragancia de quejas y de dolencias como sollozos de románticas frecuencias, regresó al baño mientras regresaba Griselda. Las individualidades en los seres humanos, recibiendo las emociones aún siendo trillizos o cuatrigemelos hablaba en la televisión un especialista extranjero…, al que Arias consideró confuso y era redundoso… la sala del comedor estaba llena de estudiantes del primer año. Veían luchas libres que prohibida estaba verla. Deseo recordarle muchachos, que mirar luchas libres está prohibido por la dirección del centro. Dijo Arias y en silencio se marchó. Los seres humanos reciben los acentos musicales como otras manifestaciones de forma diferente. Para uno es un bálsamo, una terapia, para otros, esparcimiento y armonía energizante. A Griselda le informó que en término educativo le habia ido mal con la profesora de la escuela de los Jobillos. Ahora dijo- si corrijo te diría que me fue bien en el orden humano, interactué con los vecinos del lugar conocí buenas personas. Dormí en la casa del la directora. La Chiva… Griselda preguntó ¿que es eso? No te asuste, es el nombre del paraje y también de la Escuela. ¿Unjú? Respondió Griselda. Háblame de la comida. Del dormitorio. Del baño del retrete. El lunes me sirvieron moro de habichuelas blancas, los martes vegetales con fritos verdes de plátanos mocanos miércoles arroz blanco, huevos a caballos, en bacalao en vino tinto, el jueves como estaba húmedo por la llovizna que caía desde un cielo plomado, el servicio del almuerzo fue chambre con tocinos y el viernes harina de maíz con hígado de res habichuelas verdes con ensalada y aguacates. Tuve temor de comerlo por ser afrodisíaco efectivo con la harina de maíz amarillo además amiga la carne era de ternerita. El dormitorio era honesto cómodo y muy limpio otro tanto los retretes el baño era menos privado habia que bañarse en el río o bañarse en la letrina enganchando el garrafón de agua en un horcón, en la parte más alta del lugar. Echándose el agua… era lo más conflictivo. Los señores donde estuve los 5 dias de práctica, amiga, oían todos los dias el santo rosario en radio santa Maria a mi habitación la voz del locutor me despertaba, son las cinco y media, para irse al mercado, las cinco cuarenta y cinco hora para dejar los aleros de la vivienda. En el fondo del programa se escuchaban las notas del merengue san Francisco. Griselda le preguntaba que por qué anotaba todas esas cosas y ella respondió que los mexicanos hacían maravillas con esas muestras y se la dejan a las generaciones del devenir. Hay que sembrar amor por lo adicional y o la cultura. Continuo leyendo los apuntes y le dijo que le explicara que son estas reflexiones cual es el instrumento… los dedos del músico, las notas físicas o las notas musicales… cual es el instrumento… el alma del compositor-Poeta hecho pintor musicólogo o el esqueleto del aparato el acordeón… el método caminos de emociones de ardorosas sensaciones muchas veces álgidas como témpano de sufrimiento. Perseveranda, contestaba con gentileza continuó hablando de la experiencia obtenida en la escuela la Chiva, de la situación del aula… la actitud de los niños a su llegada y de la colaboración de la directora. Luego enfatizó la arrogancia de la profesora del curso donde practicaba.
Neyda Sandoval escucho la conversación de las compañeras y puso su atención al no comprender la causa que siendo Perseveranda de tercer año mantenía relaciones estrecha con una alumna de un año inferior. Recordó entonces los lagos y lagunas de la escuela Tamboril donde le tocó realizar las primeras diez prácticas que según sus propias palabras habían sido frías e infelices más que deficientes. Los individuos extraños desean que una se equivoque para hallar por donde cortar. No es fácil quedarse fuera, estar en el entorno mirando desde los aleros produce alergias y taquicardias raras veces placer. El practicante pedagógico o clínico o no, es el primer observador y crítico de sus propias prácticas aunque sea incompatible… hablaba con Griselda que llegó para invitarla al pasarato con las de segundo en el pabellón de doña Mamina. La pizarra estaba encima de un pupitre y no encontró martillo ni clavos no habia drenaje sanitario la penetración de ruido, sol y humo era enorme… de las fábricas circundantes. Griselda la halló taciturna le preguntó que le pasaba por lo que ahora respondía, pienso en lo difícil que es ser maestra en estos tiempos de cacique y de enredos entre los cacicazgos. Griselda le interpeló por las razones de su amargura, supe que te habia ido muy bien. Y ella dijo, me fue extraordinariamente mal, directora repugna a los principiantes egresados de centros a los que ella no pudo asistir por algunas deficiencias quizá. Pone valladares al proceso educativo. Señalan que esa fuera rechazada en el Emilio Prudhonme dicen que no los soporta en términos morales. Griselda luego de escuchar las kilométricas quejas de su amiga, se expresa de… las prácticas son muchas y tienes oportunidad para manifestarte sin amarguras y muy probable que a otros de los que andan haciendo laboratorios les ocurra otro tanto. No hay motivo para sui con la carga que lleva, como mula aparejada con necios barbiquejos y esterillas pesadas por la humedad de las viejas rabias hechas lágrimas invisibles de la maestrota frustrada. Me he referido a la de Tamboril que como ella diseminada como verdolagas en el campo hay en nuestros ensanches y en pequeñas comarcas y bateyes y vecindarios. Tengo prueba de este tamaño- grande- para ser llevada a un juicio para que explique su actitud que considero sádica y criminal afecta los intereses de la nación los de varias generaciones olvidando los éticos intereses, morales que son prioritarios como poderosos son los tutores del caos, de la negación de la libertad dicen los vecinos que es un agente al servicio imperialista para evitar el desarrollo de la inteligencia, favoreciendo el fracaso social. Ese tribunal revolucionario o independiente la encontrará culpable por omisión o por comisión. He llegado defraudada de la escuela de Tamboril a pesar que la mentora de Practica nos lo habia advertido. Encontrarán líderes negativos, obstaculizadores del avance esos son los caudillos poseedores enormes tentáculos como un pulpo de fuerza imperialista. Somos agentes para el cambio, apagando la sed por descodificar los enigmas del pensamiento de las ideas grabadas o escritas por eso debemos estar despiertas para no caer en las boñigas de las bestias de corral o en heces humanas. Estar despierta para cumplir con el deber contraído produciendo los cambios que las comunidades requieren. Bravo dijo la profesora amarilis Pérez que hacia algunos minutos escuchaba detrás de las cortinas dio la espalda para que continuaran sin ser obstruidas he aprendido en estos cinco dias más que en noventa en el aula.
Polibio Pérez y Nurys Santos estuvieron haciendo las prácticas en la escuela de Navarrete, municipio de la provincia Santiago de los Caballeros, lugar de nacimiento de ella y del presidente de la república. El sol de allí era un soldado espartano, con radiaciones como centrífugas de alto poder. Ese pueblo es la cabeza, la entrada de la línea del noroeste. Ahí comenzaba, señalada por grandes soles y escasez de lluvia, los transeúntes se movían de norte a sur y de este a oeste. Haciendo la cruz de la rutina cotidiana, los que no movían la cabeza eran escasos, era de Perogrullo verlo con la boca abierta, para fumar o para beber o para comer o fumar. La movia para hablar, mas axiomático o comían o cantaban como pregoneros de viandas, billetes o quiniela de alguna loteria, pensaban poco, eso parecía. En las enramadas los recogedores de tabaco hacían cantos aligerando el peso y paso de la carga de la jornada aglutinada en las solanáceas. El olor a pulpería inconfundible por el arenque, el azúcar y el bacalao, el de tabaco, por el andullo o por las hojas. Era una delación de los almacenes. Ahí dormían las materias primarias para la exportación de cigarros. Por los griteríos de los niños y de las niñas sabíamos el camino hacia la escuela. Del molino de los Portela, negro salía el humo de dos chimeneas de la fabricación de pastas de tomates. Del vientre de fuego se expandía por la población sin importarle a los dueños, de la muerte de los ancianos y de anciana que desde la infancia como de las obreras y obreros. En el parque de altos árboles de verdes frondas cinco de robles y cuatro de almendros. Las jabillas o tunes y seis gigantes palmas precian adolescentes que hacían guardias en la cabeza de la línea noroestana. Debajo de los almendros al lado de la cancha Polibio Pérez observaba los muchachos y muchachas practicando baloncesto. De regreso al curso entregaba su sexto compromiso… advirtió que jóvenes en parejas con escolares vestimentas bebían cervezas en los bancos del parque. Alumnos del Colegio Femenino Emilio Prudhonme de la ciudad de Santiago, Nurys Santos impartía en el 7mo. Y Polibio en el octavo. En la tarde de ese mismo dia estuvieron como invitado en el club para empleados de los Portela, y fueron tratados como príncipes. La tarde habia sido de tedio y muchas sudoraciones en los cuerpos sedientos de los obreros y obreras de Navarrete de empleados y empleadas a todos los niveles. Una ligerísima llovizna a lo largo del rígido cuerpo noroestano, entre cordonas de montañas del septentrión al norte y la central al sur. Como un escarpelo la carretera cortaba en dos mitades el territorio liniero en la sabana, de este a oeste, con hoyos manchados semejando una larga serpiente de negro cristal hacia el morro montecristino, dejando como alas los pueblos Valverde, con municipios como la Esperanza santiago Rodríguez, Montecristi, un poco mas a la frontera Dajabón. ¿Donde está la llamada Barranquita, Nurys? Siguiendo al oeste encima de la carretera Duarte, esa que ves ahí, al llegar al Central Esperanza verás un cerro de menos de 75 metros, por iniciativa de los miembros de la Peña de los Lagartos, a ese lugar se le conoce como cerro “La Barranquita de Carlos Daniel”. Respondió Nurys. ¿Y quién es Carlos Daniel, continuó preguntando Polibio Pérez. Fue el general que siendo ayudante del Gral. Desiderio Arias con un pequeño grupo de valientes patriotas, enfrentó al invasor Gringo el 3 de junio de 1916. Los yanquis venían desde Montecristi donde habían desembarcado en las vísperas, iban a tomar la ciudad de Santiago, al mando del coronel Pendheton. Después de haber asistido en las patronales, Nuris y Polibio, estuvieron en la residencia de un alumno para almorzar fueron despedidos con victorees y vivas como héroes de la Barranquita de Carlos Daniel, el pueblo simpatizó con su participación
Capitulo 24.-
En la noche los estudiantes celebraban la participación en la primera jornada, que finaliza comenzaban a favor y en contra en las próximas salidas en lo rural o en lo urbano, ahora irían acompañados con alumnos del segundo año, para observar directo y en las escenas de las actividades pedagógicas.
Rafaela Polanco dijo que habia estado en la escuela San José regresé contenta por lo bien que me fue. Todo el trayecto de la clase con la motivación inicial dijeron, decía ella, los observadores. Los muchachos de la escuela San José eran aplicados finalizó… cristino que estaba entre los celebradores, le pregunto: ¿qué fue lo te sucedió con el tema comercio exterior? -diga usted señor Cristino lo que oyó que me ocurrió, yo lo autorizo. Mis bisnietos se lo agradecerían. Quika Zavala, dijo Cristino, que su practica habia sido un fracaso que no motivaste tu clase. Rafael era dueña de un don que pocos tienen, por su humildad se limitó a contestar. ¿Cómo pudo ella saberlo, a pesar de vivir en el mismo pabellón ella está al oeste y yo al este, quizá fue a otra. Oiga Cristino, expresó Rafaela, muchos nos vestimos con zafarrancho, y confundimos al diablo y a su corte demoníaca. Sonrió al decirlo se alejó al recibir un tufo negativo que salía del pellejo mental de Cristino Matos y Matos. Ella era dueña de un arboleda de espiritualidad que la llenaba de esa nobleza y justicia que individuo de la costra de Matos no conocerán aunque vivieran para siempre. En su mirar exhibía el brillo de lo ecuánime, con un lente de practicidad. No metía los pies en zapatillas ajenas ni se cambiaba con camisota alejada de su tamaño. Era vertical, recta en su compromiso, no olfateaba en paredes ajenas y sabias pagar los amores con amores. Yo soy dijo a una de las compañeras y se repitió a Cristino, jardinera y hortelana, cultivo las rosas blancas de Martí, ni ortiga, ni enredadera cultivo, cultivo lo bello y lo bueno para los que quieren verme fracasar. Pero Quika Zavala le correspondió enseñar el perfil revolucionario de Aurelio Tavarez Justo, en la escuela de Licey, dirigida por una sobrina del uno de los Triunviratos quienes autorizaron la muerte perdón asesinato de aquel gran hombre de la república. A Carlos Montes le correspondió impartir las causas y consecuencias para la América latina de la revolución cubana. … y cómo es posible que a un principiante lo envíen a una escuela a la que los asesinos será para marcarlo… preguntó Villegas montado en aparejos de ingenuidad eso es indebido es imposible. Claro que lo es dijo de repente Jare. Pelaba una piña de las llamadas pan de azúcar. .. Y qué a mi me tocó las causas y consecuencias del arribo al poder del doctor Balaguer. Un alumno del primer año no entendió lo que se trataba, pregunto entonces. Cuando Arias supo que a Nurys Santos le habia ido muy bien en sus practicas solo dijo, qué bueno que cruzó al otro lado. Cuando la conoció la encontró débil, alta y de encorvado cuello, se dio cuenta que en la boca de ella habia una fuga de energía y que no descodificó simplemente le pareció ser dueña de una fuente labial por donde podían salir caprichos e insultos. Ese cuerpo flácido de color zapote anaranjado era el palacio de un alma de nobles encantos saturados de dignas bellezas. La llegó acurrucar por un tiempo, hasta que Dalia Margarita lo sacó del berenjenal donde se fue metiendo arañándose con los zarzales en bejucos. Mientras los practicantes salivaban el colegio como náufrago ordenaba, Arias, los nuevos ejemplares bibliófilos acabaditos de llegar. Supervisó y evaluó los trabajos en la hortaliza de los nuevos estudiantes. Estuvo en una exposición de pinturas clandestinas sobre la revolución de abril. Eran los huertos del arco los puntos del triunfo, el arco del triunfo en las prácticas. La profesora Thelma Castaño se mantenía convaleciente, estaba ausente de sus responsabilidades. ¿Cómo usted se siente? Preguntó Idalia. Al tiempo que colocaba en las manos un vaso de agua y una tableta de calmante. Me estoy recuperando. Respondió, pero recibió un frío indescriptible cuando se dio cuenta que la maestra le temblaban los labios. Se veían violetas las sudorosas manos la ayudó a ir al baño. Mañana me reuniré con los que terminaron las prácticas. Idalia movió los hombros luego la cabeza,- quiero que se lo informe dijo y se retiró. Era una mujer de baja estatura. De 42 años, cabellos lacios color marrón, nariz europea, rojizos finos labios. Ojos hermosos, con protecciones largas como espadas encorvadas y de cejas alejadas de los parpados. El color bronceado chocolate miel de abeja en los días de lluvia. Era una mujer de gordura musical, especial mantenía la curva guitarril de adolescente avispa amazónica. Los glúteos de la señora jefa de las prácticas y de la observación. No cabía en una silla plegadiza.
Ahora Yokasta era la que hacia referencia de las vicisitudes ocurridas en su primer día de práctica en su pueblo natal, dijo que en cada momento disfrutó, lo malo fue, que estando a 5 casas de su padre comió en la de una amiga donde durmió. A Yokasta no es fácil tomarle el pulso. El lunes no asistí al trabajo, los aguaceros lamieron las calles y veredas de la ciudad de San Francisco. Estuvieron estancadas los imbornales fueron tapados con hojas y ramas. Pase el dia comiendo y durmiendo. ¿Qué otras cosas, hiciste, además de dormir y comer? Preguntó Ada D¨rullard. Nada, no hice nada, qué iba hacer, respondió sin tapujos. Pero el mundo entero hace algo. ¿Cómo que nada? - Oye, se puso el índice izquierdo en los labios como cuando pedimos silencio,- parece que lo mandó el mismo compadre del diablo, a las diez mermó la lluvia y como regalo del cielo llegó Jorge Ulerio. ¡Muchacha! Asombrada gritó. Vino con los aguaceros con ellos sin que nos diéramos cuenta de donde vino, surgió de la nada je, je, eso imaginé. Estaba en la galería con la camisa de cuadritos que le regalé en su cumpleaños. Preguntaba por mí. Continuaba hablando, pero veía en la imaginación el agua deslizándose por los cristales de las persianas de la casa donde estuvo alojada, era prima de Ulerio. La mujer era su prima su nombre era Aura Ulerio, pero el le decía Fresdevinda cunado no prima. -
-Cómo está prima, recuerdo que le dijo, y el la abrazaba con muchos entusiasmos y filial fervor. Fresdevinda le dijo, estoy bien. Jorge esperó que lo enviaran a pasar, permaneció largo rato parado en medio de la puerta. Luego preguntó por mí, entonces redijo pasa primo. Katy, que era como Aura me decía, explicó que se sentara que iba para el baño a buscarme. Lo hizo con la parcimonia de la viuda recentina. Las muchachas excitadas afanosas de emociones sensuales preguntaron qué ocurrió. Le dije que no ocurrió nada. Para que las ansias no quemen los deseos y los temores no provoquen mañas le diré… el marido de la prima de Ulerio habia muerto hacia dos meses, todavía la casa tenia su olor en las paredes del comedor y de la bañera. Para que arrojen las energías toxicas y evitar envenenamientos… alojadas en las válvulas cardíacas, evacuando así con las motivaciones pacificas de intensidad positivas. ¡Bueno…! Paisanas el marido de Fresdevinda…el luto estaba en el aluminio de las persianas, en el rostro de los tres pequeños de ambos, que no se nos quitaban del lado. Pero al seguir la llovizna con la aparición de Pedro que nos trajo cervezas y comida. Nos pusimos en la amplia terraza donde las ramas de dieguitos y de verdolagas azules, sembradas en viejos televisores de 14 pulgadas crecían como en un jardín de románticos hontanares. Pedro conversaba con la viuda y yo lo hacia con Ulerio. Le hablaba de los tres pequeños con la constancia que a pedro no le molestaba. Cuando menos esperábamos ahí estaban buscando monedas, para ir, a pesar de que llovía a la tienda a comprar helado el “Polo” muy famoso en esos dias. Comimos, bebimos, conversamos de flores de películas, de cine, de poesías, hasta de pinturas. Escucha Yokasta, dijo- Antonia Castillo, natural de Pimentel, morena de ojos brotados, con pocas pestañas y labios tromperiles… ¿quién crees tú, que de nosotras es, imbécil o tonta para creer que estos dos muchachos fueran de aquí a San Francisco de Macorís, sólo para ir hablar en la terraza de la viuda recentina, donde dices que envian a tres inocentes criaturas en horas de fuertes aguaceros para comprar helados… y de esa manera se quedan a solas acaso somos locos? A Yocasta le pareció prudente evadir la pregunta de la pequeña de Pimentel. Hizo creer no haber oído. Corrió las cortinas. ¿Y cómo te fueron los otros días? Preguntó D´rullard. Fueron dias de duros y difíciles, complicados pero terminaron felices y transparentes. La escuela de mi prácticas la dirigía por una de las que mis profesaras fueron. Tuve el placer de encontrar en clase a la que me dio el octavo grado en síntesis, agregó Yocasta las dos ultimas nos pudieron ser evaluadas por la continuas lluvias los recursos audio visuales los que llevamos los destruyó el mal tiempo. En ese sentido mi práctica adoleciendo de esos ingredientes primarios de toda manera recibimos halagos de la dirección del centro docente.
Un par de días luego la profesora Amarilis Pérez en el primer grado habló de los fracasos que los estudiantes tenían en sus primeras acciones pedagógicas por no ponerle la atención requerida a la lengua de Shakespeare y de Milton. Elevaba el valor lingüístico y económico del ingles… proporcionaba parámetros prácticos, el tema en esos dias era el Maestro con cariño, ahora, manifestó la profesora, escuchemos la canción la atención fue singular el silencio comandaba el momento requerido para cantar la composición en inglés. Era ir y venir de un campo sagrado desde el sepelio del cónsul de la muerte. La articulación era valiosa, invalorable en término económico, la curva melódica en cada célula rítmica sentíamos el ego de la maestra, en cada respiración individual del grupo. Su idiosincrasia volaba como mariposa en el jardín donde la oíamos “to ser with love” con el aparato, gocemos la melodía, pero a la maestra Pérez le importaba el valor didáctico el valor lingüístico de las palabras. Hacia mucho calor parecía que entre la brisa y el sol habia un duelo de honor, se habían roto las relaciones diplomáticas. Hisidora entró al curso a informarle que la prof. Castaño se habia desmayado por el calor de esa tarde. Envió a Morrobel a llevarla al hospital. No pierda tiempo que se nos muere habia dicho al joven Humberto Morrobel, que era uno de los que mejor interpretaba la composición el “Maestro con Cariño” cuando Morrobel escuchó el mandado y la palabra muere dijo ¡ abrenuncio, abrenuncio! Luego de dejarla en las buenas manos de la ciencia retornó a la clase de inglés. La clase terminaban de copiar los últimos versos de “To ser with love”
Constantino Victor y Kleber Soriano entraron al comedor llevando sendos aguacates de tres libras, ambas frutas tenían dos cabezas i dos semillas hubo quienes manifestaron haber visto en una la cara de Jesús… y en la otra la mano izquierda de Marx. Se hablo más de las frutas y de las figuras que de la salud de la educadora. Comieron todos, menos la señora Mamina, argumentando que eran dias de guardar. Olvidé señalar que algunas muchachas no comieron temiendo quedar fertilizada de partos múltiples, dijeron estar seguras que no tenían ni poder mítico ni poder afrodisíaco, ni razón oculta. En el dormitorio celebraban la mejoría de doña Thelma. Humberto dijo que hablaba con voz apagada y que los médicos prohibieron que conversaran más de 22 palabras. Méndez acababa de llegar de la clínica Abreu, dijo que llamaba a Morrobel. Dias después la práctica quedó reducida a la simple observación. el calor seguía, el curso de la vía láctea, favorecía los planes de Otilio Marte Laureano que tenia su madre muriendo desahuciada en la residencia de la capital. Se extasió en la calle El Sol, de la ciudad de Santiago para actuar las tácticas y la estrategia prevista al margen de las obligaciones escolares. La tenía en estado vegetativo, era el único llevando, durante 6 años, las inyecciones para tener su infeliz madre despierta. Desde la escuela Teodoro Henekén realiza actos contradiciendo la personalidad de estudiantes de internado. Lleva personajes al teatro de la realidad, se transforma en pedigüeños en avenidas y callejas de ciudades pero prefiera a Santiago de lo 30 caballeros. Envía así, todos los meses, 407 pesos a la tía Lorenza otras veces lo lleva para verla y colocar su cara en la cara flácida de la vulnerable madre. Estuvo en Guayubín, Cirilo encargado de compras del colegio, en cambio dice haberle visto en la calle padre Boíl en la Vega Real, era impresionante la forma que adopta ese individuo, abreviaba Cirilo, creí que era un verdadero actor carnavalesco. Es un maestro del disfraz en medio de aquella situación, es un genio del engaño de la triquiñuela y de la simulación. El arte de vivir es un libro de cabecera de Laureano. Andalio Pendejera, es un individuo alto, moreno con una pierna menos gruesa, pero sin cojear de dolor sino de imperfección en la realidad existe, con las mismas características y singularidad, en los caminos de hervidor, palmar gigante y arroyo resabios de la parte nororiental de Altamira. Dueño de pequeños conucos con café y fundos de cacao. Cuando esta en barbecho viaja a la calle Máximo Gómez en santo Domingo y se estaciona en el restaurante “Maxim” en la sobra de un manguito, cerca del cementerio. Se convierte en realidad en un pordiosero callejero. Arias y Soriano conocían los secretos de Marte Laureano. Paningo Prieto y Pendejera eran perfiles hecho por Arias y se lo entregó para que lo confirmara cuando llegara al Obispado. Lo sacó de las huronéela de Palma gigante y de Rio pequeño en la cercanía de Hervidor, municipio Altamira.
Para cada ciudad el maquillaje es enmendado, en Santiago Pendejera fuma cachimbo, en la Vega usa espejuelos negros pero maca tabaco de andullo. En santo domingo es un personaje diferente, es un soldado de caqui, con sombrero en panza de burro, agujereado a lo quijote. Algunos piensan que Otilio hace otras actividades aberrosas, empero esas son. Paningo Prieto tiene solo un brazo, que dejó siendo cortador de caña, esconde el moñón con una manga en una funda negra. La moribunda madre, lo cree un sastre, que haciendo pantalones y otras cosas de esos oficios es como le lleva o envía los medicamentos. Cuando termina va al escondite y contó que tenia la suma de 2345 pesos, guardó el equipaje en el huesario del campo santo, puso un billete en las manos del sepulturero a seguida salió del entorno sepulcral, Paningo me ha generado tanto como Andalio ambos son mis preferidos, pasan hasta agua y sed por ayudarme desinteresadamente, Caramba, y muchas veces no lo he defendido, en adelante pelearé por ellos. Andalio tiene salario mayor que el senador de Montecristi y paningo un poco menos que de Santiago Rodríguez. Pensó y sonreía satisfecho, pero desde sus aposentos lloraba la vergüenza, y desprecio a los que dirigían el Estado. Tenía múltiples mecanismos de incalculables variantes. También lo conocía el prof. Contreras, ningunos sabían las razones ni los fines. Muchos alquilan la consciencia al mismísimo Diablo, hasta que sea necesario seguiré otros venden sangre de la vida y empeñan el honor. Mis acciones son artísticas a nadie cortan. Escribiré el arte de hacerse Diablo siendo pedigüeño, siendo oveja pareciendo lobo, siendo mierdas aparentar manjaretes excúseme usted que conoce las churrias. Para que quiere que diga diarrea. O disentería, pero no lo diré no soy aristócrata tampoco vulgar je,je,je, ji. Rió como un río que dejaba caer sus aguas de 3175 metros de altura. Iba pensando. Mi trabajo es pedir lo haré hasta que no dañe a nadie. Ni mi vida ni la ajena. José Contreras habia entrado muy temprano a su taller, buscaba a Otilio no supo de este… luego le encomendó realizar trabajos en el taller para que obtuviera los recursos que le hacían falta para la medicina de doña Francisca.
En el dormitorio en ausencia de Marte los estudiantes José y Dileccio, proyectaban la imagen del autor de Paningo Prieto y de Andalio Pendejera. Se preguntaban por qué el señor Contreras buscaba a la vieja Otiliana, Jochimín se lo llegó a preguntar más de una vez, pero siempre llevó en su mente que la madre de la Otiliana habia muerto. Recuerde que es de Otilio Marte que estoy hablando. Por qué estará mintiendo la vieja Otiliana, pienso que debe ser por algo muy grande, muy poderoso. Cualquier ser humano se halla entre la verdad y la mentira. Dijo Encarnación que amarraba en la cabeza de Núñez una toalla roja. Era un árabe en persona. Es verdad no conocemos la intensiones de Otilio murmuró Jorjin no hace una semana que en discusión con Cristino en torno a la caja de Pandora. Le decía, que era un individuo, y me estoy citando, muy especial, ahora le digo que es un ser enigmático, nadie sabe para donde sale lo hace sólo, no es que sea un misántropo, todo lo contrario, es otra cosa. Callaron, dicen verlo en el puente de la Guinea en Puerto Plata poniendo flores en el aniversario 64 de la muerte del general Demetrio Rodríguez, o en el Santo Cerro, en La Vega, en el Morro de Montecristi. ¿Cómo es posible es eso, cómo puede hacerlo, si como todos cumple en el palacio de las responsabilidades? Es cierto volvió a decir Jorjin, y ahora dónde está… ahí esta el enigma. José Enrique apagó el radito de tres voltios que usaba para escuchar música y noticia, y escribió las ideas que decían del perfil de Otilio. Pienso expresaba Matos que cuando dormimos es que ese Diablo debí decir duendito, desparpaja sus deseos y sale a fabricar las travesuras. ¡Travesura! exclamó Kleber. ¡Cómo travesura! ¿Qué tú quieres decir con ese vocablo, Cristino? - será posible, Kleber, que no sepas que Otilio es un travestís. ¿Travestís…? ¡Pero muchacho! Es verdad que se destapó la caja de tu boca ahora estoy temblando…miras parezco un pollo mosquillando. Más que sorprendido diré que Otilio es un zombi, lo he escuchado, espetaba Matos y Matos, hablar con la culebra que tiene de mascota y pienso que esa es su caballo, no se como la alimenta. Hablando con Arias, decían algo que no descodifique, pero Arias le dijo que era un súcubo lo otro es, un Incubo. A mi parecer es posible que talvez sea un pichón, mejor dicho un abuelito de zángano. Lo vi usar un zagalejo. O sea un corto refajo de tela perfumada, lo que parece es un duende. Sin que yo me contradiga Jorjin tiene muchas razones. Otilio es especial repitió Jorjin, posee atractivo y encanto misterioso. Dicen que se convierte en niña y en anciana hedonística. Ríe con facilidad, tiene gran espiritualidad. Cristino hablaba, pero no le hacían el favor de oírle.
Oí que llamó varias veces, a C. Victor, Otilio le dijo recuerdos te envía Duvalier, Arias, sorprendido quizá, expresó ¿Duvalier, quién es Duvalier? el presidente de Haití, repitió ocho veces. Dónde lo viste preguntó desinteresado Arias, siguiéndole la corriente, salió al escusado al regreso hablaron de su padre y de un tal Andalio Pendejera.
¡Cristino, Cristino! Dijo Ulerio muy molesto. ¿Cuando es que dejará continuar a Jorjin? ¿Por qué no te callas, de una bendita y buena vez? Déjalo que respire… ¿por qué es, que lo cuida? ¡Deja ya a Otilio, caramba! Ulerio respiraba cansado como si caminara cuesta arriba.
-por mí que se lo chupe un pato, un culebrón que lo vomite al centro del cosmo del infierno. Ahora los muchachos rieron con arrojo y mucho entusiasmo. ¡Zángano, zángano, zanganito de qué! Por mí que se lo chupe el mismo pecucio, los ladridos del infierno, para que lo lleven al trono del angel del mal, ese es mi deseo para El. Dios sabe cuanto lo quería le trae regalo a todo el vivo menos a mí por eso debe ir a parar a la hornilla derecha del infierno. Pero Muchacho - dijo Luis Ernesto cuantos te sacias murmurando los méritos ajenos. Eres un máquina de envidia, una mata de inquinas, de resentimientos. No tiene respeto por las glorias ajenas, eres proxeneta marcado con la cruz del engaño, de la carta negra del chantaje y de los maleficios. Los celos no te dejan te angustian, y te migrañan. Los que en verdad te conocemos, agregó Mejía Compres, para tu satisfacción negocias hasta con la madre del Diablo al que tanto invoca y te encomienda. Son flores mustias para tus complejos.



Capitulo 25.-
En el dormitorio del aljibe, Demester criticaba la dirección, que llenaba de elogios y halagos a Soriano y a Arias. Ciro que esperaba la ocasión manifestó escucha Demester dime delante de todos quiénes limpiaron el aljibe… quienes hacen trabajos extras para el beneficio de todos, en las primeras vacaciones vinieron primeros que todos el 1ero de septiembre, así la jardinería, la hortaliza que se secaba, se recuperó, no ha hecho falta agua a lo largo y ancho del verano. Hay que hacer notar que Otilio, Leo y nosotros, hemos sido sus colaboradores. Estimulado por el calor energético que ambos emiten es cierto dijo Demester ellos se creen dueño de las instalaciones de la institución. Tus hablas como si fuera de la escuela donde se graduó Cristino Matos, me pareció oírlo a él dijo Marcial Villegas. El rencor se siente en tus palabras y en tu aliento, en el acento hay remordimiento. Es muy posible que mis juicios sean precipitados, infundados y tengan de infantilismo. Pero amigo Marcial, no permitiré que me ubique en corriente de individuo carente de gracias y de talentos ciento álgidas molestias al verlos bailar en todas las fiestas. JARE, y Nicanor hicieron gestos y muecas contrarias a las opiniones de Demester, y Emilio como Narciso que en parejas jugaban ajedrez, arcaron las cejas y movieron los hombros. No hermano no es así expuso Cairo Lapaix, no son dados a ir a fiestas donde no lo han invitado son eficientes que estan a la hora que deben estar, donde deben estar. Fíjate no nos ha faltado, agua para el crecimiento de las hortalizas para que la tengamos en el comedor. Quién es el responsable de la cantería como conjunto, nada menos que Constantino Victor. No le corresponde recoger basura ni bachear, ahí está ayudando a cambio de qué. Cuál es el premio que uno y otros reciben. Sólo el reconocimiento de las autoridades del director, de los profesores. De la gente dignas como tú y nosotros. Así son las cosas en la mente de personas como ellos son ejemplos a emular. Ciro continuó enumerando cosas que Arias y Soriano hacían en beneficio de la colectividad. Polibio no lo escuchaba su consciencia viajaba en la corcova de la imaginación no le interesaba a lo que decían, hablaban y continuaban hablando. Los que lo critican no cogen un libro como ellos ni juegan damas ni dominó tampoco fuman… no soporto esa disputa bizantina no llegan a puertos sobre triviales olas, la consciencia de Polibio viajaba entre los recuerdos de los hechos de la Barranquita cerro de Carlos Daniel, allá en esperanza escribía una carta a su Perseveranda, motivadora de sus sueños y anhelos…. uno de los párrafos decía, no escucho en mi soledad, el canto de la naturaleza, no respiro el aroma de los mágicos rosales, cuando estoy al lado tuyo sigo el ritmar de tu pellejo, subió al cielo raso la vista al oír a Emelio, que le llamara, mire hermano ahí le enviaron este regalito conmigo. El calor de su cuerpo aumentó sudaba como una paila mañanera, los muchachos escucharon con sonoridad cuando dijo gracias hermano. Miró la foto de Perseveranda y el sudor se congeló con las llegadas imprevistas de dos gruesas lágrimas egresadas de la facultad de un corazón enamorado. Largo rato la miró creyendo desde lo alto de los ojos pardos a la sala de su pecho otras en derretido en los túneles del ombligo como imbornales sedientos. Polibio estaba cansado de llorar por tristeza, ahora lo hacia por alegría su sentimientos palidecieron como en emociones lúdicas que el y su madre podían entender dio de nuevo la gracia a Emelio con su pañuelo morado seco el rostro, consideró a su amor aunque en termino físico cerca se alejaba, como la algazara continuaba, marchó para los predios de los plátanos sabia que demester carecía en el caso que discutían pero a el no le importaba si en el aljibe habia o no agua, como remolachas repollos o tomates en los canteros… su mentes estaba en las horas que les faltaban para marcharse… y romper la física valla que lo separaba de Perseveranda. Al alance de la miradas en el palacio de la ventana de los lagartos nadie se dio cuenta de la extraña aparición de Otilio. Provocó algarabía fuera de orbitas comparadas con las carcelarias y calleriles, alegó haber oído los últimos insultos de Cristino. Eso no me hará mejor ni peor continuaré con mis planes. Seguiré amanto a los que de mí se hartan y me burlan produciré para los que me “arrancan el corazón con que vivo” aludiendo a Julián José Martí, de dónde sacaste Julián… no tengo la intención de parodiar a nadie pero por Martí cultivo una pedagogía social revolucionaria para romper las tuercas y tornillos obstaculizadores de la santa jornada histórica, fabricaré una antorcha para la quema de prejuicios protectores del sistema de atraso en que vivimos por mandatos de los Dioses del imperio. Jochimín lo interrumpió para decirle que el profesor Contreras lo quería ver. Ya nos vimos respondió. Tenga ese dulce cómaselo se lo trajo su amigo, es de ajonjolí, Luis Ernesto, recibió, aunque le recordaba que lo suyo era especial. Anja dijo un coro. Así era con cierto fulano Otilio rio con picardía y con malicia le llevó un dulce de jalao encima de un pan roquete.
Cristino permanecía callado, veía de soslayo lo olvidado, la mente de los que no leían en ese momento, estaba en el bulto que Otilio habia puesto en la cama de Damián. Cristino esperó largos ratos en espera de que se cumpliera la alusión de su nombre y como no le dieron ni una migaja apagó el bombillo antes de la hora. Tenía las papilas como los perros de Pavlov. La cara se le habia ennegrecido y un poco salidos los ojos, les saltaban y tenia hipos. En la cama era un trompo currutaco en semana santa encendió la bombilla y fue al baño a lavarse los dientes. Pensaba en los 15 minutos repartiendo de todos a todos, y para él nada. Golosinas buñuelos, galletas, gollerías, fue Otilio al aljibe a llevarles como una abuela cibaeña, apagó la bombilla faltando ahora, 5 minutos. De regreso Otilio lo sorprendió diciendo en tono sarcástico y burlón Cristinillo amor. Déjala que faltan para las 10 anunciaba Luis Ernesto que leía la vida de Sócrates Sorobabel, déjame concluir estas páginas. Ramón leía el paraíso perdido, de Milton y Méndez, el Fausto, de Goethe. Arias escribía con la luz de una pequeña linterna aprovechó el encendido en la sala, no halla una de las tres pilas triples a. Cretinillo, amor habia dicho Otilio mira lo que la vieja Ota te acaba de traer. En la mano izquierda Marte tenia un dulce de coco hecho con miel de caña encima de una empanada de yuca amarga, el fingía no escuchar nada. La baba de los labios y las salivas se la tragaba. Como ogro apestoso y tonto. Los compañeros, los observaban desde los mosquiteros muchos rieron cuando Otilio, Cretino por Cristino en apariencia no se dio aludido. Encarnación y Arias coincidieron en creer que en ese cuerpo hay un complejoso monstruo que se desdobla rasgando la personalidad en cualquier momento u ocasión, deja de ser lo que era para tomar otra actitud- escribió esa noche Encarnación. Pienso, dijo Arias, y lo estoy escribiendo, que Cristino Matos y Matos, encara un desdoblamientote carácter fracciona el resto de su integridad personal, despliega los elementos de su imágenes y no lo controla en un foco previsto concluyo, en ese individuo hay el afable con los más débiles que él, el aguajero, valentón, fantoche, altanero, energúmeno, fanfarrón y farfullero. el mercurial, corcho, mediocre disfrazado, nenúfar, mercenario en ese mismo no se si individuo soleta, o qué, puede que salgan otras cualidades bajas como fetichista, sádico, Voyeurista lo ubiquen agente peligroso. Luego de apagar las luces, durmieron hasta el otro dia, en la boca de Cristino y de Arias habia sobra de empanadas de yuca blanca con dulce de coco, al lado de Marte Laureano quien se esfumó cuando Pedro Núñez y Rafael Eligio llegaron, del hospital de saber de la profesora Thelma, ya fuera de peligros. En la mañana los del aljibe iban donde Núñez y don de Polanco para enterarse de la salud de la señora Castaño. Arias escuchó tosiendo a Otilio y le entregó un vaso de agua que agradeció y en muestra, de… le regaló el “Abogado del Diablo, escrito por Sydney Sheldón y una Noche en Bombay” este último de Louis Bromfield estadounidense, que en sus obras defiende el individualismo y ataca el efecto deshumanizador de la industrialización. En los comienzos de su carrera, fue uno de los novelistas más respetados del momento, pero esta consideración disminuyó cuando empezó a cultivar una expresión ensayística de su creencia en el enraizamiento de los valores humanos con la tierra. Su novela Principios de otoño (1926) ganó el Premio Pulitzer. En la cama dijo Compañero solicito excusas por dos minutos a utilizar luego de apagar las bombillas. Los hijos de este instituto en el período que nos ha tocado vivir, hemos aprendido a ser solidario tenemos por delante la enfermedad de la prof. Castaño ahora los insultos y malos tratos que venimos infringiendo a uno de nuestros compañeros sabemos que hablo de Otilio Marte, está prohibido hablar luego de las 10, habiendo apagado las luces, ya lo sabemos pienso que es bueno decir estamos agradecidos por la manera que nos ha tratado ,trayéndonos algo como una abuela caribeña, teniendo permisos abandona el territorio escolar devuelta llega como un mulo cargado de cosas y chúcheras para los hermanos menores pienso que el cree que le esperamos que el llegue cargado de esas cosas. Con las golosinas de costumbres. Fijémonos lo mal que los tratamos muchas veces lo ha dicho con sabiduría Jorge Cruz, ahora de lante de todos ofrezco mis respetos y reafirmo nuestra amistad, con el. Cuando necesite de mi hermano mío ahí estaremos. Segurísimos estoy, que en más de 90 por ciento compartimos esas mis ideas y es por eso que lo invito a leer mientras estemos aquí y las energías juveniles de nuestro profesores y del director. La paz que respiramos se terminara cuando dejemos las verjas del internado que es donde esta la paz de Dios. Lo escucharon en silencio Humberto que dormía al lado suyo encendió un cigarrillo los que no fumaban tosieron, el pabellón parecía una sala de tísicos. Les propongo que los acosan a un compañero estudiemos primeros de esa forma podremos evaluar los elementos singulares, y circunstanciales los riesgos de errores serian menores. Los corazones ordenados no envían al sepulcro a nadie por emociones sentimentalistas, la tamizan por las balanzas racionales. Estaban callado no dijeron nada. El radio de José Enrique inició el concierto de pre media noche con armónicas voces y románticas señalando el camino hacia el camastro de Morfeo. El señor Tejada llegó bien temprano hizo el paseo dominical llamó a los coordinadores de limpieza y de salud, se encaminó con ellos al seminario, oyeron misa por la salud de la profesora Castaño. Al regreso el hijo mayor del director entregaba una carta cuando su padre se aproximó a la ventana para coger una escoba, decía -salgo del centro médico para ir al ceno de la familia donde con la ayuda de Dios recuperar energías y poder estar de vuelta en la tercera semana del mes que se inicia hoy. La alegría volvió para quedarse en los terrenos del palacio escolar, entraba a los dormitorios y a las otras demarcaciones teodoriles, borrando las notas melancólicas que se habían colocado hasta en los espejos empañados. Se habia colado la mala notificación de la muerte, siendo mentira. Las lámparas se encendieron las almas libaron en el bello néctar de las albricias, pero en la tarde de ese domingo, las alas de la imaginación se movían entre los florecidos entornos de los estamentos sociales. Los mortales de ese teatro teodoril deseaban entornar canciones y versos componer y recitarlos para llenar con la energía de la eternidad los cobijos de cada alma viva. Las almas vivas bailaban el merengue Santa Ana, la muerte del Chivo y La Empalizada, motivos habia para escuchar los clarines de Morrobel y de Belarminio Diaz. La travesura del sol acariciaba las espaldas y las caderas de las lavanderas que domingo como era, labores hacían por la muerte anunciada de la profesora Thelma. No pudieron comprender, al principio que, habiendo fenecido una maestra del colegio, los estudiante, estuvieran fiesteando, cómo era eso. ¿Estarán de dolor alegre? Se interrogó, la más joven. ¿Oiga joven dijo la señora pancha, por qué están de fiesta, jabiendo la maestra Theima, mueito la bullas y la jalegrías son mayores que otro dia, dígame usted? Si es cierto doña Pancha, respondió Javier Suriel, con risas expresas de oreja a oreja. Estamos así, doña Panchita, porque no era verdad la profesora está vivita y recuperándose en casa de sus familiares. Y es por eso que gozamos. Lo sabia no podia sei veidad, poique siendo nojotros una familia veidadera desde la fundación, expresaba la señora Pancha, dejando escapar un suspiro de alivio. Con la falda del vestido se secaba el sudor que dejó de poblar sus sienes, la más joven se sacaba el vestido de las colinas glúteas.
La cancha estaba llena de colores y de aires saturados de aromas de frutas y flores. Los varones excitaban sus músculos de las piernas en las prácticas de vollybal, todas las muchachas, en pantalones muy cortos ganaban la partida a los varones. Jochy, Ciro, Kleber, Leo, Polibio y Emelio entraron satisfecho. Ulerio estaba en la verja dejaba pasar las mariposas miraba a los otros seres que iban y venían del colmadito de doña Ramona, en los perímetro de la escuelita para prácticas. Estaba pensando que el no era ya el más alto del colegio, ahí estaba Rafael Fletes, que a pesar de ser encorvado sobresalía del cuello hacia arriba, pero estaba incluso Javier Suriel. Ya eso no le preocupaba pensaba en el encuentro que en la casa de su parienta Fresdevinda, tuvo con Yocasta. Mayor que esas preocupaciones habia visto la pequeña rubiana de ojos glaucos que lo habia dejado jadeando entre suavidad de una sonrisa que a él le habia parecido tierna. Parece de algodones de mieles, se creyó quijote y la coronó reina del entorno, la creyó purísima y más que casta inmaculada. Jorge era más calvo que un coco samanaero y al ver que se acercaba la rubia, sacó del bolsillo un peine y como alumno de Narciso se peinaba, mientras la veía acercarse. Traía una falda negra y un suester rojo, en la cabeza un turbante blanco era para el una paloma pequeña, bajó la cabeza al pasar por el portal principal, por la insistencia de Ulerio se detuvo acercándose a la verja. Le dijo que se llamaba Mireya, ella le dijo uste se llama Jorge, cómo lo sabe… unjú… lo sé lo demás es paja pa´ las garzas. Ulerio no pudo cerrar la boca, quedó extasiado con el roce del perfume de su cabello barbas de maíz. Mireya miraba el tamaño de Ulerio y le pareció un gigante, lo comparó con el tamaño de la mata de coco comparado con el suyo. Que apenas tenia cinco dos pulgadas. Cada vez que iba al colmado de Ramona ponía las manos donde estuvo sentado Jorge Ulerio. El nunca lo supo, pasó muchos días en conflictos algunas tarde no iba a cenar, en la noche luego de las diez sentía deseo de comer. Recordaba a Chaljuj su guía espiritual, la señorita Mireya lo buscaba con la mirada y hasta fingió buscar a la señora Ñiña, pero era por ver la calva de Ulerio. Irma idalia y Rafaela Pichardo, veían el partido de voleibol, mientras Ulerio iba al lavadero a lavarse las manos y la cara, despertaba del largo sueño con Rafael Chaljuj y Mireya. La verdioscura fronda del laurel, seguía bello, orgulloso de ofrecer, sombras a los humanos, que lo valoraban y lo respetaban no introducían clavos en la carne vegetal, como si fueran espadas y puñales en la carne de humanos. Morrobel entregó a los coordinadores, de observación y prácticas, sendos sobres que enviaba la profesor Thelma, para realizarlas durante esté en convalecencia.
Cristino se hacia que dormía, era una guinea parada en un solo pie, con un solo ojo cerrado, chequeando los movimientos de la hábitat en acecho que no le fueran a robar los huevos, dormía en el sanitario cuando evacuaba. Escuchaba los epítetos y calificaciones que Otilio le deparaba. Tuvo miedo, de Enrique Aquino, que no hablaba de nadie, comenzara diciendo ¿cómo es posible que le regale tortas de cazabe en ajos a su enemigo numero uno, entregándole el bandejuelas de placer, dulce de maní haitiano a quien le deseó que las lenguas del infierno lo convirtiera en pastos…llevándole a las séptimas hornillas del purgatorio les hagas collares y les bañes con lociones y colonias persas y francesas…? Mermeladas y pescados con cocos de Samaná. El temor lo mordía y lo abrazaba temía a los esprines de la caja de Pandora con la que amenazara por largos momentos. ¡Pandorita Matos y Matos, ja, ja, ja, ja. Humedeció el pantalón los labios babeaban hasta que Enrique Aquino dijo, Otilio, caramba, Otilito… no sé, pero esta memoria… me obligaré a cambiarla, se me está descomponiendo los mensajes desde que llegaste te iba decir si sabia el lugar donde recauchan memoria. Y qué es lo que desea comunicarme, muchacho. No es nada del otro mundo, es que el Profesor Contreras, quiere que lo busques como puedas. Matos respiró y pestañó cuando abrió el ojo que dormía. Dejó caer el pánico de 33 toneladas cayó al lado de la almohada de Luisito Méndez, que soñaba un gigante sapo de tres cabezas que ordeñaba la vaca del establo de su abuelo en los terrenos del Santo Cerro. Pero señores dijo Otilio,- ¡desde cuándo se preocupa Enrique por los compañeros! Ya veo que sembramos en benigno suelo,
Desde que Pedro lo llevó al aljibe correa y machete en manos, manifestó Rafael Eligio, pienso que el colegio el premio Nóbel de la paz pedagógica. Eso es de ahí, porque me he comportado mal desde que llegué al colegio públicamente debo reconocerlo acepto haber sido más que un animal, especifico una bestia irrespetuosa de las reglas establecidas. No hablo de ti, tampoco de nadie en su espalda como lo hacen otros cuando estas ausente. Jorjin ha tenido que hacer un bufete en tu defensa lo mismo que Arias y Luis Ernesto. No soy como ciertas personas -aclaraba, Aquino Alvarez. Otilio encendió el grabador que para su ausencia dejaba encendido y agradeció aquellos que en su ausencia defendieron su honra escucharon las injurias que otros les hacían pero las que mordieron su dignidad las ya expuestas por Matos… no le iba decir nada al impostor como la concurrencia esperaba un desahogo. Si aquí vive alguien que me debe, ese es él a Cristino lo he tratado mejor que a los demás, y, ese es mi pecado… me equivoque, por haberlo hecho con mayor empeño, por creerlo indefenso, tal vez tarde he comprendido que eres pariente de la perversidad, gemelo con Lucifer, por ser ahijado de la soberbia me he dado cuenta de que eres el soplón no vale nada. Cristino estaba, otra vez como la vieja guinea, parada en un solo pie esperando, que el chubasco mermara, no decía nada. Abrió el otro ojo y comprendió que habia que recoger los huevos que con temor cuidara. Se desperezó tiró los brazos extendiendo los dedos luego los imaginados huevos los depositó en la canasta de su regocijo. Creyó haber ganado otra batalla. Mantuvo la nariz fuera de la sábana. Fingía estar dormido. Otilio entregó a Enrique Aquino, los regalos que le habia traído a Cristino Matos… hermanito menor.


CAPITULO 26.-
Al siguiente dia estuvo reunido con el jefe de ebanistería, a quien reinformó de la salud de la señora Marte, su madre le hablo del compromiso que tenia manteniendo al dia los medicamentos para ella, le he contado mis males. Y ahora la recuerdo cocinando en un fogón de tres piedras. Lavando la ropa de mi padre que era agricultor y cuando alguien del entorno llegaba con problemas, mama Pancha, decía comunícame tus males, tus males comunicadme que si no se quitan, fulano o fulana decía, si no se quitan se alivian “ era muy alegre mamá cantaba palomita blanca que del cielo bajó con sus alas doradas y en el pico una flor… pasaba todo el dia, especial cuando lo que cocinaba era una olla de batata seca, bien seca, con una bandita de chivo. Seguía de la flor a la lima, de la al limón. Ahí se detenía parecería que le acudía un ligero miedo… y si nadie la veía se tomaba un vaso de vinagre. Debo tener 409, pesos cada mes para comprar aunque no la totalidad de la salud de mi vieja, por lo menos tener la satisfacción de que ayudo a que se mantenga despierta. Contreras le garantizó el dinero de la medicina, que se dedicara a producir bienes de artes en el taller, sin afectar los intereses de la escuela. Pero eso sí tenia que abandonar a Paningo Prieto y al señor Andalio Pendejera. El profesor no estaba seguro si sabia tratar a Otilio, por la apariencia de mayoría de edad.
Constantino Victor y los demás miembros de la ventana de los lagartos estaban en reunión en un lugar desconocido en el platanar donde desde lejos lo ubicaba al sur del lavadero al oeste del play trataban asuntos de índoles nacionales e internacionales con la presencia de Efraín Sánchez Soriano, joven de baja estatura, cabellos rebeldes como su espíritu, de recias facciones, de ágiles movimientos en las miradas a quien en las organizaciones políticas de izquierdas se conocía como el “Men” excombatiente constitucionalista y como Chaljuj prisionero político en la Penitenciaría nacional de la Victoria. Era quien coordinaba el desarrollo de los temas, pero el responsable interno era Ciro José Lapaix, José Enrique y Constantino Victor. Era un equipo más que unido, hermético. Permanecieron media hora de la honestidad del revolucionario, de la lealtad a la organización, como a la comunidad por la cual se trabaja. Hablaron de los perfiles revolucionarios de Cienfuegos y del Che Guevara, cuando Ciro encendió un montecarlo cigarrillo de fabricación santiagués aromatizaba el ambiente y contornos del recinto escolar. El Men dio una mirada de reproche, y Cito al sentirse sancionado fue al retrete a terminar de fumarlo. Compañero, dijo el Men por cosas tan pequeñas como el fumar se han perdido las guerras. Hay que fortalecer la voluntad.
En el taller el señor Contreras encendió otro montecarlo, motivado quizá por el aroma que sintió cuando Lapaix fumaba en el retrete. En los aleros de la hortaliza encontró a Marcial Villegas al que saludó que olfateaba el aroma de la solanácea. Otilio buscaba los término para agradecer al profesor la ayuda que le estaba brindando pensó que era mejor accionar en vez de palabras mohínas, deshilachadas desde las cosas que guardaba le llevó dos cajetas de Montecarlo y una tercia de vino casero realizado en néctares de mangos maracatones y gustoabajo. El aroma de la bebida entró primero que el frasco y las manos que la sostenían, el profesor levantó la cabeza para degustar de la fresca y agradable aroma. Y se encontró con las manos del que le entregaba el obsequio, que sorprendido acepto.
Mientras el señor maestro bebía y fumaba escuchaba las confidencias de Otilio, que además de estar doña panchita muriéndose, lo que cobro en la barbería a Zunilda mi hermana para ayudarla así con los alimentos de su hijo Miltoglio, paciente de Hidrocefalia. Le contó que era ex combatiente constitucionalista, sastre y la gente donde he trabajado dicen que “soy buen albañil”. Siguió hablando, tendré 28 años. El profesor observó positivamente el vino de mango maracatón y gustoabajo, fue al armario mostró los cuernos de búfalo y de buey junto a otras nimias esa es la piedra angular, “como acaba de señalar que es sastre, no hay que decirle el valor de estas piezas. Agarró el frasco de vinimango le propongo hacer tres docenas de hebillas veinte de pisapelos en cuerno blanquinegros, 10 docenas de mangos o sostenedor de parasoles. Otilio preguntó lo que era para sol, y el le dijo me refiero a sombrillas paraguas. Sonrieron el maestro entendía que eran cosas distintas como era las circunstancias de uso. En cada caso te daré el 26 por ciento si así lo desea puede auxiliarte de Jochy de Soriano. Finalmente dijo el educador, tenemos 22 dias para entrega.
Otilio cogió un papel, escribió, dibujó los objetos, cuando levantó la cabeza fue para decir- estaré entregando en 19 dias profesor. Ah, dijo el profesor cuando encendió el viejo motor Honda 50, escríbeme la fórmula del vinimango. El profesor que al estar satisfecho cantaba mientras el viejo motor iba humeando como un cimarrón en la montaña fumando con su alegre pipa.
En las almas de las aulas se sentía la ausencia de la profesora Thelma, pero estaba la presencia del alma de Damián Smith en las ventanas habia paz y en apariencias plenitud en todos los corotos del quehacer docente. Damián habia fenecido en la primera vacaciones del 1966, los profesores guardaron en cada clase un minuto de silencio, recordación por uno y por el otro, por la salud de la primera que convalece, por la tranquilidad del espíritu del señor Smith que flota en…, quién sabe dónde, dijo Cristino Matos.
Hace dos años, decía el profesor Candelier, de la partida de aquel ser humano de nombre Damián Smith, un minuto de espiritualidad en su memoria, guardemos su nombre entre los que sea bueno para cada aquel que lo desee. Deseemos la pronta recuperación de doña Thelma. Luis Ernesto, Yolanda, Griselda, Kleber Constantino Victor, Maria Dionisia y Dalia Margarita en el salón de actos formaban el equipo del grupo A, para estudiar los distintos movimientos y escuelas literarias, en el continente a partir de la conquista del imperio español. Obras y vida de los escritores y escritoras, de soslayo a las escuelas de pinturas y pintores. Por recomendación del mentor prof. Bruno en una nota recibida por Arias, decía… hacer hincapié en el Vanguardismo, conjunto de las escuelas o corrientes artísticas nacidas en el siglo 20, como el ultraísmo, el cubismo, modernismo, venidrhismo postumismo, El modernismo contó con poetas como Osvaldo Bazil (1884-1946) y Fabio Fiallo (1866-1942), pero merece recordarse sobre todo porque significó el impulso inicial de Pedro Henríquez Ureña (1884-1946), al que sus investigaciones y ensayos convertirían en una figura de extraordinario relieve intelectual iberoamericano, y también para su hermano Max Henríquez de Ureña, también ensayista notable. La vanguardia dio lugar después al postumismo de Domingo Moreno Jimenes (1894-1986) y Andrés Avelino García (1901-1974), aunque la proyección exterior de la poesía sólo se produjo con Franklin Mieses Burgos (1907-1976) y otros autores relacionados con la revista La poesía sorprendida (1943-1947). Por entonces realizaba sus mejores contribuciones a la poesía afroantillana Manuel del Cabral (1907-1999), cuyas preocupaciones sociales serían compartidas por Pedro Mir (1913-2000). Después han abundado los poetas: Freddy Gatón Arce (1920-1994), Máximo Avilés Blonda (1931-1988), Marcio Veloz Maggiolo (1936), Miguel Alfonseca (1942-1994), Norberto James Rawlings (1945), José Enrique García (1948), Cayo Claudio Espinal (1955) y José Mármol (1960) están entre los mejores. La narrativa del siglo XX debe sus primeros resultados de interés a Tulio Manuel Cestero (1877-1950), que evolucionó desde el modernismo hacia el regionalismo. Juan Bosch (1909-2001), notable y frustrado político, destacaría sobre todo como autor de cuentos, y en los últimos tiempos sobresalen las novelas de Marcio Veloz Maggiolo. Virgilio Díaz Grullón (1924-2001), René del Risco (1937-1972) y Pedro Vergés (1945) también merecen atención. El poeta Héctor Incháustegui Cabral (1912-1979) fue un dramaturgo notable. Por sus contribuciones al teatro sobresalen también Franklin Domínguez (1931) e Iván García Guerra (1938).
De la generación del 27, del 98, Griselda dijo Generación del 27, nombre con el que se identifica al grupo de escritores españoles ligados históricamente por el homenaje a Luis de Góngora, al cumplirse, en 1927, el tricentenario
1924
Dualidad onda-corpúsculo
El físico francés Louis Victor de Broglie plantea la dualidad onda-corpúsculo al descubrir la naturaleza ondulatoria de los electrones, por lo que recibe el Premio Nóbel de Física en 1929.

1924
Congelación de alimentos
Clarence Birdseye desarrolla un proceso comercial para conservar alimentos mediante la congelación rápida. Este método aumenta la disponibilidad de ciertos alimentos, como pescados y verduras, en la cocina.

1924
Victoria Kent ingresa en el Colegio de Abogados de Madrid
En 1924, Victoria Kent, política y jurista española, se convierte en la primera mujer que ingresa en el Colegio de Abogados de Madrid. Posteriormente, en 1931, fue designada directora general de Prisiones, cargo desde el que intentó modificar el sistema penitenciario español.

1924
Thomas Mann y La montaña mágica.
Despues de 7 horas de trabajo los ocho jóvenes engavetaron marcharon al aula. Quedando convocados para tratar asuntos como el Ismaelillo libro que dedicara a su hijo y analizar los versos siguientes. …para un príncipe enano… se hace esta fiesta… sus ojos parecen estrellas negras…
Estaba muy emocionado, empleaba la siesta, los sábados, los domingos. Lo entregaría antes del tiempo acordado. Se afanaba por lograrlo Cantaba, era un individuo alegre cantaba los versos de Martí… “soy un hombre sincero… de donde crece la palma… se rascó la cabeza, olvidó los versos siguientes entonces dijo - alas nacer vi… en los hombros de mujeres hermosas… y salir de los escombros… volando las mariposas. Arias que lo escuchaba y conociendo lo frágil de su memoria le preguntó el nombre de los 4 versos con que mezcló los de Julián José Martí. Y respondió que eran de José Asunción Silva y que lo habia aprendido en el libro que estudiaba. Oye hermano- dijo Arias- esos hermosos versos son de los versos sencillos, de Martí, pero te los dejo de tarea. La autoría de la propiedad intelectual no la podemos trastocar, nos haría daño y a la escuela donde nos estemos formando. Ando por saber qué es de Andalio Pendejera y Paningo Prieto. Por qué no descansa hago un trabajo para el profesor Contreras. Hace muchos días, Arias, que deseaba saber, pero la oportunidad se me escapaba, de Margarita. Cómo andan las relaciones de ustedes… pienso que andan bien por qué te motiva preguntar por ella. Qué podré decirte, de esa hermosa mujer. Cómo la juzgaría. Cómo escuchas los latidos… dime de sus condiciones ética, morales y espirituales. Quiero escuchar una voz diferente a la mía. Que te diría de ella que no sepas, pienso que es como el cristal y como el agua transparente me gustaría decirte lo que veo no lo que siento, viendo desde lejos pensando en flores como es su nombre, es de las mejores del vergel henekeniano. Arias al oír las limpias ideas de Otilio sobre Dalia Margarita no podia recoger, la emoción sentida con el cucharol de sus reflejos. Vio en los destellos del espejo de abnegadas pasiones veía la larga cabellera de la mujer esposa, hecha madre. Cada vez más enamorado, la llevaba en las alas de su memoria, henchido de penas porque como alas de mariposas las imágenes de la graduación que los separaban volaban. Al verlo triste le dijo fuiste el primero de los tres que conoció la situación de “mama Pancha”. A nadie debe interesarle ni el dolor suyo ni el mío, has estado cerca de mí, cuantas veces te he necesitado. Deseo reiterarte mi agradecimiento por querer saber de la salud de mi viejita, amigo, que se me muere pedacito a pedacito, porque, ya mi madre, es una cosa. Te hablo de estas cosas por que te vi llorar… ella está muy mal. Quiero que te enteres que Dalia Margarita, tu lo sabía, y como tú el profesor Contreras, conocen la situación particular de la salud de mi familia. De Margarita quiero agregar unas cualidades que dejé para esta circunstancia. Pienso Arias que es una de los nejos que los une, ambos poseen la solidaridad y la honradez. Constantino Victor Arias, enteró a su amigo Otilio, de la alegría que lo aborda al saber que Margarita era bisnieta de Cipriano Bencosme. Y pariente muy cercana de los de De la Masa Germosen.
Mientras Otilio cepillaba los cuernos de res intentó recordar, por lagas horas los apellidos, de los generales Cipriano y de Olegario y sin preguntárselos a Arias, se los dijo por referencia. Arias abandonó el taller y salió cantando ¡siempre adelanta, siempre avanzando!
Al taller caía el olor a café colado y a cigarrillo, como en paracaídas cayeron los invasores imperialistas, el 28 de abril del 1965, y al cerebro del estudiante artesano, la máxima para recordar además recordó los tipos de memoria que en psicología general el profesor Candelier, para recordar hay que olvidar, hay que asociar, la relación de las imágenes con el hecho que se quiera recordar. A partir de ahí cuando deseaba traer a su realidad el apelativo del gral. Cipriano… Bencosme, creó la imagen oyendo que alguien llamaba al general a comer. (Cipriano ven come) reprodujo la IRA, SIGLA creada en el aula por el maestro Bruno, con la I de inteligencia, la R de razonamiento, y con la A de asociación. De esa forma empleaba esos principios Mnemotécnicos aprendido en el aula de Psicología del colegio henekeniano, muy prestos y útiles para el aprendizaje el olor a café galopaba por llanuras de hortalizas entraba a los pabellones como si no se cansaba de correr Ciro que en su cama fumaba ufano dijo al que me consiga una tacita de café de estos tres cigarrillos que ante los ojos de los fumadores levantaba, haré inmediata entrega de dos. El gaznápiro de Villegas como le decían los colilleros olfateaba el rastro de la aromática bebida, entró a la casa de Mecho Polanco, y consiguió la encantadora encomienda. De regreso pensaba que ese cafecito era más sabroso que guandules con vinagre de tamarindo, que pescado frito con pulpa de coco seco, que el queso frito junto al chicharrón de leche de samaná, guisos de camarones y verdes palmitos. Aquí estoy dijo. Como sabueso rastreador con una risita de oreja a oreja, y los ojos papujazos recibió los dos cigarrillos la alegría fue alta pero de tanto brincar del triunfo fue fulminado y cayó a lo largo de dos cama cerca de donde dormía, creían que estaba jugando por haber casado con la gloria. Pero fue Arias quien por casualidad esta allí el que se da cuenta que Villegas vomitaba espuma como si padeciera epilepsia llamó la atención de los compañeros y de inmediato Arias llamó a Otilio, es jugando que ese gaznápiro está, dijo Máximo Holguín, alumno de primer año- estan volviéndose locos ese muchacho se nos va a morir en los pies nueva vez observó Arias. A la llegada de Otilio casi Villegas no respiraba, en los puños muy aprestados, tenia los cigarrillos como un trofeo de guerra. Los labios parían babas como una gelatina morada. Entre Nicanor y Arias lo pusieron en una silla cerca de su cama, luego de calentarles las plantas de pos pies y de ponerle calor en las manos respiraba casi con normalidad aplicó alcohol en la espalda y en el pecho le lavó la cara con triculí echó tres tragos en la boca y después roncó como un maco toro, luego tosió. Media hora mas tare alardeaba de haber cruzado la escalera del paraíso, según el habia muerto, pero lo devolvieron por tener tres dias sin bañase de cuerpo entero. Los muchachos aplaudieron a Otilio y a Constantino Victor. Dijeron que era muy raro ver a Arias, no permanecía por tanto rato como hoy, en el pabellón del aljibe desde que Alejandro y Emiliano lo dejaron al graduarse. Cuando Arias llegó al dormitorio les esperaban Nicanor Gómez y Luis Guárana, para ir al play a lanzar pelotas antes de bañarse.
En el comedor seguía la controversia sobre los nombres de los generales Villa y Zapata, al ver que Arias Luis Enerito y Ciro dejaban el recinto, alumnos del primer grado los abordaron y se lo preguntaron. Arias fue el ultimo en decir que el nombre de Francisco Villa era Doroteo Arango, el Zapata era Emiliano Zapata, el Bencosme era Cipriano Manuel Bencosme Germosen y el de Olegario era Olegario Tenares… pero que el segundo apellido del general desiderio Arias era Alvarez.
































Capitulo 28
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Cuando Otilio despertó eran las 4 de la madrugada, estuvo en los sanitarios y la letrina, cosas de sonámbulo, y luego permaneció algún rato en el taller. Se podría decir que era un hombre desesperado, pero el no lo aceptaba, pero en cuestiones manuales se sentía con bastante confianza. Al encender la sierra eléctrica pensó que despertaría al internado y hasta al seminario y volvió y si mucho razonamiento se acostó de nuevo el silencio era sepulcral ni los avechuchos se escuchaban, algunos cantos de gallos anunciaban la llegada del alba.
Abrazó con la mirada los objetos del taller sintió la presencia creciendo entre los espacios de la persianas y la puerta donde habia estado. Sufrió ansiedad de regurgitar, estaba en el ataud, en un ataud de papel de estraza… se durmió abrazando el cuerpo de su madre doña Pancha, las costillas bailaban al compás de un frío intentó llamar a Arias y a Soriano, pero no lo hizo. Despertó a las ocho. Lo dejaron dormir.
Ulerio fue el primero en despertar, pensó en la pequeña rubiana, la de los ojos verdes estuvo en los aleros del taller, en una funda amarilla halló un cocuyo de extravagante tamaño lo guardó en una botella para mostrarlo en las noches negras. Cristito que era dueño de amplia fe, dijo que algo muy grande ocurriría. Ulerio desplazó las teñidas imágenes del coleóptero por las voluptuosas de Clavely, hizo pantallas en el foco de su corazón con intenciones románticas por los juramentos que habia hecho a favor del amor perenne por Yokasta, mientras existiera sol en el cosmo. En el dormitorio el olor moribundo de rosas y de claveles impregnaba los vestidos y las cosas de los estudiantes. El olor a candelabros y a cirios encendidos y apagados, fue que despertó a Otilio, se levantó con una toalla roja en la cabeza. Se lavó la cara, tomo café, se integró como uno de los mosqueteros, a Kleber y a Arias en los trabajos de limpieza, formando el trío. Ciro los veía desde el dormitorio del aljibe llamó a Demester y se los mostró haciendo faenas que a ningunos de los tres les correspondía. En verdad señaló Demester, no tienen hiel para el trabajo.
En hora de la clase de lengua española Cristino tuvo su mejor dia de su vida cósmica, estando en el pizarrón separó en sílabas las palabras nosotros, vosotros, arzobispo, inhibido, inherentes y cinco más de la misma familia. Públicamente no habia saboreado el primer triunfo que lo llevó a creerse campeón. Desde ahí visitaba la cancha como actor como el primer beso, como la primera caricia, como el primer sueño hecho realidad. El profesor Candelier y la profesora Collado lo habían programado así buscaban manera para fortalecer la voluntad, reforzaba el carácter de Cristino, con una buena actitud positiva por sobre los demás compañeros a los fines de abrir la ventana del triunfo en los venideros días. Los mas creyentes, en el dormitorio de los lagartos, pensaron que el habia violado la voluntad de la señorita collado con regalos de flores y halagos y elogios que tal vez ella habia deseado en los dias de su primera juventud, cuando fuera estudiante en el colegio San José en la novia del Atlántico. Los incrédulos señalaban que era un cariño socrático empleado por la maestra mejorando el comportamiento del alumno y en él en lo particular. Encarnación comentaba la actitud de aparente cuadrangular, dado por Cristino, es un tipo multifacético cepilla bien los zapatos y los colmillos, pero es tramposo. Peina hasta los bigotes y se sabe rasurar pero escucha detrás de las puertas ajenas, se limpia bien los oídos y las uñas como el que más. Este es un individuo que no conoce ni el Enriquillo de Galván. En mas de una oportunidad, hizo fraude, y ni de esa manera pasó las matemáticas, es burlón irónico y sádico. Contradice la balanza de sus dientes perlinos. José Cristino, dijo Pedro, que no era costumbre opinar, para calificar a nadie, es un individuo afortunado. Hace cosas tan alejadas de lo moralmente normal, todo el mundo se lo aplaude. Pedro refutó Ulerio, póngame un objeto más real, más concreto, más racional que emocional. De esa manera podría convencerme. Eso será muy bien, dijo, Núñez afectuosamente se introdujo las manos a las faldiqueras le especificaré pero cuando a usted le coge hay que cambiarle las primeras letras al Padre nuestro.
-Eso que dice, me gusta, Pedro. Desde ahora estaré pendiente de todas sus opiniones, sin embargo parecería que le gustaría cambiar de temas. Pedro continuó con el juicio de Cristino Matos. Pues sí, ese es un peligroso y buen especín. Tengo en creer que lo cuida y lo protegen. Dígame qué es ahí lo, en esa construcción. Bueno Jorge, lo ahí, es un complemento directo. Lo escuché decir, “en una funda tengo un cocuyo que ilumina y cuida mis pasos” lo dijo en los dias que llegamos al colegio, anoche no pude dormir por los aletazos de sago daba el coleóptero entre su cama y la nuestra, ahora, qué dice usted a eso. Hay que considerarlo como un afortunado, es fantasioso no para educar es cierto Pedro dijo Ulerio, usted posee toda las razones. José Enrique uno de los estudiantes en la aplicación de métodos más fáciles, en el desarrollo de las facultades individuales asegurando que era una mínima porción del poder de fantasía de Matos. Le contaré lo que me contó un dia. Era martes 26 de enero, dia del padre de la patria, no llegó a tiempo a la escuela, para decir el juramento de los Trinitarios, corra que en el saloncito le esperan, huyó como un hurón mirando para la retaguardia, después flotaba, lo empujaban sostenidos por el cuello de la camisa. Hizo del padre de la patria. Lo realizó con éxito, de vuelta al hogar, encima de borriquito celebrando su gran triunfo recibía coronas, trofeos, joyas se las entregaban muchachas desnudas, el burro se espantó con el vuelo de una gallareta que desde la Maguana Oviedito habia salido, cayó entre espinas y hojas mojadas con orinas de reses permaneció casi media hora inconsciente, recogía los pedazos de un sueño pueril. El saleo estornudaba cinco veces por segundo, el veía rotas las canastas de su imaginación se levantó del suelo sacudiéndose el polvo quijoterino como una caricatura encinta pariendo en camas dolorosas y tiernas travesuras. Puso jáquima y barbiquejos al salir caminó por trillos en las cañadas de aquellos cañaverales, rumbo Al Peñón del sur de Barahona. Lo llevaba de mano, el no cabía en el aparejo iba en medio de un pan grande, era un emparedado gigante, y era Cristino, la salchicha luego su respiración se confundía con la de Sánchez, y de Mella. No comprendo, dijo Ulerio, confundido quizá, si es una metáfora carece de belleza, y si otra cosa fuera… la imagen es cadavérica. Pero Jorge- dijo Pedro, Matos hace creer que es Duarte, cuando controla el animal, no habia ningún problema. Luego de haber llegado en el lomo del patojo los espíritu, y de Mella, tuvo que caminar a pié y ceder el puesto al padre de la patria. Jorge movió la cabeza de izquierda a derecha, dibujó la cruz de la redención donde crucificar a Matos y Matos. Otro dia me dijo haber tenido contacto con el espíritu de Damián Smith dijo que ha tenido enormes temores, le ocurrió algo parecido a los patricios, y las basuras para el trofeos, en el burro. Dijo que saliendo de Paraíso para el colegio, me dirigía en un carro Agustín, el chofer se detuvo, para recoger, a una mujer que iría para Santo Domingo se quedó en Barahona, éramos 4 pasajeros, al pasar por el cuartel de policía, sólo bajamos Eladio nombre del chofer, y yo,. Dónde estan los otros dos pasajeros. Preguntó más de una vez sin recibir respuestas, al seguir la travesía, halló dos pesos en los asientos del automóvil, se lo entregó al conductor que lo miraba por el retrovisor. No se dieron cuenta cuando la pasajera se desmontó. Bueno amigo, habia dicho Cristino, un poco más tarde volvimos a detenernos para recoger nuevos pasajeros, en los que se hallaba la señora la que de inmediato refirió que se le habían quedado los dos pesos, en los asientos traseros. Quién los tiene. Miré la cara de Darío, el chofer, quien me guiñó un ojo. El hecho es que me trajeron hasta la puerta del colegio sin pagar un centavo en lo que puse los bultos en la grama ya el Austin se habia esfumado. -eso no tiene nada de extraordinario, nada es relevante, en la mente de ningún gaznápiro sucede todos los días dijo José Enrique García. Finalmente dijo Cristino, “esa mujer era un zombi blanco” los que estábamos allí nos reímos luego nos fuimos a los nuestros.
José Enrique, Pedro Núñez y Jorge Ulerio celebraban el triunfo de las Aguilas Cibaeñas, en la sombras de los almácigos, era un pretexto para tratar otros asuntos. En el horizonte habia un cielo transparente cosechas de nubes níveas viajeras, almacenadotas a distancias, los correos infantiles José, siendo muy romántico, las describíamos como un coro de muchachas, en blancas embarcaciones algodoneras cansadas de cantarle al viento, es un rosario, es un tesoro espiritual visto sólo por talentos, e ingenios soñadores de estetas de glorias y de encantos. De qué hablas dijo Ulerio. Me entusiasmo al ver ese remanso y sosiego, sin intención de digerir tal honradez y tal belleza de tan expedito panorama. Respirarlo tan sólo produce un orgásmico placer tan intenso com un océano de blancas palomas y de rosas rajas donde el descanso tiene una sempiterna hamaca para adormecer a los dueños de la muerte, de la guerra. José Enrique deseaba conversar de la felicidad negada a los negros y pobres por siglos, excluidos por el clásico capital y de siempre. Pero, qué es la felicidad, para usted la felicidad José Enrique. Exclamó Ulerio. A lo que contestó, es una mercancía de lujo, negada a los pobres, muchos pierden la vida buscándola. Pienso dijo Núñez, que hay dos grados de felicidad, mi experiencia la ve como una escalera rodeada de bejucos y frondas produciendo frescura para los que sienten calor… ahí hay un grado de felicidad, el manantial que como todo lo que el satisfaga la sed en la latitud, lugar y tiempo, es ahí otra manifestación de Felicidad, aunque me complazco en enmendarme como dije al principio simplemente es o son graduaciones, ahora comprendo que es mucho mas que eso. Es un estado anímico de satisfacción. Ulerio en su pensamiento llevaba decirle a J. Enrique que se habia enamorado de la rubiana vecina del colegio y quiso decirle que en pocos segundo habia sido feliz con ella, pero que al descubrir que era la novia del hermano suyo la felicidad se habia trastocado en amargura. La felicidad es un objeto transitorio, según el análisis de Núñez, pasajero muchas veces empero he extraído que es la satisfacción de un acto vital, es un gusto, es la degustación extensa e intensa fuerte y vehemente pero prudente que en las actuaciones experimentamos del diario vivir. Nunca voy a creer, agregó Ulerio, que esta sea simplemente dicha y suerte, como algunos la han calificado. No le diré nada más de la rubiana. No, no Jorge, esa muchacha es gemela de la novia mía. Y vive en New York. Estoy enterado de que se llama Milkeya. Así es, los tres amigos se marcharon, se bañaron estuvieron en la cancha allí estaba el prof. Bruno haciendo calentamiento para bañarse. Fue interrumpido por el vehículo anunciador de la película Enrique Blanco, el guerrillero solitario. El blanco de España y la piedra pome tenía a Otilio ensimismado metido en sus obligaciones. Ordenaba las hebillas colocándolas en las bolsas correspondientes a las tonalidades en blanco y negros. Perseveranda y Griselda se reunieron con Arias y Luis Ernesto escucharon las opiniones sobre el tema folclórico. Dunia Maria y Maria Dionisia oyeron a Griselda decir en la reunión en un camerino algo oculto Dalia Margarita fue enterada de lo ocurrido aunque no del contenido de lo tratado Margarita hizo un gesto de rechazo que a Dunia le pareció intolerable marchó a su cama a leer el “Libro de la Joven” desde la cama observó a las compañeras que de soslayo veían por las hojas de aluminio de las persiana para ver cuando Constantino Victor llevara el latón de agua a la prof. Mamina, los dedos de la mano izquierda de Dalia Margarita entregaron al rostro de Arias un manojo de flujo energético acariciador. En horas de la tarde volvieron al mismo lugar alojándose en el mismo camerino. Otros alumnos compartían los estratégicos puestos del salón de actos. Mejía y Arias hablaban de los intríngulis y particularidades folclóricas del dominicano en todas las manifestaciones. Maria D. entendía que entre las cuatro estudiantes, existía un nejo de intereses lejos de ser simplemente escolar. Sabía que no se reunían para estudiar sino para compartir otro tipo de emociones descomunales. Una razón que le daba a entender la situación de esa manera no era otra, que no fuera que eran de diferentes grados de escolaridad. Dalia M. se encogió de hombros al saberlo. Lo había analizado por la misma vertiente. Según Dalia M. eso era fácil de saberlo. Los otros grupos formaban una medio Luna, la mayoría era del tercer año. Estudiaban los contenidos, enviados por la profesora Thelma, entregados en sobres manilas por Humberto Morrobel.
En una pequeña mesa sostenida por bloques de cemento, estaban las libretas de Perseveranda y los codos de Luis Ernesto. Arias acodado en la puerta veía desde allí a las muchachas y mujeres que iban al lavadero, columbró luego, a Melba Pérez y a Dalia M. recogiendo flores silvestres y semillas de cardo santo Este cardo tiene flores compuestas de color púrpura muy decorativas, pero las hojas y ramas espinosas le dan aspecto de mala hierba. Es una especie común en terrenos baldíos. Pertenecen dijo Melba Pérez, a la familia de las compuestas, el lanudo es una especie y otras el cardo cundidor, el cardo erizo, el mariano. La alcachofa borriquera el cardo estrellado y el más común en nuestras sabanas es el cardo santo, Cnicus benedictus. Miraba a Kleber acercándose, se iba a levantar para enterarse de lo que deseaba, pero Griselda fue hacia él y se contuvo. Josefa Camilo Amarante, se agregó al grupo y Kleber optó por quedarse. Luis Ernesto llamó a Perseveranda para pedirle la introducción de los temas ya que era la promotora y dueña. Los demás apoyaron a Mejía. es muy sencillo y trivial quizá, seria bueno comentar con ustedes dos, fue Griselda la que me lo sugirió. Buscando la opinión de consenso. El tema es la música típica como materia socioeconómica y cultural étnica me estoy refiriendo a la folclórica. Griselda habló de preparar un documento como marco de referencia y señaló que los mexicanos hacen largos metrajes con el tema de una sencilla canción. Desde el uso de las modas, gradualidad del habla regional y del modo de manifestarse en el baile y los temas de los cambios sociales de su historia. La forma de vestir los estilos, de una generación, de sus generaciones y el punto de vista político. Es lo que deberíamos hacer nosotros con nuestra finca de usos, tradiciones y culturas. México es un pueblo de múltiples arraigos con lo folclórico nacional y nativo o su étnia. Lo que dijo Encarnación lo escuché y me simpatizaba en todo. Debería iniciarse con un señor vestido de cañero pantalones fuerte azul remendados, sin poder diferencial el original un cinturón de pencas como correa, o de guano o de yagua. Chancletas en los pies de suela de gomas de camión, un cuchillo de hojas anchas y en la cabeza un sombrero de cana al estilo mambí. Cuando abramos las cortinas en carretero dice Arre picaflor. Arre colorete, arre. Detrás irían varias carretas llenas de cañas recién cortadas esas carretas entran por la puerta de la Misericordia o por la del Conde. Llego se escuchan los gallos cantando como en la madrugadas y en la aurora oiríamos ladridos de perros y relinchos y rebuznos. Como si lejos oscureciera un fondo musical con el merengue cañabrava en voces típicas, ¿comprenden? Luego para finalizar lo que parecería un acto de… los hombres bostezan y van al comedor de doña Sea, a desayunar, en un batey llamado, La Grúa, en Saballo en el central Amistad, en Bajabonico de los Cañafístoles. Con yuca blanca o amarilla, huevos revolteados, espaguetis con guineos o plátano, mangú de estos con trompitas de cerdo o con Yuca negra y mondongo acabadito de sacar de una paila humeante. Con picante de vinagre de naranjas comunes o de babor escuchando los merengues Compadre Pedro Juan y las muchachas de Juan Gómez. A partir de nuevas compasiones, eso pienso dijo Arias. Josefa Camilo lo consideró como un sueño. El que no sueña con semillas no cosecha, respondió L. Ernesto que pensaba en Maria D. limpió los espejuelos entonces dijo que estaba fuera de nuestro alcance económico y de los controles sociales dijo que en el aula podíamos hacer lo que las circunstancias permitan. Podemos de cada centro un escenario empleando el teatro escolar, montando obras de la cosechas nuestras con los vernáculos temas e intereses, donde participen los lugareños llevando cantos, décimas, chuines de las regiones. Bueno sería que nuestra secretaria de Estado, hiciera de este tema un asunto curricular. Así, como el deporte, tenga planes y programas y proyectos a todos los plazos. Para los superficiales, y les parezca ridiculez nuestro folclor es nuestra fuente petrolífera es nuestra olla de oro negro. Fortalecería el turismo. Después de circunloquios Arias dijo que debíamos requerir las opiniones de personas como el prof. Candelier, estoy seguro que si lo motivamos se interesa en pocas horas, tendríamos un perito con nosotros. Estuvieron afines y se marcharon. Los demás grupo hacia rato que se habían ido del salón.
Allí vienen manifestó M. Dionisia, creo que le fue bien esta vez por sus caras lo confirmaré. Dalia M. meditó largo rato, no sabia cómo tratar a la Maria D. que tenia cerca de ella. La veía diferente a la que conoció en las noches de convivencias y en los meses del primer año de internada. Ahora toma los asuntos ajenos más que los suyos. Algo se habia roto dentro de ella. Ahora tiene cosechas nuevas manifestaciones conductuales desconocidos en ella o por mí “veo que te preocupas por los asuntos de otros más que por los tuyos” eres sensibles al dolor de tus semejantes, ahora enciendes primero las lámparas del vecino… qué te ha ocurrido amiga. Por qué no me cuenta… parecía estar en un corralito no comprendía por qué la tuteaba, era la primera vez, estaba segura que no era intromisión sino solidaridad, era preocupación por los asuntos de ambas.
Estoy enamorada y no lo sabia, no veo que se me escape de mis manos, consumía esas reflexiones para sí, mientras veía, por el mosquitero para las persianas. Anjá eso es lo que piensas de mí, pensó. Según usted estoy cruzando la frontera las líneas de su vida. Su integridad personal su privacidad, eh, eh amiga. Cree que apago tu sol. Meto sombras en tu vida. No ponderaré si estoy metiendo sal en tu café y dejando de regar mis flores, pero refresco la ajena es eso lo que cree. Quería enterarte de lo que hacia Arias y las muchachas. Pienso que lo hiciste, dice Dalia M- por la presencia de Mejía. Por qué tiene que ser como dice usted.
-Ahora luce celosas y aburrida.
-No pude contenerme.
-Pues no se de que estás hablándome.
-Ponga atención y se dará cuenta. Le contaré. Lo sabe, no soy egocéntrica, ni entrometida, sino preocupada por lo bueno y por las cosas bellas. Soy una persona respetuosa, es cierto que sacrifico mis intereses por los de los demás aunque, muchos no lo agradezcan. No podia ver al lado de Mejía a Perseveranda, como una argolla me iba ahogando lo malo amiga que aún no estoy clara en la razones de mi comportamiento. Sólo tengo débiles indicadores.
-¿No podías o no puedes? ¡Eh, eh, up! Preguntó Dalia M. sonrojada. De tanto reír fue a sentarse y le acotejó los cabellos lacios negros, que le caían por debajo de los cuadriles. María Dionisia lloraba, su corazón estimulaba lágrimas con febriles ternuras eran dos lágrimas glaucas, cuales piedras de cristal. Dos gandúes de amor y de pasión. El gandú es un arbusto de la familia de las Papilionáceas, de unos dos metros de altura, siempre verde, con ramas vellosas, hojas lanceoladas, verdes por encima, pálidas por el envés, que sirven de alimento al ganado, flores amarillas y fruto en vainas vellosas que encierran semillas, pequeñas y son muy alimenticias, aunque algo duras. Eran dos gránulos esmeraldinos salidos de una fuente ansiosa de ser consumida. Estaba enamorada, las penas en las madrugadas se convertían en quilates en perlas fabricadas en los hornillos del corazón ni ella misma lo sabía. No sabía si era de Luis o por Luis o de algo de Luis. Podia ser de su voz, de su espiritualidad, sincera. De sus condiciones humanas. De las morales de la una, de las dos de las tres en fin de Luis Ernesto Mejía Compré. Sentía agrado viendo a Arias que enviaba presente a Dalia Marga… pero nunca celos, tampoco egoísmo… no lo niego desee que vinieran de manos de Mejía Compré. Era mi primera ventanilla de amor era mi oasis en un desierto gigantesco era mi estrella en una noche de sombras… aprendía a querer. Comenzaba soñando sin saber desde cuando como el tampoco lo sabía, lo amaba en lo majestuoso de su soledad y de su silencio sufría y represaba las lágrimas de perlas que muchas veces confundió las razones. Un dia que Dalia Marga… la vio llorar le preguntó por qué lo hacía, que qué deseaba para buscarse, que le contara que también ella habia llorado en las sombras de su mosquitero azul, tanto en el dia pero muchas veces en las noches. Que muchas han desembocado en su vientre como lagunas de penalidades en su cadera en un valle de insuficiencias, para ver germinar el anhelo de ser amada. He llegado en vela a la puerta del alba ahogada con el deseo de soñar con el y he despertado con el sol llorando. Conozco las lágrimas, el calor de sus líquidas dimensiones, el aliento y sus motivaciones, he aprendido a convivir con ellas y sin el. Lo bueno ha sido Maria D. que no he reído cuando he llorado de dolor. Tus palabras Dalia M. me conmocionan, abren el palenque de la esencia febril de mi existir. Calló sosegada. Calmada, bajo el tono con la respiración que habia estado agitada. Como mariposas digitales sensibilizaron las huellas del grifo de emociones lagrimales. Ahora eran aguas frías deslizándose por las lisas pendientes de su rostro inmáculo las manos de la amiga entraron por las guedejas convocadas en pañuelo para secarlas. Maria D. continuó en congojas sin dejar de expresarse habia una barra invisible entre la esencia de mis abuelos y bisabuelos y los unos y de otros, y la ortodoxia de la realidad de mis anhelos y de mis esperanzas es muy posible que se extravíe el sentido de mis palabras que sean trastocadas, es lo que puedo decir al escucharte hablar. Por más de una ocasión me he interrogado cuál es el o los motivadores de mis llantos, la portezola de mi válvulas cardíacas se abren en uno de mis aposento halle a Luis Ernesto despierto todavía, desconocedor de mis sufrimientos en angustiosas madrugadas esvivaleras muchos menos en lo abundantes inviernos por el lloré ayer, y tal vez llore mañana. - ¿Estás segura de lo que acaba de decirme? -Claro que lo estoy, si la seguridad es el resultado de varias observaciones y desvelo, es un laboratorio de pasiones. Jardinero cultivador de marchitas emociones. Ay, amiga por qué en muchas huertas crecen con tanta facilidad el temor, en racimos y la angustia como umbelíferas flores anárquicas. Estas palabras salen de lo más oscuro y triste de Maria D. sacando los amargos que guardaba en aquellas barreras de sus antepasados. Eran palabras confusas ininteligibles gregarias volitivas… dejó caer su larga cabellera en un desmaye romántico. Dalia Marga… ayudada por Dunia y Griselda la acostó en su cama. Cuando despertó miró a Dalia Marga… y le pidió que la abrazara, con suavidad y tersura. Estaba desgarradas las energías emotivas. La perdida de esperanza… padecía de abulia y precundía monomanía pero quizá estaba cargada de melancolía vespertina. Destrucción de la voluntad. Dalia Marga… buscó a Luis Ernesto, le explicó de los sufrimientos de Maria D su vecina a quien la fiebre mordía sin piedad la devastaba que sus enfoques la desviaban del lente y objetivos en desvaríos con románticos delirios, algunas veces con vehemencia. Luis Ernesto experimentó escalofríos en cadenas como cuando huyó del coloquio de versos y poesía con J. J, Julia… hasta el lavadero. Afirmó haber acariciado sus ojos al través del cristal de su lente y de su poder mental. El saludo de Maria para mí siempre lo recibí como un vaso de mieles, en días calurosos… además la amo con la mayor fuerza que en humano pueda haber. Afirmo que intercambiamos miradas en una ronda de dinámica grupal me ha agradado su templanza, las cualidades que de pureza refleja. Las bondades que manifiesta cuando se mueve o deja de moverse en el hacer cotidiano ruego a las fuerzas poderosas del universo para que como un flash lleguen su satisfacción y su hermosa salud. Dalia Marga… saludó a Constantino Victor que lanzaba pelota con Luis Guárana en las proximidades del aljibe. Luis y Dalia Marga… continuaban hablando de Maria D, y trazaron planes para levantar su moral. Pero ya Maria D estaba en la persiana mejorada y al ver que Arias y Luis E. conversaban con Dalia Marga… se retiró a la cama nueva vez. Qué hacemos. Nada, no podemos hacer más que no sea esperar.






















CAPITULO 29.
El profesor Contreras entregó el 26 % de los generados por los trabajos en el taller. De inmediato envió a su tía 560 pesos para la medicina de la madre que continuaba postrada en una dura cama. Eran ya las 6 de la mañana cuando Otilio por encargo del profesor Marino Henríquez deja el colegio y se dirige hacia la ciudad costera de Sosua a realizar encomienda suya. De paso vendió las hebillas que habia, con permiso del señor Contreras, hecho adicional. También los aretes estos fuera del proyecto establecido. Devolvió peso y medio y una carpeta en un sobre amarillo al señor Marino todo a Otilio le salía bien, por dentro sintio la idea de muerte. Pensó la muerte como tal es hija de la visa y viceversa. La satisfacción lo hizo reir. Algo bueno me está sucediendo. Creo que he dado a luz o me he embarazado, no se. Para el nacimiento se requiere de la muerte. Recordaba que Arias que hablando con el Prof. Bruno, dijo los nacimientos de todas mis parentelas estan vinculados con las defunciones de mis antepasados nací 21 de enero el dia de la muerte de tatarabuelo, mi hermano siguiente nació el 14 de febrero y ese fue el dia que miro nuestra abuelita. Victor Ml. Estévez oriundo de Santiago Rodríguez alumno del primer año, buscaba a Constantino Victor para entregarle los trabajos de participación en el próximo concurso de cuentos pedagógicos, puerta que la dirección del colegio abría para ir incentivando a los alumnos en la literatura fina como eran las letras infantiles. Los estudiantes podían manifestarse sin cortapisas libres de prejuicios. Los de mayores inquietudes líricas eran Estévez, Máximo Holguín, Lino Francisco, Rafaela Pérez, Amada Cruz y Mayra Contreras. El prof Contreras hablaba con Otilio de la madre de este, y en el comedor el profesor Marino con Arias y Dalia Margarita, de asuntos académicos en su cama al oeste de la biblioteca doña Mamina en reunión con las muchachas, envía a Arias la comunicación y aseguraba la presencia de la prof. Thelma, el próximo martes en horas de la tarde. Otilio estuvo en Santiago y como obsequio entrego una sandalia para baño a Jochimín y al prof. Marino una de cuero hecha en el taller. Luego entrego a Arias cuando regresó del salón donde estuvo preparando el recibimiento de la profesora Thelma. Habrá un pasarato para darle la bienvenida en máxima alegría. Dias despues la profesora Thelma realizaba sus actividades como en los dias previos a la recaída de salud, de paso agradecía las delicadezas que habían alumnos y maestros para con ella. Arias recordaba que en la mesa al lado de doña Herminia saboreaba con los labios de la imaginación los carnosos y rojizos de Dalia Marga… y sin que doña Herminia se percatara aconsejó a su corazon que dejara de ritmar con la furia de un huracán.
Como es posible dijo Luis Ernesto a Arias, que se cambie tanto de la noche a la mañana, los seres humanos sufrimos mas que el resto de todas las criaturas del universo, y pienso Arias, que el tener consciencia es el que lo aleja de la perfección, y por eso sufre y cambia tanto. Vive de argumentos irreales, falsos y fantasioso alejado de lógicas. Ha sido así, durante todas las épocas y de los espacios en todos los tiempos el sentimiento enredado en las diferentes manifestaciones, el vicio y la virtud. Sueños y soñadores, enamorados, apasionados, esperanzados pero nunca ha dejado Luis Ernesto ha dejado de haber dolor. No ignoro nada de lo que me cuentas, pero dejaste ese amor que no se manifiesta, el que llevamos como una carga estomacal que en momentos ahoga apretando con poderosas manos la garganta, es como si fuera un viejo mal que nunca la naturaleza humana ha podido arrancar. Mi abuelo le llamaba amor sistólico y habia dia que le llamaba amor diatónico, ambos han existidos siempre. Como no han dejado de existir el estomacal y el amor racional… según mi abuelo Luis no era más que amor aritmético, geométrico, amor calculado, es decir el que está en los perímetros viscerales, y añadió el “corazón tiene razón que la razón desconoce”. La mentira, la calumnia evita el desenvolvimiento la sarta de malestar envuelve un collar de dolencias en el cuello como de cadillos que nos ahorca. Esas sartas de engaño y simulación producen el embarazo en cualquier amanecer y geografía en la época que haya o fuera pero el feto egocéntrico en criatura lista para ser digerida. Dime Luis Ernesto cuál es el plan. De qué plan me hablas. Pues no tienes un proyecto propósito, un o varios caminos. Una metodología. Por eso era que deseaba conversarte. Toda actividad reclama planificación. Eso es cierto, es muy de veras, quién más que nosotros debemos saberlo. Por eso deseo oír tu opinión Arias, ya que refleja ante mí mayor madurez con relación a nosotros. Arias sonrió, por dentro consideró halagos ridículos, e inmerecidos. Podrían ser para otros no para él. Te enamoraste de Maria D. pienso que lo estoy y es a ti a la persona que por primicia se lo digo. La veo con fuerte interés erótico quizá hasta hedonístico. Según Arias Maria Dionisia era la más casta, de las castas. La más noble de las nobles en témanos de dignida. Las motivaciones de las índoles que sean activan el comportamiento social conductual, evitando el caos insípido del diario vivir. Hasta el dolor, no tuviera ningún valor generador de consecuencia… una vez dijo Luis Ernesto bailé con Maria D. en ese instante mi corazón palpitaba demasiado rápido, cuando la escuchaba que me hablaba… no recuerdo de lo que me hablaba. Creo que era del poema 20 que con su dulce voz lo recitaba y entre nubes blancas me iba retirando en traslado luego me di cuenta que estaba en su pecho envuelto en la lacia cabellera Luis Ernesto calló pero entre su silencio oía las últimas palabras que Arias le habia dicho “ ni el dolor tuviera ningún valor” … que son causas de norte a sur ejercidas por individuos tomados de las manos en unas poderosas filas casi infinitas en las carreteras de las islas y demás continentes a la misma hora y al mismo dia en la república Dominicana desde el malecón puerto plateño pasando por Santiago, por el Peñón de Barahona hasta Pedernales. La otra línea comenzando de en Dajabón hasta la isla Beata provincia La Altagracia. Pero creo que te me aleja del asunto, estoy esperando que me proponga algo concreto. Dime que ha forjado en Ella hilos de motivaciones y esperanza. Muchas hilachas cuando son de amor son invisibles, las hay olfativas, gustativas espontáneas, en fin dependen del poder observativo para detectar el fluido magnético gravitado en cada individuo actuando en su universal entorno. Espera, espera compadre. Creo que fue más lejos la pelota. No podré alcanzarte de veras, “vísteme despacio que de prisa voy” hazlo con manos más limpias. Es lo que hago. Cada ser humano es un universo lo habita y está en él como cosmo particular produce fuerzas poderosas al encenderse limpian los caminos y despejan las brumas para desde la hábitat llegar al corazón de la pareja, del ser cuando inyecta energía a los otros universos se nutre de ti al contemplarte, al valorarte, al compararte, amigo, te evalúa para admirarte como cualquier mercancía comprada en cualquier almacén de viandas cuando es desfavorable llaga el rechazo. Nace el deseo la pasión así nacen los grandes amores quizá el de Efraín y Maria y Abelardo y Eloísa se enamoraron en secreto pero fueron obligados a separarse tras ser descubierto su amor por el tío de ella. Ambos se retiraron a sendos monasterios y, aunque mantuvieron su relación a través de cartas, no volvieron a verse. Romeo y Julieta. En estos tiempos por un telemando… el amor electrónico de final de siglo 20, que crees, volví a dejarte. He buscado algunos indicios que me inculpen pero no hallo nada que rompa… escucha Luis dijo Arias, recordemos aquella tarde que estuvimos huyendo desde el escenario poético hasta los lavaderos… lo he llamado la tarde Jaime Julia, recordemos que sollozantes salimos del salón y burlas fuimos de todos menos de los poetas y poetisas recuerdo aun los ojos de Dalia Marga… y los de Maria D. eran cuatro lagunas de sosiego que deseaban apagar la sed que nos quemaban los pellejo, deseaban lavar nuestras almas heridas por las fuerzas interiores de aquella poesía. Como podríamos olvidar aquella circunstancia donde arroje un llanto de dolor. Ese dia fue mi primera eyaculación moral e intelectual. Algo nació dentro de mi cosmo particular del que tu amigo hablas siempre. Muchas veces somos inocentes. ¿Sería el poeta, el pintor, el compositor o las circunstancias de la inspiración, la inspiración, culpable? Quién es el creador de esas imágenes y de sus efectos. Luego de la interpretación del vate y de las hégiras nuestras. El placer se trastocó en llanto y lágrimas estuvimos poseído por aquella fuerza de las imágenes al no ser comprendidos huimos eso mismo le está ocurriendo hoy Maria D. aunque, lo manifiesto, de otra manera, como un sencillo embarazo y como lógica consecuencia allí encontramos el parto. El nacimiento. El encuentro. No soy machista… lo digo porque citaré lo que mi abuelo decía, “cuando un varón solloza y gime tiembla el universo de la pareja” ella pudo experimentar un cataclismo doloroso pero lo que le sucede es un tornado amoroso al oírte gemir su universo, el de ella, fue que tembló sintió la magnetización del doliente y amoroso corazon de mujer moderna pero romántica muy apasionada. El cosmo espiritual. Luis Ernesto rompió la membrana de la estática y como circuito condensado se acerca paulatinamente a la toma de consciencia, y, en el foco comprensivo en pantalla de amplio alcance aparece la imagen de su comportamiento. Tú eres esa imagen está enamorada de esa alma de poeta como tú de la suya. De tu alma lírica, y romántica. Cuando algo por dentro se rompe duele por muy pequeño que sea. Y como toda muerte genera la vida, esa rotura dio origen a al delirio y a febriles evocaciones. Por mi madre, por mis abuelos Arias, me hiciste recordar… he memorizado los hechos dijo Luis Ernesto, no pudo contener la emoción con el dorso de su mano zurda, cortó la dulce gotas emanadas de la fuente invisible para él… Se quedó por más de dos horas durmiendo. La frescura de la tarde fue su compañera, favorable para continuar, la sombra de la noche los abrazó siendo los últimos en llegar al comedor, lo esperaba un suculento sancocho de habichuelas coloradas, que degustaron con arroz blancos tocinetas y aguacates altamireños considerados los mejores del planeta.
Otilio Marte llegó del hospedaje nombre que se le daba al mercado de productores agropecuario de la ciudad de Santiago. A seguida hizo entrega de los regalos a Jorjin, a Jochy y Arias. En papel esponjoso ponía una sandalia de cuero de caballo y se la entregó a la profesora Castaño. Arias y Luis Ernesto leían acostados el primero la Mañosa novela del prof. Juan Bosch y el segundo mis Luchas, de Adolfo Hitler. En el pabellón del aljibe, Leo y Ciro fumaban mientras hablaban de las piernas de Crisálida Díaz y Díaz, de la de la profesora collado y de doña Thelma, como más hermosas del colegio, en un rincón del gran pabellón jugadores de Damas y ajedrez, planificaban las estrategias de las jugadas. Ciro en este cuatrimestre el director del periódico escolar.
Otilio que habia entregado las sandalias a la profesora Thelma, de la funda de sus gollerías y licores caseros, en la cama rió con las ganas de un toro travieso. Quitó la tapa al botellón de Borgoña. Esta vez reía con ingenuidad, e intriga infantil. Más tarde la respiración de Encarnación y la tos de Dante Castellanos. Se oían en las paredes del pabellón, con el perfume que salía del botellón verde naranja. Se dijo que Helida y doña Niña desearon saber la procedencia de aroma excitante y que desde la cocina entró por la ventana del dormitorio de la señora Herminia Vda. Pimentel dejándola turbada en sus sospechas. Recordó al prof. Polanco que era capaz de hacer allanamientos uno por uno en los dormitorios. Y su Borgoña como le habia cogido con llamar a la botella del vino o licor francés, era muy cara perderla. Llenó el vaso riéndose de beber a Dante Castellanos y a Encarnación. Suriel parecido en ciertas actitudes a Cristino, buscó un librito y se encaminó a la cama para leer por una seña que Marte le hiciera abandonó el propósito. Cogieron con el vaso repleto de alcohol para la primera base del play de pelota y en las verdes gramas esperaron la hora de acostarse.
En la tarde el señor Tejada, llamó al salón de actividades, donde autorizó la festividad por la vuelta al hogar de la compañera Maestra de evaluación, Planificación, prácticas y observación. En el pabellón donde estaba su cubículo el entusiasmo era uno- uno, en el juego de la lealtad. Los ramos de rosas y los de gardenias se ampliaban con el afecto y con el cariño que cual corona de satisfacción adornaban el aura de los aposentos femeninos.
Hisidora que cortaba aun las uñas de las manos dijo a la maestra que fuera habían alumnos que deseaban expresarles saludos. Cuando Kleber dejaba la habitación entraba Dalia Marga…que le entregó una carta para Constantino Victor, lo miró y le dijo, sonriente- te debo muchas. Dile que son 28 horas que no le veo. Soriano dijo está en el dormitorio, deseas que te lo lleve a alguna parte. Estuvo lavando los interiores. Tiene en carpeta varios libros para leer. Mientras tanto Otilio leía “Por quien doblan las campanas”, de su propiedad. Lo habia abandonado cuando estuvo con Suriel en la primera base del play de pelota. Ahora de nuevo lo deja para leer un telegrama que le envía su tía Ceciliana, donde pone en conocimiento de doña Francisca Marte. Arias captó los gestos desagradables del rostro de su amigo se acercó a este para preguntarle lo que le ocurría. El no sonrió esta vez guardó el telegrama en el libro que leía, al ver a Kleber acercarse a la cama. -Sí, si, si he recibido una nota de mi tía pienso que ha muerto mi madre. Arias como Kleber abrazó a Otilio permaneciendo un buen rato intercambiando gestos y sentimientos de dolor. Se separaron para escuchar cuando decía que no dijeran nada a nadie para no obstaculizar el pasarato con la profesora Thelma. Así lo hicieron y tendrían tiempos para estar seguro de lo ocurrido a cabalidad.
Arias recibió la carta que con Kleber enviara Dalia Marga…, cuando leía el rostro canelo enrojecía y de alegría humedecían los labios. Abrazó a Kleber muestra de agradecimiento. Pero este le reclamó, que él, Arias, le debía muchas, entonces marchó para la tranquilidad de su cama a leer la referida misiva, que luego juntó con aquellas perfumadas, que guardaba en el fondo de la maleta, en un abrasador calor de amor apasionado. Llegaron al comedor y no hallaron alma alguna, Nilda Lemoine fue la primera en llegar, como siempre llevando de vestido el verde y el morado en los labios. Todas fueron como hermosas sombras en luces asumiendo espacios en el rectangulado comedor que se llenaba como siempre. Esta vez en gala de azul y verde símbolo de amor y esperanzas. Miledys, Gladis y Nilda estaban muy líricas la belleza de Melba y de Dalia Margarita era de laguna y de atardecer de montaña, sus mejillas eran praderas de colinas frescas y las cabelleras como invertidas, volteadas por la suavidad de una brisa en simbología de blasones de amores y de paz. Rompieron o confirmaban las reglas. Por ultimo como una luciérnaga radiante alegre y libre transparente, fresca y risueña llegaba ingrávida la profesora Thelma. Comensales, alumnos dejaron la mesa para entregarles collares en vítores y vivas aplaudiéndola, llenándola de respeto aplausos emergidos del corazón, hechos con la razón , la fraternidad y el humanismo, de lejos, pálida, frágil pero amorosa se veía junto a la profesora vestida de cardenillo, sonriendo en la transparencia del agua cantarina la silueta de Maria Dionisia G. Fajardo. Luis Ernesto miró a Dalia Marga… luego visualizó a C. V. Arias, en disimulo vio que Kleber entregaba una carta a Dalia Marga…quien de inmediato fue a leerla, con la frecuencia y agilidad de un tornado. Cómo estas mi princesa, decía la carta en un papel oliendo a rosa de Perú. Qué el cielo cobije con tu encanto, tus sienes de castidad y de mujer sincera, recibí los besos olvidados y ausentes del pasado, los de hoy lo recibirá mañana. En cuanto al asunto de L. E. y de M. D. pienso que esta tarde en el pasa rato L. E. bailará en los brazos de ella, estaremos alerta y así lo proyectado se convertirá en realidad allí estaremos en el escenario donde ocurra, como en efecto sucederá. Atentamente CV. Arias.
El sol todavía gravitaba sobre las demás estrellas y otros objetos del universo. Algunas garzas reales hacían nidos en el robledar de las vecinas fincas. Docenas de zánganos trasladaban los néctares de las petunias y de los azahares, de las praderas tamborileras y de la Paloma. La tarde era aún adolescente, faltaba poco para entrar a la adultez del día casi eran la 5 PM lucia una camisa filipina color blanco entraba el director que saludaba con una sonrisa de boca a oreja a los alumnos que encontraba leyendo y cortaba con su mirada a los que hallaba tomados de la manos. Con zapatos negros, no usaba sombrero. La fiesta se encendió con su llegada, y al terminar de hacerlo con la homenajeada. Ahora las siguientes dos piezas fueron los trabajadores y las encargadas de los alimentos. Que a sus obligaciones volvieron. Humberto que era un excelente bailador bailó el tango Yira con la maestra veneranda. Doña Mamina que ya no bailaba pidió a Morrobel que le dedicara la canción la Flor de Amistad, pero que deseaba escucharla en el saxo barítono, de parte suya para la profesora Castaño.
Maria Dionisia G. Fajardo estaba un poco retirada del bullicio, Arias hablaba con Dalia Marga… miraron a Luis Ernesto y se dirigieron para donde Maria D. cuando llegó la saludó y la llevó al medio del salón bailaron la canción vieja calesita, otras y otras. La brisa de la noche rozaba la cabellera y algunos cabellos hirieron la sensibilidad de Luis Ernesto, haciéndole estornudar Maria estuvo nerviosa. Los halagos seguían la ruta hacia la profesora Thelma que reía y agradecía a Dios por haberle desvuelto la salud y recibir de quienes la querían tantos honores haciéndola mas maestra y mas madre y mas mujer. Bruno con aspecto anglo-antillano caribeño platicaba con la profesora Collado, nunca se sabia de qué, de jardines, o de óvulos, de gametos, de las rosas, de los claveles, de nimiedades quizá. Ni uno ni la otra perdían tiempo en trivial ni simulaciones. Era una mujer de comportamiento oligarca. Amarilis era la más amiga de los estudiantes, sabia llorar luego de reír, parteaba los sentimientos juveniles administraba justicia, como debía ser el maestro, en ella ese don estaba súper desarrollado. Sabía enviar al baño o al espejo. La estudiante, como sabia públicamente bailar, reir o llorar con ellos. Hablaba con Ciro y con Leo esta vez los regañaba por que los escuchó decir piropos sexuales vulgares, cerca de Caridad que bailaba con Jorjin, caridad le habia guiñado el ojo derecho a Ciro como si le dijera te lo advertí tu vez. Kleber y la señorita Pérez bailaron y Arias se reprochaba así mismo hacerlo sabiendo que la madre de un amigo moría. Se excusó con Dalia Marga…, se sentó y vio que bailaba con Jochy y luego con Merced Trejo Sención. Luis Ernesto informó a Dalia Marga… y a Arias lo bueno que ha sido haber bailado con Maria D. a la que supuso una orquídea de montaña llena de bellezas escondidas. Mi muñeca está curada, el afecto estaba embobinado. Según Maria D recolectaba las mejores cosechas en flores sembradas en el pasado eran delicias y jugosas pulpas de su huerto amoroso. Su tesoro quizá el único era una gran fortuna de emociones no calculada, salida de la más noble veta de su individual universo. Esa es mi realidad. Cuál realidad. Exclamó Luis E. estoy satisfecha de mi realidad la realidad de mi salud vino con la realidad de la profesora Thelma. De ese embarazo nació, vino a la luz mi felicidad. Luis entendió que se estaba refiriendo al ahora, al ya, hay hoy. No debía romper ese cascaron de éxtasis en que se encontraba. Su cielo, el paraíso, en fin la cantería de la felicidad. En el extremo sur del salón Arias y Dalia Marga… escuchaban la canción “esta calle al final” en la voces de Camboy Estévez. Reían de satisfacción viendo reír a Maria D y a Luis E. no se separaban. Aquello no era un baile sino una terapia donde los profesores y estudiantes se encontraran y dejaran caer unas toneladas de energías toxicas para la salud colectiva y particular. La última media hora del pasarato sirvió para que los enamorados se buscaran con deseos y sembraran tiernamente en el terreno clandestino las semillas de esperanzas. Polibio bailó con Perseveranda, eneroliza con Leo, Jochy con Nena, Yolanda y Núñez, y Dileccio con Celestica. Fue diferente a todas las anteriores, creada para amar, cada estudiante devolvió la silla al comedor. En la madrugada regresaron Otilio y el señor Contreras, informaron del estado de salud a los estudiantes que se despertaron con la llegada de Santo Domingo. Todos extendieron la solidaridad al compañero Marte Martínez, Luis Méndez experto manejador de las hilacherias de las informaciones informó a Otilio los pormenores del evento festivo, y con lujos y detalles de los íntimos episodios. Dijo que habia quedado bien. José Ovalle que bailó con Lemoine, era la dulcinea de sus esmeraldinos sueños, aclaraba que habia hecho falta, dijeron hasta los que bailaron con las orejas del caldero. Fue Jorjin que le dijo que Arias sólo bailó una por saber que tu estaba sufriendo la situación de doña Panchita. Díganme fue cierto que Luis Ernesto pasó la noche bailando con Maria D… si cierto fue expresó C. Matos y Matos. Y dónde estaba el director. Se marchó luego de bailar el merengue Desiderio Arias. Por qué dicen que Luis E. bailó toda la noche, habiendo sido un pasarato de dos horas. Es un lenguaje hiperbólico, aclaró Arias es nuestro estilo mover el extracto de la realidad. Somos exagerados. La mente de nosotros se pone perniciosa cuando deseamos perjudicar.




















CAPITULO 30

Mayra Olivares Pimentel del primer año es morena, muy pequeña, y muy agradable boca alargada en el labio superior exhibe un débil bigote atractivo a las vistas varoniles, con suma frecuencia humedece con discreción, la joven estudiante es pariente del general Olegario Tenares. Se unió a Amada de la Cruz , como ella mostraba la hermosura de sus ojos de melados maíz. Fueron a la biblioteca pidieron informe, a Arias quien era el coordinador, del militar restaurador Olegario Tenares, quien le entregó donde hallar el perfil biográfico y sobre actitudes heroicas de general. Arias se sentó al lado de Crisálida Diaz y Díaz hermana del profesor Belarminio Diaz y D. la presencia del profesor Holguín ayudaba a cuidar las apariencias. Mayra leyó el letrero que Arias ponía en la biblioteca… “no escriba mis páginas ni escriba en mis entornos, mas, acaricias mis partes interiores” te quiere, el Libro.
Algunos historiadores señalaron que se embriagó de alegría cuando se enteró de la ocupación de la plaza de armas en provincia san Francisco de Macorís. Pero todo el mundo sabe que eso en pura mentira. Es una calumnia, para desprenderle los méritos y las glorias de un hombre honrado hijo de la Patria. Al contrario. Se levantó en armas y lo hizo prisionero lo acusaron de instigar pero el general Tenares marchó para el hogar cuando tuvo la libertad. Hizo salir a las tropas españolas obligándola huir del pueblo bajo el mando del Brigadier Ariza jefe español. Estuvo en numerosas encrucijadas elevando su espíritu militar de héroe restaurador. Estuvo en la Maluca, la Malena eran focos guerrilleros, el General Olegario se convirtió en un la afección juvenil de entonces. Llegando ser gobernador por dos ocasiones en la Vega, era cacique y caudillo. Murió en 1908.
el dia vestía de amarillo, las nubes eran blancas como fabrica de pureza, eran chimeneas de amores. No habia posibilidad de lluvia, llegaran con los exámenes finales. El marco de espiritualidad se medía dijo Arias a Kleber, con la cotidianía y sus faenas, a favor de los humildes y de los desamparados, los pobres. Jorge Cruz, Dileccio Taváres, y José Polanco buscaban a Nicanor Gómez, para instalarse en las gramas detrás del taller donde se sentaron para iniciar el plan de estudio para la preparación de las materias que en una semana llegarían las pruebas. Así se adecuaron por los intereses, las necesidades y los gustos y afinidades, los otros grupos en lo diferentes pabellones cada grupo era dueño de una jurisdicción, que era respetada. El grupo de Dileccio era el de la sombra de la mata de caoba del taller. Luis Ernesto aún no se concentraba padecía de el síndrome del germen del amor, cuando ponía las manos en las paginas de algún libro lo que su mente captaba ere la suavidad de las manos y mejillas de Maria Dionisia G. Fajardo. el espíritu estaba en el embeleso consecuencial con la fiesta. Era él quien ahora navegaba en un mar de olas de vaivenes encantadores. Estoy enamorado de Guzmán Fajardo abrí las portonzas de mi corazón y ahora forja nidos como súcubo que penetra por los conductos de mi continente anatómico merece ser amada por tener un excelso corazón. Arias esperó algunos minutos, le dijo que le ocurre está alarmado no ponía atención le preguntó por Otilio. Le dijo que no, aparentando haber recibido algún alivio. Se sentó al lado de Arias recibió el telegrama que enviara la Tía Ceciliana señalando la muerte definitivamente de doña Francisca. Quién lo tiene está en la dirección respondió Arias. Si es en santo Domingo el sepelio iría porque viví en las proximidades, en casa de mi Tía Buenaventura Torres. Hermana de mi Mamá Emeregilda. En el dormitorio nadie tenia camisa puesta, eran muelleros atibadotes de barcos tosían pareciendo desertores del viejo sindicato poasi… que no habían ido a la celebración del primero de mayo. Faltaban Kleber y Otilio, andaban para Guayubín esperarían el cadáver allá para darle entierro con las ortodoxia y rigores culturales. En pocas horas Constantino Victor, colectó 27 pesos con 67 centavos que luego harían entrega como un presente escolar. A las 6 de la noche, era de luna llena introdujeron el ataud en medio de una blanca vivienda de tablas de palma cuatro silla de altos espaldares, sostenían el féretro, además parecían soldados de ébano verde, en guardias en una pantomima sepulcral. En horas crepusculares del quisqueyano occidente. Acompañada de su único hermano Ceciliana quitó la tapa al ataud y puso algodones en los orificios nasales y oculares. Vio con tristeza la palidez del rostro mustio cadavérico de su madre y lo lleno de pálidas violetas y mustias rosas blancas. Las manos parecían sostener un micro collar como pequeña corona de blancos nardos entre las barbillas níveas y las colinas mamarias. Doña Pancha conocida por Máximo Gómez, conoció a José Julián Martí aseguraba que fue ella la que arregló las habitaciones donde ambos caciques políticos firmaron el Manifiesto de Montecristi. La comisión de estudiantes estaba integrada por Eneroliza, Celeste, Quika Zavala, Ada, Celestica, Rosa Alvarez y por Ciro, Arias, José Polanco, Merced Trejo, Leo Flores, Nicanor, JARE. Humberto y por Victor Manuel Estévez, entregaron a nombre de los estudiantes y los profesores una corona de rosas y de gladiolos a la hermana de Otilio, hija de doña Pancha. Otilio recibió el sobre con la pequeña colecta de los dos pabellones de los varones. Lo entregó kleber, de parte de sus compañeros. No lo mure es poca cosa pero ahí está en pequeña cantidad de nuestro amor solidario. Quiero que sepas que nos unimos a tu dolor en término espiritual. Muchas gracias, manifestó Otilio, mostrando un rostro compungido, repleto de energía, para aceptar la realidad de la vida, nos queda por aplacer muchos trechos, continuaremos. Marte Vestía de negro con sombrero de alas cortas. La comisión ocupo la mesa con manteles blancos habia otras tres con manteles color morado y negro. El comedor era de madera aserrada, de los labios de Arias, cosa muy extraña, dejó caer dos gotas de lagrimas ardorosas, con sabor a carbón de verde leña el, no escuchaba lamento de dolor. Era invadido por un glácido rio de huidizas corrientes.
Era 28 de abril fecha amarga para el corazon de los dominicanos y dominicanas constitucionalistas de mediado de siglo 20. Yerta en el ataud la madre de Otilio no escuchaba los ruidos de las hélices de los helicópteros tampoco las sirenas de los portaaviones el dia de la llegada del infierno,… de los invasores. No supo que su hijo sufrió los influjos de muerte de tanto compañeros y compañeras. El traslado de las nubes de norte oriental a la línea occidental no fue ni espontáneo ni casual. El calor era tétrico. Los estudiantes salieron uno a uno de la mesa de los manteles blancos, buscando una corriente de aire menos ardiente. El sol iba en una caravana de plomizas nubes buscando donde extasiarse luego de unos minutos el polvo se convertía en débil fangosidad, faltaban minutos para ir al cementerio. No recuerdo y tengo 66 años viviendo en este lugar, que llueva o haya llovido en los 28 y 30 de abril. Decía Don Antolín Olivo tio de los lanzadores del Licey, Guayubín, Chichí y Milcíades Olivo, grandes ligas de beibol. Puede que llueva habia dicho minutos antes que cante un gallo, la gente se burló en su cara, se rieron peregrinamente, para no desalborotar las abejas que atisbaban desde el féretro, oyeron que dos gallos cantaron como si hubiesen sido de juguete. En el cementerio Otilio acompañado de los estudiantes de 2do y de tercero, dijo algunas palabras que despedían los despojos mortales de su amada madre fuiste inagotable manantial de causa que ahora son generadoras de vástagos que honraran tus recuerdos, seguiremos tus huellas hacia el infinito te llevare en mi alma doliente abriremos nueva vez la cuna para la eternidad. Caramba Ceciliana, mamá se fue creyendo que yo laboraba en la vieja sastrería de papá. Su hermana a quien llamaba tía sonrió con temeridad. Con el enterramiento de su mamá enterró a Pendejera y a Paningo. Esos personajes fueron en las herramientas para cumplir los compromisos para adorada madre desahuciada desde su juventud. Cuando recibió los 30 pesos de manos de Arias, no ocultó la combinación de tristeza y de satisfacción en su rostro margarito. No desechaba de su mente, primero la hilera de caballos, llevando la carroza fúnebre y las palabras amorosas de Antero Estévez, que se refirió a los caballos, eran soldados que marchaban al camposanto, a enterrar las armas con las que terminaban de matar el cuerpo de la Patria. Me dedicaré por entero a los trabajos escolares de seguiré siendo un sirviente ciego a los intereses del profesor Contreras y el taller. La más grande biblioteca de todos los contornos al colegio incluso la del seminario, así no puedo ser cola, seré cabeza porque poseo todas herramientas para serlo. Mencionó cinco docenas de libros famosos como Taras Bulba, Almas Muertas, bajo rueda, incertidumbre humana, La mañosa, Cristo de la Libertad, Papillón, La madre, el capital, Crimen y Castigo, los hijos de Carpintero. En la sombra de la mata de caoba en los aleros del taller instaló una pequeña oficina al aire libre donde recibía las condolencias de los y las compañeras que no estuvieron en el sepelio. En la tarde habia buscado hojas de limoncillo, de hierbabuena, de albahaca de guanabano y de naranjos… preparó 4 tipos de tisanas las que ofrecía a los que pasaban por la improvisada oficina para llevarles las condolencias. El era así a las cosas amarga ponía un poco de miel. Decía que cada circunstancia debía tener un lema. Para esa se le escucho decir un dia difícil, noche agradable. A cada tacita de te ponía tres galletitas o un pequeño bizcocho. Pasaron varias semanas de la muerte de su madre y él continuaba manejando los hilos de títeres que parecían estar ligados a sus sentimientos y a sus caprichos. No lo quitaré hasta no ver al ultimo de los profesores que no he visto venir donde estoy esperándoles. Minutos no pasaban cuando el perfume de Caridad inundaba el solar, llegaron también Amarilis y Socorro. A ellas les sirvió vino añejo de arroz criollo. Amarilis que había llegado sola y al no haber más que tres butacas renovaba en degusto del vino, que con su garganta acariciaba.
Los prejuicios en el internado se iban limando las asperezas, muchas veces las heridas existentes, por falta de dominio de la verdad y de la sensatez. En las puertas del colegio estaban los frutos como trofeos de batallas y luchas cotidianas dejándolos colgados por ser dañinos para la conducta de nuevos internistas. Como ampollas en las manos de algunos que sin saber por qué pusieron o dejaron circular los maquines culpando al propio Otilio de haber dado muerte a la madre de los gemelos con cara de extremidades de cerditos. Cómo, quién dijo ese disparate. Qué dicen del mejor internista… dicen que mató una mujer en su pueblo, a la que había dado a luz a una pequeña ciguapa con boca de cotorra y pie de conejos. Nada de eso es cierto. Por la boca de gente que se respete no salen cosas como esas… al hacerla estamos culpándolo. Hay que tener una sola cara. Los de las líneas y los de la costa norte y nordeste escuchamos decir que el rio Guayubín habia crecido sin haber llovido en ningunas de las regiones de influencia y de los afluentes. Dijeron que a la orilla de ese rio en más de 30 kilómetros en vez de sucia agua, llevaba leche que olía a hervida. ¡Qué contradicción! Por qué te empeña en decir cosas negativas de Otilio habiéndote ayudado a preparar los trabajos del taller. Dante no respondió las preguntas y se marcho moviendo el glúteo izquierdo como una puerca papacota.
Es cuestión de humanismo y de justicia argumentó - Constantino Víctor- que leía el periódico escolar. Qué es lo que te has hecho tu socio Dante Castellanos. Por qué, es un individuo infeliz y buena persona. Esto lo decía Jochy. Los que los escucharon reía de la manera de hablar del pintor poco conocida. Pero a Dileccio le pareció la actitud de Dante, irresponsable, poco solidaria. Luego manifestó, que la muerte de la madre se mantiene alejado de los bochinches grupales con más habla es con el señor Contreras, con Arias y Kleber. Está, pienso, recuperado el terreno perdido, usando mayor tramo en el estudio de las materias de la carrera. Lamenta, dijo una vez, no haber liberado el primer año… y de acuerdo a como las cosas venían tampoco lo haría en el segundo. Es por eso su comportamiento enigmático como lo definió una vez Jorgito.
Aquino se hizo presente en el escenario de las conversaciones, permaneciendo el momento necesario, salió. No haló la silla, la levantó dejando a los comensales sorprendidos por el nuevo papel que estrenaba como si acuñara un código diferente, al acostumbrado que era fatal creía que lo que estaba haciendo era bueno. Los ojos de la compañía de la mesa herían su pellejo mortal a partir de esa noche sepultaba los mundos infrahumanos que lo contradecía sin poner los codos en la mesa, esperó que le llegara el turno para servirse, manejó los cubiertos y servilletas en base a las convenciones, Caridad lo observaba con cariño. Controló un escalofrío como si terminara de orinar pero Enrique Aquino, mantenía el humor, que adornaba su risa que aunque no toleraban sus viejas impertinencias admiraban la blancura de sus dientes ralos y los movimientos de su lacio cabello, en contraste con la piel de ébano, de su cuerpo, de su cara y de sus claros ojos color mamey. La anchura de la espalda y la fortaleza del cuello puente entre el la gigantesca cabeza y pecho lo hacía a aparentar más alto. Aquino usaba el gusto que tenía por el canto para causar piquiñas y urticas a los que descansaban con canciones como Luna sobre el Jaragua, imitando a Rafael Colón. Y otras circunstancias a Tito Rodríguez cantaba “No es la felicidad lo que el dinero da”, “Hay noche” en la vida del mundillo interior de Aquino, crecía una nueva individualidad, a partir de los hechos con otros y especial con Núñez. Este crecimiento para no perecer necesitaba de la ayuda y coordinación, de actitudes combinadas con la nueva personalidad que regentaba su persona. Ahora no hacia travesura, no molestaba a los compañeros, era solidario labraba en la geografía de su voluntad, tenía mayor calidad humana, encendió la lámpara de la generosidad, convirtiéndose en amigo compañero y hermano, prospecto para el rescate de nuevos valores. Cristino estaba en el taller, Arias leía en la sombra de los almácigos… kleber escribía sendas cartas para las Pérez, Encarnación hablaba en el comedor con su prima- novia, que se graduaría en las semanas próximas. Eligio y Pedro entraban al dormitorio del aljibe y cuando vieron que Aquino lavaba las ropas interiores suyas Eligio dijo ¡caramba, caramba, caerán borriquito aparejado que este lumpenete haciendo algo admirable, serán las fines. Las manos de Aquino, se movían sacando el sucio de las medias, de los tejidos de los calzoncillos. Eligio le preguntó por el segundo apellido, para qué desea saberlo, me enteré que eres pariente de Hilda Lemoine, no es cierto… soy primo de Hilda Gómez soy Alvarez como lo es ella. Dispénsame debí terminar me he atrasado con mis planes. Los muchachos rieron a carcajadas… de que planes… los burros no planifican para patear a los vecinos ni para rebuznar. Volvieron a reír. Fue al tendedero y como un ruiseñor pitaba el himno de la revolución de abril, era una trompeta el sonido salía con la potencia de la sirena de un central azucarero. Era fuerte y penetró a los pabellones como un pelotón de soldados con las botas de la nacionalidad cruzando por los pasillos de cada dormitorio, como si fuera por las aceras de las calles San Martin, y México o por cualquiera del Conde. La energía de ese himno lleno los aposentos los muchachos se sorprendieron al comprobar que era de la boca de un tránsfuga sádico de los labios del más recalcitrante, cantando la composición más sacrosanta luego del himno nacional. Habia dicho que Otilio era un manejador de los hilachos de la simulación y del histrionismo cuando escuchó las notas marciales, salió con tres de los sargentos del taller filas militar comenzó a marchar en líneas de vanguardia. Obligó a Aquino a pitar de nuevo para él a cambio de golosinas que no aceptó por considerar que era un acto vil e innoble comercial con los temas de la patria y a demás el era sobrino nieto de Aquiles Alvarez. Es hora de que conozcan al Aquino Alvarez.
Todo el colegio conocía al nuevo Aquino. ¡Que bueno, que bueno! Lo repetían en los entornos femeninos es cierto dijo el viejo Juaco, asistente de despensa y era por línea del abuelo de Aquino.
José Ovalle estudiante oriundo de La Vega Real habla cuando se le pegan las pilas, de Los hermanos Cruz Mcking cantante amateur de allí…tenia dos colmillos forrados en oro y en esos dias al campesino lo enorgullecía por eso se sobreestimaba y se sobrevaluaba. En un partido de pelota en la comunidad Vacuí Cayetano Germosen lanzo un juego sin Hit y sin carreras respaldado por la artillería de Arias que dio dos cuadrangulares y de Ulerio con uno, como de Soriano en la receptoría que pegó tres tripletazos. Ovalle en el canto y la guitarra era el único. Daba caricias a las cuerdas como si acariciaba las espaldas de Lemoine, o de Miledys Hortensia Rodríguez. La voz para muchos era un masaje llegó a volar sobre la fronteras humanas entraba a los cielos y en los aposentos de la luna, de luna de leche para llevar serenatas con cuerdas de nardos, de gladilas y de mirtos haciendo ver los besos de palabras en un cuerpo de ilusiones en una boca de fuego apagado sobre otras ingrávidas rodeada de lirios escuchando oyendo los gemidos de las hortensias, y los ojos glácidos color café, no pudieron ver la ventana de su adorada. En las vacaciones del primer verano estuvo en Restauración, pueblo fronterizo, para ver aunque de lejos a su amor intestinal, fue u fracaso, ya que Nilda a quien el buscaba, no visitó la residencia de sus padres. Estaba autorizada a quedarse en Montecristi en la casa de Eneroliza Piedad. En navidad escribió para ella: abre para mi paloma tus blancas alas de tu alcoba con tibios cantos convertiremos con susurro el jardín de besos los labios tiernos de tu albura.
Lemoine vestía de verde esmeralda, los cabellos recogidos encima de la espalda y de sus pechos de marcial castidad... abrió la carta y le parecía oír la voz de Pirela, no eran otras que las cuerdas del equilibrio rompiendo en pedazos la balanza. La aguja marcaba la ausencia y la llegada de la ansiedad, se escuchaban las quejas de aquellas cuerdas a su espalda, nadie habitaba y se puso a leer hasta los tiernos collares de la albura. Cada collar era un amanecer, un círculo de gloria, un anillo de poder dentro de las emociones de éxtasis. Estando pensando en ella movia la cadenita del llavero sostenida del dedo derecho del pantalón. Levantaba la cabeza y con las garzas enviaba como palomas mensajeras un telegrama de amor, Ovalle era bien conversador, en la clase de español bajo la regentearía de la Profesora Collado hizo un cuento que le aconteció en Capotillo cerca de la vivienda de los padres de Lemoine, cuando debí decir anduve con todo el posible cuidado dijo cuando “andé” al escucharse hizo creer que era maniobra suya para producir histrionismo comenzó una cadena de risa interminable. Las muchachas rieron con ganas de burlarse, lo hallaban altanero y fanfarrón. Cuando el relámpago mayor, narraba Ovalle “andé” con el cuidado de una mujer de parto había dicho José Ovalle. La profesora Collado que lo tenía como a uno de edecanes y alumnos de su círculo, le sonreía desde la butaca, los alumnos más sosegados le hacían anotaciones y en la mente cada uno por su criterio. Ay, ay, ay si hubiese sido uno de los miembros de la Ventana de los Lagartos, Ciro, Arias, Luis Ernesto, o Soriano…ay, ay, ay O a Encarnación los hubiese sacado de la clase. Pensaba Eneroliza Piedad Guzmán, como se burló consigo mismo dijo dije cómo, cómo, cómo al parecer estaba asustado, el curso entendió que habia sido un error y pidió excusas. La misma maestra, mandó a varios estudiantes a que en un minuto hicieran una mini narración argumentada. En la primera ronda fue Javier Suriel alto delgado, cara de guanabano en término formal, lacio cabello negro escaso manos largas piernas bastantes delgadas. En apariencia endroginoide la poca vellosidad en las mejillas y en el pecho.
En el centro escolar no habia jugado ni al muerto, ni al matao, como decían los jugadores del referido juego. Queremos escuchar su narración Suriel dijo la educadora al notar la demora de Javier. Está bien manifestó. Era 24 de junio dia de San Juan, celebración de las patronales de Río san Juan mi pueblo, el sol calentaba demasiado hacia mas calor que en otras temporadas. En la laguna Grisgrís estaba el botero Ricardo Reyes, le pregunte lo que quería quiero que vayas conmigo para la playita, me dijo a la islita. No puedo tengo que llevar estos dineros a mi mamá y con la zurda se lo enseñé. Cuando me esperaron que volviera fuimos a la islita y vimos una ballena blanca que paría en el instante de nosotros llegar y al ver que el animalito se ahogaba Reyes que era botero ayudó a que nacieran los trillizos. Fuimos hechos prisioneros por la marina de guerra por que uno de los marinos decía que habían sido cinco las criaturas que pariera la ballena. Acusándonos de haber escondido las otras dos, que venderíamos luego al diputado de Charamico que era dueño de un acuario en cabarete. La narración de Suriel la consideraron de irreal e insípida carente de autenticidad. Llamó a otro de su clan. Vamos Eligio, dijo la maestra, es a ti al que deseo oír, del bolsillo de la camisa Eligio, extrae un peine y comienza a peinarse cabellos donde no existían, parpadeando mas que un bosque besado por un tornado, sin tener bigote se lo pasaba por el labio superior, sonrie alisa los vellos de los brazos entorna las miradas se da cuenta que los mira hasta el señor Tejada que escucho el final de la historia de Suriel, a la que consideró poseía sustancia para destejer. Entonces viendo al director dijo lo que usted me pide es cosa para Mieses Burgos o para Franklyn Franco… o quizá para… se detiene guarda el peine saca un espejito mira que la mancha que tenia en los dientes frontales se le agrandaban… lo guardó a tiempo… parece que no recordó el nombre del autor de Yelidá que era de quien deseaba decir. Después dijo para Rubén Suro o para FranKlyn Domínguez. Se produjo un murmullo intenso que si la maestra hubiese sido mas amplia rompía las tensiones y cohibiciones en que estaban sometidos. El señor Tejada le arqueo la cejas y le envió energías positivas porque dijo pero soy Santiaguero y un santiaguero sobrino nieto del presidente Vásquez pariente de Peña y Reynoso debe quedar más que bien. Antero era un agricultor nacido en los predios de don Pedro, tenía una mujer y dos hijas casaderas, listas para hacer abuelos. El dia de la independencia llegó un hombre de nombre Eloyso Gris pidió posada Luisa la mayor de la hija, cruzó los dedos de los pies para que el visitante no se fuera. Cuando Eloyso vio a Purita se confundió y no sabia por cual de las mujeres de la casa definirse. Lo que le cuento señores fue pura realidad, antero lo llevó a una enramada que no era otra cosa que un muladar. Estaba cerca de un retrete, dos pocilgas y un chiquero. Eloyso dijo cuando se acostó me gustan las tres. Antero no confiaba pero era en término humano muy sentimental y se durmió. Las mujeres imaginaban cuando se quitaba la camisa, el pantalón los calzoncillos y ahí cayeron en los labios de Morfeo y libaron del sueño. Delante del marido que dormía profundamente como si hubiese tomado te de Campana, violó a la esposa y madre y encima del cuerpo de Purita hallaron señas de sexo, sin embargo Luisa huyó con el para la montaña. La profesora continua llamando a los demás alumnos y cada trabajo lo calificó como bueno. Hablando con Luis Méndez este le dijo que su trabajo era porno, Eligio aseguraba narrar los hechos tal como habían sucedido y hasta los nombres son auténticos. No hombre señaló Arias, a ella le pareció genuino y lo halló bueno y eso es lo que importa si hubiese sido pornográfico te lo hubiese pelado a mismo. Ella es así y pienso que de las cosas suyas es la que más me gustan. Ese asunto que presentaste además de ser muy universal es humano.
La profesora Thelma reunió a los alumnos de tercer año pasó revistas de lo sucedido en su ausencia concluyeron que no habia muchos tiempo para realizar mas practicas en las lejanas escuelas la profesora dejó el aula acompañada de Hérbido Durán, de Rosa Polanco y de Polibio Díaz. A partir de la fecha repararían medios y recursos pedagógicos para hacer en 15 dias una gran exposición para invitar a las escuelas a participar con Teodoro y los alumnos salientes a la inauguración. Muchas escuelas de la región estan acorraladas como chiqueros de becerros donde la manea y el bozal son los instrumentos para educar no para humillarlos. Los referidos centros estan en manos privadas desconectadas del colectivo general del Estado y de los intereses particulares del pueblo y del municipio. Son ventorrilletas. Nurys y Ogando conocen de los obstáculos que obstruyen el desarrollo escolar en la región. Los caciques formaban un comando unido, invitan a los nuevos maestros ofreciéndoles cenas y cafecitos con objetivos definidos trazarles líneas de conformidad con sus intereses políticos del partido reformista. Una gran parte de esos centros están en manos de polleros y granjeros yuqueros armadores de un sancocho que no puede llamarse didáctico por no poseer la más mínima idea de los intríngulis del quehacer educativo. Quiero que sepan que en Navarrete, mi pueblo, me trataron muy bien estuve de prácticas pero en verdad se que hay un cosmo de ventorrilleritos, rebuznadores y dueños de academias y centros de enseñanzas con nombres relumbrones dirigidos por destripadores de la educación. Enrique Aquino se detuvo en el laurel escuchaba las notas del clarinetes desde el tendedero, del merengue Compadre Pedro Juan, a Desiderio Arias, y la empalizada. Convirtiendo en un mosaico combinado con la melodía de Siña Juanita con la del negrito del batey y la de cañabrava. Ahora podia apreciar la parte axiológica del folclor… lo llegó a calificar como basura. Ahora comprendía el valor moral y social de la música nativa en el proceso enseñanza aprendizaje. Lo llegó a considerar como un bien de equilibrio. Salió del grupo que oía las melodías cuando vio que Arias iba para el dormitorio, le echó el brazo derecho al hombro solicitó de este ayudas orientadoras de obras ajustaran el comportamiento a la realidad de un alumno para educador. Arias era su amigo o qué, un maestrillo, bueno, antes de entrar al pabellón de los lagartos, se detuvieron en los aleros del dormitorio del profesor Bruno. Ahí fue que Aquino le confesó lo mucho que requería de su mano amiga, le dijo ahuyénteme de los caminos negativos por donde camino, sáqueme este temor que poseo, no continuo, no paso de las primeras páginas de ningún libro que intente leer. Pero hermano Enrique, de dónde saca usted que yo sea quien pueda surtirle esa orientación, por qué no consulta al profesor Candelier, esa es la persona a quien debemos acudir por sus conocimientos y por la experiencia acumulada en captación de recursos humanos y por los conocimientos en Psicología. Prefiere, versos o prosas, Aquino poesía o teatro, cuentos, novelas. Prefiero novela con sentido social, que levante mis valores positivos y anulen las fuerzas negativas que he exhibido siempre. Puede que sean cuentos con la misma intención. Que me ayuden a reafirmar mi voluntad, prefiero algo donde no hablen mentiras que los chisme y enredos me ayuden a la liberación total de mi imaginación sin afectar más mi convulsionada personalidad, Usted y yo tenemos los mismos años nacimos en el mismo mes y en el mismo año. Dijo- léase el hombre mediocre de José Ingenieros, pero si apareciera primero sería bueno la lectura de algunos salmos, “Cómo ganar amigos”, y el libro “Corazón” que yo mismo le buscaré esta tarde. Luego le dijo debe leer “LA Mañosa”, “Cómo resolver las preocupaciones”, “Días difíciles”.
Los cambios en Aquino se han visto en su comportamiento, respeta el espacio ajeno, defiende ese derecho con atinados juicios atinados. Va muy poco al comedor, ni a jugar tablero como tan poco para ver la televisión. Arias siguió mojando los canteros miró de soslayo el quehacer de Aquino. Pidió a este que mojara los canteros de lechugas y de remolachas, eran lo dijimos ya, de la misma edad. Respiró en complacencia te haras muy bien. Hay que respirar con sabiduría para que los viejos almacenes y recodos del cuerpo reciban en las ventanas de los pulmones aire libre de toxinas. Comer con moderación y con sabiduría coger lo conveniente. Le entrego horas después el “Hombre Mediocre” ved con cuidado, limpia las cloacas de los centrifugueros individuales, llevándolos a los basureros, lava los vómitos pútridos del retrete del que hablara Santa Teresa de Jesús.
Pedro hizo la señal de la cruz, Cristino la de las maldiciones, cuando vieron leyendo a Aquino. Son “las fines”, comentó. Dileccio estornudó, Encarnación hizo algunas anotaciones, sobre El Emilio o la Educación, de Juan Jacobo Rosseaux, Arias envió misiles de la escuela conductista haciendo alusiones de William James y de Ivan Patrovich Pavlov. Sus trabajos sobre la fisiología de las glándulas digestivas le hicieron acreedor en 1904 al Premio Nóbel de Fisiología y Medicina. Su principal obra es Reflejos condicionados (1926).
































CAPITULO 31-

Ciro Daniel leía el periódico, a su lado estaba Marcial Villegas, fumaba y veía el periódico el Caribe, Desmeter hizo llamó a Lino, a Carlos Montes y a Emelio para jugar dominó en la puerta de entrada se colocaron y en la otra mesita estaba Hérbido Durán acompañado de Máximo Holguín de Jare y de Luis Guárana, producían planes para la fuga e ir al Montevideo Bar o para el Alba Rosa en la noche mientras los demás estuvieran distraídos pero el dinero no alcanzaba obtener los placeres que el cuarteto deseaba. Sonrieron al entrar, ocuparon una mesa que estaba clavada al leño de una mata de cocotero sin racimos en la que habia una circunferencia de piedras que sentado en una silla el parroquiano podía poner los pies en los bordes geométricos. Consumieron una botella de ron y dos refrescos. La música que salía del vientre del vellonero ponía a bailar a la única mujer que habia en el saloncito. La referida damisela tenia los cabellos como cola de yegua a su lado estaban dos hombres usaban botas de gomas usadas en tiempo de lluvia, en los pies del de más edad que apariencia era el padre de la damisela habia un perro de trompa larga, movia la cola cuando la muchacha acariciaba con el dedo gordo del pie derecho acariciaba las orejas. Nadie bailaba mientras tanto.
Ciro llevando el periódico en la mano izquierda buscó a Kleber y a Arias, para irse a leer en la luz de una bombilla de bajo consumo, pero blanca, en el salón de actos vean esto, habla del periodista y abogado Guido Gil hace dos años de la desaparición y así mismo de la de Henry Segarra Santos, no hablan de la fecha. Mientras Kleber leía Leo Flores comentaba con Ciro la barbarie que padecía la población oposicionista al gobierno. Kleber dejó de leer estaba cansado de tantos atropellos y del maltrato a los humildes trabajadores de los centrales azucareros y de los campos en las fincas de los burgueses y oligarcas imperialistas. Eran las nueve y veintiséis minutos Cristino observaba con ojos de camaleón la foto de Casandra Damirón, cuando ésta tenía 23 años. En su encierro observativo se detenía en la curva que en líneas de rectas que desde los hombros caían a la cintura pero en su pueril imaginación hacia un puente para cruzar al otro lado. Aquino esa noche no estuvo en el comedor Arias le aconsejó diciéndole que para leer habia que alimentarse como alimentaban al mas fuerte caballo que arrastrase la más pesada de las carretas, y que si no lo hacia la anemia llegaba sin que nadie se lo impidiera, sin que nadie le invitase o sin que nadie le pagare la entrada. Hervido y los demás muchachos volvieron al colegio a las 2 y 25 minutos de la madrugada, le favorecía que fuera domingo esa madrugada. El doctor Tejada estaría en el seminario escuchando la misa dominical pero ese día lo hizo en la iglesia de su barrio. El profesor Navaja no sospechó de la fuga de los alumnos para el Alba Rosa Bar, la noche del sábado. En la cama Kleber pensaba en lo leído del autor de “Orígenes y proyecciones de la revolución restauradora”, el pueblo tiene sed, hambre y sed de justicia, los labios de los sicarios y esbirros son erectos por chupar la sangre inocente con los amolados dientes cortan las venas populares-
13 de junio 1968, San Antonio de padua. Saballo y Bajabonico, Los Félix, hacían las patronales al patrono de los solteros y solteras. Bajabonico es el nombre del río que naciendo en el pico de Ocampo, parte norte de la cordillera septentrional, se envuelve en meandros y recovecos de brozas y de enredaderas como una larga cobra de agua que se deposita en la blanca bahía y fresca Isabela. Las patronales en Los Félix del municipio de Imbert, lugar de nacimiento de Victor Arias, tienen las particularidad de que a ese van ochocientos ochenta garzas blancas, moviéndose en círculos de ochocientos diez, perpendiculando hasta los aleros de la iglesia entre coples de robles y de cáscaras de caimitos al orilla del río cantarino, sin sentir el frescor de noriales y de manantiales, donde obreros del central amistad dejan la pereza apagan la sed en la dulces aguas acariciantes de los charcos de la Damajagua para luego ir a la enramada donde las callosas manos del tamborero que convierte en ritmo al redoble de los cueros de las penas voluptuosas en alegría paradójica al compás de los alaridos del guiro seductante, emitiendo ebrios susurros masoquistas abriendo de par en par, el apetito para entrar al convidado aposento donde se reparten ritmos al detalles.
Dalia margarita lee el papel que Arias le envió antes de salir para las patronales para Bajabonico Arriba, pensaba en él, no se lo dijo a Maria D. Como se que lo entiende dice el papel, quiero sin que nadie lo cuente los desastres ocasionado por la crecida del Bajabonico en la comarca… pero Arias regresó en la tarde cuando nadie lo esperaba. No podia permanecer mas tiempo lejos de sus intereses. Contó a su regreso a Kleber y a Dalia Margarita, lo mucho que le dolió ver los restos de una reliquia, como tenían los imbertolinos al puente de acero y al cementerio municipal y las pocas viviendas de la que solo habían quedado de lo fuese el piso. Sí, dijo Arias, ese puente unía las comunidades Altamira y Navarrete con el municipio San Felipe. Fue devastador, desolador incomodo hasta para la vista. Los huesos y las tablas de ataudes, y no faltó quienes escucharon ayees de dolencias angustiantes aquella noche singular se hallaban con mayor facilidades que hallar las autoridades que para pocos es secretos a voces que no estan casi nunca en el lugar requerido. Las autoridades y juntas de vecinos recolectaban sacos de huesos sacados de la arenas del rio. Atropellando la belleza de las márgenes fluviales, sino borrada mermada o cambiada por la desolación. Ese dia la tarde que regresara Arias al colegio era como todas las de otros dias empero Emelio y Polibio daban su vida pagaban mejor con su vida y su libertad la retensión de la luz del dia destinado para finiquitar y analizar la estadía en el centro pedagógico. En la mente de los estudiantes del tercer año habitaba en realidad aquellos sueños y desvelos estaban disgregados hacían tareas jornadas que el deber se lo imponía la responsabilidad los llamaba a pararse debajo de la sombra estudiando lengua española y teorías literarias.
Arias buscó a Dalia Margarita, que hablaba con Maria dionisia Guzmán Fajardo que en la mata de guanabanos repasaban en la parte sur del colegio. Se enteró que la profesora Amarilis andaba para el Alba rosa Bar, con un grupo de alumnas y alumnos del 2do y del 3er año… se supo después que pernotaron en el Monte video Bar. Saludó Arias a Melba y a Griselda, al fondo estaba Aura Celeste e Hisidora en las matas de cocos estaban Irma Gómez e Idalia, las que rieron quizá, por oído un chiste o por la aparición inesperada de Arias cómo esta tu mamá preguntó María Dionisia… el respondió que estaba muy bien. Cuéntanos de toda tu familia Arias, dijo Dalia M. esta vez mirándole el cuello de la camisa, que estaba pintada con pintalabios. Primero dime las razones de la pintura labial en el cuello compañero. Arias se sorprendió pero despues de recordar dijo seria Lourdes mi hermana a la única fémina que he abrazado Margot. Se quitó la camisa quedándose en franela de mangas era eso pintalabios si que lo era, hizo un gesto de desagrado nublando de ráfagas de enojo el panorama facial. Cuando se marchaba entrego un dulce de Cajuil que doña Daniela le regalara para que le brindara a Niña y a Helida. Te lo envía mi mamá, se acercó para darle un beso en las mejillas y como lo deseaba en la boca al mover el cuello ambos labios se encontraron como dos máquinas de vapor en la misma circunvalación al mismo instante y en el mismo punto. Los labios ardientes de ella cayeron encima de los suyos los separaron como cuando dos luchadores muerden las reglas en la cancha. Ambos permanecieron sintiendo el calor como si llevaran una herida que no supieron cuando la habían recibido. En hora de la cena, los que estaban de pasaratos llegaron con la maestra de inglés, algo descompuestos, los tragos bebidos limpiaban el brillo de los ojos, quitaron la compuerta de la lengua. Kleber buscaba a Arias pidió al verlo que dejara la silla y que le abrazara, los muchachos encontraron extraño el inusual comportamiento, empero muchos conocían que cuando Arias y Kleber, cuando pasaban minutos sin verse, era de esa forma como se saludaban. Unjú quien dijo que eso es anormal. Expresó Ramón Encarnación. Cuando tienen mucho sin mirarse hasta se besan. Constantino Victor se acercó al televisor, el comedor estaba vacío llegaban a los dormitorios dando tiempo para que Dalia Margarita volviera vestida de verde y blusa negra. Las medias eran blancas opacaban el brillo juvenil de las rodillas gozaba de piernas sin manchas. Volvio para agradecerle el dulce en almiba, dijo que lo habia saboreado con todo el gusto y con ganas y que no lo habia comido así. Y como han dicho otros el cariño nace por la boca. Es el portal de los placeres por donde entran las sensaciones amorosas y muchas veces el amor para cerrarlo. Manifestó que deseaba datos de Georgia, de Catón el viejo, de Plutarco, Ovidio y de Horacio… y que le agradecería con un hermoso y prolongado beso aéreo. Pero que quería la vida y obras de Lucio Anmeo y de Marco Tulio Cicerón.
La semana fue de búsqueda de datos y de investigaciones adicionales que los mismos estudiantes se imponían, era de buen gusto mirarlos en las gramas, en las sombras, las horquetas de los árboles, hasta Cristino Matos estudiaba en ese último mes, alumnos del tercer año, en los que estaban Emelio, JARE, y Polibio y Tiburcio Encarnación, no descansaron hasta apropiarse de los datos de la educación Feudal y de personaje como Anselmo y Abelardo. De Alcuino de York, Clemente, Benito de Murcia.
Cuando Emelio terminó busco a Josefa Camilo Amarante, le participa del interés que tenia de ir a Tenares para llevar la charla sobre las mujeres olvidadas de América y el feminismo en república Dominicana. Cuando tres meses más tarde, Josefa, comentaba el existo obtenido en ojo de agua recordaba a Emelio con simpatía también que debía enviar al director de aquellos clubes clandestinos las biografías de Sor Juana Inés de la Cruz, de Juana Azurdy, de Juana Saltitopa y la de Mariana Grajales. La mañana aún conservaba la frescura. De los ápices de las hojas caían gotas de rocío, bandadas de pájaros de pecho amarillo y el resto del plumaje negro llegaban a las azoteas sur del seminario san Pío X, Eran una logia que supervisaba a los nuevos albañiles que construían el nuevo pabellón para el alojamiento de los nuevos monitores. Eran 36 calandrias, parecían mujeres que sabían para donde iban y lo que querían, cuatro son machos, pensaba Kleber, Arias le sonrió al preguntarle las características de las hembras. Los machos tienen el plumaje amarillo, desde el cuello y las hembras desde la pechuga. Miraron que la bandada de las aves se deslizaba sobre las hileras de maíces. Dijeron del poder demoníaco y destructor de las referidas avecillas y llegaron al dormitorio sirviéndose en la servilleta de la intimidad, sus sueños y propósitos. Mis planes son tantos dijo Arias, que es posible que no te esté interpretando. Cono el pararrayos de mis sentires no me adelantaré a os aires del devenir dentro de ello, esta el ingreso a la universidad integrarme en una de las organizaciones políticas antiimperialistas para respaldar mis actos con las luchas por los excluidos y por las olvidadas de manera que fortalecería mis propósitos como casarme abriendo una empresa familiar en busca de varios niños, trabajar cerca de mis padres y hermanos devolviéndole con responsabilidad su gastos que fueron su inversión. Los míos son casi como los tuyos, trabajaré, eso creo, allá en Azua en la misma escuela donde me alfabeticé, me haría muy feliz. Se rieron cuando al oír un burro que en la perderá expresaba los anhelos y sueños… en la imaginación de Arias, propósitos del saleo de ser libre como una falena, es un mensaje de energía liberadora. Rompiendo el cinchajes y tirar el aparejo con la gurrupéela llegando a la playa a revolcarse en las tibias arenas de la cañada o del río.
En la embriaguez de los instrumentos musicales Morrobel ejecutaba la canción “La Flor de la canela” y en el taller Otilio movía como José Ovalle la cadena en el índice de la mano zurda. Arias y Kleber, volvieron a la verja para ver los cúmulos viajando cargados de sueños y añoranzas y mágicas nostalgias. Para dónde Irán. Qué dijiste… preguntó Otilio al integrarse aun dándole vuelta a la cadena. A propósito de preguntar, qué sucedió en los parajes del río Bajabonico con la crecida de sus aguas. En esos lugares ocurrieron muchas cosas. Arias se refirió a la arrasada de una decena de vivienda sin pérdida de vidas humanas destrozos de la agropecuaria y de los caminos… y de los puentes que unen las principales comunidades sociales económicas y humanas. Otilio escuchaba las reseñas sin pestañar pero deseaba que Arias le hablara de Juan Ceron y del brujo Raúl Panguí. Por la negación de Arias, guardó la cadena del pequeño reloj heredado de su madre doña Pancha. Cuál es el sentido extenso de la palabra Necrofilia. Es la atracción por la muerte o por algunas de las características y elementos. Es una perversión voluptuosa, sexual, buscando placer erótico con los cadáveres. En la mayoría de los casos los aberrados pueden matar para luego practicar y aplicar el contenido de lo que acabo de explicarte. Caramba, caramba Arias que complicado es vivir. Arias no sonrió esta vez. Pero como esa, hay múltiples aberraciones que no tiene sentido explicarlas en este momento. No cierre Arias, dime dos de las que piensas que son prácticas constantes hasta en el matrimonio. Estan la masturbación, el voyeurismo, el fetichismo, la zoofilia, entre muchas más. Finalmente manifestó, la policía, por lo pronto te diré Juan Ceron, lo acusó de sádico necrofilito. Kleber que escuchaba en silencio la charla de Arias, se levantó del suelo para decir que debían irse a cenar. Los puestos quedaron libres los ocupantes entraron a lavarse para después marchar como Arias Otilio y Kleber al comedor. Comentaba lo que jochy habia dicho- por eso es que nos jodemos por no estar claro con las cosas del espacio o los espacios incluyendo principalmente el espacio temporal. Caemos habría dicho Jochy, estudiando temas de semestres examinados. A la mesa donde Otilio comía llegó Dalia Margarita a llevarle, a este, un cuarto del aguacate que Arias habia comprado minutos antes donde la señora Ramona en la cercanía de la escuelita. Era moro de trigo con calanche de res en escabeche picantito, habichuelas coloradas y huevos a caballo. La muchachas sabían que era un afrodisíaco no era en todos pero en Soriano y Arias la excitación era formidable. Cuando tenga mi esposo explicaba Lidia Almánzar, prepararé trigo con camarones en escabeche y pica picas picosas y para mí ensalada de jaibas en jalea de limón y sirope de caña Cohimbatora, variedad muy recia pero cargada en energías eróticas. Una apacible llovizna lamía las paredes de las plantas físicas de la ciudadela henekeniana. Yolanda Binet, llevó al profesor Contreras una cargada tacita de café a la mesa donde departía con su novio pedro Núñez. ¿Es cierto que son públicos tus amores con Binet? Se sorprendió al ver salir por la puerta de la cocina, trayendo una mano de guineos pintitos. La llevaba con ambas manos por temor a que se le desgranaran por estar muy madura. Cómo está profesor Contreras. Por qué es ahora que llegas a cenar. Hace media hora de haber cenado. Cristino me dijo que andabas para playa Sosua, desde la cinco de la mañana, ahora puedo ver que a ese tipo no se le podia fiar, toma la llave del motor, lleva las encomiendas a la Chiva, si quieres invita a Kleber, para que te maneje el motor.
En el dormitorio, las muchachas. Donde dormía Griselda Pérez, hablaban de los placeres que sentían, al conocer de los varones de su entorno, se excitaban por las razones que fueran. Arias, dijo Griselda, a un tres de ellas, cambió con las primeras cucharadas que injirió. Se callaron cuando vieron salir a la profesora Collado que acababa de llegar del baño.
Dias después en los aleros del mismo dormitorio en la sombra de la mata de almendro estaba Gumercinda Ezulia López muchacha delgada de labios alargados de manos finas y de cabellos gruesos como rizos de elefante, posiblemente sea la más aplicada. En ella descansa el encanto y la honradez, el respeto tiene un aposento donde descansa lo bueno y lo bello. Mírala sentada en la mata de almendro al lado de su habitación con la falda recogida con los labios al natural mírala con las piernas cruzadas y sus ojo melados leyendo poesía. Poesía erótica y la domestica, la descriptiva, mucho sentía al leer la narrativa poética habla de Juana de América de Juana de Arco de Juana Inés de la Cruz y de Juana Trinidad la saltitopa. De la décima Musa de la fénix de los Ingenios. -Qué estás leyendo amiga, preguntó Perseveranda, leo respondió con soltura Erzulia, podría decirse que no leo nada, continuó haciendo apuntes,. No se preocupe usted. Leo la Juvenilita. De quien es esa obra Gumé, OH, no conoce a Miguel Cané, es argentino nació en 1851-1905 en Montevideo, durante la expatriación de su familia, regresó a Buenos aires como cayera Juan Manuel Rosas. Es abogado, ocupó varios cargos legislativos al lado de Sarmiento. Es prosista autobiógrafo en esa obra existen escenas muy esmeradas es una lucha de estudiantes de provincias y estudiantes porteños. por qué lo pregunta usted. Siento que he mordido tu intimidad. Creí que te gustaban los versos. En el colegio hay una fiebre colectiva por los versos y la poesía. Pienso que la mayoría de las muchachas están enamoradas. Por eso solo leen poesías y la poesía es una pastilla para los que llevan acuesta el síndrome del amor. Si fuera así, estuviera borracha. Mira cuantos versos. Cuáles son esos Erzulia. Son los más hermosos que conozco, como estos otros, mira. El poema 20 de Neruda. El Gólgota Rosas, de Fabio Fiallo. Cómo dice. No lo conoce, pues si usted no lo conoce. Lee algunas estrofas del poema 20. Tenga léalo usted. Comenzó en alta voz… puedo escribir los versos mas tristes, escribir por ejemplo la noche está estrellada, y tiritan azules a lo lejos… el viento de la noche gira en el cielo y canta… Perseveranda, dónde te gustaría laborar al graduarte. En mi pueblo donde crecí. Me agradaría que mi nombramiento fuere en la escuelita donde hice el sexto grado lo vería muy justo… así devolvería al pueblo, lo que el pueblo un dia me dio. Hay niños y niñas que como mulas llevan la ignorancia de sus abuelos y las culpas de sus padres andan cual perro de un lado para el basurero en buceo en las esquinas buscando astillas que sirvan para encender el fogón y poder hervir un poco de basura de cantinas y restaurantes, pero en los vericuetos y callejones los niños de la sierra no son pocos ni pocas las que vierten en sudor y sangre recogiendo la cebollas o de tomates en cambio ignoran las puertas de la escuela. Crecen entre pencas de sábilas y sombras de cambrones hediendo a guayabales y a matorrales. Perdiendo la vida juvenil, crecen entre sabor y lágrimas, sollozos de su madre y la tristeza del honorable padre en ironía vespertina de un siglo que pudieron llamar de luces de viajeros espaciales con misiles y de cráneos y de piernas abandonadas y un pecho ensangrentado por las heridas de las fieras que impidió crecer obligándola a parir de un embarazo de maleantes y bandoleros protegido por ese que emplea sus banderas de estrellas enfiladas para cubrir las sienes mancillando los anhelos y sueños de los niños en la primera infancia sin almuerzo en toda la América de sur por eso deseo ser maestra en mi pueblo para… pero Gumercinda Erzulia López, la interrumpió para señalar en tono exclamativo-“ que hermoso se oyen sus palabras, amiga podrían ser alientos para las batallas. No importa donde te nombren en Jarabacoa o en Constanza. En Pánico o en Jamao al sur o al norte. En Estero Hondo o en Mamón, en el llano, en el Peñón, en Oviedo o en el Cercado. En dondequiera la penuria y el hambre, el desempleo, la injusticia, el engaño, la mentira, son elementos esenciales de la corruptocracia imperante. Es el sistema, es la corriente, es la moda. Ahora fue Perseveranda que sacudiendo la cabellera que impedía la luz para sus ojos de maíz. Contradecirle no está en mis intereses el contraste no debe oscurecer la realidad giremos hacia la izquierda los potenciómetros para llevar la claridad de la verdad poniendo el brillo de lo que hemos aprendido donde quiera habrá sombra y dudas sí habrá dondequiera. Laborar donde sea esa es la cuestión ser sembradora y sembrador tierra abonada ofrecerá el encanto de la nueva cosecha. Sí conozco el trabajo y conozco el malestar del cuerpo de mi sociedad, todavía tiene cura. La flor de la maldad que todavía las hay no ha dejado caer la cresa podemos evitarla la pérdida cabal reconociendo que aun el olor a sangre ahoga las calles de algunas provincias y de ciudad capital, en muchos paraje y en los bateyes en las madrugadas en los anocheceres de truenos y relámpagos los ayees y quejas agonías y lamentos de torturados y desaparecidos de ahorcados y de mutilados y de envenenados en los oídos de curas de autoridades eclesiásticas de madres de jueces de maestros y maestras, la sombra crece callada hermanándose en silencio si, si amiga Erzulia tus palabras consecuencias lógicas me iluminan el camino para cruzar como advierte Arias siempre. Son puentes de luces por donde habremos de ir los llevamos la macutela acuesta. Ahí está el cantero y es por eso que los huérfanos por los hijos descritos por ti es que habremos de hacer el vivero. Sin importar el espacio, los espacios. Cuáles son tus sueños eres una persona altamente motivada eres miembro primordial del ejercito de luz y de verdad. Estoy confundida aclaró la señorita Erzulia López, estoy confundida. Deseo hacerme de una licenciatura en legislación y administración escolar, pero las palabras tuyas fueron llaves que abrieron las puertas de la regionalización, de lo local, estaban cerrados con dobles cerraduras en el pueblo donde crecí es donde más niños sin padres hay, sería bueno por ellos laborar. ¡Ay si pudiéramos recogerlos! Esa pudiera ser mi principal tarea, para llevarlos a un internado antes que delinquen. ! Ay que bueno! Para convertirlos en agentes productivos. En el dormitorio donde Arias duerme, este habla con Ciro Danilo y con Luis Ernesto, de sus anhelos y de sus sueños de las desgracias y sinsabores que degusta el pueblo Quisqueyano después del golpe de Estado del 25 de septiembre. Luis Ernesto, que conoció por manos de José Enrique, el versoinograma que escribiera don Pablo Neruda, por la ocupación yanquis a santo Domingo, lo comenzó a leerlo en voz alta, mientras Otilio excombatiente escribía. -“Perdonen si le digo más locura en esta dulce tarde de febrero, si se va mi corazón cantando, hacia Santo Domingo compañeros, vamos a recoger lo que ha pasado, desde que don Cristobal marinero, puso los pies, descubrió la isla, ay mejor que no la hubiera descubierto, porque ha sufrido tanto desde entonces que parece que el diablo y no Jesús se entendió con Colón en ese aspecto…” dejando que cada cual copiara lo que le interesaba continuó la lectura del poema versoinograma… A Luis Ernesto le interesó los siguientes versos: tuvo presidentes singulares, escogidos pésimos gobiernos, sanos déspotas enfermos tiranos tontos, tiranos ricos, mandones locos mandones, viejos… cuando murió Trujillo respiró aquella patria de tormentos en un escalofrío de esperanza subió la luna sobre el sufrimiento corre por los caminos la noticia , sale del infierno, eligen un presidente Puro que regresa del destierro, no le conviene… no le conviene un hombre honrado y los gorilas y los usureros decretan golpe de Estado en nueva york, y lo destierran con su constitución, 45 mil hijos de perras bajaron con sus armas y sus cuentos con su ametralladora y napalm con objetivos claros y concretos poner en libertad a los ladrones y a los demás hay que meterlos presos, como en Vietnán el asesino es el fuerte, a la larga venceran los pueblos… la moraleja de este cuento amargo, se la voy a decir dentro de un momento, soy pacifista por fuera y por dentro y va: me gusta en nueva York el yanquis vivo y en Santo Domingo y Vietnán prefiero Norteamericanos muertos. Permanecieron analizando el valor académico, moral y lingüístico. Lo político, lo social y ético del poema. Hablaron de todo hasta de los proyectos para luego de casarse con la profesión.





CAPITULO 32

Ciro sobre el poema opinó que el autor odia la guerra por “fuera y por dentro” como el mismo lo habia dicho, dijo que la limpieza de sus palabras lo estimulaban más a querer a su país y en soñar verlo grande cada día. Fuera las ametralladoras y al tope la bandera de la dignidad, de las ideas del mensaje sin máculas: seco y sacudido opuestos a fusiles en las calles aunque el pueblo pueda cantar desnuda el pecho y la espalda fuera los tanques fuera los cañones. Bajó la voz, se acercaba Cristino Matos, loco por crecer sin maneras que no sea soplar al chivo, dijo al profesor Contreras que Otilio estaba para Sosua vendiendo hebillas y aretes, insinuaba que Marte robaba al maestro Contreras. La interrupción de los comentarios del poema por la advertencia de Arias, dejó para luego las opiniones, de Ciro Danilo y continuó con lo siguiente: Hablemos de Guido Gil, dijo Kleber. Arias como Ciro levantó la cabeza al oír el nombre del periodista desaparecido, los periódicos traían poca cosa sobra la persona del abogado del Higuamo y defensor de los trabajadores del central “Romana”, no se enteraban si no era por las cartas recibidas desde los familiares desde afuera o por la profesora Pérez Almendráis. No ha aparecido ni aparecerá jamás manifestó José Enrique, no escucharemos el timbre de su voz tampoco leeremos sus atinados análisis en el vespertino… lo silenciaron el águila lo desplumó, la garra del imperio sacó las vísceras, compró su carne y la esparció en el continente, por los cañaverales y por las aguas de Higuamo. Dicen que por las arenas del Higuamo que de tarde en tarde su pensamiento emerge a las colinas en copos de blancas nubes y como la pureza, viaja entre barrios después de tomar cuerpo en bateyes y barracas palpando el vientre de los obreros entre los bagazos, pajales y barbijos de los cañaverales y entre cantos de gallos se oye que canta al compás de ruiseñores: a luchar, a luchar soldados valientes…, Enrique García sudaba, limpió los ojos de la cara pero los de juicio observaba minuciosamente el principio de una jornada de atropellos y de persecución contra opositores. La dureza de razonamiento de José Enrique mantenía callado al equipo de trabajo que dirigen Arias y Ciro faltaba un instrumento de lucha no estaban organizados, habia que estar en esos grupos. La linterna estaba encendida sabían que debíamos eliminar las sombras disipándolas… pero desde dónde buscaban una palanca para moverse, habia que adquirir un punto de apoyo, habia que prepararse para enfrentar los hechos desde la ventana. Se levantó, daba algunas vueltas miraba para las persianas de la dirección. Llevaba los libros debajo del brazo izquierdo, retornó a la mesa donde los demás esperaban la conclusión que de todos era interés por eso y otros juicios en las vacaciones próximas debemos estar en las páginas de las organizaciones de combates, para combatir desde el punto que podamos asegurarle de todo al pueblo Quisqueyano... Pienso si estamos de acuerdo a ir a los comités municipales de la organización revolucionaria más afines a nuestro juicio y a nuestras ideas. Mis familiares, aclaraba José Enrique, son de la bandera de nácar, Los míos son del gallo colorado, aunque mis hermanas y yo no hemos votados, no militaremos en el lado de los que impidieron el desarrollo y desenvolvimiento del gobierno más puro y más serio que se dio el 20 de diciembre del año 62 en las elecciones mas puras y transparentes luego de la desaparición de una tirania, no estaré del lado de los matadores además de los héroes de la manacla y del Limón. Ciro Danilo fumaba y recordó a Efraín Sánchez, que con una mirada sancionó la fumadera en la persona de un revolucionario llevaba tres consecutivos por el olor llegaron Marcial Villegas y otros eso impidió que diera sus puntos de vistas era de conocimiento de los de la Peña de los Lagartos que el y sus familiares allá en San Juan deL Sur, eran de Movimiento Popular Dominicano. Y que en la Revolución dos de sus hermanos cayeron. Kleber y Arias se levantaron, Luis Ernesto y José Enrique se quedaron con los fumadores.
Otilio acariciaba la barba de Suriel mientras lo afeitaba llegaron a la mata de caoba donde Otilio recibiera a los que daban el pésame por la muerte de su señora madre, seguía allanando el pelo de Suriel y ponía loción en las mejillas, ambos excitados después de sacudir los pelos con el paño, se abrazaron. Kleber y Arias no dijeron de lo visto y oído a nadie, estuvieron de acuerdo en seguir observándolos, ambos sospechaban. Además de oscura la noche era muy calurosa, segunda semanas del mes de junio, mes de más lluvia y de más sueños, mes de san Antonio, de san Pedro y de San Juan. También de san Pablo. Las lluvias continuarían el cielo plomizo casi negruzco casi morado. Pedro que habia salido para observar las nubes dijo que estaban abrazando las montañas en la cercanía de los picos Duarte, Diego de Ocampo y Murazo… grandes bocas bostezaban neblinas desnudas, que caían en las faldas de Jarabacoa y Constanza Santiago y Valverde. De las montañas al valle.
Se movían dos hombres después de la acémila cerca de la mata de cajuil en el entorno de la hortaliza. Tuve miedo, me devolví, dijo, pero se quedó pensando en las sanciones, que según la cuchilla, pondrían a los estudiantes que se fueron a la Alba Rosa Bar. Los que saldrán perjudicados, decía en su pensamiento, la cuchilla serán los alumnos de primer año, ahora para que se perjudique la institución que se perjudique una promoción. Arias ayudó a limpiar las brumas que en apariencia el profesor Polanco tenía en la solución del problema con los fugados,
Enrique Aquino tiene dos dias que no participa en las actividades de diversiones que acostumbraba, pasa todo el tiempo leyendo, terminó el libro Corazón y de inmediato inició el hombre mediocre, lleva 23 días, ha pasado las pruebas de fijación de hábitos su cara ha cambiado bastante, tiene otra actitud frente a la realidad ahora tiene propósitos se peina diferente, lo hace a la derecha tomó nuevos senderos eso en su vida interior y en su fisonomía está produciendo cambios favorables en su entorno social estaba alejado de la realidad escolar, tuvo buenas cosechas aun en los exámenes, es ahora que ve florecer las ramas de su vida de internista es ahora cuando germina su espiritualidad. Cómo estás preguntó la profesora Caridad Cruz, que llegó al dormitorio buscando a su primo Jorjin, estoy bien le manifestó, gracias respondió levantando la cabeza comprobando que era la maestra de la escuelita. También quise venir a verte, supe que estabas en cama pero me doy cuenta que no estas enfermo… eso me gusta. Antes me agradaba ir al comedor para ver la televisión pero eso pertenece al pasado, no me hace falta, si estuviera en casas de mis padres fuera un ermitaño. La profesora envió gestos de energías afectuosas que él recibió cariñosamente. En mi corría una brasa que ardía dentro de mi sangre y para apagarla producía actos de maldad a alguien solo así estaba en la normalidad. Mi cerebro producía esa excitación que me placía satisfacción que me envolvía en una maldición dejándome lejos de la realidad verdadera. Sí estaba muy lejos de ellos. Quiénes son ellos. Me refiero a los estudiantes, Constantino, Kleber, Luis Ernesto, José Ovalle, Encarnación, Ciro y Griselda, entre veinte más. Los más avispados. Constantino no es Arias. Sí el es Victor, quien en serio me ha mostrado el camino que habia perdido o nunca tuve. Enrique Aquino… manifestó la maestra, no debe que subestimarte, ni despreciarte, siempre ha realizado las tareas que te han encomendado. Desarrollaba tus quehaceres individuales.
Es muy simple que haya sido así y desde luego en sus palabras haya la frecuencia e intensidad terapéutica para mi ayuda. Sí es probable pero a pesar de realizar mis deberes olvidaba que tenía que cultivarme esas condiciones requeridas para esos fines empleaba en actos hoy considero diabólicos, malsanos debo crecer y para ello busco la luz en los libros de lectura que veo en un rio de agua muy limpia para lavar las manchas del pasado cruzo las cañadas que me llevaban a las cloacas pero no me salpique con las aguas negras por casualidad, era la satisfacción mayor calmaba mi ansiedad, cruzó sin ensuciar la blancura de mis ideas. Tengo una nueva voluntad cambié con el entierro de la madre de Otilio Marte. Pienso que en mi llegó el cambio a enderezar mi existencia, pero murió la intriga y la maldad y creo que el miedo también. Ahí murió mi miedo y mi maldad. Caridad se marchó diciendo abur a todos los estudiantes que estaban pasmados con el excitante aroma que emanaba de la cabellera negra de la juvenil manzana de amor. Mientras Aquino se quedó leyendo a José Ingenieros. El perfume se quedó en el dormitorio, en la cama de Ulerio, donde estuvo sentada, ese perfume era tan tierno que llenó de pasión a dos camaradas lagartos, que al verla salir comenzaron hacer el amor en la ventana próxima a la cama de Dileccio Tavarez era raro aquel espectáculo hacían rondas policromáticas, en el alero algunas abejas libaban los néctares de las cayenas perennes vigilantes del viejo dormitorio que al ritmo sonoro de un gallo o de unos gallos. Irma Gómez recogió un puñado de hojas naranjo y de albahaca para llevarlo hecho una tisana a su primo Enrique Aquino al dormitorio, aquí estoy, dijo Irma, vine a traerte esta tisana, me han dicho que te mueres, Enrique, cómo estás muchacho. El la miró y sin hablar experimentó una fuerte reacción de alivio sensación buena que calificó de escalofríos benignos. Gracias, tomó el jarro en sus manos trémulas. Quién te dijo que he estado enfermo. Me duele demasiado la cabeza. Nadie me lo dijo. Pensé que te ocurrían algunas cosas, hoy se cumplen tres días que no acude a cenar y muchos menos a almorzar, Cómo te has hecho, caridad dijo algo de ti. Qué decía de mí ella, Irma. No lo comprendí, era con Lidia que hablaba. Preferí venir para que fuera tú quien me lo dijera. Espera unos segundos… enseguida estoy aquí, regresó del dormitorio del aljibe con una silla donde Luis Méndez estuvo sentado, se la pasó al tiempo de mirarla con la terneza que por primera vez sintiera, ella se quemó en lo interior partiendo desde la cara marcada con una vitalidad femenina dejándola pensativa me atreví a traerte ese te de hojas para los dolores de cabeza. Para dolores de cabeza. No, estoy relajando. Me doy cuenta que estas en mejor estado de salud que yo. Irma rehusó a las miradas suaves del primo Enrique. En su horno interior deseaba que él la mirara para quemar sus anhelos de núbil apagar la sed comprimida del corazón, ayudarlo a subir por la resbaladiza pendiente por donde estaba aún alojado, deseaba hornear esas pasiones incorrectas que generaban acciones de mal gusto y dañina es evidente que el amor nace en cualquier circunstancia y en cualquier ocasión, en las menos esperadas, es espontáneo no sigue un plan se va desarrollando aunque no al azar eso es lo que parece. Sus progresos dependen de los encuentros fortuitos y contradicciones que llegan a conciliarse pero Irma no lo imaginaba siquiera, ahora de su amigo emanaba una energía diferente por eso ella iba ayudarlo. Qué leíste en los últimos dias Aquino. Leí varias obras, entre unas puedo mencionarte “Yo Acuso”, de Emilio Zolá, “Corazón” de Emicci el “hombre Mediocre” de José Ingenieros pero ahora leo a “God” de Giovanni Papini se tomaron de las manos permaneciendo callado oía a Dileccio y a Dante que hablaban de Galileo, de Lavoisier y de Newton concluyeron que era una trilogía de clarividentes. Escucharon las voces de R. Encarnación, de Dileccio T. y de J. Enrique que hablaban de la obra de Carl. Marx, de Lenín y de economía y de sociología. Irma, dijo Enrique Aquino, he estado cerca de ti es ahora cuando cuentas me doy, mas, esa cercanía no ha llegado más allá de la franca colaboración, he comprendido que a ti nunca pude jugarte una broma. Ella movió la cabeza que lucía un peinado infantil, la llegada inopinada de José Cristino Matos y de Sención Trejo evitó el roce de las que buscaba calculada y febril. Ella sin haber sentido temor señaló que se hacia tarde. Salió llevando en las manos la taza en que habia llevado la tisana, y en el corazón el deseo de haber sido tomada por sorpresa. La miró como cuando llegó sin esperarla, envió una descarga de energía que ella recibió desde la base mental de Aquino a la suya. Apenas se limitó a decir esta diferente.
El profesor Cuchilla estaba reunido con Hérbido y los otros estudiantes de la fuga al Alba rosa Bar, violando la normativa del centro escolar, fueron sancionado con la mínima, no podían salir más allá pero a los del primer año pusieron una pinta roja en le libro para a partir de los hechos observar con sabuesos su comportamientos.
La interrupción que Aquino tuvo en la lectura sirvió para conversar de las cosas hermosas que los enamorados llamaban a la atención. En el hogar de sus padres sólo se hablaba de coa, pico, pala aparejos gallinas caballo, puercos arcanas cajones, pesos palas hortalizas banqueta, atájalo, no te suba, levántate que es hora de trabajar, animales esqueje de yuca, de yaguas yaguasiles ábana de batata, sepa de plátano. De esas cosas era que sus hermanos y primos y primas conocieron y amaron su madre no pudo conocer ni dar a conocer las rosas de un jardín de dalias o de margaritas para desarrollar los sentimientos por las alas de la belleza y lo delicado. No recibió las caricias de las yemas de los dedos andando por los cruzados y tejidas madejas de su negro pelo. Las manos del padre, de la madre o de sus abuelos ni la dulce mirada, sino las agrestes de reproche y de rechazo, dejas eso, ven para acá, no pongas las manos, tampoco los codos encima de la mesa. Te voy a pegar oite, no pregunte tanto, para donde vas, si no te comes todas la comida… juh no va para el paseo. Si no te callas. Siempre prohibiciones. Era un ambiente de guerra de fusiles, de tanques de antorchas, de machetes, lazos y de escopetas de palos y de macanas de bastones y bastotas, fortaleza, picotadas, palabrotas, límites, zanjones, barandillas frontera, espinas barriles sacos de basuras haciendo trincheras soletas desnudes, pies descalzos, letanías portales encadenados, ventanales rotos a pedradas… miedo enfermedad, creció sin hablar creció barriendo para adentro, creció sin crecer floreció si florecer, rodeado de amargura de resentimiento y burla… el dolor abrazó sus sienes, no pudo sentir los dedos acariciadores en su pecho infantil de la amorosa mano del padre consejero siempre en acecho a la defensa detrás del palmar caprichoso oliendo a cambrones y palo amargo y anamú a hambre y muerte. A los 21 años con las manos de su prima Irma enlazadas en las suyas sentía miedo escuchaba aquellas voces prohibiéndole amar. No corra, ponte los zapatos, será peor que… te comerá el cuco eh, acuéstese ahí y no joda más. Levántese, arree recoja la basura arree esa vaca, amárrela en el tronco del roble, cuidado si se suelta, te pican las avispas. Qué será lo que haré con este saleito. Pero le molestaba que le pegaran con un palo. Se arropó la cabeza y la cara con la toalla. Arias lo escuchó quejándose pero continuó leyendo con una linterna de 6 voltios y al oírlo de nuevo sollozar le preguntó que por qué lloraba a lo que respondió que necesitaba agua, me miento desesperado mi garganta sabe a cobre la ansiedad me mata. Arias buscó agua y se la sirvió en su vaso de uso privado le pasó las manos por la espalda, no dijo nada se levantó y en la pared que estaba muy fresca dejó parte de la carga negativa que lo ahogaba. Ahora estoy bien le dijo a Arias,” le ofrezco mi satisfacción amigo”, se arropó nueva vez la cabeza y se durmió.
En la tarde del Marte 28 de abril la conferencia estudiantil era amenizada a los cuatro costados del centro docente habían tenidos buenos resultados, la cosecha era buena, los frutos estaban ahí, habían librado. Pero mañana habia matemáticas, para el primer año, fundamento de la educación, para el segundo y para el tercer año evaluación y legislación escolar. La dirección supervisaba la jornada meticulosa y fielmente los grupos eran buenos el grado académico se superaba así mismo era esa la filosofía del centro hacerlo mejor que ayer. Hoy es mejor que ayer, en lo individual y personificado es ser mejor que el vecino por el honor y el decoro y por la gloria.
Cristino no se hallaba en los que festejaban, tenía varias horas que se había separado de los grupos. El profesor Marino deseaba verlo. Le vi caminar para el platanar- expresó Luis Méndez. Llevaba velas de los cinco colores y en la espalda una mochila muy equipada para mí que busca sitio para ahorcarse. Muchachos dijo Helida asistente de cocina, que se iba luego de entregar una tisana al profesor Henríquez, no sea loco, te estas volviendo loco. Loco sería él de hacerlo agregaba Méndez, el único que sabe lo que en verdad el debe estar haciendo es Encarnación. Señor Ramón, consígame a Cristino Matos, por favor anda con una de mis libreta y la necesito, en caso de que no pueda venir, que me envíe la libreta, esa es mi preocupación. Matos y Matos tenía pendiente 3 materias del primer año debía pasarla al precio que fuera, ha recurrido a los maleficios, a la brujería a los artificios y actos malévolos oscuros y deshonrosos. Invocaba los espíritus de san Abelardo, de san Anselmo, de san Elías y de san Bartolomé. Mientras en los centros mentales de los estudiantes la vocación pedagógica y humanística molían toneladas de conocimientos, que al ser procesadas por los tamices de la vida espiritual, preocupados por los países como el suyo, Cristino invoca a las energías de mundo del mal y de la oscuridad para limpiar el camino sencillo de las pruebas trimestrales. Aquella sombra que se mueve detrás de la mata de Jagua y de calabazas, véanlo encendió un fósforo va encender la vela roja. Otilio con la agilidad de una liebre llegó al platanal su jovialidad era extremada pero no le hacía daño a la concurrencia. Gozaba con las tonterías ajenas. Al ver las tres imágenes como tres bocaeros veloneros, no se aguantaba el deseo de reir, pensó que san Elías lloraba de penas se agachó recordó a los hombres ranas protagonistas de la revolución constitucionalista. Habia un cuatro que llevaba pasamontañas no se aguantaba la risas sintió ganas de vocear a los 4 vientos para que fueran a ver a un brujo pedagogo, para que sintieran el olor del ron, del tabaco y la cerveza. Entre lo fácil y el desinterés entre las mentiras y las hojas secas y la cultura hibrida. Otilio llegó al lugar donde les esperaban los muchachos, lo rodearon como si hubiese aparecido luego de una violación y de un secuestro, querían saber lo ocurrido donde ellos no podían llegar. Díganos Otilio, enunciaba Méndez, quien aseguró que esa noche Cristino estaría en otro mundo, qué está haciendo ese trastornado. La risa impedía que Otilio contestara, luego de esperar dijo está haciendo brujería con rostro de asesino delinquiendo por eso es que no prende, dijo llegando al sosiego. No prende. Perdió la realidad de la conciencia y la realidad de los valores morales,… pero esto es un juego es lo que dijera en caso de ser descubierto. Ese muchacho tiene que padecer algún malestar parecido a la inocencia, dijo jorgito. No Jorjin es se llama sinverguensura. Tampoco es locura, expresó Jochy. Al encender las velas negras encendió prendió las blancas y las azules. Pitó como si pidiera silencio dio tres pisadas fuertes con el pie izquierdo resoplo cual mula cansada, llamó a Lázaro recibió un fuerte escalofrío, bebió de un liquido amarillo y roció en el desnudo cuerpo de sus santos milagreros como a un gallo de peleas, en cada vela vio la presencia de san Abelardo y de san Anselmo y de los otros menos el de San Elías. Esa es la consumación, puedo irme ya, dijo, y produjo cuatro largos eructos como si salieran del interior de sepulcros de proboscidios, marchitando alunas hojas de romeros y de mostacillos. En la maleta de cuero guardo el vestido negro, recogió los elementos de trabajo se quitó la pañoleta colorada, satisfecho se encaminó al dormitorio y alegre guardó los enceres de “su albañilería” llevó la libreta al señor Marino Henríquez, saludó a José Enrique, también a Enrique Aquino, caminaba resuelto como el que se habia sacado el loto, o como el estudiante que habia liberado todas las materias… semanas después Arias y Encarnación les prestaban ayuda y colaboración logrando ir al completivo si las materias del primer año.
Los del tercer años tenían permiso para celebrar la liberación de su ultimo año era un premio para todos ellos, no dejaron materias, fiesta pero sin alcohol, tampoco tener invitados. Lo mismo para las muchachas, era de alborozo aquella tarde las paredes caían pero las reglas no eran otras.
Dalia Marga… envió un pañuelo a Arias, afectando la memoria de Rafael Eligio que traía a su memoria la cara de Cuchita la morena, maeña, a quien con ansiedad siempre quiso. A kleber despertó estar cerca de Grisy, mientras Suriel Mélido, buscó a Otilio, para que le cortara un pelo del lado izquierdo de su nariz. Los burritos aparejados caían de las caballerizas celestiales, Pedro en cuclillas buscó a Kleber y Constantino V. Arias, y desde la ventana de los lagartos los atisbaban, estaban en la mesa del señor José Contreras, planificaban las horas y jornadas de trabajo. Cuando Otilio rasuraba el bigote a Suriel Mélido, caían las primeras cántaras de lluvias y Matos dejaba materias toda vez. Algunos encima de la amarga tristeza de Matos, se les burlaban y hacían chistes de su estupido comportamiento miserable. Pasaban por los pasillos de su cama llevando íconos e imágenes de santos milagreros, disfrazados de santeros vendiendo ensalmos y tisanas, despertando el apetito por el estudio abriendo la portonza del entendimiento. Esperemos que abrace los enredos como a el le gusta dijo Kleber, no podemos burlarnos de su mala cosecha, y de su contrariedad, hay que ofrecerle una mano, está caído. Kleber enmendó, moviendo la cabeza, la propuesta original de Arias. Miren el perfil de Aquino, alaba Morrobel Francisco. Los muchachos no pudieron acercarse al fiestón, de los que se iban, pero se habían desparpajado uno aquí, otro allí, otro mas allá, otros acá otros sin norte, en el comedor y en el seminario, en el play, en la cancha, en el platanal escribiendo versos, contestando cartas.
Cristino estaba sólo en el dormitorio, fue a sentarse en la cama del difunto Damián, y al escuchar que le dijo que no se preocupara tanto, porque en viento no se desvolvía, recogió las pertenencias para en hora de cenar marcharse sin que los vieran, las puso encima de la cama pero al no tener dinero, camino en huellas de turbaciones sintiendo sensaciones endiabladas que brotaban de su pellejo sudoroso y trémulo empujado de norte hacia el sur y de salto en saltos se metía, claro en su imaginación, al este y luego al oeste. Estaba crucificado sin focos ni perspectivas carecía de orientación. No poseía diferencia de dirección confundió las huellas con el camino, y el humo con la fuente. Estaba preñado de sensaciones amargas oxidas, metálicas, pesadas y mas que desagradables eran nauseabundas. Al verse acorralado inventó que le habían robado la maleta de cuero de chiva prieta algo berrenda, donde guardaba los instrumentos que para El lo prestigiaban, los valores espirituales, calificado por Arias como patrón conductual, de su étnia que Cristino no supo interpretar, ni valorizar, les temblaba las manos las rodillas y la boca eyaculaba lavazas tantas como un barraco cimarrón. Las legañas formaban ángulos verdes en los ojos despestañados. Los sudores bañaban los falanges de los dedos de los pies, para al secarlos parecer patas de cangrejas y de jaibas. Como la de un felino estaban frías las narices. Olian a romero y a naranjo, sin embargo la peor de su situación era la de las axilas expelían descargas malignas en transpiraciones alcoholadas, moscatas, podridas más que nauseabunda. Otilio lo observaba silenciosamente, desde su cama lo hacía también Dante Castellano. Llegaban los muchachos, fue Jorjin el que le trajo de comer. Te diste cuenta Dante de las locuras de y compadre Matos. Lo negó, Dante Castellano, moviendo la cabeza, pero en forma altanera marchó para preguntarle… qué te ocurre pedante, pendejote y lo miraba con desprecio, parecía a la fea imagen de un sepulcro. Otilio buscó un trago de vinifrutina, que el mismo fabricaba, llenó una copa de madera y se la entregó en la cama, los ojos de ahorcados cambiaron a los de un beodo como una ventanilla de cristal abrió la boca, dando paso al licor que saboreó en el último sorbo.. De zombi pasó a cerdo estúpido pero Otilio le llenó otra vez la copa de madera, Castellano, que le habia dicho sepulcro, notó que ahora era Lázaro, miró por todo el pabellón, y al dejar seca la copa dijo, qué estamos celebrando. Qué celebran en el aljibe. Por qué tanta alegria. Los muchachos intercambiaron miradas, pasaron a interrogarlo aprovecharon la excitación provocado por la bebida.



CAPITULO 33

! Cristino! Llamó, Otilio, quien le sirvió ahora triculí, cuántas materias liberaste. Bebió UN trago antes de contestar Miró a los compañeros que lo rodeaban pero al mirar el rostro de Arias, Miró para el lado contrario. Tu estas loco de dónde liberación. Eso no se hizo para mí, es una palabra sin sentido. Dileccio lo contemplaba rascandose el brazo izquierdo cuando terminaba de sacar las piernas y el derecho, encima de la cama en cuclillas como si estubiera evacuando en el Montecito detrás del jardincito de la abuela, o como si se calentara en las tres piedras del fogon de campo o de haciendas. ¿Pero sabes Tu por queé no liberaste?, claro que lo sabe enfatizó Otilio, si no lo supiera… si no lo recuerda yo se lo recordaré delante de todos ustedes. José Enrique, como otro habian dicho… expresó que lo dejaran tranquilo pero Marte continuó con la terapia propuesta, como todos somos de hogares muy pobres negarlo es un disparate porque los ricos no envian a sus hijos a estos sanjones, a estos lagos y Laguna a pescar una profesión ellos no comprenden, piensan que el futuro de la educacion es una aventura un camino inseguro, incierto. Usted que parece el más pobre, no el más humilde, eso es otra cosa en vez de honrarlo pasa el tiempo en pendejetas cabronadas en caravaneos y fetichismo en recuas de voyeurismo tonto y estólido venerando imagines sin sentido el major amuleto para estudiantes pobres o ricos negros o blancos es la inteligencia es el interés la planificación. El poder de la voluntad, búsqueda de la verdad de la luz de la razón nos encamina a la toma de consciencias, talisman beneficioso para cualquier estudioso sin conocer el lugar que le toque dormer. Por estar prendiendo velas a santa oscuridad patroneta de santa ignorancia te has vuelto bazofia inseguro e inservible. Marcial, Jochy, y cualquiera de los o las demás triunfan usted lo sabe, jovencito se ahoga se agacha como un pendejo animal de tres o quizá más patas saboreando la vendimia de la derrota, Arias… digale a Otilio que aterrice que mortificarme más no es nscesario es probable que haya aprendido de su lección paternal estoy satisfecho y se lo puedo agradecer. Quizá, el ha sido algo filosófico quizá Otilio haya sido un poco filosófico lo que ha enviado ha sido de Buena manera e intencion, está más claro que las luces de las estrellas de los generales de Trujillo y que las celdas fotovoltaicas ha dicho que los conocimientos no llegan al cerebro ni a la consciencia por las venas pero sí por el calentamientos de la celdas del centro nervioso cerebrales por el estimulo de los sentidos no por ingerencias telepáticas ni por esfluvios espiritualistas. Otilio ha, dicho camarada Matos que los conocimientos entran a la consciencia humana por UN proceso muchas veces corto algunas largo dependiendo de los factores como el interés y las motivaciones que pongamos la experiencia la podemos exhibir, por que anda con nosotros… son exalaciones del diario vivir aunqui le duela con pelos y señas, esa es la realidad. Anule la arrogancia y la altaneria, sea un poco honesto, generoso y humilde y versa los resultados. Como Otilio creyó que Arias finalizaba, buscó dos litros de vinifrutina brindó por la incineración de los íconos y fetiches que estaban en la maleta de cuero…
José Cristino estimulado por las motivaciones de Arias y de Otilio, quemó los Santos milagreros, Abelardo y Amselmo para dedicarse a los compromisos de la escuela ha tenido mejoras en calidad y en cantidad. Consume las mismas materias primas que Enrique Aquino, a partir de los acontecimento con Núñez y el famoso jabón de Yolanda, ahora se la ha abierto el apetito por saber deseo por la lectura, amaba las trivialidades como un tesoro juvenil, ahora fortalece el carácter leyendo. Se devolvia de las páginas resbaladizas dónde Cervantes busca el nombre para el caballo y su amada Dulcinea. Está leyendo a Platero, hace anotaciones de Yo Acuso, y del Hombre Mediocre. Comparte con José Enrique que habla de la Mayeustica. Cristino Estuvo en la biblioteca investigaba a la Patrística comenzó a sentir fervor appasionato por la educacion y pedagogía cristiana. Pasó de fetichista a cazador de alma nobles. Queria leer el medico a palo y prefirió leer el controversial Gog de Papini. Pero lo que lo cambia fue la escogencia e ir al Mácaro colegio de pedagogía superior en la ciudad de Carabobo en la república Bolivariana de Venezuela, para participar en la olimpíada internacional de Pedagogía y de Literatura. -Oye Aquino, como este es el último año, no habrá pasado mañana, juro por la barriga de la abuela de Mabuela, que yo estaré donde estén los grandes , apartir de este mismo momento seré un roedor de libros y un sacatecas de datos, me bañaré donde otros se han bañados y cruzaré al otro lado. Cristino no volvió hablar al ver que Aquino leía, esperó silencio y comenzó a leer.
En los pabellones de las féminas el olor a perfume se tragaba las aromas culinarias se preparaban para asistir a la despedida de los graduando y de los 15 estudiantes seleccionados para viajar al Mácaro. La mágica de la alegría estaba vestida de verde como la esmeralda y la esperanza a pesar que la había en la mayoría de los corazones ese encanto se perdía en la medida que se acercaba a la hora de terminar chocaba como un vaso de porcelana cuando daba en las aristas de la realidad para ellos se terminaba la hora de recoger los pedazos de lágrimas amargas para algunos al ocurrir un parto en este caso con la profesión, dejaba el sepelio de lo irracional y de lo ignoto convirtiendose en un amanecer. Para los que viajarían la noche ocurrió con pies de plomo, sin prisa pero transparente y fresca. Al final se vieron llegar los sollozos montando las congojas elementos de la última cena del colegio.
15 Dias después el colegio dormía un gigante sueño, era un enorme oso, los árboles del entorno sufrían la ausencias de las voces transistorias de los convivientes. El laurel, como siempre, esperaba la llegada de los nuevos y el cariño de los viejos. Las ventanas estaban sin lagartos, pintaban la tristeza, muchos se habian ido para el seminario menor, cogieron su vacaciones, asi era la vida en el Viejo Núñez Molina. Era 9 de agosto de 1968, 23 años de haber mordido la teta de Nagashaki y las piernas de Hiroshima, en las comunidades dominicana, ese día caían yeguas aparejadas y estrellas incendiadas era para los ancianos Quisqueyanos… despojos de aquellos ojos y boca infernal asquerosa, malolente, contaminante. Los caminos se convirtieron el hoyos, pozos y barrancos brazadas de aguas amarillas cargadas de criaturas demenciales que atacaban a los habitantes de Bajabonico y de Pedernales, de Peñón y Oviedo, en los Patos, Paraiso… Barahona, en los contornos caribeños. En Isla Juventud en Cuba, en Vieker en Puerto Rico y en la Saona al este de República de Duarte y de Caamaño. La niega, nombre que el pueblo le puso a la lluvia de ese dia con su noche, era una gran mesa de despojos, de lodos y de fango, cuencas y desperdicios en barricadas, virutas apestosas, dañosas estropeadoras del panorama real, emocional estupredores de la vida. De esa manera decia el señor Javier Cruz y Cruz profesor, de la escuela de los Llanos de Pérez, de Imbert, de los cañafistoles. Era un lienzo mortal, decian algunos de sus hijos que lo acompañaban. Tenemos temor a los resultados que seran males epidimilógicos, murmuró Antolin Pérez Cuevas, en la laguna de Oviedo.
Las vacaciones de Arias sirvieron para tener contacto con las organizaciones populares en las comunidades y parajes Del Rio Bajabonico y sus contornos. Estuvo en el club de la comunidad de Bellaco en el municipio Altamira, convidado por Manuel Sención y Onésimo García, las espigas verdes y amarillas dobladas marchitas y moribundas era una fúnebre pintura de la realidad. Dónde estaba la iglesia, dónde era que estaba la carnicería. Por favor dígame, dónde estaba la escuela. Mire señor voceó un chicuelo, que caminaba con una sola pierna, ahí donde se ve esa pequeña tabala estaba la escuela. Mire ahí, en el hoyo que parece un ataud, fue donde pusieron al útimo de los guerrilleros del 59, a ese le llamaban tuerto barbudo, dicen que el hueco se debe porque los guardias que apagaron cigarrillos en la carne del muerto que también con corazón de bestia hicieron pipian con el intestino las asaduras del guerrero ya difunto para echarsela a un perro que se murió esa misma noche de la llenura que se dio.





Al volver el director al colegio informó a los seleccionados que debían aplazar el viaje, mientras cada seleccionado tenia que preparar pequeños proyectos de que mejorarían la educación en lo formal y en lo informal. Tienen dijo el señor Tejada, libertad para actuar y crear, sin temor ni censura, ni cortapisas tampoco juicios críticos. Tienen tres días, esos cambios en nada afectan lo anterior. Es una hermosa oportunidad para darse a conocer, dijo la profesora Amarilis Pérez coordinadora de grupo, tengan cuidado. En la noche Ciro, Arias, Luis Ernesto y Kleber, compartieron las mismas ideas, pero prefirieron alejarse uno de los otros para evitar ser influenciado con las ideas que los unificaba como fuera estaban preparados para hacer un buen trabajo. Se la jugaron pero también evitaban ser atrapados como logia de ideas socialistas. Las muchachas estaban bajo la protección de la profesora Pérez, En el cielo, que parecía una inmensa bóveda glauca, comenzaba a salir la luna. Desde un túner, cansada de tanto galopar sobre las traviesas de las nubes de fin de verano, en el suelo debajo del laurel, habia millares de garabatos delgados y gruesos proyectados con unos rayos de plata como esmalte de mujer de empeños voluptuosos.
La profesora recibió de cada estudiante olimpista la intención de proyecto educacional. El último fue el de Arias, había encontrado interesantes y atinados a los otros pero propuso oír el de Constantino Victor Arias. Este plan o intento de proyecto se lo dedico a usted maestra, por el empeño puesto en nosotros a fin de fortalecer el grado cultural e intelectual. Si el cariño que por usted llevo dentro de mi corazón se permitiera medir con el de la belleza de una flor, sembraría para usted un continente de orquídeas, de flor de amor y de lises. La profesora se sentía bien con los halagos y piropos de Arias sin embargo pasaba el tiempo. Pasaron a escuchar los contenidos e intenciones pedagógicas. El perfume que emanaba de la boca y del pellejo de la maestra enloquezca al futuro maestro. En la zapata de mis sueños germinan los barrotes para la edificación de 32 cubículos donde alojar las esperanzas de los niños desnutridos viajantes callejeros sin rumbo, en trillos y callejones mendigueros de un pedacito de cariño negado por la democracia de sus abuelos, la burócrata, explotadora y usurera. Buceando amor que al nacer no hallaron. Debo construir un internado en cada municipio de la república, para alojar y formar a los huérfanos hijos de excluidos. El joven Arias agotó unos segundos en silencio y al mirar los verdes ojos de Dalia M. continuó señalando. Apreciada maestra, mi proyecto encierra un pueril humanismo, democrático, duartista, martianista, hostosianista y bolivarianista para mí revolucionario único y singular. Crear centros vocacionales en los municipios. Nuevos currículos para los sextos grados de primaria. Los maestros que ahí laboraren deberían ser puros y leales. Dotados de conocimientos tácticos pedagógicos pero sobre todo tener amor por el sujeto escolar, por lo humano que debe ser lo prioritario. Por los desvalidos, casados casadas oscilando en los 26 años y los 58 años. Poseer honda sensibilidad social. Lo esencial de mis proyecciones -decía Arias, es el nuevo currículo que el y la alumna saldría graduado de un oficio productivo, con peritaje o tecnicismo que lo colocaría como un agente de producción y no un ente de consumo. Podría ser un fruticultor, mercadólogo, computólogo, impresólogo, tecnólogo, esbanitologo, embobinólogo. Los compañeros oían la lectura con mucha atención e interés sobre todo en las artes industriales. Arias decia, que el egresado de sexto o el octavo en la escuela del siglo 20 y hasta ahora del 21, entra a las aulas vocacionales y a las secundarias cojeando de ambos pies, y con ceguera, daltonismo y miopía. El Estado nuestro malgasta miles de millones de dólares en aberraciones, por ser nuestra educación un monstro ciego que no beneficia lo humano, favoreces los vicios negando las virtudes que llevan los seres en su naturaleza. Carece de planes y estrategias de filosofía nacional. Continuaba la lectura de acciones que desarrollan las fuerzas por la Quisqueyanía. Abriendo el sepulcro para enterrar el esqueleto de varios siglos aberrantes y fallidos. ¡Qué bueno que estoy graduado! Habrá de decir en el 2018, Paulina Figueroa, la nieta de Prietica Figueroa, la conserje, de la escuela Padre García en Santo Domingo norte. De qué te graduaste, preguntó Machita de la Rosa, terminé el sexto con honores, me hice computadólaga y mi gemela en bordaduría. ¡Qué maravillosa es la escuela ahora. La hija de Petrona, se graduó como cunicultólaga, es dueña de una granja de 45 conejas paridas. Pero… expresaba el proyecto de Arias, eso es sólo la esencia, un niño o niña deberá saber al término de su primera etapa educacional plomería, carpintería, tintorería, injertoría, jardinería, barbería, musicología, electrónico, esa es mi idea… es sólo un intento de proyecto para la escuela en los primeros siete años, esas mis materias podrían ser in extenso para los alumnos de octavo grados pero empleando nueve años. Déjeme ser más específico. No dijo la maestra Amarilis, con lo expuesto por usted es suficiente para conocer la corriente de pensamiento que lleva en su haber, pienso que ha calado en la realidad. Y obligada estoy a emitir en público mi apreciación sobre sus juicios valorativos. La señorita se inclinó hacia Kleber para decirle algo en el oído, que lo llenó de alegría y de satisfacción. Continúe Arias, continúe.
En otros ordenamientos quiero resaltar que cada partido político de la república mía debe para poder ser reconocido debe cumplir algunos prerrequisitos lates, como, a) ser dueño tres centros académicos en todo el territorio nacional, para preparar a los que serían funcionarios cuando esa referida organización tome el poder administrativo y político. En cuanto a los Uniformados Militares. A) como ya son dueños de Emisora, hospitales, deben además tener bajo su responsabilidad y obligación de preparar a los veterinarios que en 25 anos el Estado Necesita, una parte sin especificar, de los agrónomos para lograr el abasto de buenos y frescos alimentos, con calidad y cantidad. La pecuaria y el agroindustrial bajo la supervisión de Salud pública popular. Dalia Marga… miró los ojos de Arias, permaneciendo unos segundos energizando sus caprichos sexuales, aunque por separados, se mordieron los labios, los humedecieron desquitándose experimentaron la misma sensación. Deseosos de libar el néctar jugoso de sus labios los llevó a tragar en sigilo la gelatina de los deseos, después de recuperarse, escucharon las ideas opositoras o más bien señalando los obstáculos que podrían aparecer para la aprobación en el congreso o donde fuera. El camino será limpiado por los rastrillos de las nuevas generaciones de educadores, buscaremos la solidaridad, para que en los huertos de la nación crezcan los jacintos y los rosedales de libertades. Y de los frutales vuelen las mariposas, las papilionáceas del bien fécula de liberación, sin que nadie trace linderos, obstaculizantes.
Semanas después los 15 dominicanos, alumnos del colegio pedagógico Teodoro Henekén, entraban a los salones de la escuela El Mácaro, del Estado Carabobo en Venezuela. Arias habia declinado a la coordinación del grupo a favor de Ciro Daniel Lapaix, al tiempo de hacerlo informó que el Lic. Luis Fermín Blanchard, coordinador y director ejecutivo de la jornada, señalaba que a las 7 PM habia que estar en el comedor.
En el colegio la novia de José Enrique, que habia llegado de New York, visitó el pabellón de la ventana de los lagartos, miró la foto de García que estaba clavada en el espaldar, por orden de la dirección. Ulerio comprendió ahora las razones que el universo le tenía reservado, para no ir al Mácaro, era el quien tenía que recibir a la rubia hermana de Milkeya. Habia un vació por la ausencia de los viajeros. Quien más sentía la ausencia de Arias era doña Mamina, hasta que fue asistida por Humberto Morrobel, que por recomendación de Arias, entregaba la misma cantidad de agua a la misma hora.
La cena en el Mácaro era suculenta, pero faltaba el mangú de plátano y la tortilla, o las ruedas de salami. La ensalada de aguacate Altamirano, la mesa estuvo bendita, con pan de arroz y petromina, galletas de plátanos, arepitas enmantequilladas, filetes de petrominas cargado de calcios, potasio y Yodinas. La primera exposion del grupo la hizo Arias, y José Enrique, sobre la batalla de Junín, la Victoria de Junín ante 148 estudiantes.

Desde el punto de vista histórico habia dicho Arias, fue un combate militar librado durante las guerras de emancipación de América Latina respecto del dominio colonial español, que tuvo lugar el 6 de agosto de 1824 en las pampas adyacentes al lago de Junín, situado en la cordillera Central peruana, a poco más de 4.000 m de altitud; y que enfrentó a las tropas comandadas por el capitán general de origen venezolano, presidente de la República de la Gran Colombia y dictador del Perú, Simón Bolívar, contra las fuerzas del teniente general español José Canterac. El Canto a Bolívar es el poema épico y patriótico, con el que el escritor y político ecuatoriano, José Joaquín Olmedo, exaltaba la victoria de la batalla de Junín, y marcaba un hito en la independencia hispanoamericana.
Desde los lados literarios es uno de las exquisiteces del menú de la comunicación poética. Puesta en servicio en la mesa de la historia, en las letras rebeldes americanas, dicen, continuó que Bolívar pidió al poeta Joaquín Olmedo que le hiciera un poema con los últimos gritos de la Victoria de Junín y los ayees de Ayacucho, Los aplausos y hasta vivas llegaron hasta el salón cuando leyó versos que al final declamó… OH portento inaudito… que el bello nombre de Colombia… inscrito sobre la frente… entorno despedía rayos de luces… tan vivos y refulgentes. José Enrique continuó diciendo, el español desmaya… tiembla la voz el movimiento… solo para la huida tiene aliento. Habló del Teocali de Cholula, a la libertad cubana. Y con el mismo sosiego de Arias, dijo de José Maria Heredia, que otras naciones han deseado robarlo, escribió a los ángeles clásicos con quejas de romances sin empañar su espejo. Arias leyó… templad mi lira y dadme… que siento en mi alma estremecida y agitada, entre otros manifestó arden las inspiraciones. Cuántos tiempos en tiniebla pasó sin que en mi frente brillase su luz. Continuaron las explicaciones de argentinos, venezolanos, luego los puertorriqueños. Una mujer con cabellera de maicena, y labios de mangos mariposa jugosa y dulce abrió el encanto dejando de par en par los aposentos de su dental blancura, parecían que eran de juguetes al reflejo de los verdes parpadeos, en frías pero tiernas miradas. La voz de manantial dejó sin aliento y casi no respiraba José Enrique, y mudo a Lapaix Buteen con el chorro de musicalidad que salia de esa fuente en frescura en ese ambiente escolar, casi bizantino en esa tarde inauguratoria. De Andrés bello dijo que en la vida suya habia tres períodos, recibió luces de Horacio y de Virgilio, lo llamó jurista, filólogo y políglota. Como poeta leyó versos de Agricultura de la zona tórrida. ¡Salve fecunda zona… al sol enamorado… circuncaribe… tejes al verano su guilnarda… de granadas espigas, tú las uvas…! los ojos de José Enrique la crucificaban en el escenario y como falena hechizada danzaba par a el poeta García, en su sueño de vagas esmeraldas. Estaba febrilmente inspirado y tuvo para no morir en su propia angustia contarselo a Ciro y a Constantino Victor, quienes nada más sonrieron. En la quietud de la noche dejó el libro que leía se dejó llevar por la suave corriente de un sueño mortal el alma del poeta recibió las imágenes en perfumadas guedejas de rubia caribeña rozando los labios y las manos emparedaban su mejillas, eran sueltas las imágenes. Lo lamia como a un pequeño ternero las piernas moviendose desnudas encima de su vientre con franela blanca. Despertó muy entusiasmado, agarró una libreta, anotó lo soñado, pero no se lo dijo a nadie por considerar que de él se burlarían. No lo creerían. Esperó a los participantes de Puerto Rico, miró a Melba, a Luis Ernesto que leía. Caramba, dijo Encarnación hemos hablado de temas foráneos, es ahí la cuestión, exclamó Arias, estamos siendo los protagonistas del evento. El salón estaba repleto, el podio lo presidían los argentinos, los puertorriqueños. Un joven alto levantaba los brazos como si fuera un político de derecha saludando a su público parecido por los largos cabellos a Leo Dams usaba camisa verde y pantalones negros, colores prohibidos por las autoridades dominicanas en los postrimeros días de la tiranía trujillista, por ser los de la bandera del movimiento 1j4, representación genuina de los guerrilleros que ascendieron a las lomas quisqueyanas el 14 de junio de 1959. Ovidio Perroni era el nombre del joven argentino hablaba de José Hernández y de su libro Martin Fierro. Hizo precisiones en el valor literario y en los aspectos culturales y tradiciones de la obra gauchesca. Consideró como una demencia de la pobreza y de la penuria donde se desenvuelven los hombres y mijeres del mundo no sólo los de las pampas. El rural no importa donde viva ni donde haya crecido lo que ahora exigimos que no muera en la miseria y en el dolor en que se ha tenido. Ciro Daniel, Luis Ernesto, y José Enrique levantaban la pequeña bandera de la república dominicana tomada de los asientos correspondientes, saludaban con esas, los demás aplaudieron el gesto solidario… pienso que el estilo es de borde de acuarela. De encajes de doradas guedejas preciosísimas. Era un gesto de finuras y exquisitas gracias.
Del primer canto de Martín Fierro expuso: “Aquí me pongo a cantar, al compás de la viruela… al hombre que la desvela… una pena extraordinaria… con el alma solitaria… con el cantar se consuela… A muchos podrá parecerles infantil saber que el salón prefirió que Perroni, siguiera leyendo el poema, y las lágrimas fueron protagonistas en el centro del escenario, casado al parecer optó por sentarse. Luis Ernesto estudiante de Santo Domingo, solicitó autorización a las dos coordinaciones para concluir declamando algunos versos finales de gran Martín Fierro, dándole la entonación ruralita y pampeana. Recordaba las verdes miradas de su amiga Maria Dionisia Fajardo, energizó la potencialidades, llegó al escenario, y creyéndolo para bien se sintonizó el entusiasmo del público con el suyo y se vio siendo compadre ahijado de un Payador. En estilo limpio y casto dijo. y si la vida me falta…ténganlo todos por cierto… el gaucho hasta en el desierto… sentirá en tal ocasión… tristeza en el corazón… al saber que yo estoy muerto… son mis dichas desdichas… las de todos mis hermanos… ellos guardaran ufanos… en su corazón mi historia… aquellos que en esta historia… sospechan que les doy palo… sepan que olvidar lo malo… también es tener memoria. Mas, naides se crea ofendido… pues a ninguno incomodo… si canto de este de este modo… por encontrarlo oportuno… no es para mal de ninguno… sino para bien de todos. Ovidio Perroni fue el primero en subir al escenario para felicitar al joven dominicano, con los aplausos se creyó entre las nubes del pico Duarte. Despues de los comentarios y en la soledad Dalia Marga… y Arias, vestidos con camisa del mismo color, fueron a los aleros de la iglesia donde de las manos del capricho de su deseo intentaron hacerse amar el uno para el otro. Intercambio frescas caricias, fertilizando sus actitudes sexuales. Sin temor ni privaciones, ni presiones místicas… sembraron las partículas de sus pasiones en los labios expertos en el envío de mensajes nuevos en el arte de vivir y de amar. Lo miró con la terneza de una Dalia enamorada cargada del polvito amarillento, capas de abrir la pureza de su estambre sin mácula de barro, ni polvos tóxicos en un jardín de flores solidarias.

CAPITULO 34
En santo domingo en el colegio TH, la reunión del director habia finalizado, pero aun estaban cerca de laurel, exhortaba a los estudiantes de primer curso a seguir los ejemplos meritorios que han desfilado por las aulas del centro escolar. Luis Ureña, habia dado las palabras de bienvenidas a los nuevos estudiantes, Morrobel interpretó la canción Lamento Esclavo, marino Henríquez enfatizó por el cuido del ecosistema, el respeto por las normas del becado… de esa manera el Estado se engrandece con el desarrollo y crecimiento de sus hijos. Y de sus muevas mijeres para hacer una nueva sociedad.
En el Mácaro la presencia física de las altas instancias del quehacer educativo ponía el toque de prestigio a los actos y a las labores que desde ocho dias venían sucediéndose. En la mañana fuimos sometidos a un largo cuestionario, abarcador de la mayor parte del saber humano, arias fue el primero en entregar el suyo, hablaban de las dinámicas grupales, de las desventajas y ventajas de estos. De los programas y su aplicación, de las diferencias individuales. Las materias, las motivaciones, la retroalimentación. Los planes, las interpretaciones de estos, la evaluación de la lectura y la escritura. Las características y perfil del docente. Luego de unos minutos de Arias, respondía en términos orales señalando, “debe ser estable, critico, juicioso, persuasivo, contemporáneo en las huellas de las ruedas del tiempo, poseer iniciativa, independencia, ajustándose a su realidad y a la realidad social y pedagógica e histórica, la realidad cultural, nacionales e internacionales. Finalmente Griselda dijo, es tener amor y conocimientos, solidaridad por la humanidad.
La profesara Fermín se peinó los rubios cabellos, se miró las verdes uñas burguesas, le sonrió a Kleber con suavidad y dulzura, quien no habia tenido participación directa, fue cuando respondió que el maestro en todas las circunstancia se forjaba, que estaba claro que aunque poseía cualidades naturales tenia que desarrollarla en las forjas de los hornos de la cotidianía social. Es producto de procedimientos, de cocidos pedagógicos y de didácticos. El maestro es una forja, esmerilada en las fraguas de complicados encadenajes, salida de jornadas cotidianas de planificación, de meditación. No termina con llevarlo al abrevadero como el que va con la carreta a darle su primera lavativa. La profesora Fermín soltó una carcajada muy graciosa que provocó un breve aplazo, pero que al mirar que kleber le sonreía, ella se acercó a el, para pedirle que repitiera lo que habia dicho. Pero kleber dijo que el maestro se hacia un manantial, que como tal, no se podía agotarse mientras ofrecía sus corrientes, porque siempre estaba recibiendo. Me atrevo profesora asegurar, que el maestro, posee de las dos condiciones, las adquiridas y las vocacionales, humanística espontáneas. Cuanto la maestra Fermín, oyó de boca de Soriano, invocar el concepto vocación… le invitó a sentarse, comprendió que él estaba, claro en lo que decía. Fue entonces cuando interrogó a Ciro Daniel Lapaix, aunque el maestro es un producto de un mercado, de una fabricación en cada ser humano hay linterna enfocando hacia una vía del saber, sus luces aumentan en la medida del esfuerzo cotidiano esa energía se mantiene entre adversos vendavales y fuertes aguaceros y de acidas neblinas a pesar las brumas cruzan… para mí eso es la fuerza de la vocación. Pero, manifestó con cuidado Lapaix, a esta hay que darle un trato con esmero y bastante delicadeza. Lo ha dicho al definir al maestro, mi compatriota Kleber, para que por medio de las actitudes podamos fortalecer las aptitudes. Ada D’rullard abundó sobre si debería haber una pedagogía para los pobres y oprimidos e hijos de estos… trabajadoras y trabajadores en las industrias y fábricas… Ada, que galopaba en las corcovas de nubes proletarias, se detuvo y poniéndose el índice de la mano zurda, en la boca, continuó diciendo en tono interrogativo…, y otra para los hijos e hijas de los ricos, para los dueños de lo medios de producción, para las grandes empresas. Creadores de factores de producción los dueños de los bienes inmuebles, el trabajo y el capital. Lo que creo dijo la estudiante es que en los planes lejanos o teleológicos del Estado, deben ser replanteados para la creación de técnicos para todo el territorio, no debe existir la brecha que nos han impuesto entre el mundo explotador y el mundo explotado, maltratado, ultrajado… pobre y enfermo, carente de todo, porque la brecha ha sido hecha de esa manera para impedir que el dios de los justo pueda entrar al mundo de los desvalido. Era la segunda ocasión que a Ada, le tocaban la campanita… considerando que se salia de los lineamientos de la programación general de la olimpíada. Es el Estado quien debe cambiar la pedagogía de gobernar trazando las estrategias a fines con la necesidad de los niños y niñas, no importa donde estén o hayan estado. Cambiar la manera de pensar de los que oprimen y de los que oprimen. Es tarea del Estado no de los medios de comunicación que están han estado en manos de los poderosos, que poseen mandos dejan o no dejan vivir a los hombres y mujer rural o urbana, desde el Estado imperialista y burgués. Conozco superficialmente la obra del sacerdote brasileño Hedel Cámara y su pedagogía de liberación. Melba Pérez leyó de la enciclopedia sobre las ideas generales de la teoría de la liberación.
Teología de la liberación, interpretación teológica cristiana de la liberación o salvación que recurre a teorías sociales, políticas y económicas. La expresión teología de la liberación fue empleada por primera vez en Latinoamérica a finales de la década de 1960 por Rubén Alves y Gustavo Gutiérrez para describir una perspectiva teológica que sugiere dimensiones sociales y políticas para el concepto de salvación. Arias, desde el asiento deseaba auxiliar a la compañera Pérez por eso levantó las manos consiguiendo un turno asistencial, - pienso, manifestó, que no debemos extraviarnos del camino de la educación creo que cabe la siguiente interrogante: ¿educación para qué? ¿Para quiénes, para cuándo, para cuándo, para dónde? Y hablo en primera persona, respondo para el hombre y para la mujer, ahí está la contesta, esa es la cuestión para la segunda pregunta. Digo que no podemos extraviarnos del camino, porque no existe una vocación rural y una vocación urbana, lo que aseguro lo que si hay es piso de mosaicos y de baldosas, piso de pajas, y de tierra de fangos y de madera. No es igual ser maestro donde hay agua potable, electricidad, cama para la siesta, radio, televisión, teléfonos y tienen que beber el agua donde se orinan los animales, iluminarse mientras planifica con una vela de cera o bujía como dicen aquí. ¿Cómo? ¿Por vocación? ¡Unjú! Dormir en hojas en la colchoneta con hojas seca de plátano, que al moverse por el ruido se olvidan los objetivos. Sabemos que será diferente hasta que la mente de los que nos gobiernan comprenda la realidad de los distintos mundos, en que hemos vivido a partir de que las poderosas manos del imperio abrieron el hocico que se tragó la pasta de unidad de nuestra inocencia indigenista. El Estado no puede seguir siendo un huracán destructor de las vacaciones.
Humberto Morrobel y Leo Flores llegaron al comedor pero no era hora del café-merienda lo esperaron por sugerencia de doña Niña, ¡casi está… espérenlo! En la cancha vieron el sol que en la cordillera vestía de rojo, los árboles y palmeras cambiaban de color con la llegada del crepúsculo parecían mujeres y hombres con turbantes orientales.
Los ordeñadores separaban las crías en los corrales, y por allá en los altos montes resucitaban los hornos carboneros y el humo caminaba entre los cielos. Morrobel se detuvo y dijo a Leo escucha lo bonito que suena ese saxo que toca el merengue Desiderio Arias, solo sonrió vio que algunas palomas que revoloteaban en los cocoteros de la verja a pequeños niños juguetones e inocente, más cuando se posaban, para Leo eran soldados vigilantes extraños que venían a jugar a la cancha, con Máximo Holguín y con Jochy Polanco. La llegada a la cancha de la profesora Amarilis reanimó el entusiasmo de los muchachos y muchachas que jugaban. De inmediato se inició una partida entre hembras y varones, Cristino no miraba ahora a las palomas, que hasta el momento hacían guardias en las pencas de los cocoteros ahora se deleitaba con las piernas desnudas de Idalina al aproximarse a la banqueta donde él estaba. Dileccio que entró en lugar de Holguín, miraba el idílico espectáculo escenificado en las ramas de los cocoteros, de hojas ensangrentadas, donde intercambiaba caricias con los piquitos y roce de la alas blanquinegras dos hermosas palomas y ante los ojos de fanáticos hacían el amor a medida que la noche hace entrada en la cancha.
Era viernes, el tercer año sin los que viajaban por la América del sur, viernes en la noche, para horas de juegos, de mesa. Dante y Morrobel jugaban Damas, el profesor Contreras jugaba dominó, de frente con Leo Flores, versus Ulerio y Pedro Núñez. Otros y otras veían la televisión.
En el Mácaro Ada Dru`llard concluía afirmando que en república Dominicana, la ecudcacion normalista se inicia con la llegada de Hostos al país, y crece con el instituto de señoritas que Doña Salomé Ureña Ramírez, fundara en su primera juventud década del 80 del siglo XIX, madre de don Pedro Henríquez Ureña, Ada recibió aplausos extensos cuando hizo mención del educador antillano americano. Visto como un gran embajador Caribeño. D`rullard se refería a una pregunta, de la Lic. Fermín sobre la fundación de los colegios como el Mácaro Ada fue directo al baño, sentía bastante calor, el sol lamia las persianas y las caras de las ventanas, sin embargo habia agua para cualquier tipo de uso. Al salir vio hablando a Ciro con los otros sobre el posible triunfo que se iba anotando el equipo dominicano. -Vamos bien habia escuchado, cuando llegó al ceno del grupo. La alegría se dibujaba en los pómulos. Blanchard dijo a Ciro y Arias, que era bueno el equipo que coordinaban, eso puso a Ada de muy buen humor. Dijo que sólo habian pequeñas fallas cuando hablaron de la fundación de la enseñanza normalista, y eso era lo de menos, Drullard repitió las ideas de Eugenio María de Hostos, y dijo en voz baja eso es irrelevante. Pero a quien debemos más que temor respeto es al equipo cubano, manifestó orgulloso Arias. En voz alta- kleber dijo, a Griselda que deseaba hablarle dejando el grupo marcharon a los alrededores de donde se alojaban los puertorriqueños. Conversaron hasta la hora de ir al comedor a cenar.
Hisidora, Cuchita, y Celestica, hablaban con Milady y con Gladis Rodríguez en la sombra del flamboyán después fueron al comedor para ver la telenovela doña Bárbara, a la hora de ir a la cama no se habian marchado, entonces la profesora entró al comedor y silenció el aparato. En la cama del pabellón de los lagartos faltaba mucha gente, Otilio velaba por el cumplimiento por lo reglamentado. Amada de la Cruz, que había visto la novela se terminaba de acostar. Pero faltaba… donde la abuela se le aparece en sueño al nieto y le indica poner varios talleres en varias ciudades como los que se instalan para la reparación de electrodomésticos, para reparar las condicionalidades intrínsecas del hombre y de la mujer en especial las volitivas y afectivas… las pasiones las voluntades, las reacciones de afectos y de inteligencias, el miedo, el lugar donde se efectúan los temores, el escarnio, del perjurio. Hay que extirpar los malos embobinados y los motivadores de reacciones pérfidas y las espitas aceleradoras de sensaciones de inconsciencias, habia dicho la abuela, debemos arar en las arenas de las playas para los viveros que necesitaremos para la nueva justicia. Busca la libreta y anotas el color de la tinta que usaremos en orden prioritario las cosas que la humanidad debe reparar en lo inmediato. Juicios, el respeto, la responsabilidad, la honradez, la… No continuó y se desvaneció pero aparece el rostro de un anciano barbicano y con translucidez mencionas cosas como en tu país debe entrar a un estado de aprestamiento, de erial, de barbecho… aclaraba, limpiando el encerado de la consciencia pública y nacional. Empero espera sin bulla la entrada del cataclismo infeliz, como una solución arbitraria. Arar el viejo modelo salvaje, abrir el Estado de motivaciones y de aprestamiento pero fumigando en los municipios previos parajes y comarcas previos villorrios. Para quemar las polillas y comejenes circundantes de nuestra formación como elemento de la taba periódica. Amada de la Cruz y Vargas, metió la cabeza bajo de la almohada, pensó que esas señales eran parecidas a la de la abuelita suya. Le recordó que el abuelo le decía- “su madre tenía la barba que no se diferenciaba en nada a un panal de avispa africana, todo el mundo conoce el tamaño de sus manos de los pies y de las narices, pero, nadie se detiene a conocer el tamaño de la consciencia, todos queremos barrar, los contornos y aleros de nuestras viviendas, mas, nadie desea saber el tamaño y las cualidades y las calidades de nuestros corazones, y mucho menos lavar y limpiar los imbornales de las válvulas de éste, nadie desea lavar los entornos y bordes de su corazón como las bacinillas de su vida interior. No retiramos las basuras de los perímetros de la razón tendente a poseer cambios emulables. El canto del gallo en las madrugadas limpia los imbornales y cloacas morales, los portales del nuevo dia se baten en sinfonía de las intimidades como en parcela donde pastan en verdes gramales sociales las reses y las yeguas, curando penas, nostalgias, angustias y dolencias físicas entre arrullos y breves caricias en los meandros espalderos con labios febriles rompedores de gurrupéelas sostenedoras de pereza, de abulia y de tedio. Amada al despertar escuchó la música de los cielos en semiinconsciencia que tenuemente se fue perdiendo entre polvo blanco y arenales frescos volviéndose al espacio. Humberto llegó al dormitorio del aljibe buscó a Leo y le dijo que mientras estuvieran fumando perderían el tiempo en nimiedades no nos ponemos a conversar sobre la pobreza o nos vamos a dormir y de esa manera no violaban los postulados de la institución sin beneficios. Le pregunto que era la pobreza, cuál es para el la frecuencia del hambre en los hogares muy pobres. Cómo influye la enseñanza, Marcial Villegas hace presencia y con una mano en la boca trajo una silla para sentarse recordaba a Ciro, que citaba a Carl Marx, “ el hambre que se sacia con los dedos, diferirá del hambre que se sacia con cubiertos de platas en manteles limpios e higiénicos, pensaba. Leo dijo a Humberto soy hijo de médico y tengo asegurada todas las cosas que no tienen otros, no he puesto ni por travesura los pies en el suelo, he tenido alimentos, medicina, útiles deportivos, en mi casa no ha faltado la comida nunca, camas caliente y fresca, dependiendo de la época, pero conozco ese flagelo desde que era niño muy niño, mi papá, daba regalo el 6 de enero, todos los años. Con la presencia ahora de Otilio, obligó a que Leo se callara pero continuó diciendo que era peor que la lepra, es la más cruel de todas las enfermedades. Pienso que la crearon en una noche, en una oficina de vidrios programada como un virus germinador en toda la superficie del planeta pero los lugares fueron marcados con el número del imperio, es más vieja que el rascarse, es anterior a la pobre y que el masculino, anterior a la miseria y al miedo al hambre. Por falacia y por engaño la verdad ha sido cambiada está oculta. La frecuencia es medida en megas en hipermegas. El proceso enseñanza aprendizaje, entra por la boca ningún alumno en el siglo en que viva podrá asimilar con hambre. La o tiene cara de huevos y de cebolla. El A o la A y las otras letras tienen relación con lonjas de salami y de jamón. A los fritos de patatas, de batata y de plátanos, son parecidos al vaso de leche, muchos números se parecen a las lonjas de sandías y de lechosa, la J y la K son pedazos de guineos verdes o maduros alas de pollo la Q es una Torreja de maíz y queso. Pedro asumía en presencia un puesto en la peña de los lagartos, dijo que era grande el compromiso, que se devolverían muchos, está ligado al internacionalismo a los mares y a los océanos fue por ahí por donde llegó la pobreza y su prima cuñada el hambre por ese palo duraron hasta tarde de la noche miraban las cadenas interminables de estrellas azuladas parecían cordilleras… aquellas noches que las crearon en las oficinas de cristales. Leo miró el reloj entonces dijo que la cama que es muy sincera y muy fiel nos está esperando. Buenas noches. Jorge sintió la llegada de Morrobel pero no la de Núñez, compañero y vecino. Cristino soñaba en casa de sus padres, si te sigue llevando de los parientes de tu mamá, te ahorcarás con tus santos, y nos cruzaran las cañadas. Recuérdalo, recuérdalo. La mañana era una adolescente aromática, perfumada, con los cacareos de gallos y gallinas y con los rebuzno de asno y vuelos de garzas reales otilio escuchaba los ladridos de los perros y de gatos. Persiguiendo un hurón. La escopeta 12, regurgitaba humo desparpajando a los invasores granjófilos o granjáfilos, pero Cristino despertó cantando una canción de amargue. El ruido de los disparo hizo a Dante leyera ocho veces el salmo 23, cuando escuchó un quinto disparo agarró el libro de salmos, y leyó el 92 y el 93. Como un mantrás. Los versos saltaban de cama en camas, entrando por los mosquiteros como jaiba xirica de piedra en piedras.
Al medio dia los estudiantes del Mácaro asistían a la plaza del libertador allá en ciudad Caracas afianzando los sentimientos afro caribeños y suramericanitas, indos americanos. De regreso en el autobús, Arias, leyó el Gólgota rosas a Dalia Margarita, pero por el contenido lo rechazó sintió desagrados por Fiallo, a sabiendas que era un patriota, y le manifestó que le parecían muy vulgar y voluptuosos, cargados de erotismo. Tantos buenos versos que conoces… por qué no me lee o declama algo más suave, que excite mis sentimientos más que a mis instintos de mujer. De toda forma dio un ligero pellizco, en el costado de la derecha, motivándolo a decir “todo en ella encantaba, todo en ella reía, atraía su sonrisa, su mirada, su gestos, su andar… el genio de Francia de su boca influía… era llena de gracias como el ave María… Dalia Margarita descargó, en los labios de Arias mientras recitaba toneladas de flujo energético vital, descansando con suavidad pasional por unos segundos la alegría que le facilitaban esas palabras versificadas rítmicamente para ella. Arias deseaba más, pero ella el consejo que el mismo habia marcado a la llegada a tierra de Bolívar, “debemos portarnos mejor que los vecinos,” “hasta en el baño” ¡quien la vio no la pudo jamás olvidar! No la podría olvidar jamás era la primera vez que era desembocadura y afluente también no se repite con frecuencia. La corriente de esos dos ríos se movía con bastantes energías de emociones inhibidas. …ingenua como el agua diáfana como el día… rubia y nevada como margaritas sin par… el influjo de su alma celeste amanecía… era llena de gracia como el avemaría… quien la vio, no la pudo jamás olvidar… más que muchas princesas, princesa parecía… Arias llevó el calor que de las yemas de los dedos salía a las mejillas ardorosa de su amada mientras decía… gocé el privilegio de encontrarla… esa noche, lo mismo que Dalia Margarita, Arias, no durmió sin soñarla. Cuando la quise… por diez años fue mía… las flores tan bellas… nunca pueden durar… Aunque durmiendo Dalia Margarita recordaba el final. … era llena de gracia como el avemaría… y volvió a la fuente de donde procedía…como una gota, como gotas que se van al mar”.
“Gracia Plena”. De Amado R. de Nervo.
Dalia Margarita dejó caer lagrimas el cuello de compañero llegaba a los cerrados aposentos desde su concepción esos versos invadieron las emociones prohibidas no se lo diré todavía, pero pienso que estoy amándolo ya, es cierto está en mi vida esos versos rompieron mi inocencia. Se lo diré en el avión. “Mas que princesas, princesa parecía…” que sin par pensamiento, dijo y secó los verdes brillos que habia en los ojos tristes.
CAPITULO 35
Las clases se iniciaron con los tres grupos faltando 15 compañeros del tercero que participaban en tierra de Bolívar. Era la primera vez la primera experiencia en ese tenor. Morrobel y Eleazar, en los pequeños estadios para descansar continuaban con el tema “la pobreza, y con el hambre” le acompañaba Villegas y Otilio, haciendo anotaciones. A Otilio le hubiese gustado por su experiencia en debates y polémica, pero Villegas estaba allí sólo por las colillas de los montecarlos de Leo y de Morrobel. Muchas veces dijo Leo, el “hambre será siempre hambre” se diferenciará si se sacia con los dedos o con cubiertos. El hambre une… a los hombres los divide. Une a los de una misma banda cuando se sacia con cucharas o con pedazos de yaguas o de cartones produciendo energías para la física o para la química, en la sicología que a la larga es la personalidad de estos pueblos en la sociedad que sea. Un pueblo dijo Morrobel, mal alimentado es apático, carente de emociones, no posee atenciones ni voluntad, se encamina hacia la abulia. Leo señaló lo dicho por tratadistas pero lo hizo como un experto dietita, nutricionista, la imaginación aumenta después de adulto si se someten a dietas rigurosas. Fíjate Leo, dijo Morrobel, estar sometido a dieta pasajeras no es igual que estar ausente del plato, de las frutas del agua de la sal estar lejos de la comida y tener hambre primitiva ancestral endémica. Haber nacido con hambre crónica. “Qué piensa del padre nuestro” algunas argolla unificadora a la cadena alimenticia. No le parece que debería ser cambiado o por lo menos enmendado. No le preocupa que se haya mantenido del lado de los patronos y le pide a los trabajadores que no caigan en tentaciones buscando el Pan cuando no lo tengan, convirtiendose en Morones imbéciles, incapaces de luchar para obtenerlo. Pero fortalece el paternalismo humillante sádico aberrante torturante y denigrador. Pienso dijo Eleazar, que es un mantrás capitalista protector de la propiedad privada, es una sentencia, una advertencia obvia… danos el pan de cada dia… es arengatorial ayuda a matar la fe. A la mesa de tertulia fueron llegando estudiantes del segundo año en la mayoría. La gráfica que hacía era clara y muy precisa. Los conceptos y modalidades llegaban limpias a los observadores. Villegas estaba ahí para interrumpir pidiendo los fósforos y las colillas de los cigarrillos- Jorge Ulerio creyó que Leo fue conservador más que prudente, al hablar del “Padre Nuestro” pero sí, abundaba en temas Pedagógicos amorosos y a veces deportivos: del apresto, del aprendizaje, de las metas. Hablaba de la niñez y de la adolescencia. De la senectud, quedaba para ser tratada para luego, por estar todavía en las aristas de la circunferencia del saber didáctico.
En el dormitorio de doña Herminia, las muchachas no profundizaban en los temas de la profesión, mas, esta vez Hisidora y Eneroliza Guzmán hacían galas de poseer dominio en los asuntos alimentación a ellas se le agregaron Lemoine y Altagracita Méndez. Que llegaron hablando de la escuela y de la maduración. Pero Altagracita lo que le interesaba que desarrollaran temas como el miedo, adultez, hormonas y si alcanzaba el tiempo de la masturbación en la ancianidad y otros cánones legales sexuales educativos, lo mismo que tabúes heredados como adquiridos.
Las charlas de Peña de los lagartos coordinadas todas ahora por Leo y Humberto, se habia convertido en una telenovela, en un toque de queda, también servía para los adictos al tabaco tenían las excusas bajo las mangas, otras para recoger aires nuevos con aromas de gardenias y de dalias geranios claveles o lirios lo interesante fue que hubo tarde que no estuvieran los escenario cubiertos. Los temas algunos prohibidos, relucían los prejuicios y tabúes que de generación en generación llevaban a cuesta, aprendido de boca a orejas prohibiciones en el comer. Mira muchacha no coma lechosa, esa tiene que estar jugando a la locura. Comiendo fruta con la menstruación. Con la edad que tienes hay que llevar mucho cuidado… pero goyo deja lo que estás haciendo y ven para que vea a tu hija comiendo piña después de comer huevos. Dícelo tú. Se le pega un dolor de cabeza a la hija. Las prohibiciones eran a menudos no entre a la hortaliza teniendo la regla. La mamá de Jofaina, continuó entregándole las alhajas que había adquirido de su difunta madre. Una mujer cristiana no duerme desnuda, se enoja la virgen, no puede enojar a las mercedes, una hija de María no hace el amor dia de viernes santos, y, mucho menos en el baño. Ni en el sanitario. ¡Jesús cristiana! Cómo es posible que haga eso encima de un banco, no, no, no. Decia y movía la cabeza de izquierda a derecha. Esos son dias marcados para el ayuno. En cuaresma no se procrean ni se procesan esas cosas. En la casa de la mamá de Irene vecina de la mamá, de Altagracita Méndez, oí una conversación de maneras de hacer el amor y del riesgo de hacerlo fuera de la cama y no quedar satisfecha o de quedar sumamente satisfecha. Mira Vicentina… no me crea una mujer anticuada por que no lo soy como creo en dios y los creyentes no podemos quebrantar las reglas, y caer en las mismas barrancas donde dice que anda tu sobrina Norma. Quisiera que el nombre que ostenta no debiera salir con cosas anormales, contradictorias opositoras. Vea jugando con los calzoncillos del marido, y qué es eso vicentina, haciendo el amor en el planchadero, en la cocina en la galería, en el diván, en el fregadero, será mejor que en la cama, dique en una hamaca en las arenas de río o de cañada o de mar. Bajo los rayos de una gigantote luna. Así como esa que está detrás de la mata de palma cana. Se rió sin dejar de mover la cabeza. Muchas veces se extraía la falda de dentro de las ranura de las piernas. La charla cambió para la relaciones de la pobreza y los alimentos, sexo en la familia y relación aprendizaje escolar. Sintio deseo de conocer los afrodisíacos y Vicentina le hizo un listados.- como no tiene donde anotar abra bien los instintos dijo- habichuelas coloradas, aguacates altamireños, ajíes cubanelas trigo con picapica chicharrones de hurón testículos de chivo prieto Jaiba de cañadas locrio de maíz, arenque ahuevados con albahaca el ajonjolí y la melaza de caña. O sea miel de pulga. El grupo pasó a receso. Las clase caminaba sobre vientos los maestros hicieron galas en las primeras horas en la presentación de las materias. Doña Thelma hizo mención de Simón y Binet, de Efraín Sánchez Buchón y de Albert de Matos. El profesor Bruno elevó la importancia de la escuela conductista enfatizó en la de los reflejos condicionados. Habló de los podencos de Pavlov, hizo un listados de las ventajas y de los beneficios de estos bienes espirituales, precisó temas como el carácter, la inteligencia en concreto la personalidad. Mientras eso ocurría, en las aulas madres, en la escuelita sucedían otras no menos importante. Sin muchas alharacas doña Hilarina ocupó el tercer asiento de la primera fila en el saloncito de acto de la escuela experimental del colegio en el primer dia de clase, el salón estuvo repleto de padres y de amigos. Pero en el primero en la clase del señor Bruno los estudiantes lo escuchaban hablar de la psicología como corriente del comportamiento de los seres orgánicos y hasta de algunos inorgánicos. Imagina el hombre, dijo el maestro, en una sabana con los burros y las reses dándose patadas y trompadas, pero un poco más allá te darás cuenta que están encerrados con alambres de púas y espinas de acero, los que desde afuera observan hacen anotaciones, principalmente, de las cosa que hacen los hombres y mujeres y personas orgánicas de ese cosmo corral.
-Mi hijito ríe más de la cuenta, más que lo que come y lloriquea, expresó la señora Hilarina. El caso mío es muy particular, expresó con acento brasileño una señora de apellido Saramanto, mi pequeña cuando se acuesta luego de la 9 padece de sonambulismo. La hemos hallado en las patas de las vacas mamando como si fuera un becerro, un día Maestra, estaba llena de fango hasta las orejas estuvo la noche con los cerdos en la pocilga del doctor Peña y Reynoso. Otras veces desnuda. Esta vez la señora Saramanto lloraba en medio de la concurrencia. La profesora Caridad de la Cruz, le entregó un pañuelo y la trasladó para hablar en privado, a la dirección.
La escuela experimental era un pequeño lago donde desembocan los arroyuelos de la comunidad del entorno al centro pedagógico. Julia no deseaba ir pero como era su responsabilidad acudió para de cerca conocer de los comportamientos en clase de sus críos y más que todas tenía en los ocho cursos. Uno o unas. -mi nombre es Lucila soy madre de cinco pequeñas de esta escuela, quiero ponerla al tanto del comportamiento de estos en la casa. La menor, Josefa, se come todo lo que le guardo a su padre, y como el vicio crece, y eso me molesta, no le vale consejo y mucho menos castigos, he observado profesora que el placer que le provoca haciéndolo en muy grande. Estoy seguro que la escuela puede ayudarme y es por eso que lo manifiesto con espontaneidad meridiana. Muchas gracias, dijo y se sentó.
El señor Contreras como el profesor Henríquez hizo la presentación de su materia, concluyendo con la presentación de las herramientas. Los grupos de estudiantes continuaban gestando acciones de desarrollo humano. Cada día era mayor el número que ingresaba a escuchar los debates, era una pandemia contaminante por estar en el foco de los conocimientos se iba convirtiendo en una logia de cazadores de datos y caprichos cientistas como gambusinos del saber. El hombre y el hambre, la negritud y la pobreza, han sido temas tratados en ausencia de Arias y los otros miembros de la logia de los lagartos. Muchos iban por estar cerca del aroma dejada por la profesora Caridad de la Cruz y por Irma Gómez. Aquino habia cambiado pero, aun rechazaba la manera de comportarse de los que dirigian la referida logia. Lo encontraba libresco y pautitas extremistas, entendía que los ejemplos que ponían eran voladores, a pesar de cierta simpatía por la posición de Leo en torno al padre nuestro, y mucho más de Humberto al referir la escasez de alimentos en los postreros dias de la dictadura.


CAPITULO 36
Angela Guzmán ingresó al colegio cuando habian iniciado las labores. Oriunda de la Chiva, comunidad mocana. El color caobito llamó a la atención a la población del colegio despertó un polvorín de entusiasmo por su caminar serpentino como por el color melado de sus ojos grandes. Pero a Rafael Mateo natural de Blanco antiguo nombre del municipio Luperon, del litoral Oeste norte insular, le interesó bastante por lo hermoso de su timbrada voz. Ambas almas se comprendieron desde la convivencia, por la adicción por el canto. Eran amigables y muy cariñosos uno estaba en el grupo A, y la otra en el B,
El sol era un adolescente con la energía de un toro, doblaba las espigas de los cañaverales del central ozama, pero con mayor brío en los del de Bocachica. Ulerio, Encarnación, Pedro, Dulce, María Dionisia, veían los gramales de la autopista de las Américas que no reía de calor. Acompañaban al director al aeropuerto para recibir en buena hora a los viajeros que regresaban a su amada patria.
Cirilo conducía la guagua alquilado por el colegio, el señor Tejada manejaba su Mazda azul, modelo 68 Ulerio iba pensativo, recordaba a Chaljuj Mejía, quien estaba preso en la misma celda que ocupara Minerva Mirabal Reyes, ocho años antes. Pretendió disipar las imágenes de
Su amigo mirando las olas del mar caribe. Empero lo que encontró con la mirada fue un cadáver tirado en las arenas del malecón de las Américas. La policía detuvo los vehículos desmontaron por un momento, mientras un oficial hablaba con el director y autorizó a continuar la marcha hacia el aeropuerto.
En los farallones tiraron el cadáver visto por Ulerio, era
Costumbre desde la tiranía, muchas veces traídos desde las cárceles desde las celdas Vietnán o desde donde fuera era filetes para los tiburones.
Ya en los vehículos los 15 estudiantes reían y recibían cariños de sus compañeros y compañeras que con los abrazos y besos se confundían. Melba y Ada sorprendieron al director asentándole en sendas mejillas descargas energéticas salidas de sendos labios juveniles, quedándose pasmado. María Dionisia recibió los afectos al por mayor que para ese día Luis Ernesto le habia guardados en la reserva del almacen individual. El aire llenaba los pulmones de los viajeros y del autobús llegaba desde Constanza y desde Jarabacoa con varios BTU. la llegada al colegio fue placentera los demás estudiantes abrieron un arcoíris de alegría y como mariposas al viento volaban con cariño. Cada quien buscó su lugar encontró lo que habia dejado como pertenencias pero al ver las camas que para ellos era la fiel Penélope que le esperaba renacía la quisqueyanía y el amor por acostarse en su sábana limpia que Otilio, se había encargado de lavar. Luego que llegaban de ver las hortalizas… entre otros Kleber y Arias, abrazaron al leñoso tronco de almácigo en los lavaderos y en las gramas del aljibe se recostaron para contemplar el blancor de las nubes viajeras, fueron a la cocina para entregar a doña Ñiña unos obsequios que para ella los dos traían. Despues de tomar café y agua que Helida se sirviera fueron a donde Doña Herminia. Nadie habia almorzado aún.

-Cuál ha sido el triunfo, cuántos jonrones conectaron, preguntó el señor Joaquín Peña, auxiliar de cocina desde la fundación del colegio en 1958. No viejo dijo Cirilo, no era jugando béisbol que andaban, era haciendo práctica que estaban.
--Equelecuá dijo lleno de inocencia y de pureza el señor Joaquín, el viejo.
Las camas gozosas recibían los cuerpos de su dueño quien confesaba deseo de poseerla de soñar con los corotos de la escuela, pero ya la tenía entre sus brazos. Arias, Kleber y Luis Ernesto estaban eufóricos abrazaban a los compañeros con le energía del hermano reintegrado al jardín solariego. Para Ulerio era la vuelta de los combatientes mutilados, heridos. Vivos llenos de imágenes. Muertos, en cajas plásticas… unas medallas para los deudos. ¡qué alegría tan grande! Dejó de elucubrar y al ver a José Enrique dijo que le abrazara porque quería de la fragancia de su espacio exitoso. Deseo que sepas, José Enrique, que me he enamorado de una muchacha rubia que supe es novia suya. Lo supe después que besó la foto suya que estaba en la cama. Pero me dijeron que era la novia suya, repetía. ¿Cuál foto? - La suya, la que estaba en el espaldar de su cama. Pero no puedo sacar de mi corazón mordido ese perfume, que se ha clavado en las paredes de mi cuerpo como varias sanguijuelas, mas, ahí ha sido cuando me entero de quien la muchacha. No puedo negárselo deseé que se quedara, por la foto, no se lo voy a negar. Cómo así Jorge preguntó el poeta, Milkeya se llevaba la foto pero Otilio no la dejó. Ah bueno me figuré otra cosa. Qué se creyó usted poeta. Creí que le habia usted faltado el respeto jorjón. Cómo al respeto, burlonamente dijo Ulerio, quien se rió. Je, je, je, esa mujer Poeta, demasiado mujer para faltarle el respeto, ni a usted García. José Enrique fue donde Otilio, para que le recortara el bigote. Luis Ernesto recibió de Maria Dionisia un diccionario quedando entusiasmado, le decía en la primera página que estaba en blanco “recíbelo de quien te valoriza y de precia, y lo rubricaba con la esencia de su alma pura.
-¿Quién es esa muchacha, piel de miel y como de calandria la voz?
-Se llama Angela Guzmán.
Constantino Victor y Kleber se sentían triste sabían que las horas de despedirse se acercaban volvieron donde doña Mamina y la consultaron para que ella con su experiencia le dijera si era que existía alguna manera de no dejar el colegio… recibieron de la veterana maestra el calor de la madre que ha visto crecer a sus hijos que tienen que dejar el nido familiar. Los dos comprendieron que la manera no existía porque todo tiene un final. Una conclusión… ambos marcharon para la biblioteca y no hallaron ningún libro que les enfriara las sienes que pasaban la temperatura normal. En el recuerdo de Arias veías correr las lágrimas de doña Mamina como la que corrieron hacía tres años por las mejillas de doña Daniela al volver de regresó de la Capital de la república, cuando de terminar la guerra limpio y lleno de inocencia quiso enfilarse en las fuerzas armadas, cosa esta que no consiguió porque pasaba todos los exámenes que le presentaron y en las fuerzas armadas debían en ese período ser lento para contestar y callar. Se integró a los grupos buscó a Leo, a Ciro, a Soriano y a Luis Ernesto y ellos notaron la aflicción que lo envolvía. En la noche no estuvo en el comedor se quedó leyendo episodios del Libro corazón y de la divina comedia, leyó las páginas donde Dante invoca a Virgilio, y le hablas de las razones… de morir o de vivir. En el Quijote se detuvo en la páginas de las retruequería y circunloquios donde habla de la sin razones de la razón y las compara con la Blaise Pascal donde expone las razones del corazón para amar sin conocerlas el cedazo de la razón. En la mañana al despertar el alba Arias, venía de la Biblioteca, calmado, aunque pesaroso aún, traía en su mente datos un poco más completo, sobre la existencia y la realidad, y fue por eso que se propuso aprenderse las características del pensamiento del filósofo francés del XVII, Blaise Pascal. Aprendió que fue el precursor del existencialismo moderno. Que rechazó la fuerza racionalista, de su paisano René Descartes y sus ideas religiosas.

Afirmó que una filosofía “sistemática que se considera capaz de explicar a Dios y la humanidad representa una forma de orgullo. Al igual que los escritores existencialistas posteriores, contempló la vida humana en términos de paradojas: la personalidad humana, que combina mente y cuerpo, es en sí misma paradoja y contradicción.” Continuó buscando se aprendió de memoria datos sobre Friedrich Nietzsche fundamentó su ética en lo que él creía el instinto humano más básico, la voluntad de poder. Nietzsche criticó el cristianismo y los sistemas morales de otros filósofos como "morales esclavas" porque, en su opinión, encadenaban a todos los miembros de la sociedad con normas universales de ética. Nietzsche ofreció una "moral maestra" que apreciaba la influencia creativa de individuos poderosos que trascienden las normas comunes de la sociedad también de Seren Kierkegaard



Filósofo danés del siglo XIX, Seren Kierkegaard representó un importante papel en el desarrollo del pensamiento existencialista. Kierkegaard criticó el sistemático método de filosofía racional defendido por el alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel. Recalcó lo absurdo inherente en la vida humana y cuestionó que cualquier filosofía sistemática pudiera aplicarse a la ambigua condición humana. En sus obras, fragmentarias, Kierkegaard explicó que cada individuo debía intentar realizar un examen profundo de su propia existencia sorprendió a los miembros de la Ventana de los lagartos cuando dijo que… pero Morrobel se sintió mal cuando Observó que el profesor cuchilla hizo gestos negativos que ofendian la naturaleza de Luis Ernesto y de Ciro Daniel por ser admiradores de Martin Heidegger y de Jean Paul Sarte… y no de Newton y de Antoine Laurent de Lavoisier
El químico francés Antoine Laurent de Lavoisier está considerado como el padre de la química moderna. Se interesó sobre todo por los experimentos que permitían medir la materia.


El filósofo alemán Martin Heidegger influyó mucho en los movimientos filosóficos modernos de la fenomenología y el existencialismo. Según Heidegger, la humanidad ha entrado en crisis por tener un enfoque limitado y tecnológico del mundo e ignorar la gran cuestión de la existencia. Las personas, si desean vivir de un modo auténtico, deben ampliar sus perspectivas. En vez de dar por supuesta su existencia, deberían verse a sí mismos como parte de un Ser (término de Heidegger para aquello que subyace en toda existencia).
Sartre: el espíritu del 68
Así hablaba el filósofo Jean-Paul Sartre en 1968, año en que tuvieron lugar los acontecimientos definidos genéricamente como Mayo francés: “Sea cual sea el régimen, a los estudiantes que son jóvenes, que sienten que todavía no han entrado en el sistema que les han preparado sus padres y en el que no quieren entrar, lo único que les queda es la violencia. Dicho de otro modo, no quieren concesiones, no quieren que les arreglen las cosas, que se les satisfagan pequeñas reivindicaciones para, de hecho, acorralarles y hacerles seguir las reglas y hacerles ser, como les decía, dentro de 30 años, un viejecito utilizado como su padre”. MIENTRAS, eso ocurría Dante Castellano, aspiraba saber de los elementos del Estado, por lo que se acercó al grupo de Leo y Humberto y habló de esta manera. No pretendo pertenecer a su logia pero me interesa recolectar opiniones sobre el Estado. A que estado te refieres- preguntó limpiamente Morrobel. Me refiero al Estado como nación. Anjá para hablar de ese asunto sería bueno consultar a los sabios nosotros somos simples sacatecas removemos los entierros de las migajas del pasado, sin embargo me veo en esos engranajes y comprendo que son intereses simples cocinados en su misma profundidad en caso de resbalar caería en las pailas de fuego y de vinagre a veces de sangre y de sal, Arias les sonrió y le dijo: pero Castellano, el Estado es el velador del bienestar de los habitantes, del entorno político jurisdiccional honrando con respeto por fuera por dentro, los dones de los derechos comunes y de las libertades públicas. Aquí no existe hasta, ni límite, pero déjame decirte. Debe exigir el cumplimiento de la ley cuando no le perjudica, fomenta la honradez, el trabajo, la justicia y la espiritualidad social.
Qué puede señalarme de los militares, de su perfil como soldado, en el Estado que terminaste de definir. Un Estado responsable debe ser humilde, conocedor de los fines los pasos que sean principalmente los teleológicos dominador de los derechos y deberes tendría un soldado egresado de una escuela, consciente de las características citadas ya, tendríamos más escuelas que cuarteles por cada soldado habría cinco agrónomos y tres veterinarios y 11 maestros de los niveles básicos. Mas escuelas y menos lupanares, menos mancebías, menos policías. Soldados constructores de academias, de caminos y puentes. Hospitales y casas para los menos pudientes, para los desheredados de la fortuna y de viejo Estado capitalista, construyendo estancias y cortijos villorrios y ciudadelas agrícolas, suburbanas y urbanas luego de la granjas comunales de las regiones y parajes de las granjas agropecuarias reparadores de viviendas para ellos mismos y los hermanos y hermanas de Patria y de leche. Encima de tractores, en vez de tanques, y aviones de combates, regando semillas y fumigando en vez de balas, gases y muerte. Marineros en las embarcaciones pesqueras y no en goletas gavilleras, la mayoría de las fábricas estarían en manos de los jefes militares que hayan alcanzado titulación para ello, Obreros y soldados juntos haciendo zapatos con brochas y cuadernos para los hijos de los pobres, sin fusil fabricando establos ordeñando el ganado, fabricando el queso, fabricando arados, ensillando los caballos para ir a librar otras batallas, como los de la Barranquita y la del puente Duarte, engrasando los tractores para desenterrar los muertos allá en mata redonda. Dante miró lentamente el entorno y en silencio usted está en divareos se está volviendo loco, pero su mirada halló que la de Morrobel le cortaba, mientras encendía un largo cigarrillo llamado premier 100-- no, no se creas que es loco que se haya vuelto… No pienses usted eso, habrá escuchado ensillando los caballos para llegar a los arrozales y buscar la plusvalía en los cebollares y en los cañaverales abriendo los portones a los potreros para combatir las acciones guerrilleras a peste. Soldados con camisas pintadas de sudor y de energía vital alejando la muerte. Así piensa la logia de los Lagartos. Tendríamos un Estado democrático, produciendo militares humanos, no mequetrefes robotes amargados, entrenado para matar. Entrenado para la muerte, matar hasta a su madre y a su hermano y a su hermana… a su hermano. Para no defender al superior este militar es otro militar porque este cuida al vecino y piensa que el vecino es su cuidador. Asegura los derechos civiles porque sabe que su madre y su padre no lo… Humberto se detuvo para que Arias dijera:-“la delincuencia y el crimen aquí el soldado tiene consciencia de la naturaleza y de la finalidad para la que ha sido seleccionado. Saben que los que rompen el orden no son enemigos suyos sino del Estado, de la comunidad social. Estan preparados para defender las instituciones, estan listos para limpiar las hachas y el machete. Esta, este guardia, defender y defenderse. Tenemos un militar para la vida y no un guerrero para el heroísmo y para la muerte, el dolor y el luto. Tendríamos una escuela para la limpieza social, tendríamos escobas moralmente nobles no monturas de brujas y duendes tampoco de fantasmas. Pienso Castellanos, que conoces el termino policía, significa reglas normas, para la higienización de la sociedad, en, los diferentes, en todos sus estratos… buscadora y curandera de los rámpanos o llagas sociales las raíces y pámpanos del mal. No hay mal necesarios el que limpia debe andar puro sin mácula de liendres, sin barros corruptor. El limpiero debe andar mayor limpio que lo por limpiar. Si quiere dígalo de otra manera pero no deseamos manchar los oídos en el concepto limpiador, es la policía sin esbirros sería incólume, sin cogeduras o cojeras. Serían un camino un método, un medio.
En el dormitorio las cosas caminaban por otras carreteras conducentes a escenarios lúdicos de entretenimiento deportivo y erótico. Eran dos caminos disímiles. Parecían comunidades de otros cosmos. Pero en el trabajo allí estaban. Filosofando o comulgando la misma pedagogía. En los pabellones de las muchachas se realizaban paradas y tertulias artísticas de modas, peinados vestidos, las miradas calientes, los últimos gritos del momento. La brisa del verano Oscar de la renta, fishing lodge, alto bella, Caucana, iniciado en esos dias, no es oían el vuelo de las palomas ni las vueltas de las golondrinas de Bécquer. En cuál de los dos pabellones se acomoda para dios dormir, pasando una siesta escuchando los poemas de Byron y ver las lágrimas del autor de “volverán las golondrinas” O los sollozos de Darío. Dónde escuchamos el dolor y las penas modernistas de Martí, el alarido de los versos de Pellerano Castro y de Fabio Fiallo. Sólo Eneroliza y Ada hablaban de política, de la guerra de abril a la que se le agregó María Dionisia y Lemoine. Miledys y Gladis releían las cartas, sentadas en las camas fuera del mosquitero. De sus pasiones en un manto de independencia y anhelos recibían cada fin de semana de Arcadio Familia y de Eduardo. Altagracia Santocerrano, pintaba las uñas a la profesora Collado luego después de algunos cambios en la interioridad fue hablar con los poetas y poetisas de la iglesia, altares, y de los sepulcros. Se acostó en una sábana blanca en el costado de San Juan de la Cruz, agarradotes las manos a sor Juana Inés, cuando apagaron las luces, abrazó la impúdica posición el hermoso cuerpo de Santa Teresa de Jesús, se organiza con la Morada, con la mano zurda acariciaba la página quince y con la derecha cansada ya, desenreda la rebeldía de su pelo. Mírala de las manos con de la Cruz… le dijo - ¡ay quién podría sanarme! Acaba de entregarte. No quieras enviarme hoy más mensajeros. No saben decirme lo que quiero. Altagracia mira con dulzura la boca alargada que lleva consigo con las pequeñas orejas escucha los latidos de su noble y gran corazón. El más humano y donde se contemplaban las demás, vio los chicos ojos excitados. Los más tiernos senos cual dos espinas rosas del rosedal en medio de su juvenil cuerpo pecoso. Memorizaba los versos de”lama de amor viva.” De San Juan De La Cruz y de los madrigales celestiales de Cetina lo sentía como los más hermosos y los más rítmicos cuales manantiales cosecha que brota de un pecho frágil pero divino. Levantó la cabeza. Nilda Lemoine la miraba acostada bocabajo con la almohada entre las piernas abisagrando con los pies hacia atrás y hacia delante, escuchando “no me mueve mi dios… para quererte… después Lemoine le pidió que por favor le repitiera el ultimo verso y ella amiga gentil declamó los últimos dos. “Aunque lo que espero no esperara… lo mismo que te quiero te quisiera”. Decir que es hermoso es poca cosa, dijo con voz entrecortada por la emoción se arrodilló, leyeron estrofas que valoraron la grandeza de algunas del autor. Sin rostro y sin nombre. El tiempo era escaso para la tertulia, Griselda y Melba hacían versos. Griselda era una pequeña rosa perfumando el entorno dejaba caer sus lagrimas con sólo oír los versos románticos con la canciones de Tito Rodríguez y de Leonardo Fabio. Sus lágrimas lavaban algunos recuerdos que salían desde lo más profundo de su memoria. Al cabo experimentaba satisfacción. La dulce voz sensual y los versos lozanos y salteados el encanto adornaban un menú de vibraciones humana. Arias los recibía para leerlos, sabía quien los inspiraba. Desde su embarazo de ilusiones y de sueños llevando en las sienes el donaire armonioso de la poesía. Melba en la hondura de sus ojos tenía un oasis placentero que fortalecía e inspiraba al pintor, era imagen para la creación, rostro, luz para el lienzo y la acuarela. No hacia poesía porque era poesía su mirada controlaba lo que enfocaba convirtiéndolo en imágenes era la primavera el jardín, la música, la vida, la emoción el amor, la flor, la piel blanca como albura, como la piedad, ferviente como los labios purpurales pero los dos dedos largos listos para desenvolver las hilachas de la pasión. Los cabellos, gemelos con la noche, tenían guardado el embrujo de un corazón tímido emulante de juicios y de razones. Las piernas parecían delgadas botellas invertidas torneadas con los dedos del amor. Caminaba por los jardines de los escritores de las generaciones del 1898 y del 1927. Pero en los peñascos de Quisqueya libaba, en las páginas postumitas en los bordados áureos de los sorprendidos. Era singular lectora. Platero y yo, intereses creados, España invertebrada, cuentos y mas cuentos del y en el exilio, la mañosa, de don Juan Bosch Gabiño de Neruda residencia en la tierra. Dijo a la compañera de alcoba, de quiénes son esos versos… y Josefa Camilo Amarante, respondió son de Neftalis Reyes. Está llena de papeles caídos, tu pecho está manchado…por gomas y secante más blanco que un cadáver… ven conmigo a la sombra de las administraciones. Te propongo dijo Melba que escuche de Falsa Astrología, de costumbre un tanto lúgubre, vertida en la inacabable y llevada al lado. Los últimos del poema, aclara Melba, se manifiestan con honda y penas profunda. En mi interior de guitarra hay un aire viejo seco y sonoro… permanecido imbécil como una nutrición, fiel como humo un elemento de mi descanso un aceite vivo, un pájaro de rigor cuida mi cabeza un ángel invariable vive en mi espalda.
-Yo soy diferente dijo Josefa a las demás muchachas amo las cosas bellas, lo útil y lo bueno lo ético y lo estético su espiritualidad me embriaga, no me interesa lo sensual, soy contradicción. Su fuerte voz y sus aguandulados ojos se movían al compás de los versos que leían. Pero el silencio ha sido mi compice mi aliado, he amado en los brazos de la propia soledad. Amo la delicadeza masculina. Prefería llevar la imagen de Solano, pero la borro o la regreso, o la libero no facilitaré a mis espacios mentales a quien se marchó sin marcar ni huellas dejar. Josefa saludó a Dalia Margarita, continuó hablando de las novelas ejemplares, con Melba Pérez.
Arias volvió a la biblioteca y encontró en la puerta a Hisidora Figueroa, Dulce María, María Dionisia, y casi al instante entraba Dalia Margarita Almánzar, salia del pabellón dejando a Josefa C. Amarante y a Melba Pérez. Ocuparon lugar en la mesa de trabajo. Hablaban mientras Arias reorganizaba los nuevos ejemplares… muchas propagandas del imperio del norte… que consideró basura.
Estoy interesada en leer algo de teatro que recomienda, Arias que era admirador del carácter de ella le respondió aquí tienes a “Fuente Ovejuna” todo el que tiene algún nivel académico conoce a Lópe de Vega, al fénix de los ingenios. Dulce María desde la muerte por ahorcamiento de su novio, jamás ha vuelto a leer un libro completo, ella lo decía, buscaba algo fácil, se acercó a los estantes donde Arias permanecía llenando el recibo de M. Dionisia, lo envolvió con sus débiles y cortos brazos por el cuello… pero sabia que Dalia Marga, los estaba observando y se sacudió simulando tener un pájaro dentro de la camisa. Luego le dio la novela María, de Jorge Isaac. Hisidora llenó el formulario por cinco días como los demás, y, se llevó a Guanuma, pero lo que deseaba leer era Cosas Añejas, quería también las Vidas paralelas. Dalia Margarita llenó por Las cosas de Lilis, hacía cuadritos en un viejo cuaderno, quería conversar de sus padres con Arias, pero las amigas no lo dejaban. Dalia Marga…Miró la llegada de Crisálida, y fue a sentarse al lado de Arias, continuó haciendo los gráficos, para liberar energías negativas y fluidos malsanos endemoniados. Luego vio que le llevó la “Madre” y devolvió las cosas de Lilis. Al retiro de la mano le rozó los labios con el dorso de la izquierda. He descrito a cada personaje siguiendo un plan ajustado al proyecto, debo agregar empero, algunas condiciones del señor director de suma importancia tendente a ser conocidas por otros directores. Era un individuo campechano, retraído, a veces diplomático unas veces austero nunca conflictivo aflojaba dejaba hacer, pero halaba. Hablaba lo menos posible, lo que salía de su boca era oro, muchas veces era dólar. Daba seguridad y bienestar a maestro y trabajadores no hablaba nimiedades, era maestro, buscaba ayuda, facilitaba la limpieza de brumas y respetaba los roles de los subalterno. Sabia que era director de una escuela, no de un de una fábrica de zapatos, dirigía un centro de comportamiento, de condiciones humanas. Habia que modificar, cerrar, abrir ese el asunto. Hay que unir los tres caminos decía, el carácter, la inteligencia y el temperamento. Deben estar más que limpios, incólumes por esos desembocamos en la personalidad. Sabia que en su escuela habia que unir la instrucción y la formación era por eso que se oían voces aullar- “no hay instrucción que no eduque y forme ni educación que no forme e instruya” poniéndole amor a los propósitos poniéndole calidad por encima de las exigencias. Cada estudiante nuestro es una flor afectiva, intelectiva, muy emotiva, muchas veces complicada poseedora de anteras, estigma, óvulos, ovarios, listos para ligarse a los compromisos didácticos pedagógicos… Bruno en esos momento hablando con alumnos del tercer año acaraba que la calidad, habia sido uno de los contenidos con mayor enemigos, detractores y deformadores desde los primeros años del siglo pasado teniendo existo pero fue el tema con mayor números de contrarios. Encendió un marlboro miró con sus ojos zarcos por la persiana. Arias que habia llegado, lo miró con aprecio le pareció que fumaba con elegancia y deleite vehemente. Volvió a los cocoteros entonces dijo-Calidad viene de Qualitatum, qualitas, caracteres que dan a cada persona o individuo.
En dirección el director, decía cuando vaya a seleccionar lo que sea, hazlo teniendo calidad, eso es lo primero. Fíjese, dijo a un trío de Periodistas de Santiago, nosotros graduamos, todos los años sobre los 60 maestros, instituciones del Estado como el Banco Agrícola, Inapa, y algunas otras instituciones privadas prefieren maestros, productos por la calidad, que llevan es la mejor del país en lo gerencial. No estamos jugando, mordía el aire al terminar una frase oracional, es, Periodista, es un negocio el que obvie esas condiciones que se prepare a desaparecer. Pude convertirse en un juego peligroso como las fábricas de deshechos en lo que llevamos de vida pedagógica ha habido sólo dos casos de maestros calimete qué significa maestro calimete. Los labios como las cejas se le arquearon, mostraron huellas de los veranos de su vida en el aula, movió la falda derecha del pantalón, señor de Luna… a nosotros nos da alegría hablar de este tema, pero como lo traje al coloquio aquí decimos ese no llegó se convirtió en basura, en calimete. Es el que se derrite ante los obstáculos, como un plástico, es corrupto, corruptible venal se recicla, no comprende la complejidad de la profesión, la ve como un simple oficio, no le importa la realidad. Calimete hay hasta en la casa de familia, en todas partes, pero el maestro calimete es el más dañino, todo el mundo lo conoce. Díganos el perfil del maestro calimete. No señora Minucha, lo que le diré son características propias, no existe perfil de ese fenómeno, por ser una categoría, no puede tener perfil por no ser un producto programado. Es mentiroso, fanático, intrigante, permeable fantoche, fanfarrón, corcho, alcornoque, estulto, necio hipócrita, belígero, desleal, irrespetuoso, traficante, proxeneta e irresponsable. Menosprecia la comunidad, es ligero, activo en las cuestiones donde hay recursos específicamente dinero. Es conocido como sanguijuelas, o maestrichupi. Así hermano Ramón, en los años que tenemos de vida hemos tenido dos casos. Si fuéramos autónomos produjéramos los maestros que necesitamos, para nuestro laboratorio. Y para la escuela madre. A qué llama laboratorio. Don Héctor dejó la silla, fue al refrigerador, sirvió en vasos de cristal, refresco bien frío… laboratorio es la escuelita de prácticas para este tipo de facultad. Tendente a realizar seminarios, observaciones, como en la Universidad Autónoma está el Calazán. Allí, Y señala con el índice de la mano zurda, el lugar de la escuelita, hay desde Jardines de infancia, hasta presecundaria. Como si fuera el colegio universitario de la UASD. Con 26 alumnos el que más tiene. Todavía mostraba el lugar de la colindancia de la escuelita con los terrenos de experimentación del ISA. Al lado este del pabellón de los lagartos y del taller de Ebanistería. Nos gustaría tener información del viaje que este centro hizo a Venezuela, conocer los fines y propósitos. El director explicó por qué el colegio ahora se llama Teodoro Henekén Stanley. Este personaje llegó a Santo Domingo en tiempo de Boyer, vivió en Santiago de los Caballeros desarrolló actividades comerciales, fue colaborador independentistas entregó parte de su fortuna para la causa revolucionaria, murió envenenado en San Carlos en 1865, en compañía de Filomeno Rojas, andando en misión oficial. A ambos los recordamos como a héroes. Los estudiantes, 15 en total participaban en una Olimpíada pedagógica en ciudad Carabobo, específicamente en el colegio Normal El “Mácaro” pero no profundizó. Al dejar la dirección los periodistas se encaminaron para el pabellón de los lagartos donde llegando luego al del aljibe. Allí jugaban Damas, y dominó, en el de los lagartos debatían de las vidas de los hombres, de ciencias, de los enfrentamientos de estos con los reyes y las altas instancias de la iglesia católica. Humberto hizo observancias de Newton y de Jacobo Rosseaux. Lapaix Buteen dijo que el Opus Dei y de sus propósitos. Los periodistas se marcharon cuando Arias dijo que esa organización era el brazo armado de la Iglesia católica y de la ortodoxia. Dijo Arias que el fundador se llamaba Josemaría Escrivá de Balaguer, sacerdote español beatificado en 1992 y canonizado en 2002, fue el fundador de la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei, con sede central en Roma y que en la actualidad cuenta con más de 80.000 miembros en todo el mundo, pertenecientes a todas las clases sociales. También dijo que captaban cerebros para castrarlos, embrujarlos en el acoso moral y bajo el físico empleando el látigo como arma coercitiva y la mortificación corpóreas es dijo además la mano económica de la Ortodoxia católica. En forma irónica señaló… el Opus Dei es un ala de la paloma blanca que del cielo bajó…con las alas coloradas y un látigo en el pico, carecía de flor, causador de dolores… y angustias y de amargores y energías ácidas. De la paloma blanca había dicho enfáticamente Arias, místico-imperial. Lapaix enmendó lo dicho por Arias, terminó diciendo - son barriles pútridos los que navegan unidos a los fantasmas de los genios de las ciencias y de las artes, yendo al baile a halagar a los reyes del gran priorato de Sión, centro político y cultural de los hebreos. La colina sagrada. “símbolo de la esperanza de la patria de los Judíos” Leo que vio que se acercaba Eneroliza dejó con disimulo el equipo de trabajo y fue a su encuentro pero se detuvo al oírla decir palabras en contra de los miembros de la peña a la que él pertenecía. --Eso es pura porquería, babosada e incongruencia infanate- dijo Eneroliza quien llegaba del lavadero, entraba a la zona de los varones. Es pura basura. Yo lo digo, señalaba mientras encendía un cigarrillo, y es mentira, de qué basurero obtuvieron esos vómitos. Es mierda de cerda parida. Hacia pregunta que contestaba en una actitud arrogante policial propia de los defensores de los guardianes de secretos podridos y vistiendo el traje de los sepulcros esconden la relativa verdad, defensores de los jefes de los templarios propia de los serafines y soldados de cofres de limpios pero oscuros cristales. Como no se detenía José Enrique García, entro a tomar en guardia y sin ambage puso fin a la risa burlona que caía en cascadas desde una de las azoteas del pico Duarte. Oye Eneroliza, te felicitamos por la espontaneidad sosegada que tienes al identificarte a favor de nuestros enemigos y en perjuicio de nosotros. Te entregamos por tu noble actitud, una corona de huevos de sabandijas, de batracios troglos… la risa que estaba detenida, apagada, rompió en pedazos las compuertas desbordando el irónico planteamiento por el poeta José Enrique García, fue enmendado por Encarnación, no poeta, o mejor sí, cambió poniendo sus redondas manos barriga de sapo. Margot produjo una risita maquiavélica con aroma de sarcasmo prehistórico levantando la cabeza manifestó… la compañera conoce el alfabeto hasta la letra Q. A partir de ese travesaño las letras son lisas como un dajao mejor como una guabina, mejor como una lisa… je, je, je. Complicadas para dejarse atrapar. Sila se escribe con S, y templarios con T mayúscula. Cristino Marcial Villegas no comprendieron lo último de la explicación que Encarnación habia dado. Claro, claro que sí, es figurativo el lenguaje, no muy elegante que digamos, pero… es ironizante. En el dormitorio el poeta encendió el pequeño radio para escuchar la noticia de la tarde fueron aglomerándose a su entorno entendiendo que hablarían de la entrevista del director y el periodista Ramón de Luna. Pero lo principal abarcó el atentado de muerte contra el senador de la república por Pedernales, Profesor Pablo Rafael Casimiro Castro. A quien dejaron mortalmente herido, luego de recibir una descarga de una bomba de fósforo blanco. Escucharon de la muerte de Gómez Pepín y de don Héctor Ortega. Arias observaba el comportamiento de Dante y de Cristino quienes en apariencia celebraban los trágicos acontecimientos de la capital. José Enrique conocía al Prof. Casimiro Castro, buscó a los de su grupo y se reunieron con Candelier para requerir su opinión, su parecer. Permanecieron en su cubículo esperándole. De los hechos contra el senador pasamos a Francia, para escuchar de boca del profesor Bruno hablar de Chateaubriand, de Baudelaire, de Zolá, llegando a saludar en la” catedral del mar” a Unamuno, Gasset, y a Martínez Ruiz Azorín. El profesor fumaba, los muchachos lo querían, mas, Luis Ernesto y Arias lo amaban, ambos por sus ojos glaucos veían. Entraban en contradicción por ser para Arias un hibrido angloafricano, cabello en retortijos y narices europeas, delgada complexión amarillo como el trigo. Los muchachos que estaban con él en el dormitorio lo consideraban noble, honrado, limpio de juicio, independiente con enormes energías y flujos positivos que lo rejuvenecían. Dime Arias cuál era la inquietud del grupo. Seré específico como le gusta a usted, maestro, primero a que se llama misa negra, qué son o fueron los templarios, aunque conocemos que el priorato de Sión es una colina de Jerusalén nos gustaría conocer los fines de ese producto. Cuando lo desee háblenos del santo grial, cuál es el fin o mejor la intención de la santa cena. El estudiante continuó hablando, lo que para Eneroliza no era otra cosa que una retahíla de platos de sica seca, de cuestiones que mantuvieron preocupado al profesor Candelier. Debemos estudiar noche y dia para mantenernos en cónsono con las inquietudes de los nuevos tiempos. Luis Ernesto miraba al profesor que fumaba pensativo. Creyó escuchar murmullo y era su propio pensamiento… lo encontró ridículo y no lo confió más que a Arias, que le pareció que como él lo habia escuchado. Sonrieron. Les responderé algunas ahora, si desean anotar busquen material de apoyo. Hicieron anotaciones, emplearon todo el tiempo del que dispuso el licenciado, por eso fueron los últimos en aparecer en las mesas del comedor. ¡Pero estaban con Candelier!
En la noche el cielo dejó caer goterones en el viejo zinc, como bombas de un ejército eclesiástico, de las aulas de madera pintada de azul. El maestro desataba las guedejas del misterio, que esos asuntos prohibidos guardaban, para muchos por las razones que hayan sido, escondidos entre las telarañas de lienzos carcomidos en los pozos seculares como en mares subterráneos bajo las camas en alcobas sepulcrales a fin de asustar revolucionarios de los pueblos del entorno caribeño, o indoafroantillano en las calles en los cerros, en las colinas y campiñas de arrozales vietnamitas y Quisqueyana. La lluvia le trajo a la cama la figura completa de la imagen de Dalia Margarita, entre líneas de cosquilleos bajo alta presión pudo borrar los efluvios tóxicos que envolvían los aires desde los laberintos cloacales, acostado en la cama de su memoria. La fresca imagen por dentro y por fuera ocupó el lugar de los viejos recuerdos, acariciando la fuerza perceptible sintiendo su energía con la llegada de la sonora lluvia romántica. Ciro estaba despierto fumaba busco a Leo y al estar dormido salió al alero a fumar para disfrutar de los salpicones de las gotas de los canalillos del viejo techo. Recordaba el interés que los templarios tuvieron ocultadores de la verdad, de la partida de Fe y de la relación místico sensual que tuvo el maestro y sus discípulos. Otro dia José Enrique reflexionaba de los prejuicios y de los celos previos de la vendimia cristiana. Jornaleros de la cristiandad, se creían que en cada cosecha nacía un individuo alienado en esos menesteres como si una flor pariera una mujer, después esta embarazada de un árbol pudiera parir un hombre o una mujer. Bondadosa o bondadoso capas de revolotear en el universo, listo para llenar el corazón de la humanidad con una inteligencia social apta para curar la incomprensión. En el aula los estudiantes escucharon de boca del maestro Bruno decir, urgimos de muchos tiempo para satisfacer las necesidades. Para tales fines estudiemos al emperador Constantino, al final encenderemos faroles en las escondidas zonas. Y por una escalera de realidades histórica, llegaremos al edito de Millán y al Concilio de Nicea en los años 313-325 y 787. Después al 1205,- 1261.
Con la llegada del profesor Polanco, los aires filosóficos se amarillaron, mutaron a una ciencia fría, insípida e infeliz. A pesar que el humano no requiere equilibrio de las moléculas para el progreso de los centros educativos superiores. Mejía y Arias que en lugar del planeta, se quería demostrar la existencia de seres superiores unidas a las prácticas físicas como porciones energéticas orgánicas y de partículas filosóficas. Luis Ernesto solicitó al profesor Polanco, los aportes de Newton y de Copérnico, de Geordano Bruno, cada uno en su espacio ecológico y temporal, en el atraso espiritual de la cristiandad y observancia de esa ley. Cuál es la culpa de cada cual. El profesor Polanco respondió molesto.: ¿cree usted que el símbolo de la humanidad es una garza, una Gallina o Paloma, y que una de sus alas es pura ciencia y que la otra es pura filosofía poética, simplemente mina especulativa, eh, eh, eh? Acaso piensa que es puro arte pedagógico. La pedagogía dejó de ser ciencia para uno. Dileccio, Ovalle y encarnación apostaron que la reacción del ser Polanco sería adversa y no ocurrió de otra manera. El profesor comprendió la pregunta de Luis Ernesto como empleo de tácticas dilatorias y solicitó a los que anduvieran por la misma actitud a deponerla porque de lo contrario lo consideraría enemigo de la Química inorgánica. Según el maestro Cuchilla, Mejía era un flojo, y por eso le dijo: usted como otros se extravía en el camino. En los trillos de los elementos en las características, lo mismo que en la personalidad de esos, pero… no era asi, Mejía dominaba la materia, la estudiaba porque como Arias y García, hallaban en la físicas las imágenes y sensaciones motivadoras aliadas de las creaciones duraderas. Buscaban lógicas explicaciones para los fenómenos dados a la luz de los tiempos. Está bien dijo el profesor de ciencia. Otro dia veremos tus inquietudes, las mías tratémoslas ahora. Encontraremos lugar y momentos las banalidades especulativas, las cosas triviales yo las arrojo al viento, para que viajen por las nubes, de esa forma ordeñaremos, sin olvidarnos de nuestra realidad, social, de la realidad económica y de la cultural, religiosa y política. Podemos volar encima de nubes de sueños, mientras el hambre quema las vísceras de nuestros niños en los barrios y en los bateyes, con lengua de fuego. Y aquellas nubes que protegen a los ricos responsables de la enorme miseria de nuestros entornos económicos la chapiaremos para usar un lenguaje jornalero de trabajador de obrero. Para medrar junto a las crías de mujeres ultrajadas, de niños estuprados y violados. Arias gozaba al escuchar la Cuchilla empleando conceptualizaciones propias de individuo opuesto al latifundio y al capitalismo, a pesar hallaba que perdía la lógica y la sintaxis de su pensamiento se diluía mientra la desarrollaba. Pero para Arias y los líderes de la Peña Los Lagartos, eso era cuestión de estilo. Hay que continuar el ejemplo de los sabios como los dichos por usted, dijo el profesor Cuchilla. Luego dijo por qué no nos preocupamos por el poder energético de la Higuereta, de todas las oleaginosas de nuestro medios. Del agua negra, la del carbón, la conocen los burros de Prietica Pérez. El profesor Cuchilla, cortaba esa tarde más que nunca. Y no dejó que Luis Méndez, que era uno de cuadrilla, dijera, no podemos viajar a las profundidades de los mares y océanos, buscando secretos, habiendo en la superficies de los lagos y lagunas miles de millones de hombres y mujeres durmiendo en filas hormigas y de arañas. En chozas y bohíos, que con el estornudo simple del lobo la destruirían. El curso se mantuvo atento escuchando al maestro de ciencia de la naturaleza. Después que la pregunta de Mejía no se convirtiera, en una serpiente cascabel y envenenara la sangre del educador. Dejó complacido a medio curso con los puntos neurálgicos, de las inquietudes de los hijos de la Peña de los lagartos, bajo las ruedas del tren capitalista. Al pasar aniquila, atrofia lo humilla y lo envilece para verle morir sin remedios. El profesor detuvo los análisis, mejor dicho el monólogo didáctico-pedagógico, con la presencia de Angela Cruz Guzmán, que le entregaba un vaso de leche fresca enviado desde la cocina. Sonrió a los muchachos más que a las muchachas y se marchó moviendo el trasero a sabiendas que sería flechada con la mirada hasta del maestro. Lapaix buteen pidió permiso para ver si continuaba moviendose como la pava Meandrita, vio que continuaba con mayor calidad. Lapaix tosió tres veces, el profesor Polanco miró que traía las manos dentro de las faldiqueras y le llamó a que se la sacara. Ciro le contó a Luis Ernesto que Meandrita cojeaba era lo que parecía, el no pudo reírle ni mirarla con sus ojos zarcos porque caminaba como un río celoso. Mientras caminaba pensaba en el rubio flaco de tercero como ella veía a Ciro… no estaba segura si eran verdes o azules los ojos de Ciro, pero recordaba los refulgios con arandelas de luces en acuarelas. Lo veía de magra contextura, creyéndole una estatuilla hecha con varillas de acero y carne amarilla europea. Pero creía que se pretendía a sí mismo, por la espalda cuadrada practicaba deporte playero aficionado al baile, amaba el teatro y la política. Estamos en la era- decia el profesor Cuchilla, del laboratorio y de la computadora, de los archivos electrónicos. Seis meses después los miembros de la Peña de los lagartos, en asamblea donde dejaron por finalizadas las funciones de la ventana de los Lagartos, hemos conseguidos la metas previstas, cruzamos al otro lado, pero la próxima semana aunque se abran las puertas de la vida, se cierran las de nuestra estadía en familia, tres años de amores, de proyecto, de hermandad, en mi caso al colegio deseo progreso, prosperidad como a ustedes, por lo muchos que me han dado en estos más de mil dias juntos. Camaradas, reciban el abrazo de agrado por haberme soportado, quizá algunos juzguen que amar es cosa de extraviados, de débiles y flojones de carácter. Que sean florones narcisistas, pero para todos es de buen tino amar las cosas proporcionadoras de alegrías sanas, sin embarazos ni embriagues nos ofrecen bienestar. Cristino Matos dijo a Arias que el director le esperaba. Luis Ernesto y Kleber se alejaron hacia el dormitorio, los otros cogieron receso Ciro y Leo llegaron al del aljibe.
En el municipio de Imbert celebraban la llegada de Heriberto de la Cruz Diaz y de Edgard Erickson, quienes terminaban de llegar graduado del instituto superior de Agricultura (ISA) Herraduras, Santiago pero la dirección del Liceo deseaba felicidades además a Santo Ventura Brito y a Victor Arias, graduado uno de Oficial de la FAD y el otro de profesor normal primario. En santo Domingo y Licey Santiago en líneas respectivas.
La grama de la sombra del almácigo donde esperaban el regreso, desde la dirección, de Arias… estaba apropiada para recibir en su anatómica integridad las condolencias y quejas, pero deseando que Arias llevara la información prolongando en un año más la estadía en el centro que no deseaban abandonar. Me gustaría que fuera así, y que con dos años más nos dieran la licenciatura… ¡Qué dice el director, Victor Arias? Preguntó Kleber, que era como Arias, de los que deseaba, que no llegaran los minutos para despedirse. El director dijo muchas cosas lo primero fue levantarse de la silla, mirarme con ojo de guineas. Pensaba que el corazón aquel bendito individuo era engomado. Lo segundo fue exponer la sentencia que reza: “quiero que sepa jovencito, que la novia de estudiante… nunca de profesional, esposa será” yo me atreví a preguntarle las razones por lo que tenía que saberlo, y cuando me preparaba para argumentarle un poco…, no me lo permitió. Me dijo que ya yo comenzaba a enredar las cosas. Por eso me cortó. Pero lo tercero fue con los ojos muy abiertos señaló.- estoy muy seguro, que lo de otro lugar, ni lo de mi hogar, lo se todo… todo lo de aquí, todos y todas tienen y tuvieron novias y novios se reía satisfecho porque nunca hubo el más mínimo escándalo de in conducta. A pesar de no haber ocurrido nada, nada, ¡ah, le gustan los verdes ojos! ¡No Arias…! Pude haberle sancionado pero no dieron motivaciones para retirarle el aprecio que con bastante empeño se han ganado. Se levantó llevando el índice derecho en mitad de la boca como si pidiera silencio, luego de mirarme susurró. Unjú estaba olvidando la pareja, el azuano también es un enamorado de los ojos azulados me pasé semanas enteras observándoles, sin embargo Arias, hágale saber el aprecio que esta dirección le guarda. Ambos demostraron poseer amor por el centro. No podré olvidar lo de aquel primero de septiembre del primer año de ustedes dos. El naguero, el sanjuaneño, unjú rió por buen rato estaba como un coco de agua… dulce y fresco. Estoy seguro, tu ves el refrán con el barbero y la Binet quizá ahí se rompa, afirmó varias veces lo dijo esos, esos, esos se casarán. Lo mismo los Encarnación… tengo información que son primos hermanos. Me miró, con sosiego dijo, totalmente con tono ya no tan coloquial ni familiar, quién será la persona que dará la palabra de despedidas, me gustaría que fuera tú. En caso de no querer proporcióname uno. Señor director, le dije entre nosotros existe un aire de brumas de tristeza muy grande, que pienso nos está perjudicando, desearíamos que ese día no hubiese llegado pero la realidad es la realidad. Pienso que entre nosotros el mejor es Ramón Encarnación que es quien… me iba a comer los mocos por que tuve al decir que Ramón tenia sus sentimientos lejos del colegio porque su novia le esperaba por haber salido el año pasado. No tenía temores que lo ataban a los muros del internado. Dio las tres vueltas de podenco, que sabemos es de su complacencia, para decir luego que se lo enviara.
Oye Leo de las que nos salvamos, dijo Demester,

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